El blog de Marc Bernabé

Tensai-tachi no kyōen (Recital de genios)

Wednesday, April 16th, 2014
  • Título: 天才たちの競演 –Tensai-tachi no kyōen– (Recital de genios)
  • Autor: VV.AA.
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Big Comic
  • Años publicación: 2013-14
  • Clasificación: historias cortas
  • Tomos: 2

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Tenía fichada esta recopilación de historias desde que vi la referencia en la lista de novedades manga en Japón para el mes de marzo de 2014. Por mi trabajo, cada mes procuro examinar estas listas de novedades (que referencian unos 900 nuevos tomos que salen cada mes en Japón) para ver si sale algún nuevo tomo de las series que traducimos en Daruma, para tener los datos actualizados y saber cuándo va a haber más material de las series que están en curso.

Pues bien, en la lista de marzo figuraba este Tensai-tachi no kyōen (Recital de genios), con un elenco en el primer tomo que me dejó anonadado: Urasawa, Itō, Hagio, Morohoshi… Increíble. Así que lo puse en la lista de “to buy” y esperé a mi viaje de principios de abril a Japón para hacerme con él. Y en ese momento ya había salido el tomo 2, así que también fue a la saca, por supuesto.

Estamos ante una recopilación de historias cortas creadas por verdaderos genios del manga, un elenco impresionante de artistas, que han colaborado para conmemorar el 45º aniversario de la revista Big Comic, una de las más prestigiosas del seinen manga, y la primera que fue publicada por una de las grandes editoriales, allá en 1968. Si bien no fue la primera revista para público seinen (este honor recae, si no recuerdo mal, en la revista Manga Action de la editorial Futabasha, fundada en 1967), sí fue la primera para una de las “cuatro grandes” (Shūeisha, Kōdansha, Shōgakukan y, en menor medida, Kadokawa Shoten), lo que significó un paso de gigante para la consolidación del manga para adultos en Japón.

Los libros llegan a pelo, es decir, con las historias tal cual, sin ninguna explicación ni contenido extra (habría molado alguna que otra entrevista o algo), por lo que carecemos de información acerca de qué se les pidió a los autores y cómo. Y lo cierto es que parece que no hay ningún tipo de petición concreta, ya que cada autor trabaja la temática que le da la gana, con las páginas que le da la gana (la más corta tiene 8 páginas, la más larga más de 80…) e incluso hay autores que dividen su historia en dos capítulos y otro que llega a hacer no una, sino tres pequeñas historias. También desconozco si estos dos tomos que hay disponibles en este momento van a ser todo el material que va a haber o si se va a publicar un tercer tomo… No hay ninguna información.

He leído por ahí, buscando precisamente esta información (sin resultado, lo siento) que algunos lectores japoneses dicen que estas historias no valen mucho la pena, que son de autores efectivamente grandes, pero que a muchos de ellos ya se les ha pasado el arroz, y que ya no ofrecen lo que podrían haber ofrecido en su momento. No sé, la verdad es que yo he gozado como un enano con estas lecturas, y es que no son muchas las ocasiones en las que podemos tener, codo con codo, a nombres tan brutales del manga creando historias cortas originales con un objetivo común.

Voy a hacer una breve descripción de cada historia, para que veáis qué autores y temáticas hay:

Tomo 1

  • Shōwa Traveler Bangai-hen (Viajero de Shōwa, historia paralela), de Ken’ichi Kitami. Este autor es conocidísimo en Japón por el exitoso y longevo manga Tsuri baka nisshi. Su historia es autobiográfica y relata sus inicios en el mundo del manga.
  • Kaijū ōkoku (Reino kaijū), de Naoki Urasawa. Ni que decir tiene que esta historia, que va de un friki francés que se pirra por los monstruos gigantes kaijū y viaja a Japón para ver si consigue ver uno (en un futuro alternativo en el que sí hay ataques kaijū, pero solo en Japón) es una de las que más esperaba de este tomo. No en vano, está creada por Naoki Urasawa (Monster, Master Keaton, Yawara!, 20th Century Boys...), uno de mis autores favoritos.
  • Mōten no Venus (La Venus del punto ciego), de Junji Itō. Uno de los maestros del manga de terror más destacados de la actualidad, autor de Uzumaki (Planeta), Black Paradox (ECC) o Gyo nos deleita con una inquietante historia sobre unos jóvenes obsesionados con una chica amante de lo sobrenatural.
  • Hard Ball, de Hidenori Hara. El encargado del dibujo en el manga de Densha Otoko, conocido con el título de Otaku in Love en España (Ediciones Glénat), nos cuenta la historia de un joven empleado al que hacen la vida imposible en su empresa, y al que su jefe le transfiere a las oficinas de un equipo de béisbol profesional que ha adquirido recientemente. ¿Conseguirá que acuda más público a las gradas del desangelado club?
  • Last Fight, de Jun’ichi Nōjō. Este autor es, para mí, uno de los mangaka con mejor dibujo del manga actual, lo que pasa es que es muy poco conocido fuera de Japón porque se dedica a dibujar historias sobre apuestas y juegos de mesa como el shōgi (ver la reseña de Gekka no kishi en este mismo blog) o incluso sobre billar. En esta ocasión, nos ofrece una redonda historia sobre un boxeador en sus últimos momentos de gloria.
  • Yamizuna matsuri (El festival de la soga de las tinieblas), de Daijirō Morohoshi. Este autor cuenta con muchos fans y es toda una leyenda del manga alternativo, aunque a mí nunca ha acabado de entrar, seguramente porque he seleccionado mal las historias que he probado. Dos de ellas son Yume miru kikai (de su primera época, no muy representativo que digamos de su estilo) y Saiyū Yōenden, que es quizás la más comercial que tiene. Esta historia en concreto me ha parecido absolutamente brillante y fácilmente la mejor de todo el recopilatorio (incluyo en esto el tomo 2). Habla sobre un misterioso festival sintoísta que consiste en tirar de una cuerda sin saber muy bien qué hay al otro lado, pero hay que procurar no ganar ni perder, ni tampoco tirar de la cuerda de cualquier manera, ya que el festival sirve precisamente para celebrar el equilibrio del mundo… Pero el año pasado hubo un inquietante accidente y ganaron los del otro lado… ¿Qué ocurrirá este año?
  • Fukushima Drive, de Moto Hagio. Esta autora, una de las renovadoras del manga shōjo en los años 70 y creadora de una obra absolutamente brillante como El clan Poe, entre muchas otras, nos ofrece una especie de manga experimental basado en las letras de una canción que sirve como homenaje a las víctimas del terremoto y tsunami de 2011. Realmente raro y, francamente, me ha parecido demasiado pretencioso.
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La historia de Naoki Urasawa está, como no podía ser de otra manera, más que bien.

Tomo 2

  • Sono go no Gegege no kakeibo (Después del libro de cuentas de Gegege), de Shigeru Mizuki. Ya sabéis que el nonagenario Mizuki es uno de mis autores más queridos, y le he dedicado infinidad de reseñas y artículos (página 1, página 2 y página 3). Aquí no se mata demasiado y, en solo 8 páginas, nos cuenta una pequeña anécdota que le ocurrió en los años 60, en una especie de seudosecuela de su historia Gegege no kakeibo.
  • Revenge Doll, de Rumiko Takahashi. Una de las mejores versiones de la Rumiko (autora, ya sabéis, de Ranma ½, Maison Ikkoku, Inu-yasha, Lamu, Rinne… todas ellas publicadas en España) es la que se dedica a las historias para público más adulto que su campo habitual. En este sentido, Maison Ikkoku me parece el mejor de sus mangas, y las historias cortas que recopila en los tomos de Rumic World y la saga de las sirenas son muy buenas. Esta está en la línea de Rumic World y la verdad es que me ha gustado mucho. Va de un mangaka al que le llega un muñeco con el que supuestamente puede maldecir a otras personas, en tres grados: leve, medio y… muerte.
  • Uta no monku ja nai keredo (No son las letras de una canción, pero…), de Yarō Abe. A este autor le conocemos en MangaLand por la reseña de su obra maestra Shin’ya Shokudō (Comedor de medianoche), una auténtica maravilla. En esta ocasión nos presenta tres historias cortas costumbristas con diferentes argumentos pero cargadísimas de sensibilidad, muy al estilo de Shin’ya Shokudō. Tres joyas que son de lo mejor de esta recopilación.
  • Kidō senshi Gundam Thunderbolt Gaiden (Historia paralela de Mobile Suit Gundam Thunderbolt), de Yasuo Ohtagaki. El autor de Moonlight Mile (Ivrea) está trabajando también en la adaptación manga de una historia del universo Gundam subtitulada Thunderbolt. Esta larga historia paralela, de dos capítulos, cuenta con un dibujo espectacular y narra las peripecias de una banda de ladrones de piezas y equipamiento que se dedica a rebuscar entre los restos de las batallas. ¡Gundams, Zakus, Goggs y demás mechas en acción!
  • Gansaku Sabu to Ichi torimono hikae (Plagio de los arrestos de Sabu e Ichi), de Fujihiko Hosono, basado en la obra original de Shōtarō Ishinomori, presumo que en forma de homenaje. Hosono, un veterano autor que en realidad no cuenta con ningún gran hit que pueda sonar mínimamente en Occidente, homenajea a Shōtarō Ishinomori, el rey del manga, creando una historia de Sabu e Ichi, conocidísimos personajes de este autor sobre los cuales ya publiqué una reseña .
  • Ōgon no rough – Might no Status (The Golden Rough – El estatus de Might), de Tsuyoshi Nakaima. Spin off del manga de golf The Golden Rough, que está bastante bien y se deja leer pero que seguramente resulta mucho más interesante si conoces y eres fan del manga en cuestión, uno de los pilares de la revista Big Comic entre 1999 y 2011.
  • Munakata kyōju series, Susanoo saigo no tatakai (Serie del profesor Munakata, La última batalla de Susanoo), de Yukinobu Hoshino. Ya sabéis, si seguís este blog desde hace tiempo, que Hoshino es un autor que también me gusta mucho y, de hecho, la reseña sobre las peripecias del profesor Munakata fue una de las primeras en este blog, concretamente la segunda, allá en diciembre de 2007 (!). Esta historia corta es una más dentro de la serie del profesor Munakata y podría perfectamente formar parte de cualquiera de sus tomos. Quiero decir, la historia es excelente y se lee de maravilla, pero no tiene nada de especial que la distinga de todas las demás de la serie.

Lo mejor

  • Variadas historias realizadas por enormes maestros del manga.
  • Las historias de Urasawa, Rumiko, Junji Itō, Nōjō y Hoshino están realmente bien.
  • La mejor para mí es la de Daijirō Morohoshi, seguida de cerca por las tres minihistorias de Yarō Abe.

Lo peor

  • Obviamente, el nivel es variado y algunas historias resultan menos interesantes que las otras.
  • Tal vez las menos interesantes sean las que son spin-off de alguna otra serie que a priori el lector no tiene por qué conocer. Todas ellas funcionan perfectamente por sí solas, claro, pero aun así es como si cojearan por no ser suficientemente originales en comparación con las otras.
  • Echo de menos algo de material extra, tipo entrevistas o algún artículo, que cuente un poco de dónde surgió la idea para estas historias y cómo fue el proceso creativo tanto desde el punto de vista de los autores como de los editores.

Nijū Seiki Shōnen no wakiyaku: Ujiko Ujio Sakuhin-shū (20th Century Boys Spin Off: Recopilación de historias de Ujiko Ujio)

Monday, September 13th, 2010
  • Título: 20世紀少年の脇役・ウジコウジオ作品集 –Nijū Seiki Shōnen no wakiyaku: Ujiko Ujio Sakuhin-shū– (20th Century Boys Spin Off: Recopilación de historias de Ujiko Ujio)
  • Autor: Naoki Urasawa / Ujiko Ujio
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Big Comic Spirits
  • Años publicación: 2009
  • Clasificación: seinen, metamanga, humor
  • Tomos: 1

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Esta reseña va a ser un poco extraña, ya que de hecho ya comenté esta obra cuando aún no había sido recopilada en tomo y era conocida con el título de Mangari Michi.
Recientemente, sin embargo, ha salido el tomo recopilatorio en Japón y he podido obtenerlo y leerlo, así que voy a añadir algunas impresiones a lo que escribí en su momento (puedes leerlo aquí).
A modo de recordatorio, decir que en este tomo se recopilan las historias del dúo de dibujantes Ujiko Ujio que aparecían como personajes (muy) secundarios en 20th Century Boys. Así, el tomo recoge un total de 7 historias autoconclusivas organizadas a través del marco de las conversaciones entre Yukiji y Ujiko Ujio.
Recordemos que Yukiji solía leer los manga de Ujiko Ujio y les decía cosas como “no está mal, pero le falta sentimiento” o “echo de menos a un héroe más valiente” y del estilo. Pues bien, aquí por fin podemos leer estas historias que Yujiki criticaba en 20th Century Boys.
¿Y cómo son las historias? Pues chorradas monumentales, la verdad. Leídas una a una no tienen mucha gracia, y esto es precisamente lo que pensé cuando leí de refilón dos de ellas para hacer la reseña de Mangari Michi: “menuda chorrada, esto no tiene ningún interés ni ninguna gracia”.
Pero, ¡ah! cuando tienes el tomo en tus manos y puedes leerlo de corrido, la percepción cambia radicalmente. Las historias siguen siendo enormes chorradas –hay una tipo Love Hina, una de samuráis, una que recuerda a Saw, otra de béisbol, otra copia de Indiana Jones, etcétera–, pero cuando las lees junto a los pequeños prólogos y epílogos en los que aparecen las conversaciones entre Yujiki y el dúo de mangakas, es decir, cuando las pones en contexto, toman otra dimensión muy distinta.

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Una historia de béisbol en el que las protagonistas se lo toman muy "a pecho".

Por cierto, el dibujo de las historias resulta bastante diferente del típico de Urasawa; se nota que ha salido de su estudio sobre todo por el detalle y el estilo de algunos fondos, pero no por los personajes. El caso es que, según me dijo el propio Urasawa cuando le entrevisté, no fue él el que se encargó del dibujo de estas historias, sino que las dejó en manos de sus ayudantes. ¡Ya me extrañaba a mí semejante cambio de estilo! A pesar de que el dibujo no es el típico urasawiano, no por eso está mal, ojo. Es un estilo mucho más “manga”, pero no por ello malo.
Por cierto, os traduzco una de las opiniones que hay puestas en Amazon Japan sobre este manga, que suscribo al 100%; creo que resume muy bien lo que es la obra y las sensaciones que se tienen al leerla:

Reconozco que el argumento es una chorrada y no tiene nada de interesante, así que entiendo que uno tenga ganas de darle una puntuación baja a este manga (Nota: se refiere a que hay algunos lectores que le han dado puntuación baja).
Sin embargo, si lo pones en el contexto de 20th Century Boys, acaba siendo una obra tan entretenida que no sé qué hacer.
Al leer las historias de Ujiko Ujio entiendes los motivos por los que Yukiji les abroncaba de aquella manera y les decía aquellas cosas.
Así que, este manga, como manga en sí no es ninguna maravilla, pero como complemento/divertimento es más que válido.
Por muchas veces que lea las historias, siempre me dejan frío, pero por otro lado pienso satisfecho “ah, claro, por eso mismo está bien”.
Es un libro increíblemente extraño.
Tal vez hubiese sido preferible publicarlo como extra de alguna revista o libro recopilatorio. Tal como está ahora, me parece un pequeño lujo.

En fin, para resumir, este es un manga que recomiendo mucho a los “Urasawatards” para terminar de completar 20th Century Boys, pero si no eres especialmente fan de Urasawa o de esa obram no vale la pena. Imagino que este tomo se acabará publicando en España tarde o temprano, así que es cuestión de esperar.

Lo mejor

  • Un spin-off interesante para los completistas, bien de 20th Century Boys, bien de la obra de Naoki Urasawa en general.
  • El uso de diferentes estilos de dibujo y distintas temáticas, infinitamente más light que lo que acostumbra a hacer Urasawa.
  • Los prólogos y epílogos en los que aparecen Yujiki y Ujiko Ujio, así como el epílogo final de 20 páginas dibujadas –estas sí– por Urasawa donde salen Kenji, Kakuta y demás personajes de 20th Century Boys.
  • Un divertimento muy curioso.

Lo peor

  • Es una obra perfectamente prescindible si no eres mega-fan.
  • Los “manga dentro del manga” que hay en esta obra son bastante absurdos.

Mangari Michi

Friday, January 22nd, 2010
  • Título: まんがり道 –Mangari Michi– (El camino tortuoso del manga)
  • Autor: Naoki Urasawa / Ujiko Ujio
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Big Comic Spirits
  • Años publicación: 2009
  • Clasificación: seinen, metamanga, humor
  • Tomos:

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Vamos a poner la guinda extra sobre el pastel de mi mega-reseña múltiple de toda la saga Manga Michi comentando esta curiosa obra del autor de Monster, Master Keaton, Pluto, Yawara! (Cinturó Negre), 20th Century Boys y Billy Bat, entre otras enormes obras del manga contemporáneo: Naoki Urasawa.

Como sabréis los Urasawadictos, en 20th Century Boys aparece un dúo de artistas manga que se hace llamar Ujiko Ujio. Como ya indiqué en la traducción, con una nota en el tomo 5, estos dos mangaka están claramente inspirados en Fujiko Fujio, tanto por su nombre como por su aspecto como por el hecho de que viven en un edificio de apartamentos cutresco que, para más inri, se llama “Residencia Tokiwa”. Ya he dado mucho la brasa en las últimas semanas sobre Fujiko Fujio y los apartamentos Tokiwa-sō, así que no me extiendo más en esto.

El caso es que, el pasado verano, Urasawa quiso hacer una especie de homenaje a estos dos autores –supongo que se “aburría” XD– y creó un spin-off de 20th Century Boys protagonizado por estos dos personajes. El spin-off, de siete capítulos, se llamó まんがり道 Mangari Michi. Ya podéis suponer que el título es una parodia clarísima del de la obra Manga Michi (El camino del manga), amalgamado con la expresión 曲がり道 (magari michi), o sea “camino tortuoso”.

Al no estar este manga disponible en tomo y no vivir en Japón –con lo que no puedo conseguir las revistas donde se publicaron originalmente estos capítulos–, he tenido que buscar scanlations ahí fuera para saber de qué va. Al final no he encontrado ninguna raw (lástima, me habría gustado leerlo en japonés), pero si scanlations de los dos primeros capítulos, el primero en inglés y el segundo en italiano. Suficiente para saber de qué va (Inciso: vaya mierda de traducción, por cierto, los muy capullos hasta llaman “Kinsu” a “Kaneko”, ni siquiera su nombre saben leer bien).

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Una de las situaciones “lovehinescas” del primer capítulo.

En pocas palabras, creo que Mangari Michi es como una excusa de Urasawa de hacer parodias sin complicarse la vida y de hacer experimentos con otros estilos de dibujo. La obra empieza con Yukiji leyendo un manga de Kaneko y Ujiki (los nombres “reales” del dúo Ujiko Ujio) y diciéndoles que deben crear manga más “así” o más “asá”; en definitiva, dando su siempre tajante opinión, algo por otra parte muy propio de ella. Inmediatamente después, Ujiko Ujio se ponen a trabajar y empieza el “manga dentro del manga”. En el caso de los dos primeros capítulos, estos “metamanga”, son un par de comedias románticas con toques de erotismo. La primera, sin ir más lejos, es como una especie de Love Hina: un típico “harem manga” con un chico palurdo metido en medio de muchas chicas que tienden a ponerse ligerillas de ropa. Aunque solo una de ellas, amiga de la más tierna infancia, le hace tilín al chaval. En fin… Muy original no es. Pero ya es la gracia de esto: Urasawa quiere mostrar no su obra, sino la de sus personajes Ujiko Ujio, y aquí vemos que los manga que crean estos dos en 20th Century Boys son… Pues bastante chorras.

En este sentido, Mangari Michi también tiene muchas similitudes con Manga Michi, ya que en esta última se intercalan en medio de la acción fragmentos de manga (o manga enteros) realizados por el dúo protagonista. Lo que sorprende de estos “manga dentro del manga” es que el estilo de dibujo es muy distinto al que nos tiene acostumbrados Urasawa. Tanto, que hasta parecen obras hechas por otro dibujante. O sea, que se cumple el objetivo de presentar la obra de Ujiko Ujio (de hecho, Mangari Michi está firmado por Naoki Urasawa y Ujiko Ujio) más que la de Urasawa.

A pesar de que siete capítulos son suficientes para hacer un tomo, esta obra aún no ha sido publicada fuera de la revista Big Comic Spirits todavía, y por lo tanto aún no se puede licenciar en el extranjero. El motivo, según me comentó un editor de la propia Spirits, es que está costando conseguir el permiso de Fujiko Fujio Ⓐ y de los herederos de Fujiko F. Fujio. Al parecer, la editorial Shōgakukan les ha pedido permiso ya que los personajes están inspirados en ellos dos, y no lo están consiguiendo. En mi opinión, no sé por qué se han complicado tanto la vida, ya que Urasawa nunca usó sus nombres reales ni tampoco sacó ninguno de sus manga o personajes, por lo que en principio no tendrían por qué pedir permiso, ¿verdad? Pero bueno, los japoneses son así.

Lo mejor

  • Un spin-off interesante para los completistas, bien de 20th Century Boys, bien de la obra de Naoki Urasawa en general.
  • El uso de diferentes estilos de dibujo y distintas temáticas, infinitamente más light que lo que acostumbra a hacer Urasawa.

Lo peor

  • Que no se haya publicado en tomo todavía y que por lo tanto no se pueda licenciar.
  • Es una obra perfectamente prescindible.
  • Los “manga dentro del manga” que hay en esta obra son bastante absurdos.

Master Keaton

Tuesday, December 22nd, 2009
  • Título: MASTERキートン –Master Keaton–
  • Autor: Naoki Urasawa (dibujo) / Hokusei Katsushika (guión)
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Big Comic Original
  • Años publicación: 1988-94
  • Clasificación: seinen
  • Tomos: 18

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El título que vosotros, los lectores, habéis escogido para que reseñe en la II Encuesta MangaLand no es otro que Master Keaton, una de las obras inéditas en España del gran Naoki Urasawa (con Monster, 20th Century Boys, Yawara! (Cinturó Negre) y Pluto editadas en España). Publicada entre 1988 y 1994, su serialización se solapó en casi todo momento con Yawara!

Hagamos un breve repaso a la obra de Urasawa pre-Monster, ya que de Monster en adelante, todo ha llegado a España –excepto su obra más reciente, Billy Bat y esta es cuestión de tiempo que llegue también–. Primeramente tenemos un par de tomos que recopilan historias sueltas de la primera época del autor. Luego está Pinapple Army (cuyo tomo 1 -de 8- llegó a España hace muchos años de la mano de Planeta y nunca más se supo), Yawara! y Master Keaton. Tras el éxito de Yawara!, Urasawa empezó otra serie deportiva llamada Happy!, que va sobre una chica que juega a tenis.

Tras finalizar Master Keaton e iniciar Monster, Urasawa se metió de lleno en el estilo “thriller” por el que le conocemos ahora. En muchos aspectos, tanto Pineapple Army como Master Keaton pueden considerarse una especie de “embriones” del Urasawa que tanto éxito tiene actualmente, pero estas dos obras tienen una gran y decisiva diferencia respecto a Monster, 20th Century Boys y Billy Bat. Esta diferencia es que Urasawa solo se encargó de los dibujos en Pineapple Army y Master Keaton, dejando el guión a manos de otros autores.

El guionista de Master Keaton es Hokusei Katsushika (evidente pseudónimo que emula al del gran pintor de ukiyo-e Hokusai Katsushika, –“inventor” de la palabra manga–, y cuyo nombre real era Shinkichi Suga (1946-2004)), un guionista que no tiene grandes éxitos en su haber aparte de Master Keaton (se encargó de algunos guiones de Golgo 13, pero poco más de destacable). Sin embargo, cabe decir que con Master Keaton hizo un trabajo excelente.

Taichi Hiraga Keaton es un hombre de unos 45 años bastante soso y con aspecto despistado, hijo de un hombre japonés y una mujer inglesa. Trabaja como profesor en una universidad, está divorciado y tiene una hija adolescente. Sin embargo, detrás de esta fachada se esconde un hombre con un montón de recursos: es especialista en arqueología por la Universidad de Oxford, ex miembro del cuerpo de élite militar británico SAS y ex instructor de técnicas de supervivencia –de ahí que el título del manga sea “master” (instructor, maestro) Keaton, un juego de palabras que evidentemente evoca al del famoso actor Buster Keaton–. Actualmente compagina su discreto y mal pagado trabajo como profesor en una universidad de tercera con un empleo freelance como investigador de seguros para Lloyd’s.

El limpio trazo de Urasawa se combina con un guión excelente

El limpio trazo de Urasawa se combina con un guión excelente

Este empleo implica ir a todo tipo de lugares en todo el mundo para investigar sucesos relacionados con el cobro de seguros, para verificar si es lícito que tal o cual persona cobre el importe de un caro seguro con la Lloyd’s o no. Así, se irá a todo tipo de lugares, algunos exóticos, otros no tanto, para comprobar si la muerte de tal o cual ha sido natural o no. Y así se mete en un montón de líos, de los que habitualmente sale a lo “MacGyver”. Efectivamente, Keaton tiene una especie de manía cleptómana y se mete en el bolsillo cualquier trasto que encuentre, por inútil que parezca. Luego, cuando se ve en aprietos, combina estos cacharros con su especialización en tácticas de supervivencia para montar aparatos, armas o tender trampas de los que salir de los atolladeros.

Tratándose de un manga de Urasawa (aunque aquí solo dibuje), no puedo hacer otra cosa que afirmar es un cómic excepcional, con trepidantes e interesantísimos guiones repletos de datos y trucos de supervivencia de lo más interesantes y acompañado del siempre limpio, siempre expresivo y siempre atractivo dibujo de Naoki Urasawa.

La historia está estructurada básicamente en episodios autoconclusivos, que a veces abarcan más de un capítulo, y combina episodios de acción y mucha aventura con otros más costumbristas en los que se nos presenta el día a día de Keaton, a su padre (una especie de Jigorō evolucionado), su hija y todas sus circunstancias personales, como por ejemplo el hecho de que aún está muy enamorado de su ex mujer. No hace falta decir que el manga este se deja leer muy bien.

Como curiosidad, decir que tengo los 18 tomos de esta serie y que son en sí mismos una especie de tesoro. Resulta que en el año 2002 acompañé a los ganadores del Megaconcurs 3xl.net a su viaje a Japón, y el equipo de TV3 que estaba allí grabando todo lo que ocurría aprovechó para hacer algunas entrevistas. En un momento dado, fuimos a los estudios Madhouse, donde entrevistamos a Masao Maruyama, a Yoshiaki Kawajiri y a Satoshi Kon. Al terminar de entrevistar a Maruyama, carismático director de los estudios, vi en una estantería los 18 tomos de Master Keaton (justo habían terminado de producir el anime, de 39 episodios) y no pude evitar decirle que Urasawa me encanta y que estaba disfrutando mucho con Monster. Entonces, Maruyama me preguntó si había leído Master Keaton y, al decirle que no, me dijo que si quería me regalaba la colección completa. ¡Uoh! ¿Cómo decir que no? Y así tengo en mi casa la cole de Master Keaton llena de post-its pegados en las páginas con anotaciones del equipo creativo del anime. ¡Desde luego, no voy a quitar esos post-its! XD

Lo mejor

  • El dibujo y el guión están muy bien.
  • Aprendes mucho sobre técnicas de supervivencia, política y el estado del mundo, principalmente de los años 80.
  • La estructura en episodios autoconclusivos hace que el manga “pase” muy bien.

Lo peor

  • Básicamente, el hecho de que solo se puede disfrutar de esta obra en Japón, ya que sus derechos internacionales se encuentran bloqueados (al parecer, por desavenencias entre el guionista -o sus herederos-, por un lado, y el dibujante y el editor, por el otro). Según Shōgakukan, todas las obras de Urasawa menos esta se encuentran disponibles para su licencia siempre que Urasawa dé su visto bueno, y es solo cuestión de tiempo que se levante el “tabú” (no usaron esta palabra, pero por lo que decían y cómo lo decían se podía deducir algo así) que pesa sobre Master Keaton.
  • Está un poco desfasada ya que cuenta cosas de hace 20-30 años, pero aun así sigue siendo interesantísima, y más si uno se la toma como un “libro de texto” de la política de los 80.

Billy Bat

Monday, July 13th, 2009
  • Título: Billy Bat
  • Autor: Naoki Urasawa (dibujo y guión) / Takashi Nagasaki (coautor del guión)
  • Editorial: Kōdansha
  • Revista: Morning
  • Años publicación: 2008-?
  • Clasificación: seinen
  • Tomos: 1 (en curso)


Hace muy poco que ha salido el primer tomo de Billy Bat, la nueva obra de Naoki Urasawa en Japón, y he tenido la suerte de poder conseguirlo con rapidez. Y de “devorarlo”, claro está, ya que no en vano Urasawa es mi autor favorito junto al gran Tezuka.
Billy Bat nos cuenta la historia de Kevin Yamagata, un nipoamericano de segunda generación que, en el año 1949, vive en Los Ángeles y trabaja como autor de cómics para la Marble Comics. Concretamente, su obra se llama Billy Bat y va de un murciélago investigador privado a lo Philip Marlowe que tiende a meterse en toda clase de líos. Vamos, la clásica historia del detective privado de la novela negra y el cine de los años 40 y 50.
Un buen día, llegan a casa de Kevin unos policías que están investigando a un posible espía soviético y, al ver uno de ellos las páginas de Billy Bat en las que está trabajando, le comenta que ese personaje del murciélago él ya lo había visto antes, en Japón, cuando se encontraba estacionado allí como miembro del ejército de ocupación americano. Kevin, alucinado, concluye que es posible que haya “tomado prestado” sin querer el personaje, que tal vez habría visto durante su estancia en Japón hace unos pocos años, cuando trabajaba como intérprete del ejército americano.
Como en su familia existe una horrenda historia de plagio (a su padre le plagiaron un invento que luego resultó ser muy exitoso y no consiguió ni fama ni dinero por culpa de eso), Kevin decide ir a Japón para ver si es cierto que ha tomado prestado al personaje y, si es así, entonces le pedirá permiso al autor original para que le deje usarlo en sus cómics. Ni corto ni perezoso, Kevin se va a Japón y, una vez allí, empezará a meterse en toda clase de líos. Resulta además que el personaje del murciélago se aparece en los lugares más inesperados y que tiene algo siniestro a su alrededor (un poco como el símbolo de la mano con el dedo extendido de 20th Century Boys). ¿Qué es ese murciélago? ¿De dónde ha salido? ¿Por qué los que saben algo de él le preguntan si el suyo (es decir, Billy Bat) es “el blanco” o “el negro”? Un montón de preguntas acosan al atribulado Yamagata, que se va metiendo de cabeza en un siniestro lío del que le costará horrores salir…

En el Japón de la posguerra… Un cómic, un autor, un misterio…

Bueno, como podéis ver, el argumento es el típico de Urasawa. A partir de un suceso aparentemente minúsculo, se destapa poco a poco un caso de enorme envergadura, en el que se van entrelazando todo tipo de personajes y argumentos paralelos y, como es habitual, el autor nos cuela un mega-cliffhanger en la última página del tomo. Nada nuevo bajo el sol; es lo que ha venido haciendo desde Monster y ha seguido con 20th Century Boys y Pluto, así que sin tapujos puedo decir que Billy Bat es… ¡Más de lo mismo!
Esto se puede interpretar de dos formas, sin embargo. De la forma negativa, es decir, “Urasawa ya cansa siempre con los mismos argumentos y personajes” o de la positiva, en plan “me encanta Urasawa y me da igual que pretenda venderme lo mismo otra vez, que lo compraré con gusto”. Yo me debato entre las dos, pero al final creo que me quedo con la segunda, ya que al fin y al cabo pocos autores contemporáneos consiguen engancharme a sus historias del modo en que lo consiguen Naoki Urasawa y su ex editor y actual mánager y “coguionista” Takashi Nagasaki.
Cosas que me llaman la atención de esta obra: el “opening” es genial. El primer episodio entero, y parte del segundo, son una historieta de Billy Bat impresa a todo color (23 páginas enteritas) y con el estilo de dibujo (incluido el colorido) y de narración de los antiguos cómics americanos de los años 40 y 50. Aún recuerdo cuando salió publicado el primer episodio en la revista Morning, lo anonadada que se quedó la gente al ver que la “nueva obra de Urasawa” era una cosa tan rara y aparentemente experimental. En el episodio 2, descubrimos que el cómic de Billy Bat resulta ser “un cómic dentro del cómic”, en un efecto genial de “metamanga” para iniciar el tomo y la obra en sí. También me encanta la ambientación. La época de la posguerra de Japón, así como los años 50 y 60, personalmente me fascinan, y me encanta leer obras ambientadas en esa época. Urasawa lo retrata genial, y encima tenemos cameos de Shintakarajima (La nueva isla del tesoro) de Osamu Tezuka y del general MacArthur.
Por cierto, la mayor curiosidad de esta obra es la revista y la editorial que la publica. Ni más ni menos que la revista Morning de Kōdansha. ¿Y qué pasa con eso? Pues que desde 1983, el año en el que debutó Urasawa, hasta el pasado mes de marzo de 2009 o así, cuando terminó Pluto, la totalidad de su obra (más de 130 tomos, o sea, más de 26.000 páginas) había estado ligada a la editorial Shōgakukan. El hecho de que se haya pasado a Kōdansha tiene que haber sido un golpe terrible para Shōgakukan, y más teniendo en cuenta que Takashi Nagasaki había sido editor de esta última editorial antes de independizarse. Ahora imagino que Urasawa, con la influencia de Nagasaki de por medio, va a ir buscando el mejor postor para cada nueva obra que quiera realizar. Tiene todo el derecho a ello, pero conociendo a los japoneses, su marcha no habrá sentado nada bien en Shōgakukan.

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