El blog de Marc Bernabé

Endless Love

Tuesday, May 28th, 2013
  • Título: エンドレスラブ –Endless Love–
  • Autor: Susumu Tsutsumi
  • Editorial: Keisei Shuppan
  • Revista: Varias
  • Años publicación: 1985
  • Clasificación: erótico, pornográfico
  • Tomos: 1

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Por cosas de la vida, en el año 2005 pude conocer al autor de manga pornográfico Chiyoji ya que me contrataron como su intérprete durante su visita al Festival de Cine Erótico de Barcelona de ese año. De hecho, la organización de dicho festival contactó conmigo meses antes porque tenían la intención de invitar a un autor de “hentai” (los japoneses no usan esta etiqueta, pero así nos entendemos) y querían pedirme consejo. Hasta ese momento (os lo creáis o no XD) mis conocimientos de manga porno eran prácticamente nulos, por lo que apenas pude darles muchas pistas, aparte de que miraran en el catálogo de la editorial La Cúpula, que a mi entender era, en ese momento, la única que publicaba este tipo de obras.

La Cúpula recomendó inmediatamente a Chiyoji, uno de sus autores fetiche, al que publicaban desde hacía muchos años, en las páginas de la revista Kiss Comics, las historias de Miss 130. Así que, tras obtener sus datos de contacto, me puse tímidamente en contacto con él. Uno no sabe qué puede esperar al llamar a un autor de manga hentai. Puede imaginarse muchas cosas, entre ellas un auténtico depravado sexual baboso, pero al otro lado del teléfono se puso un señor totalmente afable, dicharachero y dispuesto a todo.

Mucho podría contar sobre la visita de Chiyoji a Barcelona, como por ejemplo el emotivo almuerzo en casa (una cúpula geodésica, cómo no, de ahí el nombre de la editorial) del malogrado editor Josep Maria Berenguer, en el que tuve el gran placer de participar en calidad de intérprete, pero tampoco quiero extenderme demasiado. Solo diré que vino acompañado de su esposa Chiyomi, una mujer encantadora, y que ambos, bastante tímidos para lo que dibujan (y es que ella hace de ayudante suyo en la creación de sus cómics ^_^), estuvieron alucinando bastante en ese festival al lado de gente como Rocco Siffredi o Nacho Vidal, por no decir las despampanantes actrices que poblaban el lugar y que acudieron con reveladores vestidos de noche a la cena-gala de entrega de premios del festival.

Desde entonces, he procurado estar en contacto con Chiyoji, un contacto que aún conservo. De hecho, él es uno de los entrevistados del proyecto Masters of Manga, y en la entrevista me contó muchísimas cosas sobre el mundo de la edición de manga hentai en Japón. Susumu Tsutsumi (así se llama en realidad) utiliza varios seudónimos para separar su obra por tipo de publicación. Los más conocidos son el de Chiyoji (sin “Tomo”, ojo, ese “apellido” es un invento que surgió de no se sabe dónde) para obras destinadas al público masculino y el de Kaoru Ai, para obras para el público femenino (sí, en Japón existe manga porno para mujeres, más enfocado a los sentimientos, a las caricias y a la sensualidad para gustar a “ellas”).

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He elegido una página más bien “neutra” para no ofender sensibilidades. XD

Sin embargo, sabía que en el pasado había publicado bajo su nombre real, Susumu Tsusumi, pero nunca había visto ningún tomo firmado con ese nombre hasta que encontré este Endless Love por pura casualidad en una librería de segunda mano en mi visita más reciente a Japón. Por supuesto, me faltó tiempo para hacerme con él.

Si habéis leído las historias de Miss 130 o El príncipe del manga sabéis perfectamente cuál es el estilo de Chiyoji: mujeres más bien maduras o de aspecto maduro (nada de lolitas), de generosísimas curvas y prominentes pechos y de nombre “Reiko Higuchi”, que, por una causa u otra, se lo acaban montando con un hombre. Las historias de Chiyoji, casi todas ellas cortas (de unas 20 páginas) suelen tener un fuerte componente de humor, por lo que resultan bastante amenas de leer.

Lo que me llamó la atención de la obra de Chiyoji fue no tanto su obra más reciente, que tiene un estilo más caricaturesco (más “manga”, podríamos decir, con ojos más grandes, sin duda debido a las presiones de las editoriales ya que el público actual exige ese tipo de dibujo), sino las cosas que pude ver de sus historias más clásicas, creadas en los años 70 y 80. El estilo de dibujo de este autor en ese momento, inscrito en el movimiento gekiga, era increíblemente detallado y realista, de infinito mejor gusto (para mí), que las obras actuales en las que las mujeres aparecen extremadamente caricaturizadas (ojos muy grandes, labios enormes, narices minúsculas, por no decir cuerpos absolutamente imposibles de pechos y culos hiperdesarrollados y cinturas de avispa…).

Endless Love es una de estas obras clásicas de este autor, con un dibujo espectacularmente bonito, pero con los argumentos de siempre de Chiyoji. Reikos de generosos cuerpos montándoselo, en historias con un alto componente humorístico, con todo tipo de hombres en todo tipo de situaciones.

Lo mejor

  • El dibujo me parece excelente.
  • El humor.

Lo peor

  • Cuando lees una historia de Chiyoji, prácticamente las has leído todas, ya que casi todas siguen patrones similares.
  • Siendo un manga de los años 80, se nota cierto desfase en algunos aspectos. Especialmente, el trato de la mujer como objeto resulta bastante denigrante en ocasiones. Por no decir escenas de cuasi-violaciones que, aunque en Japón siguen siendo perfectamente aceptadas, en Occidente ya hace años que son consideradas de mal gusto.

Umibe no onna no ko (Una chica al lado del mar)

Thursday, May 16th, 2013
  • Título: うみべの女の子 –Umibe no onna no ko– (Una chica al lado del mar)
  • Autor: Inio Asano
  • Editorial: Ohta Shuppan
  • Revista: Manga Erotics F
  • Años publicación: 2009-2013
  • Clasificación: slice-of-life
  • Tomos: 2

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Ya sabéis que yo soy bastante de “arrebatos”, y cuando descubro o me da por algún autor, me paso una temporada explorando más sobre la obra de este creador. Uno de mis arrebatos más recientes es el de Inio Asano, del cual he reseñado un par de obras no hace mucho. Umibe no onna no ko (título oficial en inglés A Girl by Seaside, es decir, Una chica al lado del mar) es su obra más nueva, terminada recientemente, en enero de 2013, y cuyo segundo y último tomo salió a finales de febrero de este mismo año.

Si ya de por sí siempre ha tenido un estilo muy propio y depurado, tanto gráfica como argumentalmente, a medida que pasan los años, este joven autor (nació en 1980) va evolucionando más y más. Umibe no onna no ko es una obra maravillosa, no solo en el plano gráfico (¡que es alucinante!) sino también en el argumental.

A pesar de que me gusta reseñar obras que leo, ya habréis notado que, como crítico, dejo bastante que desear. Cuando leo una obra lo hago como lector, disfrutando de lo que leo y punto, y no me paro a pensar ni en conjeturar sobre los posibles mensajes ocultos que un autor deja (presuntamente) en una obra. Así, creo que un crítico nato podría decir muchísimas cosas sobre esta obra, como que tiene muchos niveles de lectura y que oculta demoledoras críticas a la juventud contemporánea y a la sociedad japonesa en general. Pero yo prefiero contaros de qué va la obra y que, si podéis, la leáis y lleguéis a vuestras propias conclusiones.

La historia se ambienta en un pueblo costero más bien decadente, y está protagonizada por dos adolescentes, estudiantes de secundaria (es decir, que tienen 14 o 15 años): Koume e Isobe. Koume es una chica bastante normal en apariencia. No es especialmente guapa, pero tampoco fea, y en clase destaca más bien poco. Eso sí, tiene una debilidad por los chicos guaperas. Isobe, por su parte, es también un chico más bien taciturno, casi al punto de resultar borde, y en privado tiene un carácter arrogante y altivo.

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Sexo sin amor entre quinceañeros

Tras un desengaño de Koume con Misaki, un senpai guaperas con bastantes malas maneras que exige felaciones a las chicas que quieren salir con él, Isobe le pide a Koume salir juntos, incluso después de que hace un tiempo ella le rechazó. Sin comerlo ni beberlo, ambos empiezan una relación de tipo puramente sexual, sin sentimientos de por medio: a Isobe sí le gusta Koume, pero ella deja muy claro que él no le interesa como novio, aunque de momento ya le va bien ir jugando con la sexualidad.

Como podéis imaginar, la historia se lía bastante y aparecen muchas subtramas y datos, como por ejemplo el hecho de que Isobe vive prácticamente solo porque sus padres están todo el tiempo trabajando y quedándose a dormir lejos de casa, y que su hermano, que era bastante otaku, se suicidó hace un tiempo (y cuyo blog de manga y anime sigue actualizando Isobe en nombre de su hermano, temeroso de que, si deja de actualizarlo, la desaparición de su hermano se hará finalmente efectiva y su ausencia caerá como una losa sobre él).

Además, en el colegio cada cual va por su lado, ya que su relación permanece en estricto secreto a petición de Koume, que por su parte no deja de suspirar por el guaperas de Misaki a pesar de tirarse sistemáticamente a Isobe en casa de este… O incluso en los baños del instituto…

Como podéis intuir, hay muchísima chicha en las escasas 400 y pico páginas de las que se compone este manga, y se podrían escribir cientos de artículos acerca de las relaciones sexuales con o sin sentimientos de por medio, de la soledad, de la fría sociedad japonesa, del comportamiento de los adolescentes, de la trivialización del sexo, de la envidia, de la rabia, de la inseguridad, del papel de internet… Un montón de temas que se entrelazan en este manga y que –y ahí es donde quería llegar– proporcionan al lector una maraña de sensaciones dificilísima de expresar con palabras.

Ahí radica la genialidad de Inio Asano: un dibujo increíble, una maestría exquisita a la hora de componer la página y los capítulos, y una capacidad alucinante de transmitir todo tipo de sentimientos.

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Una de las fascinantes y evocadoras páginas dobles con las que Asano nos regala la vista.

Lo mejor

  • La capacidad de Inio Asano de transmitir tantos sentimientos a la vez, a menudo incluso contradictorios.
  • El dibujo y la composición gráfica me parecen increíbles. Tanto los personajes, dibujados con una mezcla de estilo realista y estilo manga, como los fondos. Hay quien intenta desacreditar a Asano diciendo que “trabaja con fotos”, y no digo que no, pero hay muchos autores de manga que usan fotos como base de sus fondos y no consiguen los increíbles resultados que sí logra Asano. Desconozco cómo trabaja, pero lo cierto es que este estilo de dibujo que tiene me fascina, y para mí eso es lo que realmente cuenta.

Lo peor

  • Hay algunas escenas, sobre todo en el segundo tomo, muy subidas de tono sexualmente hablando, lo que puede incomodar a según qué lectores, ya que el manga, durante unas páginas, pasa a ser una obra pornográfica protagonizada por dos adolescentes quinceañeros que se embarcan en actos sexuales y experimentos bastante fuertes (como, por ejemplo, sexo anal) para la edad que tienen.

Subete no jidai o tsūjite no satsujin-jutsu (Técnicas de asesinato a través de todas las eras)

Friday, April 5th, 2013
  • Título: すべての時代を通じての殺人術 –Subete no jidai o tsūjite no satsujin-jutsu– (Técnicas de asesinato a través de todas las eras)
  • Autor: Shintarō Kago
  • Editorial: Kubo Shoten
  • Revista: (no figura)
  • Años publicación: 2013
  • Clasificación: seinen, ero-guro
  • Tomos: 1

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Como ya sabéis si me seguís por Twitter o Facebook, recientemente he estado en Japón, donde he aprovechado para hacer todo tipo de cosas, entre ellas ponerme un poco al día en cuestión de manga. Sinceramente, en los últimos tiempos estoy un poco aburrido del shōnen de toda la vida, me parece en general poco original, y en cuanto al seinen, lo que más vende, lo más comercial, generalmente tampoco me atrae demasiado (con las debidas excepciones).

Uno de los “descubrimientos” del pasado año fue la figura de Shintarō Kago. Lo pongo entre comillas porque hace ya años que conozco a este autor, concretamente una vez, hará como 7 u 8 años, que me pidieron investigar sobre el manga más bestia que se publicaba en Japón di de bruces con Kagayake! Daitōa kyōei-ken (¡Resplandece! Esfera de prosperidad del gran oriente asiático), una de las primeras obras suyas que me pareció extremadamente bestia, tanto que no le di más importancia que “una simple frikada más japonesa, revuelve-estómagos”.

Sin embargo, el año pasado la editorial EDT decidió apostar por este autor y, como traductor, descubrí su obra más reciente, que sigue siendo muy bestia, pero que contiene unas dosis increíbles de imaginación y potencia, tanto en el plano argumental como en el gráfico. A pesar de sus temáticas, en las que abunda el sexo, las entrañas y lo grotesco (el llamado género “ero-guro”), Kago se revela como un autor increíblemente imaginativo, brutalmente versátil y fascinantemente enfermizo. No soy amante del ero-guro, pero Kago me ha atrapado en la telaraña de su imaginación.

Cómo no, aproveché este viaje a Japón para investigar un poco más sobre el autor, aparte de conocerle en persona (fue un auténtico placer y no, no es un tío tan raro como sus obras sugieren). Y me traje un par de libros suyos y tres dōjinshi (fanzines) que pillé en una tiendecita especializada en manga raruno a la que él mismo me guió. Uno de estos libros es este, Subete no jidai o tsūjite no satsujin-jutsu (Técnicas de asesinato a través de todas las eras), el más reciente hasta la fecha. El otro lo reseñaré en cuanto lo termine de leer.

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El ataque de los “hombres-electrodoméstico”.

Su obra más reciente, Subete no jidai… es una recopilación de 11 historias cortas con el típico “sello Kago”, un poco en la línea de las que se encuentran recopiladas en Novia ante la estación (el segundo libro de Kago publicado en España). Aunque por supuesto las historias tienen ese inconfundible sello Kago y resultan sencillamente fascinantes (una vez obviada la gran carga sexual y gore que contienen, claro), los experimentos gráficos y argumentales son mucho menos intensos que en Reproducción por mitosis (el primer libro que se publicó de Kago en España). Así pues, estamos ante 11 historias, unas mejores otras peores, unas más impactantes y otras menos, que se dejan leer con gran fluidez y resultan un grandioso entretenimiento, pero que carecen de las sorpresas, trucos y experimentos con el propio medio del cómic con las que Kago nos obsequia en otro tipo de obras. Para este otro tipo de relatos tendréis que esperar a la reseña del segundo tomo que me traje, que por lo que llevo leído está a la altura, o incluso supera, lo que pudimos leer en la segunda mitad de Reproducción por mitosis y nos dejó con la boca abierta a tantos y tantos lectores.

Lo mejor

  • Es Kago. Argumental y gráficamente, brillante.

Lo peor

  • El potencial desplegado en Reproducción por mitosis resultó tan apabullante que uno se decepciona un poco al leer otras obras de Kago que no incluyen tantos y tan brillantes tour de force y experimentos con el propio medio del cómic.
  • La temática ero-guro puede repeler a más de uno.

Eroman no hoshi (La estrella del manga erótico)

Monday, February 25th, 2013
  • Título: エロ漫の星 –Eroman no hoshi– (La estrella del manga erótico)
  • Autor: Morihito Kanehira
  • Editorial: Shōnen Gahōsha
  • Revista: Young Comic
  • Años publicación: 2010
  • Clasificación: how to, erótico, humor
  • Tomos: 2

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El hecho de traducir (y haber sido lector) de una serie como Bakuman. hace que, cuando veo un manga sobre mangakas, este automáticamente me llame la atención. Este fue el caso de Eroman no hoshi (La estrella del manga erótico), una especie de manual sobre cómo dibujar manga erótico/pornográfico.

Sin embargo, en este caso no tenemos un simple “manual” de how to y nada más (como pueden ser los libros Academia de Manga que sacó hace unos años Planeta deAgostini), ni tampoco es una historia sobre mangakas en la que, por exigencias del guión, podemos aprender cosas tangencialmente (como es el caso de Bakuman., sin ir más lejos). Esta obra es una especie de híbrido entre ambas cosas, una creación muy curiosa y amena que puede gustar al lector ocasional (como yo mismo), y a la vez ser útil a los aspirantes a dibujantes profesionales.

La historia nos cuenta la evolución de un personaje llamado Kusomushi Gorota, un muchitreintañero virgen bastante inútil aspirante a mangaka profesional especializado en manga erótico. Bajo la supervisión de una tía despampanante y autoritaria que aparece de la nada cuando Kusomushi termina su primer manga para ir a enseñarlo a una editorial (y se lo destroza ante sus narices y le dice que es una mierda), el protagonista irá aprendiendo varios trucos esenciales para llegar a ser “la estrella del manga erótico”.

Los temas que se tratan en el primer tomo son: el dibujo correcto de los pechos; la importancia de “no mostrarlo todo, sino mostrar lo justo para estimular la imaginación del lector”; el papel esencial de las onomatopeyas en el manga erótico; la importancia de enviar tus ilustraciones a los “rincones del lector” de las revistas; cómo dibujar buenos culos; cómo representar por escrito los gritos y gemidos de placer; la recomendación de hacer tu dōjinshi y participar en algún evento como el Comiket para darte a conocer; un curso intensivo de dibujo y representación del sexo femenino (aunque este quede luego tapado por la censura japonesa al respecto); y una clase magistral sobre líquidos y fluidos del cuerpo durante el acto sexual (algo extremadamente exagerado en el manga porno japonés).

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Ejemplos de culos

En el segundo tomo la cosa ya varía un poco, ya que la mujer que guía al protagonista le manda a hacer de ayudante a un estudio de manga, donde aprenderá cosas diferentes, sobre todo relacionadas con la creación de argumentos y la composición de página.

El manga, como digo, es muy interesante y divertido. Primero porque no es solo una simple “clase” de dibujo o de composición de guiones o historias, sino que ofrece mucho más en forma de un argumento bastante divertido y muchos gags que hacen que la lectura de esta obra sea muy amena y que cualquiera, sepa dibujar o no, tenga interés en el manga erótico o no, puede disfrutar. Sin ir más lejos, yo he aprendido (o más bien me he dado cuenta de) cosas que desconocía, como por ejemplo la enorme importancia de las onomatopeyas y el porqué de la obsesión de los mangaka porno con los fluidos corporales, que rezuman por todas partes en la páginas de los manga guarros japoneses.

Segundo por las continuas referencias gráficas, a veces sutiles, a veces no tanto, a muchas otras obras de manga como podrían ser Death Note, Evangelion, Hokuto no Ken, Black Butler… Un montón. Y también he aprendido mucho sobre cosas que desconocía, como por ejemplo la existencia de un tío llamado Tooru Mitsumine (¿inspiración para el personaje Tooru Nananmine de Bakuman.?), que es conocido por el apodo de 投稿の神 tōko no kami, “el dios de la participación en las revistas”, y que lleva más de 20 años enviando ilustraciones (bastante mierder, por cierto) a decenas de revistas cada mes. A pesar de que su arte es bastante chungo, el tío se ha hecho famoso con la gracieta. El primer tomo de Eroman no hoshi contiene muchas referencias a este hombre, y encima una extensa Q&A de 100 preguntas en la que lo sabremos todo sobre Mitsumine.

Poco a poco, a través de los consejos de “la chunga” y de los continuos “ensayo y error” de Kusomushi, el protagonista irá depurando su arte hasta que, presumiblemente, conseguirá debutar. ¿Podrá convertirse Kusomushi en “la estrella del manga erótico”?

Lo mejor

  • Ameno, divertido y encima aprendes.
  • Las parodias y referencias a otros mangas famosos.
  • El dibujo me parece excelente.

Lo peor

  • Es un poco “ni carne ni pescado”. No sé si servirá a gente que aspire a ser dibujante, ya que no llega a ser un manual, y a los que buscan un “argumento” tampoco satisfará del todo, ya que no presenta un argumento lineal como tal (ojo, pero a mí me gusta tal cual).

Soap no Moko-chan (Moko del Soapland)

Thursday, July 26th, 2012
  • Título: SOAPのMokoちゃん –Soap no Moko-chan– Moko-chan at soapland
  • Autor: Naruo Kusugawa
  • Editorial: Akita Shoten
  • Revista: Young Champion
  • Años publicación: 1990-92
  • Clasificación: seinen, hentai
  • Tomos: 5
 

Los llamados “soapland” (lit.: tierra de jabón) son uno de los tipos de locales de servicios sexuales más peculiares de Japón, y uno de los pocos donde, a pesar de que la ley japonesa prohíbe la prostitución, se pueden conseguir “favores” sexuales completos, ya que todo el mundo hace la vista gorda a lo que ocurre dentro de las cuatro paredes de estos sórdidos establecimientos. De puertas afuera, los soapland son establecimientos de relax y de disfrute del baño, la higiene y los masajes. De puertas adentro, lo que en realidad ocurre es que los clientes pueden disfrutar de un buen baño acompañados por una solícita chica que les enjabona con profusión, les lava y mima (frotándose con ellos con su enjabonado cuerpo desnudo), con “final feliz” que incluye penetración vaginal. Destaco esto último porque, al estar prohibida la prostitución, en la mayoría de los locales de servicios sexuales japoneses no se permite la penetración vaginal y el “final feliz” se obtiene de maneras alternativas.

En cualquier caso, ya he comentado muchas veces que existen mangas de todos los tipos, para todos los públicos y de todas las temáticas y, bueno, los soapland no podían ser obviamente ninguna excepción. Soap no Moko-chan nos cuenta la historia de la guapa y más bien torpe Motoko, que acaba trabajando como soap-jō (lit.: “señorita jabón”) en uno de estos locales, pero no por trágicas circunstancias personales (deudas, víctima de trato de blancas, lo que sea…) ni tampoco por pura vanidad (para poder comprarse bolsos de marca o cosas así), sino porque termina llegando a la conclusión de que no sirve para otros trabajos y con este, que descubre que se le da bien, quiere “dar una alegría a los sufridos trabajadores que se pasan el día en la oficina, trabajando a destajo, y que se merecen un descanso y un momento de relax de vez en cuando”.

El gran clásico de los soaplands: el enjabonamiento sobre la estera hinchable.

Esta es una historia evidentemente para mayores de 18 años, con contenido sexual, pero de hecho es muy light, en el sentido de que las escenas sexuales son más bien escasas y muy poco subidas de tono. En vez de priorizar las escenas de sexo y hacer que sean lo más espectaculares posible, siendo el planteamiento más bien una excusa para mostrar esas escenas, estamos ante un manga que prioriza el argumento y que usa las escenas de sexo como una parte más del mismo. En definitiva, no es un manga porno porque sí, sino que es una historia normal y corriente que se ambienta en un soapland y que, en consecuencia, incluye algunas escenas sexuales.

El dibujo es muy ochentero-noventero (el manga fue publicado entre 1990 y 1992) y a mí personalmente me gusta ese estilo que ahora ya se percibe como bastante anticuado, seguramente por una cuestión de nostalgia puramente generacional. El manga está formado por capítulos autoconclusivos en los que Moko-chan tiene que satisfacer a un cliente cada vez (ejemplos: un viejo con la moralina subida que sin embargo “se deja hacer”, un hombre con un pene enorme, un travesti que, antes de operarse y despedirse de su pene, quiere saber cómo es “hacerlo con una mujer”, un sádico que disfruta torturando a las chicas, etcétera), o bien se nos cuenta alguna faceta alternativa de la vida de la chica. Un manga entretenido, para pasar el rato sin más, y curioso más que nada porque abre una puerta a poder conocer, de forma indirecta, un mundo bastante sórdido y curioso: el de los soapland.

Lo mejor

  • Historias autoconclusivas con bastante humor; fácil de digerir.
  • Permite conocer cómo son los soapland y qué ocurre en ellos.

Lo peor

  • Creo que se banaliza un montón el papel y las aspiraciones de Moko-chan y, por extensión, de las chicas que trabajan allí. Al fin y al cabo, Moko-chan está vendiendo su cuerpo, y cuesta creer que lo haga para “dar una alegría a los sufridos trabajadores”.

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