El blog de Marc Bernabé

Ashura

  • Título: アシュラ –Ashura–
  • Autor: George Akiyama
  • Editorial: Kōdansha
  • Revista: Shōnen Magazine
  • Años publicación: 1970-71
  • Clasificación: histórico, cruento
  • Tomos: 3

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Sin tener en cuenta las historias de corte eroguro, que ya están pensadas para ser provocativas y dar rienda suelta a las peores imaginaciones de los autores, posiblemente Ashura sea el manga más cruento que haya existido jamás, al menos de aspiración mainstream (al fin y al cabo fue publicado en la Shōnen Magazine, una de las principales revistas de manga y, si no me equivoco, la más vendida de la época).

La historia es relativamente simple: el argumento se ambienta a finales del período Heian (s. VIII-XII), en un momento en el que terribles hambrunas azotaban el territorio nipón. Entre las montañas de cadáveres, terreno seco y ajado, y personas que parecen zombis con extrema delgadez e hinchadas barrigas, el foco de la historia se sitúa en una mujer, embarazada y enloquecida por culpa del hambre, que se alimenta de partes del cuerpo de otras personas fallecidas. Esta mujer acaba dando a luz a un niño, al que llama Ashura (un tipo de deidad violenta, casi demoníaca, del hinduismo y el budismo) y al cabo de poco tiempo, desesperada, decide asarlo en una hoguera para comérselo. Sin embargo, entonces cae un relámpago y el niño consigue sobrevivir a pesar de las quemaduras, debido a que la madre queda aturdida. Luego, el bebé se las apaña para sobrevivir entres las bestias de la montaña, y se convierte en una especie de demoniete extremadamente cruel, que no tiene reparos en abrirle la cabeza a quien sea con tal de sobrevivir y conseguir comida, sin importarle su procedencia (incluida, claro está, carne humana).

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A punto de comerse a su propio hijo…

Como veis, la historia es extremadamente cruda, algo a lo que además contribuye el grafismo de Akiyama, que no se corta ni un pelo a la hora de dibujar cabezas abiertas, personas desesperadas comiendo carne humana, evisceraciones, cadáveres medio podridos y llenos de gusanos, amputaciones y demás lindezas. Recordemos que el manga se publicó en la Shōnen Magazine: aunque en esa época, principios de los 70, dicha revista estaba más bien enfocada al público adulto (un poco más tarde se fundarían las revistas “Young”, donde irían a parar los mangas para el público posadolescente), es cierto que seguía manteniendo el apelativo Shōnen (Juvenil) en su cabecera… Y la publicación del primer capítulo de Ashura en esta revista se convirtió en un gran problema, ya que más de una prefectura prohibió su venta debido a que se consideró “material dañino para la juventud” y se originó un debate a nivel nacional sobre hasta qué punto se podía permitir según qué cosas en el manga. Así, Ashura fue un manga muy polémico en su época, no sin razón, francamente, y es un pedazo imprescindible de la historia del cómic japonés.

Lo mejor

  • La historia es muy gráfica y dinámica, se lee rápidamente.
  • Resulta muy impactante, y más sabiendo que se publicó en una revista mainstream para, en principio, el público juvenil, algo impensable hoy en día.
  • Un pedazo de la historia del manga.
  • Si os llama la atención la historia, existe una película de animación CGI basada en ella, con el mismo título. Yo no la he visto, pero mala no será si fue galardonada con un accésit del prestigioso Premio Media Arts, en la categoría de animación.

Lo peor

  • Obviamente, por temática no es apto para todos los paladares.

Yōkai Hunter: Yami no maroudo (Cazador de yōkai: el visitante de las tinieblas)

  • Título: 妖怪ハンター・闇の客人 –Yōkai Hunter: Yami no maroudo– (Cazador de yōkai: el visitante de las tinieblas)
  • Autor: Daijirō Morohoshi (historia original) Jun’ya Inoue (dibujo)
  • Editorial: Shinchōsha
  • Revista: Comic Bunch
  • Años publicación: 2011
  • Clasificación: sobrenatural, folclore
  • Tomos: 1

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Este manga, que consta de un único tomo, es el remake de una de las historias del Yōkai Hunter original de Daijirō Morohoshi realizado por Jun’ya Inoue, autor de Btooom!

La historia, titulada Yami no maroudo (El visitante de las tinieblas) ocupa el tomo entero, lo que da a Inoue espacio más que suficiente para explayarse, sobre todo en el aspecto gráfico. Una de las cosas que menos (o más, depende) pueden gustar de las obras originales de Morohoshi es que generalmente están bastante compactadas, en el sentido de que las páginas constan de viñetas más bien pequeñas y numerosas, con bastante texto. En este caso, Inoue ha realizado una “shōnenización” perfecta de una de las historias de más éxito de la serie Yōkai Hunter.

La historia narra la aventura de Reijirō Hieda, folclorista y especialista en lo sobrenatural, que es invitado por un pueblo rural a revivir un antiguo festival que fue discontinuado hace unos 130 años porque al parecer era extremadamente peligroso. Lo que quieren los responsables es resucitar el festival y convertirlo en una mera excusa para atraer a visitantes y revitalizar el pueblo, y para ello no tienen ningún problema en alterar ciertos aspectos para que resulte más vistoso. Aunque Hieda es contratado como especialista y supervisor del festival, al final los organizadores hacen un poco lo que les da la gana y desoyen ciertas recomendaciones del experto.

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Excelente dibujo y buen guión para una historia muy entretenida.

El antiguo festival consistía en invitar a un demonio de ultratumba para que les ayudara a conseguir una buena cosecha a cambio de sacrificios humanos. Sin embargo, si la ceremonia no salía del todo bien y había algún error en su ejecución, se corría el peligro de que el demonio se desbocara y causara estragos en el pueblo. Evidentemente, en pleno siglo XXI, nadie cree en estas “paparruchas”, y se decide revivir el festival con fines puramente turísticos.

No obstante, esas “paparruchas” resultan ser reales y, efectivamente, aparece un horrible demonio que hace estragos en el pueblo. Hieda, aquí sí, hará un papel más que el habitual de observador y narrador y participará activamente en una historia muy bien narrada y muy adictiva: desde luego, Jun’ya Inoue consigue que la historia original de Morohoshi sea trepidante y adictiva y mucho más digerible para las nuevas generaciones de lectores de manga, especialmente de manga shōnen y young.

Lo mejor

  • Ritmo trepidante e historia muy bien llevada.
  • Dibujo más que aceptable: las representaciones del demonio y del festival están muy logradas.

Lo peor

  • Que Inoue solo haya adaptado una historia, en un solo tomo.

Gyakkyō Nine (Nueve en la adversidad)

  • Título: 逆境ナイン –Gyakkyō Nine– (Nueve en la adversidad)
  • Autor: Kazuhiko Shimamoto
  • Editorial: Tokuma Shoten
  • Revista: Shōnen Captain
  • Años publicación: 1989-91
  • Clasificación: nekketsu, deportivo, béisbol
  • Tomos: 6

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Ya hemos hablado en este blog algunas veces sobre obras de Kazuhiko Shimamoto, concretamente Moe yo pen (Arde, plumilla) y Aoi Honoo (Llamas azules) así que sabemos que este autor se especializa en historias con una enorme carga de nekketsu (sangre caliente). El subgénero nekketsu, muchas veces, si no siempre, relacionado directamente con el spokon (sports konjō o “tenacidad deportiva”), recordemos, estuvo muy en boga en los años 70, con la publicación de numerosos mangas deportivos en los que el esfuerzo y la exageración están a la orden del día: entrenamientos asesinos, partidos épicos, lesiones, dramas, recuperaciones milagrosas, y hasta… ¡La misma muerte (en mangas como Astro Kyūdan, el epítome del spokon)!

Pues bien, Shimamoto es un digno heredero del nekketsu, que aplica en todas sus obras, como vimos en Moe yo pen y, en menor medida, en Aoi Honoo, con personajes que se desviven por lo que hacen, siempre dentro de un ambiente gráfico –creado por Shimamoto, claro– que fomenta la “epicidad” y la exageración.

Gyakkyū Nine es una de las obras de la primera etapa profesional del autor, y como tal tiene cierto carácter primitivo comparado con sus obras más recientes, sobre todo Aoi Honoo, pero no por eso desmerece, casi al contrario: el dibujo está lleno de fuerza y el ritmo de lectura es trepidante gracias a páginas con dibujos espectaculares que alientan el nekketsu (tanto, que resulta hasta paródico y cómico, sin duda la intención del autor) junto a poco pero muy intenso texto.

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¡A SACO!

La historia comienza cuando, en el instituto Zenryoku (todas las fuerzas), el director amenaza con suprimir el club de béisbol porque no hay dinero para mantener todos los clubs y alguno tiene que desaparecer. Y como el de béisbol no arroja resultados, pues es el elegido. Cuando Tōshi Fukutsu (“inquebrantable ansia de luchar”), el capitán del equipo, se entera, declara que su intención es impedir que el club sea suprimido y, para ello, ganarán ese año el mítico torneo del Kōshien (torneo de béisbol de institutos extremadamente prestigioso en Japón; ganarlo es la meta de un porcentaje enorme de los mangas de béisbol de instituto que existen, como bien sabéis si sois lectores habituales de este blog o conocéis, sin ir más lejos, obras como Touch). Para demostrar su determinación ante esta enorme adversidad (gyakkyō en japonés, palabra que forma parte del título junto a Nine, es decir, “nueve”, el número de jugadores en un equipo de béisbol), Fukutsu promete que derrotarán en un amistoso al instituto Hinode (salida de sol), un poderoso instituto de la zona.

A partir de ese momento empieza un brutal entrenamiento, al triple de la intensidad de lo habitual, pero… empiezan a sucederse las “adversidades”: jugadores que se lesionan, otros que no aguantan el ritmo y se van, otros que tienen exámenes, otros que se hunden moralmente porque les ha dejado la novia… Y al final Fukutsu es el único que aguanta junto al cátcher, pero… en otra desgraciada coincidencia, va y se lesiona de gravedad el brazo, indispensable para lanzar las pelotas ya que es el pítcher del equipo… Aun así, Fukutsu decide que va a presentarse al partido, aunque sea solo y con el brazo inutilizado, y que lo va a ganar… Su determinación espolea al resto del equipo, que de repente se presenta también en la cancha… ¡Y ganan el partido! Pero no por haberlo jugado, sino porque llueve mucho y los del Hinode deciden que prefieren no jugar para evitar lesiones o resfriados innecesarios ante la temporada que se avecina y prefieren dejarse ganar por incomparecencia. Aunque patética, esta cuenta como un victoria, lo que evita que el club sea suprimido y pueda iniciar el sueño de conquistar el Kōshien…

Lo mejor

  • Ritmo trepidante.
  • Muy divertido.
  • Las adversidades que Shimamoto se saca de la manga.

Lo peor

  • A veces hay demasiada intensidad y todo.

Shiawase (Felicidad)

  • Título: しあわせ –Shiawase– (Felicidad)
  • Autor: Seiji Toda
  • Editorial: Ohzora Shuppan
  • Revista: autopublicado en web
  • Años publicación: 1999-2004
  • Clasificación: historias cortas
  • Tomos: 1

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Este es el típico manga que, en mi caso, me pillo básicamente porque me llama la atención la portada o el título. En este caso, me dio la sensación de que podría ser uno de esos mangas tranquilos, con cierto regusto gafapasta, y con una historia más bien costumbristas que se deja leer con facilidad y emociona al lector, un poco como la maravillosa Undercurrent que va a publicar dentro de poco Milky Way Ediciones y que he tenido el gran gusto de traducir.

Sin embargo, el “truco” de la portada o el título no siempre funciona como crees: en este caso, aunque no puedo decir que Shiawase me haya parecido mala ni mucho menos, la verdad es que ha resultado ser una obra muy distinta a lo que pensaba, ya que ha resultado ser una recopilación de historias cortas. A posteriori he descubierto que Seiji Toda, el autor, empezó publicando sus obras en internet, en su propia página web, y a raíz de esto llamó la atención de las editoriales, que no solo le publicaron en papel su creación digital (como es el caso de este libro), sino que lo ficharon para que trabajara para sus revistas como mangaka profesional. Así que, dibujantes aspirantes a profesionales de ahí fuera, que a veces me preguntáis qué tenéis que hacer para publicar vuestros cómics: vivimos en una era en la que cualquiera, sea bueno o malo, puede publicar sus obras: es tan sencillo como abrir un blog y empezar a subir el material. Si sois buenos y constantes, acabaréis llamando la atención de la gente y finalmente –si este es el objetivo que tenéis– podréis publicar en papel, sea de forma autopublicada (y con ejemplos de grandísimo éxito, incluso en España, como los de Jesulink o Andrés Palomino) o bien porque alguna editorial se ha interesado por vuestras obras y las quiere publicar en papel.

En japonés, como en todos los idiomas, existen palabras muy precisas que resultan muy complicadas de trasladar a otros idiomas, al menos en una sola palabra y sin mediar explicación. Entre ellas, tenemos la palabra 切ない setsunai, que vendría a ser un concepto a caballo entre la tristeza y la melancolía. Aunque a veces encontramos la palabra en contextos bastante duros (de hecho, mi diccionario da la traducción “triste y doloroso” para esta palabra, con un ejemplo que reza, en su traducción, “¡Cuán setsunai (triste/angustiada) tiene que estar la madre que ha perdido a un hijo!”), en general lo he visto muy utilizado en situaciones como “te deja la novia y estás triste, te sientes solo, desamparado, nostálgico”. Es decir, que describe un estado de ánimo malo, pero no de mal rollo total y absoluto. En mi percepción del idioma (que igual está equivocada porque no soy nativo), la palabra setsunai no tiene necesariamente carga estrictamente negativa. No sé si me explico, es una sensación de vacío, dolor y tristeza pero no necesariamente de mal rollo, en plan “ah, ya se caen los pétalos de los cerezos en flor, ¡qué setsunai!”. Y encuentro que dicha palabra tiene cierta relación con el concepto clásico del 物の哀れ mono no aware, que mi diccionario describe como “pathos” y también como “una respuesta estética a la transitoriedad de las cosas bellas”. Tenéis una descripción más detallada de este concepto en este artículo.

¿Por qué explico esto? Pues porque la palabra que me ha evocado la lectura de las historias de este manga es precisamente esta: setsunai. Es curioso, porque las historias que se incluyen en Shiawase son de longitud muy variable. Algunas tienen una sola página, hay un par bastante largas (de unas 20-30 páginas), otras de 2 páginas, de 3, de 5… pero todas ellas te dejan con un regusto triste, setsunai, en el cuerpo. Como ejemplo, os pongo una de las historias de una sola página con su traducción, para que veáis de qué estoy hablando.

Medusas Tengo medusas en casa. Cuando mueren, esas medusas se disuelven “totalmente” en el agua; no dejan cadáver. Es como si nunca hubieran existido en primer lugar. Quisiera ser una medusa... Pero yo sí dejaría un cadáver. Por eso sigo esforzándome.

Medusas
Tengo medusas en casa.
Cuando mueren, esas medusas se disuelven “totalmente” en el agua; no dejan cadáver.
Es como si nunca hubieran existido en primer lugar.
Quisiera ser una medusa…
Pero yo sí dejaría un cadáver.
Por eso sigo esforzándome.

Lo mejor

  • Historias autoconclusivas que evocan sentimientos en el lector, generalmente tristes.
  • Costumbrismo, metáfora y buena narrativa.

Lo peor

  • Algunas historias son más flojas, o se entienden peor.
  • Aunque en general el manga me ha gustado bastante, me he quedado con ganas de ver cómo Toda se desenvuelve en historias más largas, ya que creo que puede crear cosas bastante memorables. Le seguiré la pista al autor para ver cómo evoluciona.

Ad Astra – Scipio to Hannibal (Ad Astra – Escipión y Aníbal)

  • Título: アド・アストラ -スキピオとハンニバル- –Ad Astra – Scipio to Hannibal– (Ad Astra – Escipión y Aníbal)
  • Autor: Mihachi Kagano
  • Editorial: Shūeisha
  • Revista: Ultra Jump
  • Años publicación: 2011-en curso
  • Clasificación: histórico
  • Tomos: 7 (en curso)

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Decenas de veces hemos visto a través de este blog que existen mangas de cualquier temática, y de hecho ya sabemos que el manga de tipo histórico es uno más. Generalmente, en Japón siempre han destacado, claro está, los mangas ambientados en épocas históricas del país del sol naciente, pero existen numerosas excepciones: desde mangas ambientados en la época de los vikingos como Vinland Saga hasta otros ambientados en la antigua Grecia como Historie, pasando por supuesto por la Roma clásica como Plinio o la época del Renacimiento como Cesare o la Revolución Francesa como La Rosa de Versalles o Innocent.

Este manga que comento ahora, Ad Astra, forma parte de estos mangas históricos de fuera de Japón, y concretamente se basa en la época de la Segunda Guerra Púnica entre los imperios de Roma y Cartago, con Escipión y Aníbal como protagonistas respectivos de cada bando, en el siglo II a.C. No os voy a contar ahora mismo cómo fue exactamente la Segunda Guerra Púnica, para eso tenéis el artículo de la Wikipedia que he enlazado. Sin embargo, resumiendo mucho, esta fue una guerra básicamente de venganza de Cartago, que trató de causar graves daños a Roma en una misión prácticamente suicida. Al no poder atacar por mar por tener la flota inutilizada en la anterior guerra (la Primera Guerra Púnica), el general Aníbal Barca decidió atacar por tierra, partiendo desde la costa de Hispania y recorriendo toda la costa hasta lo que ahora es Marsella, desviándose luego por los Alpes (ya que la costa iba a estar muy fortificada y defendida por Roma) para entrar en la península italiana.

Pese a que, evidentemente, la empresa terminó con el fracaso cartaginés, las sorprendentes decisiones tácticas de Aníbal consiguieron poner en muy graves apuros al poderoso imperio romano, e incluso estuvieron a punto de desestabilizarlo gravemente. Incluso hoy en día, las estrategias de Aníbal se siguen estudiando como ejemplos de gran maestría táctica en la guerra. Pero Aníbal encontró la horma de su zapato en la figura de Escipión, posteriormente apodado “el Africano”, un astuto general romano que consiguió doblegar al ejército cartaginés.

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Aníbal y su ejército, con los famosos elefantes de batalla.

Ad Astra (parte de la frase latina ad astra per aspera, “hasta las estrellas mediante el sacrificio”) narra todos estos hechos de forma amena y “muy manga”. La historia empieza con los últimos estertores de la Primera Guerra Púnica, situándonos en contexto y presentándonos al Aníbal niño, y poco después da el salto a varios años más adelante para narrar la expedición de Aníbal. El primer tomo termina con la batalla del Tesino, narrada de forma trepidante y con la primera hazaña de un jovencísimo Escipión salvando a su padre, que lideraba a las tropas romanas.

En definitiva, si te gusta la historia antigua, mangas como este Ad Astra o como los mencionados antes Plinio o Historie te encantarán y servirán para eso que a mí personalmente tanto me gusta: aprender mientras a la vez te entretienes. Claro está, al ser un manga, la prioridad del autor se centra en el entretenimiento del lector y, según he leído por ahí, hay algunas incorrecciones, pero aun así los que entienden de estos episodios de la Historia afirman que es un manga que, dentro de todo, está bastante bien.

Lo mejor

  • Otro de esos mangas que sirven para aprender entreteniéndose.
  • Buena narración y agilidad en las escenas de batallas, que el autor logra hacer trepidantes.

Lo peor

  • Se nota bastante que el autor aún es bastante novato y no está muy rodado, ya que algunos dibujos, sobre todo de personajes, quedan un poco acartonados.
  • Algunas incorrecciones históricas chirriarán a los entendidos.