El blog de Marc Bernabé

Famicom runner Takahashi Meijin Monogatari (La historia de Takahashi Meijin, el atleta de la Famicom)

Wednesday, July 21st, 2010
  • Título: ファミコンランナー高橋名人物語 –Famicom runner Takahashi Meijin Monogatari– (La historia de Takahashi Meijin, el atleta de la Famicom)
  • Autor: Kazuyoshi Kawai
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: CoroCoro Comic
  • Años publicación: 1986
  • Clasificación: kodomo, videojuegos
  • Tomos: 1

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No conocía a Takahashi Meijin hasta leer esta entrada en La Arcadia de Urías durante la 2ª Semana Temática #TLQM, y la verdad es que quedé bastante anonadado al conocer la historia de este personaje, básicamente un tío que se hizo famoso en los años 80 por ser un crack de los videojuegos. Su principal mérito era el de pulsar 16 veces por segundo el botón de disparo de un joystick y memorizar cada pantalla de los videojuegos de la época de modo que podía pasárselos casi sin pestañear. Esto, en un momento en el que el videojuego de 8 bits estaba en un momento de brutal expansión gracias al éxito de la Nintendo Famicom (NES en Europa y USA), convirtió a este personaje, entonces un joven empleado de 27 años de la empresa de desarrollo de videojuegos Hudson Soft, en un verdadero ídolo de masas. Meijin (literalmente “hombre famoso” o, dicho de otra manera “crack”) es el título que le dieron en Hudson emulando a los grandes maestros del shōgi. Su nombre real es Toshiyuki Takahashi. Si queréis saber más sobre este personaje, Pepino pudo conocerle en persona y le dedicó una entrada.

El caso es que en 1986, en pleno auge de su popularidad, se publicó un manga sobre su vida, su filosofía y sus andanzas. Pero ojo, porque todo está muy exagerado y lleno de chistes y hasta de cierto romanticismo. Las aventuras de Takahashi cuando se entrena, cuando era niño, cuando se enfrenta a rivales, cuando desarrolló su famosa técnica de las 16 pulsaciones por segundo…

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¡Dale al joystick!

Este es un manga para niños publicado en una revista para niños y no tiene más. Es una simple curiosidad, está muy bien por el anacronismo y la nostalgia que desprende ahora, pero nada más. Porque actualmente, con la tecnología de videojuegos que hay, con rivales inteligentes e imprevisibles, trampas, trucos que te obligan a pensar, etc., ¿qué gracia puede hacernos un manga que te enseña cómo pasarse un videojuego en el que conduces una nave y tienes que cargarte –con municiones infinitas– a enemigos que en cada partida siempre salen por el mismo lado y actúan de la misma manera? A muchos (me incluyo) estos videojuegos nos encantan, claro está, por pura nostalgia, pero verlo en forma de manga 25 años después queda un poco desfasado.

El manga en sí ocupa unas 120 páginas, que se complementan con unas 45 páginas con información textual, aderezada con muchas fotos, sobre Takahashi: su infancia, entrevistas, consejos (jugar a la consola solo una hora al día, estudiar, etc.), etcétera que en su momento imagino que harían las delicias de cientos de miles de niños.

En definitiva, una curiosidad interesante pero puramente anecdótica. Una muestra más de que en el mundo del manga podemos encontrar absolutamente de todo.

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Así se entrena Takahashi Meijin para ser el mejor jugón del planeta.

Lo mejor

  • Los capítulos son autoconclusivos y resultan divertidos de leer.
  • Conocer a un personaje tan curioso como Takahashi Meijin.
  • La nostalgia de los 8 bits. Dan ganas de pillarse una NES y liarse a jugar.

Lo peor

  • Bastante desfasado actualmente.
  • Contenido muy infantil.

Norakuro gunsō (Sargento Norakuro)

Monday, April 26th, 2010
  • Título: のらくろ軍曹 –Norakuro gunsō– (Sargento Norakuro)
  • Autor: Suihō Tagawa
  • Editorial: Dainihon Yūbenkai Kōdansha (actual Kōdansha)
  • Revista: Shōnen Club
  • Años publicación: 1931-1941
  • Clasificación: shōnen
  • Tomos: 10

Ya di unas cuantas pinceladas sobre Norakuro en el post sobre el Museo Suihō Tagawa, pero esta vez, aprovechando que tras escribir mi relato de esa visita me entraron ganas de leer el manga, escribiré esta reseña en la que ampliaré un poco sobre este icónico personaje.

Norakuro empezó en 1931 en las páginas de la revista para niños Shōnen Club. En aquel entonces, las revistas infantiles llevaban básicamente artículos, fotos y relatos, y muy poco manga, pero el editor jefe decidió que tal vez sería interesante incorporar un cómic, ya que podría tener éxito entre los chavales. Así, contactó con Suihō Tagawa, un dibujante que ya destacaba en la época. Al proponerle el editor la idea, Tagawa pensó en que, para gustar a los niños, había que hacer una mezcla de las cosas que les gustaban a los chavales de la época: los perros y jugar a batallitas. Y así se inventó la idea detrás de Norakuro: un perro que se apunta al ejército.

Norakuro empieza pues presentándonos al perro vagabundo (norainu) negro y blanco (inspiración directa del gato Félix, según dicen) llamado Kurokichi, que se alista como recluta de segunda al ejército. Su sobrenombre Norakuro viene pues de la contracción de Norainu no Kurokichi (Kurokichi, el perro vagabundo. Además, “kuro” significa “negro”). El personaje cayó tan bien a los lectores que llegó a tener un gran éxito, en parte porque Tagawa, respondiendo a las expectativas de los mismos lectores, hacía subir de rango a su personaje poco a poco: así, de recluta de segunda pasa a recluta de primera, después a recluta mayor, cabo de segunda, cabo, sargento, etc. Y así hasta llegar a teniente de segunda, que es donde se quedó el personaje.

Se dice que Tagawa quería seguir aumentando de rango a Norakuro, pero que el ejército japonés, harto de que el personaje banalizara a las fuerzas armadas y la guerra, no solo impidió que Norakuro llegara a capitán –al parecer, la idea original de Tagawa–, sino que presionó para que la serie fuera cortada. Recordemos que en aquella época, Japón estaba en plena carrera expansionista, en guerra contra China, y poco después se metería de cabeza en la Segunda Guerra Mundial, por lo que el ejército tenía un poder absoluto sobre la sociedad. Además, en una época en la que la guerra y la gloria de la “tierra de los dioses” estaba por encima de cualquier otra cosa, dibujar, publicar y leer manga se percibía como una banalidad imperdonable.

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Atención a la sencillez del diseño de las páginas. Tres viñetas iguales por página y efectos "cinemáticos" brillando por su ausencia.

Hacía años que tenía este manga en la estantería pendiente de leer (creo que lo compré en el año 2001 o 2002), y de hecho había hecho varios intentos por leerlo, pero siempre había desistido a las pocas páginas debido a que los textos están escritos en japonés de preguerra, es decir, con un uso muy distinto del hiragana para expresar ciertos sonidos o expresiones, uso de kanji con formas antiguas, etcétera. Unos ejemplos:

  • Para escribir gun’i (médico militar), en vez del actual 軍医, ponen 軍醫 (gun’i). O sea, usan el kanji antiguo 醫, que tras la guerra sería simplificado a 医. O para escribir 学生 (gakusei, estudiante), ponen 學生.
  • En vez de おとこ (otoko, “hombre”), escriben をとこ (wotoko). Esta を se pronuncia “o”, pero actualmente se usa solo como partícula gramatical. También en algunas ocasiones, el hiragana は ha se pronunciaba wa (en otras no, se pronunciaba simplemente ha). Así, la palabra actualmente escrita como おわり (owari, “fin”), en Norakuro aparece como をはり (wohari). Esta pronunciación de は como wa en vez de ha se mantiene actualmente, pero solo con la partícula gramatical de tema. En las demás ocasiones se ha sustituido por わ wa.
  • Usan los hiragana actualmente abolidos ゐ (i) y ゑ (e), actualmente sustituidos por い (i) y え (e) en todos los casos. O sea, en vez de しばい (芝居, shibai, “representación teatral”), ponen しばゐ.
  • El sonido shō, en vez de escribirlo しょう shō como se hace actualmente, se escribe せう seu. O sea, en vez del actual 行きましょう (ikimashō, “vayamos”), ponen 行きませう (ikimaseu). Imagino que se pronunciaba ikimashō igual. Lo mismo con 少尉 (“teniente segundo”), actualmente escrito しょうい (shōi) pero que en esta obra aparece como せうゐ (seui). Ojo porque en este caso también el い se escribe ゐ.
  • Lo mismo ocurre por ejemplo con ひょう (hyō), que aquí aparece como へう (heu). Ejemplo: 土俵 (dohyō, “ring de sumo”), aparece escrito どへう (doheu).
  • Las sílabas “ka” y “ga” se escriben muy distinto. En vez de poner simplemente ゆかい (yukai, agradable) o まんが (manga, cómic), escriben ゆくわい (yukwai) y まんぐわ (mangwa), respectivamente. (Ver el interesante aporte de Tatenori en los comentarios para más información).
  • Uso de algunas expresiones y palabras obsoletas actualmente.

En fin, realmente, aunque no lo parezca, no resulta tan complicado leer esta obra si tu nivel de japonés es alto, porque enseguida te acostumbras a las diferencias respecto al japonés moderno y al cabo de un rato estás leyendo normal. Además, como la obra tiene furigana en todos los kanji, pues cuando no entiendes el kanji en cuestión porque es una versión antigua lo puedes deducir a partir de la lectura. Y viceversa: aunque la lectura sea せうゐ seui, cuando ves el kanji 少尉 deduces rápidamente que actualmente eso se lee しょうい shōi.

En fin, y en cuanto al manga en sí, el tomo que tengo en casa corresponde a la época en la que Norakuro es sargento, de ahí que el título del mismo sea precisamente Norakuro gunsō (Sargento Norakuro). Los cómics de Norakuro se publicaron en blanco y negro en la revista Shōnen Club, pero más adelante fueron redibujados por Suihō Tagawa y publicados en lujosos tomos impresos a todo color, protegidos en una caja de cartón y con tapa dura forrada de tela. Cada tomo llevaba como título la graduación de Norakuro en aquel momento, y en total hay diez de estos tomos (Norakuro gunsō sería el tercero de la colección). Estos libros, a pesar de su caro precio (un yen) se vendieron como rosquillas e influenciaron enormemente a muchos chavales, algunos de los cuales, como Osamu Tezuka y Machiko Hasegawa, se convertirían en los mangaka de la siguiente generación.

Norakuro gunsō cuenta las andanzas de Norakuro en el cuartel militar donde se encuentra. A pesar de su graduación, ya todo un sargento con unos cuantos hombres (=perros) a su cargo, Norakuro sigue siendo un personaje torpón pero sumamente adorable que a menudo mete la pata. Pero si gran disposición y su tenacidad siempre obtienen recompensa, hasta el punto de que en un momento dado realiza alguna hazaña y, claro está, le suben de rango.

En este tomo se describe básicamente el día a día en el cuartel, y sorprendentemente, a pesar de que en los textos sobre manga siempre he visto descrito a Norakuro como “perro militarista”, no hay escenas de guerra, sino simples aventurillas cotidianas. Un entrenamiento sobre el uso de la bayoneta que acaba un poco mal, una expedición para ir a cazar elefantes con moraleja incluida, una competición de sumo, una representación teatral de la obra Chūshingura, unas maniobras de entrenamiento, etcétera. Todo muy blanco, con escenas de humor basadas en la relación de Norakuro con sus subordinados y sus superiores, y básicamente entretenido.

Quedé muy sorprendido al leer el tomo entero y ver que el personaje que se había descrito como “militarista” tampoco era tal. De hecho, Norakuro se revela como un perro realmente adorable. Voluntarioso y de ideas fijas y muy nobles, pero torpón, amable y con las ideas claras, mucho más “humanista” de como nos lo suelen pintar.

Monos contra perros, un compañero se suicida en plan kamikaze para salvar a los suyos y Norakuro acaba llorando ante su tumba.

Monos contra perros, unos compañeros se suicidan en plan kamikaze para salvar a los suyos y Norakuro acaba llorando ante su tumba. Versión en blanco y negro para la revista Shonen Club; aquí sí aparece el tema militar.

Por suerte, en casa tengo un libro japonés que repasa la historia del manga y da muchas muestras en forma de varias páginas de los cómics más representativos de la historia, y en este libro aparecen varias páginas de la primera etapa de Norakuro. Es decir, no la versión en tomo (coloreada y reorganizada), sino la versión original publicada en la revista (en blanco y negro y en pequeñas viñetas). En estas páginas sí se puede ver al Norakuro militar, el que va a la guerra (al principio contra los monos*, pero después contra otras especies, como cerdos y tal). Aparte del diseño totalmente distinto del personaje –la evolución gráfica del personaje hasta convertirse en el Norakuro que conocemos hoy en día es notable–, aquí vemos escenas de guerra abierta e incluso una historia en la que unos compañeros, al ver que la tropa está en apuros, deciden lanzarse en plan kamikaze contra el enemigo para abrir una vía por la que pasar. La historieta termina con Norakuro llorando delante de su tumba y dándoles las gracias por sacrificarse por sus compañeros.

*犬猿の仲 (inuzaru no naka), traducida literalmente como “llevarse como el perro y el mono”, es la expresión japonesa equivalente a lo que en español expresamos como “llevarse como el perro y el gato”.

Ha sido un placer leer a Norakuro, todo un icono de la cultura popular japonesa de preguerra y el primer éxito manga de la historia (con permiso de Shōchan no bōken –Las aventuras de Shōchan–, que comentaré en otra ocasión), y aprender más sobre él. No en vano, esta es una obra capital en la historia del manga, y sin la que posiblemente no se habría dado la evolución posterior que desembocó en la aparición de Osamu Tezuka y su quinta, los que hicieron del manga lo que es ahora.

Dos curiosidades para terminar:

  1. Como veis en la página de muestra que adjunto, el diseño de las páginas de esta obra es extremadamente simple. Normalmente son tres viñetas horizontales por página y la sensación de movimiento que se da de una viñeta a otra es prácticamente nula. A pesar de que el tomo contiene algunas escenas de acción, esta resulta totalmente estática.
    Como sabréis, cuando se habla de Shintakarajima (La nueva isla del tesoro), de Osamu Tezuka y Shichima Sakai, siempre se menciona la revolución gráfica que supuso en lo referente a disposición de las viñetas en la página y en la sensación de vertiginoso movimiento que consiguió Tezuka gracias al uso de técnicas cinematográficas. Imagino que ahora, tras ver cómo era el manga de la preguerra, podéis imaginar con más precisión el fuerte impacto que tuvo Shintakarajima. Porque pasamos directamente de un tipo de manga estático a otra cosa muy distinta: verdaderos dibujos en movimiento. Vista ahora Shintakarajima, resulta infantil, anodina y no muy destacable (hasta aburrida y chorras), pero imaginaos el impacto que tuvo en los lectores de la época, acostumbrados a algo mucho más estático.
    A mí esto me recuerda un poco a cuando vimos la peli Matrix, o recientemente Avatar: de repente, y de un momento a otro, los efectos especiales en el cine han dado un salto adelante brutal y decisivo. Matrix y Avatar han marcado un antes y un después en la historia del cine, igual que Shintakarajima hizo lo propio en la historia del manga.
  2. Cuando apareció el personaje de Keroro, inmediatamente pensé “vaya, esto está inspirado directamente en Norakuro”. Efectivamente, creo que no me equivoco, ya que hay muchos rasgos de Keroro sacados de Norakuro. Para empezar, el hecho de que sea un animal militar (Norakuro es un perro, Keroro una rana), el rango de Keroro es gunsō, o sea “sargento”. O sea, igual que el tomo que yo tengo de Norakuro (por casualidad): el título original de Keroro es Keroro gunsō, mientras que el de este tomo de Norakuro es Norakuro gunsō.
    Keroro usa el pronombre de primera persona wagahai (yo), bastante anticuado. El mismo que usa Norakuro. Además, Keroro utiliza de arimasu, la forma arcaica del verbo desu (“ser”)… Exactamente igual que Norakuro.
    Por si teníamos dudas, en el tomo 4 de Keroro se incluye un gag directamente inspirado en los cómics de preguerra. Tres viñetas por página, circulito amarillo con un dibujín en la parte superior, colores desgastados, sensación de movimiento cero, y uso de hiragana antiguos en los bocadillos. Además de los circulitos con rabo detrás de los personajes para indicar movimiento, un rasgo tan absolutamente característico de Norakuro.
    ¿A alguien le queda alguna duda? ¡A mí me parece curiosísimo todo esto, y parece que nadie se haya dado cuenta!
Página en el tomo 4 de Keroro. ¿Es o no es un homenaje a Norakuro?

Página en el tomo 4 de Keroro. ¿Es o no es un homenaje a Norakuro?

En fin, me dejo un montón de cosas en el tintero sobre Norakuro (adaptaciones a anime, otras versiones, spin-offs del personaje, etc.), pero creo que por hoy ya os he dado bastante la tabarra, ¿verdad? Así que lo dejamos aquí.

Lo mejor

  • Una obra imprescindible para entender la historia y la evolución del manga.
  • La presentación y edición del tomo. Mi copia es una edición símil publicada por Kōdansha a finales de los años 60 que se ve que se vendió muy bien debido al efecto nostalgia. Es una copia casi exacta de las ediciones en tomo de preguerra: la única diferencia, según el prólogo del propio autor, es que esta nueva edición tiene un papel de mayor gramaje.
  • El mensaje subliminal de paz y concordia que tiene la obra, en contra de lo que nos han hecho pensar hasta ahora las obras sobre manga editadas en Occidente que describen al personaje como “un perro militarista”.

Lo peor

  • La obra está descatalogada actualmente en Japón. Hace años que no se publica de nuevo, aunque no creo que tarden mucho.
  • Vista actualmente, es inevitable decir que es bastante aburridilla (aunque a mí me ha encantado por su carácter naif, ojo).
  • Es casi imposible verla publicada en Occidente.
  • Si se publican aquí obras como, digamos, El príncipe Valiente, ¿por qué no Norakuro?

UnP Sensei (Profesor Caca)

Tuesday, April 20th, 2010
  • Título: うんP先生 –UnP Sensei– (Profesor Caca)
  • Autor: Hideki Ohwada
  • Editorial: Kadokawa Shoten
  • Revista: KeroKero Ace
  • Años publicación: 2008-?
  • Clasificación: infantil, humor
  • Tomos: 1 (en curso)

Después de Mudazumo naki kaikaku (The Legend of Koizumi) y Kidō Senshi Gundam-san (Mr. Mobile Suit Gundam), esta es la tercera obra que reseño de Hideki Ohwada. La verdad es que no es muy frecuente que reseñe tantas obras de un solo autor, y mucho menos de un autor no puntero como Ohwada, pero es que la casualidad ha querido que estas tres obras, las tres que lleva publicando en la actualidad, me hayan gustado por motivos muy diferentes.

Mudazumo naki kaikaku es un manga de mah-jongg protagonizado por famosos políticos de talla mundial en el que prima el humor cafre. Kidō Senshi Gundam-san es una parodia muy divertida de la famosa serie Gundam, que me encanta. Y UnP Sensei es una obra para público infantil de humor escatológico. Como veis, estos tres manga son de humor (un género que me encanta si está bien hecho), pero aparte de este punto en común la gracia es que están pensados para público totalmente distinto: adultos amantes del mah-jongg, frikis de Gundam y niños pequeños.

Makio Toguro es un profesor de primaria que está enamorado de su compañera de trabajo, la señorita Ayako. Un día, durante una excursión, le entran ganas de mear y encuentra una especie de urinario de piedra en medio del bosque. Sin más dilación, mea ahí dentro, lo que provoca que se “rompa el sello”. Una vez en la escuela, se encuentra con unos padres de alumnos que, muy maleducados, buscan follón. Toguro literalmente “se caga” de miedo: le entra dolor de barriga y corre al váter para defecar. Y una vez vaciados los intestinos, oye una voz que proviene de dentro de la taza: “¡¡Eres patético!!”

Sorprendido, mira dentro de la taza y se encuentra a una caca con antifaz allí flotando: es “el dios de la mierda”, que le dice que él es el elegido para ser el receptor de los poderes de la caca y le enseña un conjuro. Toguro, incrédulo, recita el conjuro y se convierte en UnP Sensei (Profesor Caca), una especie de superhéroe patético con antifaz, un sombrero en forma de truño y unos calzoncillos en forma de váter de estilo japonés. Lógicamente, las pintas asustan al principio a Toguro, que se avergüenza un montón, sobre todo delante de su amada Ayako, pero pronto le coge el gustillo a eso y empieza a aprender a luchar con las artes fecales.

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¿Es un váter? ¿Es una escobilla? ¡No, es el Profesor Caca!

A partir de entonces, el Profesor Caca se encargará de luchar contra el mal que amenaza a los anos de la población humana. Concretamente, sus mayores rivales son los miembros del clan Kurobenpi (Estreñimiento negro), los enemigos jurados de los diferentes UnP desde hace generaciones. Para ello, sin embargo, contará con la ayuda de Blue UnP (Caca Azul) y toda una serie de gadgets que va proporcionándole el dios de la caca, como los calzoncillos-cúter, la moto-taza, la escobilla-lanza y demás.

En fin, tampoco hay mucho que comentar de este manga. Acabaría rápido diciendo que es una mierda, pero la verdad es que no lo es (al menos en el sentido de “malo”). Se trata de un manga muy divertido, lleno de referencias a series tokusatsu como Kamen Rider y familia, con mucho humor escatológico, juegos de palabras muy chorras pero que te arrancan la sonrisa, y ese estilo de dibujo tan exagerado de Hideki Ohwada que me encanta. Es un manga pensado para público infantil, y como tal hay que leerlo. Ciertamente, no creo que a los padres de los niños que leen la KeroKero Ace les guste que sus hijos lean una serie tan guarra como esta, pero la verdad es que creo que no hace ningún mal a nadie.

En definitiva, no se me ocurre mejor manga que este para llevárselo al lavabo y leerse un capítulo o dos mientras uno está respondiendo a una llamada de la naturaleza. Confesaré que yo lo he ido leyendo precisamente de esta manera y lo cierto es que creo que es así como se debería leer, sentado en la taza y acompañado por esos “efluvios” que dan ambiente a la obra para convertir la experiencia lectora en una auténtica experiencia 4D. ¡Ríete tú de Avatar!

Lo mejor

  • Es un manga de mierda.
  • Exageradísimo y divertidísimo.
  • Los juegos de palabras.
  • Los guiños a series tokusatsu.
  • La posibilidad más que real de llevártelo contigo a cagar.

Lo peor

  • No va a gustar a los padres.

Aokishi (El caballero azul)

Thursday, April 15th, 2010
  • Título: 青騎士 –Aokishi– (El caballero azul)
  • Autor: Osamu Tezuka (historia original) / Akira Himekawa (guión)
  • Editorial: Kadokawa Shoten
  • Revista: Kerokero Ace
  • Años publicación: 2009-10
  • Clasificación: aventuras, ciencia-ficción
  • Tomos: 1

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Cuando en Japón alguien tiene una buena idea, invariablemente surgen imitadores que “copian” el concepto. En ocasiones llegan incluso a mejorarlo, pero lo normal es que la “copia” sea solo eso, una simple copia sin mucho valor en sí misma. En el mundo del manga ocurre exactamente lo mismo: cuando una idea o una temática consigue cierto éxito o se pone de moda, al poco empiezan a salir otros manga realizados por otras editoriales que recuerdan tremendamente a la idea original.

Pluto es uno de los mayores éxitos del manga de los últimos años. Realizado por el magistral Naoki Urasawa, Pluto es una adaptación moderna de una de las historias autoconclusivas que componen Tetsuwan Atom (Astroboy), una de las obras más conocidas de Osamu Tezuka, el “dios” del manga. La originalidad de Pluto no radica solamente en el atractivo rediseño de los personajes al estilo Urasawa, ni siquiera en la traslación de algunas temáticas modernas –como el tema de la guerra de Irak y las “armas de destrucción masiva” – en el hilo narrativo de la historia. Para mí, la originalidad de esta obra radica principalmente en una magistral reestructuración en todos los aspectos que hizo posible que un argumento pensado originalmente para público infantil, bastante plano y aburrido para los estándares de hoy en día, se convirtiera en una historia de enorme profundidad, con grandes interrogantes de tipo filosófico (¿qué es la vida? ¿dónde está la frontera de lo que denominamos “ser humano”?…) y ético (¿un robot tan evolucionado como para ser casi indistinguible de un ser humano es una simple máquina? ¿puede tener derechos?…). Pluto es, en definitiva, un gran manga de corte seinen cuyas raíces se encuentran en un manga shōnen bastante plano basado en luchas entre robots, sin duda una de las historias más simples de las que se recopilan en Astroboy.

Pues bien, el éxito de Pluto ha sido copiado por Kadokawa Shoten, que entre noviembre de 2009 y marzo de 2010 encargó a Akira Himekawa el remake de otro episodio de Astroboy: Aokishi (El caballero azul), cuya versión original, por cierto, podéis leer en el tomo 19 de Astroboy editado por Glénat España. Para ser un poco más justo, quiero decir también que me parece que esta versión es más que nada no tanto un intento de aprovecharse del éxito de Pluto (que también) como un truco para “chupar rueda” del estreno de la película americana de animación 3D Astroboy realizada por Imagi Studios (que, por cierto, fue un fracaso absoluto a nivel mundial y ni siquiera ha llegado a estrenarse en España).

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Astroboy y el Caballero Azul, diseños muy parecidos a los originales de Tezuka, pero con un "look" mucho más moderno.

Aokishi narra la historia de un robot que decide montar una revolución para conseguir una nación independiente para los robots, en la que los seres mecánicos podrán vivir en paz y gozarán de derechos. Sin embargo, los humanos cuentan con la “ayuda” de Astroboy, que se enfrentará al rebelde para intentar convencerle de que lo mejor es convivir con el ser humano en vez de enfrentarse a él. Sin duda, es una temática bastante profunda para la época en la que fue concebida la historia, a principios de los años 60.

No obstante, si Pluto tiene el mérito de dar una vuelta de tuerca importante a la obra original en la que está basado (El mejor robot sobre la faz de la Tierra, tomo 3 de Astroboy de Glénat), con un trabajo importante a la hora de rediseñar los personajes y recomponer el guión para darle un toque adulto y lleno de implicaciones, Aokishi para mí es un fracaso absoluto en estos aspectos.

En el epílogo del tomo 2 de Pluto, Macoto Tezka (hijo y heredero de Osamu Tezuka) narra el proceso preliminar de creación de la obra, y cómo él exigió y colló a Urasawa para que hiciera algo original, para que no se limitara a adaptar la obra de su padre, sino que le diera un toque propio. Incluso llega a insinuar que si Urasawa no llega a hacerle caso, no le habría dado permiso para hacer Pluto. Tras leer esto, uno piensa que no tiene que ser fácil trabajar con este tipo de material, que adaptar a Tezuka es una tarea reservada solo para unos pocos elegidos. Cuál fue mi sorpresa al leer Aokishi y constatar que Akira Himekawa ha hecho todo lo que Tezka no permitió hacer a Urasawa: no solo los diseños de personajes son extremadamente parecidos a los originales de Urasawa, sino que la historia en sí es calcada. Cierto, Himekawa se permite algunas licencias y alguna “puesta al día” de algunos temas, pero esencialmente la historia es exactamente la misma. Desconozco los motivos por los que Tezka fue tan duro con Urasawa y en cambio dejó vía libre a Himekawa; tal vez una de las razones sea que la versión moderna de Aokishi se publicó en una revista para público infantil y, claro está, tampoco se podía hacer gran cosa con el argumento ni poner en él temas demasiado profundos o filosóficos.

En cualquier caso, Aokishi no me parece un manga para recomendar: teniendo la historia original de Osamu Tezuka, ¿para qué quieres leer un remake realizado por un autor moderno? Como no sea para leer la historia con un estilo de dibujo acorde con los tiempos que corren (y el dibujo ciertamente es lo de menos), francamente no tiene ningún sentido. Mejor la historia original.

Lo mejor

  • Un intento para acercar a los chavales de hoy en día a todo un icono de la cultura popular japonesa: Astroboy.
  • El dibujo no está mal. El rediseño moderno de los personajes está interesante.

Lo peor

  • Remake casi calcado de la historia original. ¿Para qué quieres un remake teniendo la historia original?
  • El dibujo está bien pero tampoco es excelente.
  • La historia en sí es anticuadilla y resulta incluso aburrida.

Super Mario-kun

Tuesday, February 9th, 2010
  • Título: スーパーマリオ –Super Mario-kun–
  • Autor: Yukio Sawada
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: CoroCoro Comic
  • Años publicación: 1990-?
  • Clasificación: kodomo, videojuego
  • Tomos: 40 (en curso)

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¿Qué decir de una de las sagas de videojuegos más famosas de la historia? En Super Mario Bros, el jugador controla a Mario, un fontanero italiano de frondoso bigote que debe rescatar a la princesa Peach (AKA princesa Toadstool) de las garras del malvado Kooper (AKA Bowser) correteando por un mundo lleno de plataformas, cubos que sueltan cosas cuando les das de cabezazos, peligrosos enemigos y misteriosas áreas secretas. No hay nada que decir que no sepamos ya de este personaje y sus juegos.

Al planificar esta 2ª semana temática Nexo TLQM y decidir que trataría sobre videojuegos, hicimos una lista de los juegos más representativos de la historia y luego yo busqué si tenían versión manga o no, fuera una adaptación más o menos fidedigna del juego o una historia relacionada con él. Tras descartar los juegos que no tenían versión manga, o cuyo manga resultaba inencontrable o demasiado cotizado (=caro) en la actualidad, cerramos la lista a cinco títulos. A partir de aquí, encontramos que algunos tenían más de una versión manga, por lo que hubo que elegir una sola para comentar.

En el caso de Mario, hay un montón de manga basados en el personaje, y me habría gustado comentar alguno de las primeros, realizados en la segunda mitad de los años 80. Sin embargo, actualmente son inencontrables, por lo que al final me decidí por reseñar el manga de lejos más longevo y conocido del personaje: Super Mario-kun. Esta obra se serializa en la revista infantil mensual CoroCoro Comic desde noviembre del año 1990, o sea, casi 20 años lleva ya publicándose, y actualmente tiene recopilados ni más ni menos que 40 tomos.

Poniéndonos en contexto, en noviembre de 1990, concretamente el día 21, fue cuando se lanzó la consola Super Famicom (Super Nintendo) en Japón, una consola que venía con un juego de regalo, que no era otro que Super Mario World (o Super Mario Bros. 4, como se le conoce también en Japón). Así pues, se puede deducir que este manga, iniciado justo al mismo tiempo que el lanzamiento de la consola y el videojuego, empezó como un subproducto para crear hype y promocionar entre los niños estos nuevos productos.

Por todo esto, el manga empieza con los personajes del juego de 1990, es decir, tiene a Mario y Luigi como protagonistas, y la acción se centra en que tienen que rescatar a la princesa Peach de las garras de Kooper (uso los nombres japoneses de los personajes porque son los que aparecen en el manga). Por supuesto, el dinosaurio Yoshi, nuevo personaje de la saga a partir de este juego, también tiene un papel fundamental. Básicamente estamos ante un manga infantil y con mucho humor y bromitas, que “adapta” (si se puede decir así) el videojuego con mucha libertad y crea historias y gags independientes, donde se pinta a los personajes (especialmente a los malos) como muy tontos, hasta el punto de que acaban hasta cayendo simpáticos. El único objetivo parece ser el de divertir y hacer reír a los jóvenes lectores introduciéndoles dentro del conocido mundo de Mario.

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Mario y Yoshi con las plantas que salen de los tubos.

Pensándolo bien, debe de ser muy difícil adaptar un videojuego de plataformas al manga, y mucho más tratándose de un juego tan absurdo como Mario. ¿Has pensado alguna vez qué demonios pinta un fontanero (?) italiano (??) con bigote (???) en medio de un mundo lleno de tortugas (????), bloques de los que salen setas que hacen que Mario aumente de tamaño (?????), estrellas y moneditas, que tiene que salvar a una princesa (??????) de las garras de un bicho feo con caparazón de tortuga (???????). Vamos, es que no tiene ni pies ni cabeza. Así, lo que hizo Yukio Sawada fue simplemente inventar historias aparte, autoconclusivas, en las que primara el humor, y en las que de vez en cuando aparecieran estos rasgos distintivos de la serie, como las setas, las estrellitas, etcétera.

A lo largo de los años, al parecer, Super Mario-kun ha venido adaptando al manga las diferentes sagas de la historia de Mario, coordinándose cada vez con el lanzamiento de un juego nuevo. Por ejemplo, actualmente se encuentra adaptando la saga Mario & Luigi RPG 3. Así, Sawada consigue estar siempre al día y también logra adaptarse a los gustos y conocimientos de los nuevos lectores que se van incorporando continuamente a la revista CoroCoro. Yo creo que aquí radica el éxito y la longevidad de este manga, uno de los más largos de la historia del kodomo manga (manga para niños) con el permiso del sempiterno Doraemon.

La verdad es que, visto los resultados, le ha salido muy bien la jugada: 20 años de serialización en una revista infantil, con una renovación constante de lectores que entran cuando tienen apenas edad de leer y salen inmediatamente a la que se enganchan a la Shōnen Jump o similares, a los 10 o 12 años, no es moco de pavo. Leída por un lector adulto como yo mismo, esta serie es un tostón infumable: resulta repetitiva, demasiado infantil, con un humor tan blanco y tonto que a la que lees 20 páginas ya estás aburrido como una ostra. Sin embargo, es un manga que casa muy bien con los gustos de los niños, algo que Sawada ha sabido entender muy bien y explotar con gran maestría.

Lo mejor

  • Un manga que nos introduce en el mundo de Mario.
  • Una obra que consigue satisfacer muy bien los gustos del público infantil, lo cual no es fácil.

Lo peor

  • Siempre me lo he preguntado: ¿de dónde ha salido Mario? ¿Por qué un fontanero italiano tiene que rescatar a una princesa en un mundo de fantasía? No entiendo nada. Y este manga tampoco me lo explica.
  • El humor es demasiado infantiloide.
  • Las historietas resultan repetitivas y aburridas para un lector adulto.

Y AHORA…

Pues toca ver qué han hecho mis compañeros del Nexo TLQM hoy, ¿verdad? Aquí va la lista: