El blog de Marc Bernabé

Jitsuroku Adachi Mitsuru Monogatari (La historia real de Mitsuru Adachi)

Monday, March 11th, 2013
  • Título: 実録あだち充物語 –Jitsuroku Adachi Mitsuru Monogatari– (La historia real de Mitsuru Adachi)
  • Autor: Tsutomu Adachi & Adachi Pro
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Shōnen Big
  • Años publicación: 1984
  • Clasificación: biografía, humor
  • Tomos: 1

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Mitsuru Adachi está considerado actualmente uno de los mayores maestros del manga, por lo menos de los últimos 30 años. Una de las cosas que define a Adachi es que no es en absoluto un one hit wonder, sino que en estas tres últimas décadas se ha caracterizado por haber escrito un manga de éxito (casi todos ellos ambientados en el mundo del deporte, sea este el béisbol u otro) tras otro. Cierto, no todas sus obras han sido mega hits, pero sí que siempre, al igual que ha ocurrido con las de Rumiko Takahashi, se han venido vendiendo extremadamente bien y han tenido recorridos muy largos.

No voy a aburrir con un listado de las obras de Mitsuru Adachi (para eso está por ejemplo la Wikipedia), nada más comentaré las que han llegado a ser más conocidas: Touch (Bateadores) es sin duda su obra más recordada, en Japón y allende los mares; pero obras como Miyuki, Cross Game o Hiatari Ryōkō (Alegre Juventud) no le van a la zaga en popularidad y “cariño” por parte de los lectores.

Como bien sabéis, últimamente había pasado un pequeño “my boom” (que dicen los japoneses) de Adachi, y me he leído varias obras suyas que en general me han gustado y entretenido mucho. Una de las obras que tenía en la recámara es una grandiosa curiosidad: ¡una especie de biografía del autor realizada por su hermano a principios de los años 80!

Muy pocos saben (yo, sin ir más lejos, lo desconocía), que Mitsuru Adachi tenía un hermano mayor que también era mangaka. Hablo en pasado, “tenía” y “era”, porque escribiendo esta reseña he sabido que Tsutomu Adachi falleció en 2004 a la prematura edad de 56 años… En cualquier caso, Tsutomu nunca cosechó un gran éxito como mangaka, y en la época en la que creó la obra que reseño, hablando sobre la vida de su hermano, ya estaba de capa caída y se encontraba en el mismo estudio que Mitsuru trabajando en “sus labores”, que básicamente eran las de mánager de Mitsuru (por cierto, en el manga él mismo nos cuenta, jocosamente, que a menudo la gente que acudía al estudio le confundía con uno de los ayudantes de su hermano).

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Mitsuru (el de la visera) y Tsutomu (el de las gafas), hermanos y residentes en Tokio.

Como digo, esta especie de biografía (que más bien es un recopilatorio de pequeñas anécdotas pasadas y “presentes”) fue creada a principios de los años 80, cuando Adachi estaba por fin en la cresta de la ola gracias a Miyuki y Touch, ambas series creadas por esas fechas, así como por el éxito anterior de Hiatari Ryōkō.

En esta obra sabremos un poco más sobre cómo es Adachi, o más bien cómo era en esa época, y también conoceremos cómo empezó en el mundo del manga y las vicisitudes que tuvo que sufrir hasta por fin conseguir triunfar. De hecho, al no casar su estilo más bien blando y suave con el shōnen imperante en la época -años 70- (muy influido por el estilo “machote”, de líneas y argumentos abigarrados del gekiga, como en Ashita no Joe), en un momento dado tuvo que derivar su flujo creativo hacia el shōjo (de ahí, sin ir más lejos, surgió Hiatari Ryōkō, creado para una revista para chicas, la Shōjo Comic). Adachi estuvo muchos años sin conseguir mucho éxito, desde que empezó, muy joven, a mandar historias para que las valoraran los expertos de la revista COM de Osamu Tezuka.

Estos hechos también se narran en la historia, y de hecho sale la página que puse hace tiempo en este mismo blog, de la COM número 9 de 1967, que fue lo primero que se publicó jamás de Mitsuru Adachi.

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El momento en el que Mitsuru descubre la existencia de la mítica revista COM

El estilo de este manga es jocoso y distendido, con un dibujo sencillo que está a caballo entre el del propio Mitsuru (se nota que Mitsuru tuvo influencias de su hermano) y el de Fujio Akatsuka (del que Tsutomu fue ayudante). El hermano y creador de este manga, Tsutomu, tiene bastante protagonismo. De hecho, por la forma con la que se pinta y describe a sí mismo, recuerda sobremanera a personajes “jetas” tan adachianos como Ryūichi de Miyuki. Es evidente la influencia que Tsutomu ejerció sobre Mitsuru en su carrera. Seguramente sin Tsutomu, Mitsuru habría acabado dando su brazo a torcer y abandonando el manga en los muchos años que pasó como dibujante sin pena ni gloria, y este es un bonito homenaje de parte del hermano mayor al menor.

Lo mejor

  • Jocoso, distendido, interesante.
  • Una ventana al Mitsuru Adachi de los primeros años 80.
  • Curiosísimo tener una “biografía” de un autor cuando todavía era tan joven y hacía tan relativamente poco que había empezado a triunfar.

Lo peor

  • No es una obra especialmente memorable, ya que su valor (para mí, muy elevado) es puramente sentimental.

 

Cross Game

Friday, January 11th, 2013
  • Título: クロスゲーム –Cross Game–
  • Autor: Mitsuru Adachi
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Shōnen Sunday
  • Años publicación: 2005-2010
  • Clasificación: deportivo, comedia romántica
  • Tomos: 17

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Siguiendo mi particular “festival Mitsuru Adachi”, tras Touch (me encantó), MIX (me está gustando), Idol A (me dejó más bien frío) y Miyuki (¡me encantó!), le di la oportunidad a Cross Game tras las reiteradas y efusivas recomendaciones de más de un seguidor de Twitter.

La verdad es que el manga me ha gustado, he disfrutado mucho de su lectura, que me parece fresca, muy rápida y con esa manera maravillosa que tiene Adachi de narrar, de decir mucho con pocas palabras, solo con algún gesto sutil (y eso que su estilo de dibujo es más bien simple).

Sin embargo, Cross Game, a pesar de que me ha gustado, no lo he disfrutado tanto como otras obras porque se centra muchísimo más en el tema deportivo beisbolero que, por ejemplo, Touch. Si la temática fuera el fútbol, o el baloncesto, seguramente habría disfrutado mucho más este aspecto. Si bien tengo conocimientos de béisbol, son nociones bastante superficiales y entiendo más o menos cómo funciona un partido de béisbol y sus reglas aproximadas, pero Adachi va mucho más allá y representa sobre el papel jugadas muy sutiles, con su estilo habitual. Si has mamado béisbol desde pequeño (el público de Adachi es así, no en vano el béisbol sigue siendo el deporte rey en Japón), entenderás enseguida y te emocionarás con algunas jugadas que deja en el aire (dejando que sea el lector quien deduzca, de forma inmediata e instintiva, quién ha hecho qué jugada y qué ha representado). Sin embargo, si tus conocimientos son limitados, como es mi caso, te perderás en algunas situaciones. Aun así, la historia obviamente se deja seguir y algunos partidos resultan muy emocionantes.

Cross Game cuenta la historia de Kō Kitamura desde su infancia (10-11 años) hasta el último año de instituto (17 o 18 años). Kō es un chico bastante normal, pero tiene un don para el béisbol (que al principio tampoco se esfuerza en desarrollar, por cierto) y una gran amistad con las cuatro hermanas Tsukishima: Ichiyo (mayor), Wakaba (misma edad que Kō), Aoba (un año menos) y Momiji (pequeña), especialmente con Wakaba. De hecho, si no fuera por la corta edad que tienen al principio del manga, se diría que Kō y Wakaba son novios, por lo fantásticamente bien que se llevan y el cariño que se profesan. Aoba, sin embargo, es la típica tsundere, borde y arisca como ella sola cuando tiene a Kō delante.

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¡Romances low-hi y béisbol koshienista!

Al final del primer tomo ocurre un “evento adachiano” por excelencia: Wakaba fallece en un accidente, no sin antes decirle a Kō y a Akaishi (un chaval bastante feíto, pobre, pero que está perdidamente enamorado de ella) que la noche anterior había tenido un sueño en el que Kō estaba como pítcher y Akaishi como catcher en un estadio Kōshien repleto de gente.

Así, tras la muerte de Wakaba, Kō y Akaishi se conjuran para hacer realidad ese sueño, y procuran tirar del club de béisbol de su instituto, el Seishū Gakuen, a lo largo de los años de secundaria y bachillerato. ¿Conseguirán llegar al Kōshien, el legendario estadio donde se celebra la fase final del torneo nacional de béisbol de institutos de Japón, sueño de todo chaval beisbolista nipón, o se quedarán por el camino, derrotados por alguno de los muchísimos equipos que participan en las fases preliminares regionales?

Por otra parte, ¿qué es ese rollito que se lleva Aoba con Kō? Tan arisca y hostil, pero por otro lado hay “algo” ahí detrás… ¿Y con los demás personajes secundarios que, como en toda obra adachiana, aparecen disputándose (y a veces “conquistando”) el amor de los personajes protagonistas, como el atractivo Azuma o la dulce Akane?

Lo mejor

  • El típico manga adachiano que se deja leer con gusto, velocidad y ganas de saber qué pasará.
  • El rollito amoroso, también tan típico de Adachi.

Lo peor

  • Demasiado béisbol para mi gusto.
  • El final me decepcionó un poco, esperaba un poco más de desarrollo. No es un mal final, en absoluto, pero yo personalmente esperaba otra cosa.

Miyuki

Wednesday, December 12th, 2012
  • Título: みゆき –Miyuki–
  • Autor: Mitsuru Adachi
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Shōnen Big Comic
  • Años publicación: 1980-1984
  • Clasificación: comedia romántica
  • Tomos: 12
 

Si me seguís en Twitter, sabréis que últimamente me ha dado por hacerle justicia a Mitsuru Adachi, uno de los mangaka más grandes desde los años 80 y al que “injustamente” había relegado hasta que por fin decidí, el año pasado, leerme Touch, su obra más famosa.

Tampoco es que hubiera dejado de lado a Adachi porque quisiera ignorarlo, es que simplemente nunca había tenido la oportunidad de meterme en sus obras. Hay tanto autor y tanto manga que forzosamente, por mucho que leas, siempre tendrás una laguna aquí o allá, y una de las muchas que tenía yo era Touch… ¡Y a día de hoy sigo teniendo muchísimas lagunas! Solo espero poder tener el tiempo necesario para ir rellenándolas, algo de lo que desgraciadamente no voy sobrado.

Lamentos aparte, la segunda obra larga de Adachi a la que he dado una oportunidad ha sido Miyuki, que tenía en el punto de mira desde hace mucho tiempo a raíz de haber visto tomos sueltos en cientos de ocasiones en Japón (en tiendas, en casas de amigos o conocidos, en peluquerías, garitos de ramen, donde sea…). Sus portadas, muy simples, siempre me llamaban la atención, por lo que decidí darle esa oportunidad.

Y, sinceramente, me ha encantado el manga, casi al mismo nivel que Touch (que se creó casi de forma simultánea a Miyuki, por cierto), si no más. En estos momentos me estoy leyendo Cross Game, del mismo autor aunque realizada 25 años más tarde, entre 2005 y 2010 y, aunque me está pareciendo muy buena, de momento no me está despertando los mismos sentimientos que Miyuki. Veremos a ver, pero Miyuki me parece excepcional en este sentido, por ese ambiente tan “adachiano”, esas frases simples pero con tanta carga, ese “no te digo nada textualmente pero la imagen ya lo dice todo”, esos guiños a otras obras anteriores, esa complicidad lector-autor-personajes (sí, a tres bandas), esos chistecillos, ese ingenio… Vamos, una auténtica gozada lectora.

Quizás es que soy un nostálgico y prefiero las historias ambientadas en los años 80 (Maison Ikkoku de Rumiko Takahashi es otra de las obras de este tipo que han conseguido llegarme muy hondo, sin ir más lejos), pero Cross Game tendrá que currárselo mucho para ganarse mi corazón al mismo nivel que se lo ha ganado Miyuki.

Miyuki-hermana se pone enferma y Masato pierde el culo por cuidarla… ¿Amor de hermano…? ¿O tal vez…?

Tanto hablar de este manga, pero aún no he dicho ni de qué va. Pues es una comedia romántica con ciertos enredos protagonizada por los “hermanos” Masato y Miyuki Wakamatsu y muchos otros secundarios. Masato Wakamatsu es un adolescente que vive solo, puesto que su madre, y posteriormente su madrastra, fallecieron hace tiempo y su padre trabaja en el extranjero. Un día, durante unas vacaciones de verano, se tropieza con una chica preciosa, llamada Miyuki, y le tira los tejos… Pero enseguida descubre que es su hermana, hija de su madrastra, que había pasado los últimos años con su padre en el extranjero y ha regresado a Japón, con el consiguiente bochorno de Masato, que no la había reconocido. Miyuki decide quedarse a vivir en Japón junto a su hermano sin saber que Masato y ella no son hermanos de sangre y por lo tanto, “en teoría se podrían casar”. Masato sí conoce esta circunstancia, pero no quiere que ella se entere para no enturbiar o enrarecer su relación.

En medio del fraternal cariño entre Masato y Miyuki pululan un montón de personajes secundarios, como puede ser la dulce Miyuki Kashima, que pronto establece una relación de noviazgo (muy puro, eso sí, ni siquiera se tocan) con Masato, y varios pretendientes de Miyuki-hermana, entre los que destacan el gamberrillo Ryūichi, el profesor salido Torao Nakata. y Yasujirō Kashima, detective de policía mayorcete que, a pesar de ser el padre de la Miyuki-novia y estar casado, intenta tirarle los tejos a la chica…

Una comedia romántica, pues, con mucho salero y mucha gracia, con situaciones extrañas pero en general no forzadas (pese a lo que parezca tras leer la sinopsis XD), pequeños toques de humor, ciertas pinceladas de nostalgia o tristeza y un ambiente muy relajado y distendido que francamente me ha gustado mucho. Tal vez estaba saturado de tanto manga “recargado” tanto de dibujo como de argumento y este descanso me ha venido muy bien, no lo sé, pero he disfrutado considerablemente de esta lectura.

Lo mejor

  • Sutileza, buen gusto, guiños, narrativa excepcional…
  • Capítulos muy bien llevados, prácticamente autoconclusivos, refrescantes.

Lo peor

  • Haber tardado tanto en leerlo.
  • Contiene ciertas cosas que actualmente hacen fruncir el ceño. Por ejemplo, la evidente actitud machista de que “el hombre “Masato” lee el periódico mientras la mujer “Miyuki-hermana” cocina, o hace la colada, etc.” o de que “el hombre no sabe hacer ni una tarea del hogar, por eso las mujeres deben ayudarle cuando se queda solo (Miyuki-novia se presta varias veces a cocinar o cuidar de Masato cuando Miyuki-hermana no está, por ejemplo). Otro ejemplo sería el evidente tono pedófilo que tiene el padre cuarentón-cincuentón de Miyuki-novia, que claramente le tira los tejos a la quinceañera Miyuki-hermana (y eso que está casado y tiene una hija, pero bueno)… Hay que tener en cuenta el contexto en el que fue publicada la obra (hace 30 años y en una sociedad que va un poco más atrasada que la nuestra en este aspecto), pero aun así…

MIX

Thursday, September 20th, 2012
  • Título: MIX
  • Autor: Mitsuru Adachi
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Gessan
  • Años publicación: 2012-?
  • Clasificación: shōnen, deportivo, humor
  • Tomos: 1 (en curso)

Ya he dicho más de una vez que disfruté mucho el verano pasado con la lectura de Touch, el gran clásico de Mitsuru Adachi, y lo poco que leído suyo desde entonces (no por falta de ganas, sino de tiempo y prioridades), como Idol A lo he disfrutado considerablemente.

Así que cuando me enteré de que Adachi iba a empezar una nueva serie, y que iba a ser “una especie de secuela de Touch”, corrí a darle una oportunidad. Y a fe que no me arrepiento, porque el material que he leído hasta ahora, equivalente al primer tomo, me ha gustado muchísimo.

La historia se ambienta en el celebérrimo instituto Meisei, solo que en vez de las aulas de bachillerato, estamos en las de secundaria. Han pasado 26 años desde la proeza del Kōshien narrada en Touch, y de los líos con Tatsuya, Kazuya y Minami, y aquella generación de beisbolistas es poco menos que una leyenda, eso sí, ya muy lejana. Desde entonces, el club de béisbol no termina de levantar cabeza y vuelve a formar parte del montón de cientos de clubes escolares de béisbol con resultados mediocres.

¿Tatsuya? No, Tōma

De nuevo tenemos una historia ambientada en un colegio, con el béisbol como telón de fondo, y tres personajes, dos masculinos y uno femenino, pululando por ahí en calidad de protagonistas. Esta vez, sin embargo, los tres personajes son hermanos o, mejor dicho, hermanastros. Los respectivos padres se quedaron viudos cuando ellos eran pequeños y posteriormente se casaron. Ahora, los tres son los hermanos Tachibana, pero solo el guaperas y ligón Sōichirō y la dulce Otomi son hermanos de sangre, mientras que el estoico Tōma es hermanastro de ellos dos, aunque la relación entre ellos es muy cercana, indistinguible de la de unos hermanos de sangre. Por supuesto Sōichirō y Tōma están enrolados en el club de béisbol, dominado por Nikaidō, un tipo más bien mediocre en el béisbol pero que es el líder y titular indiscutible gracias a las generosas donaciones económicas que realiza el ricachón de su padre.

Aún es pronto para adivinar por dónde irán los tiros, pero ya se intuye que habrá tensiones entre Otomi y Tōma… El caso es que el manga es muy bueno, y contiene esa “atmósfera Touch” de tranquilidad, deliciosas bromitas, gran humor, sentimientos medio escondidos y estudiadas pausas. Además de los numerosos guiños que Adachi tiene hacia los fans de Touch (como por ejemplo, llamar Punch al perro que adopta Otomi porque “alguien” (y vemos la silueta de un mangaka) se le apareció en sueños y le dijo que el perro se tenía que llamar así. Aparte, Adachi no para de meter referencias a sus otras obras en forma de bromas, lo que consigue arrancar una sonrisa al fiel lector…

Gracias a un comentario de chibisake, he caído en que no he comentado uno de los aspectos más obvios: ¿funciona Mix como obra independiente o es necesario conocer Touch para seguirla? La respuesta es que funciona perfectamente como obra independiente. Aunque, claro está, haber leído Touch te ayudará a disfrutar mucho más de ella al pillar ciertas referencias que, para alguien que no conoce la gran obra del maestro Adachi, son eso, simples frases, pero que para un fan de Touch son como una apelación directa a su corazoncito friki.

Lo mejor

  • Que no sea una simple secuela de Touch, sino que vaya mucho más allá.
  • La ambientación en el Meisei.
  • El humor.
  • Las referencias internas y los cameos del propio Adachi.

Lo peor

  • El dibujo sencillo de Adachi puede tirar para atrás al que busca un manga espectacular. Una actitud muy idiota, pero que lamentablemente existe. Bueno, ellos se lo pierden.

Idol A

Thursday, September 13th, 2012
  • Título: アイドルA –Idol A–
  • Autor: Mitsuru Adachi
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Young Sunday / Gessan
  • Años publicación: 2005-07 y 2010 – ?
  • Clasificación: shōnen, deportivo, comedia romántica
  • Tomos: 1 (en curso)

He llegado tarde al mundo de Mitsuru Adachi, de hecho hasta el año pasado no había leído nada de él hasta que por fin decidí enfrentarme a esta gran asignatura pendiente con el manga que tenía y leerme el gran clásico Touch (Bateadores). No hace falta decir que me encantó Touch y que me quedé con ganas de más Adachi, pero el tiempo disponible es el que es, así como el acceso al material original.

Hace poco, sin embargo, cayó en mis manos el primer tomo de Idol A una “nueva” serie de béisbol de Adachi (sí, se repite más que el ajo, el pobre). Pongo “nueva” entre comillas porque es una serie que parece que no le da mucha importancia, ya que publicó unos pocos capítulos entre 2005 y 2007 y luego en 2010 la retomó, publicó un par de capítulos más de forma aperiódica, y así hasta el día de hoy. Este primer tomo, por cierto, recopila todo lo publicado hasta ahora de la serie y de hecho en su recopilación de historias cortas Short Program 3 se recogieron esos capítulos que publicó en la primera etapa.

El manga cuenta la historia de un chico y una chica, Keita Hirayama y Azusa Satomi, que son amigos desde la infancia y, a pesar de que no guardan ningún tipo de parentesco, se parecen sobremanera. Se parecen tanto que, con un simple cambio de ropa y una peluca, son capaces de pasar el uno por el otro. Azusa consigue llegar a ser una modelo e ídolo, pero siempre se le ha dado muy bien el béisbol y su sueño es jugar en la competición de bachillerato. Pero claro, como mujer no puede hacerlo…

¿Quién es el chico y quién la chica? ¿Estás seguro…?

Así que Keita decida ayudarla a cumplir su sueño y se intercambian los papeles. Azusa, en el papel de Keita, consigue destacar en el torneo de bachillerato, mientras Keita, disfrazado de Azusa, intenta que no le pillen y llega incluso a participar en programas televisivos interpretando a su amiga (o más que amiga, ya sabemos cómo son los mangas de Adachi y su rollete romántico…). Poco después, ya graduados de secundaria, Keita recibe la oferta de un equipo profesional de béisbol, los Tokyo Onions, y decide seguir ayudando a Azusa a vivir su gran sueño de ser beisbolista profesional a pesar de su condición de chica…

Y así prosigue esta historia, extremadamente cogida por los pelos (nadie se cree que un chico y una chica se puedan intercambiar así como así, y mucho menos sin ser parientes, aunque el propio Adachi se ríe de esto en las páginas del manga) pero muy entretenida. A mí francamente me ha gustado bastante.

Lo mejor

  • Una historia entretenida, sin más pretensiones que ayudar a pasar el rato.
  • La historia extra con la que concluye el tomo, dibujada por turnos por Adachi y Rumiko Takahashi en la que ambos cuentan su trayectoria como mangaka a lo largo de los años, y en conmemoración por el 50.º aniversario de la revista Shōnen Sunday. Un documento excepcional.

Lo peor

  • El argumento está muy-muy-muy cogido por los pelos.
  • ¿Más béisbol? Adachi, macho, ¿no te cansas nunca?

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