El blog de Marc Bernabé

Plinius (Plinio)

Tuesday, November 18th, 2014
  • Título: プリニウス –Plinius– (Plinio)
  • Autor: Mari Yamazaki y Tori Miki
  • Editorial: Shinchōsha
  • Revista: Shinchō 45
  • Años publicación: 2014-?
  • Clasificación: histórico
  • Tomos: 1 (en curso)

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A cualquiera que tenga un poco de culturilla general y esté mínimamente interesado en la historia de Grecia y Roma le sonará el nombre de Plinio el Viejo. No digo ya que se sepa quién fue exactamente este personaje ni mucho menos, solo la sensación de “este nombre lo conozco”.

Mari Yamazaki, la autora de la genial serie Thermae Romae (que reseñé cuando solo llevaba 1 tomo publicado y desde entonces y hasta terminar con 6 tomos recopilatorios en total se convirtió en un gran fenómeno, generando un anime, dos exitosas películas de imagen real e incluso ediciones internacionales, como la española, publicada por Norma Editorial, que he tenido el inmenso placer de traducir) ha querido en esta ocasión seguir explotando el tema romano que tanto éxito le había dado.

Sin embargo, esta vez no ha querido hacer una obra puramente de ficción como Thermae Romae, sino que ha querido dotar a su nuevo manga de una pátina de realismo histórico basándolo en la figura de Plinio el Viejo. Estamos ante un manga de corte más bien serio (aunque sus pinceladas de humor tiene) en la que Yamazaki nos narra las varias andanzas de un personaje que se interesó por su entorno y por el estudio de todas las cosas en general hasta el punto de escribir una enciclopedia entera, Naturalis Historia, que se convirtió en una referencia para todos los estudiosos y eruditos del mundo occidental durante siglos enteros.

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Plinio explica la teoría detrás del fenómeno de los relámpagos.

Pocos datos concretos se conocen históricamente sobre la vida de Plinio, lo que permite a Yamazaki echar mano de la imaginación y mostrarnos lo que sería su propia versión del personaje, siempre con un enorme respeto. Así, el Plinio de Yamazaki es un hombre curioso, muy excéntrico, siempre interesado por todo lo que hay a su alrededor e incluso llega a ser temerario, hasta el punto, nos cuenta la historia, de que murió cerca del Vesubio cuando se acercó demasiado a la zona para observar la erupción que estaba sepultando las ciudades de Pompeya y Herculano.

La autora, Mari Yamazaki, nos da pinceladas del Naturalis Historia a través de su manga, y nos cuenta desde cosas que él había observado y descrito (como el mecanismo de los relámpagos), que no siempre eran científicamente probadas y que de hecho a veces contenían mucha mística (lo que sin duda contribuyó a que, en algunos aspectos, la ciencia no avanzara lo que debería haber avanzado al ser considerado lo que escribió Plinio como verdades probadas y absolutas por los estudiosos de los siglos posteriores).

El manga cuenta con el veterano autor Tori Miki como coautor, y ciertamente se ha tratado de una colaboración ejemplar según ellos mismos cuentan en algunos textos que vienen como extras en el tomo. La base de la historia y del dibujo, sobre todo de los personajes, es de Yamazaki, mientras que Tori colabora asesorando y ayudando a Yamazaki con el guión y, sobre todo, encargándose de los fondos, que en esta ocasión son más detallados que en Thermae Romae. El resultado es un manga curiosamente uniforme, que parece obra de un solo autor, y fantásticamente trabajado.

A mí, personalmente, ha conseguido engancharme y también hacerme encariñarme de Plinio, al que apenas conocía de nombre. Sin duda, una gran obra de entretenimiento y también de divulgación.

Lo mejor

  • Todo en general si te gusta aprender mientras te entretienes y la historia romana te interesa mínimamente.
    El dibujo, con los personajes de rasgos “grecorromanos” que tan bien sabe hacer Yamazaki y los detallados fondos de Tori Miki, es muy bueno.
  • Pese a ser una obra de corte serio y basada en la vida de un personaje real, es muy entretenida e incluso tiene algunas pizcas de humor.

Lo peor

  • No encuentro nada destacable en el plano negativo que sea digno de mención.

Manga yonin shosei (El manga de los cuatro inmigrantes)

Monday, August 4th, 2014
  • Título: 漫画四人書生 –Manga yonin shosei– (The Four Immigrants Manga / El manga de los cuatro inmigrantes)
  • Autor: Henry (Yoshitaka) Kiyama / Frederik L. Schodt
  • Editorial: Stone Bridge Press
  • Revista: —-
  • Años publicación: 1931 (en forma de libro recopilatorio) / 1998 (edición en inglés)
  • Clasificación: històrico, slice of life
  • Tomos: 1

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Si me seguís por Twitter o Facebook ya sabréis que hace poco estuve de viaje por la costa oeste americana, y entre las ciudades que visité estuvo la fascinante San Francisco. Una de las personas que más admiro en el mundo del manga es Frederik L. Schodt, que precisamente vive en San Francisco y del cual os hablaré largo y tendido ya que pude por fin conocerle como es debido e incluso entrevistarle para este blog. Cuando tenga la entrevista transcrita podréis saber mucho más sobre este pionero del manga en Occidente, uno de los pocos (seguramente el único) occidental que tuvo una relación de amistad con Osamu Tezuka y escribió el primer libro de presentación del manga en Occidente: Manga! Manga! The World of Japanese Comics (1983), para mí una obra insuperable y que sigue siendo válida a día de hoy pese a tener ya más de 30 años.

Hacía años ya que conocía la existencia de The Four Immigrants Manga, pero nunca le había prestado mucha atención (por no haberlo tenido nunca a mano) hasta que finalmente pude conocer y charlar con Schodt, que reavivó el recuerdo de este libro y encendió en mí la llama de la curiosidad: faltó poco para que me pusiera a buscarlo por las librerías de San Francisco hasta encontrarlo en la Kinokuniya de Japan Town.

La historia de la edición de este libro es peculiar: Schodt se encontraba un día investigando sobre manga en la biblioteca de la Universidad de California (probablemente para escribir Manga! Manga!) y encontró una referencia a un libro del que nunca había oído hablar: Manga yonin shosei. Lo ojeó y le pareció muy curioso: era la historia de cuatro inmigrantes japoneses en el San Francisco de principios de siglo XX. Pero no le dio mayor importancia… hasta 18 años más tarde, cuando cayó en que había encontrado una verdadera joya histórica y desconocida del cómic mundial y decidió investigar más a fondo y recuperarla para las generaciones actuales.

Así empezó una investigación que llevó a Schodt a conocer a los descendientes del autor en el Japón rural, a encontrar más pistas sobre él y finalmente a traducir, adaptar y proponer la edición del libro en Estados Unidos, que es este que reseño en estos momentos. La obra fue una creación de Yohitaka Kiyama (que adoptó el nombre de Henry durante su estancia en los EE. UU.) que esperaba publicar en algún periódico dedicado a los inmigrantes japoneses pero que nunca consiguió colocar hasta que se lo autoeditó en forma de libro varios años más tarde, en 1931.

A principios del siglo XX hubo una fuerte diáspora de japoneses a otras partes del mundo, sobre todo a Sudamérica (Brasil, Perú y Argentina, básicamente) y a la costa oeste de los Estados Unidos, aparte de Hawái, debido a la escasez de alimentos que hacía que las condiciones de vida en el país nipón fueran muy duras. Este manga es la narración de las peripecias de cuatro de estos inmigrantes en el área de San Francisco y alrededores entre los años 1904 y 1924, en un formato prácticamente de “novela gráfica”, contrariamente a los chistes y tiras que eran habituales en el cómic de la época, todavía en estado embrionario. Schodt aventura incluso que este The Four Immigrants Manga puede perfectamente ser la primera “novela gráfica” de la historia.

El original estaba escrito en japonés, lógicamente, pero con muchas palabras y expresiones en inglés también, por lo que su lectura requería el dominio de ambos idiomas –claramente estaba destinado a su lectura por parte de otros inmigrantes japoneses en los Estados Unidos– y Schodt realiza una adaptación soberbia jugando con los tipos de letra: usa un tipo de letra limpio y sin mayúsculas en todas las letras para las partes originalmente escritas en japonés y mantiene perfectamente el inglés escrito por Kiyama a mano, con errores gramaticales y ortográficos incluidos. Así es posible meternos totalmente en la historia a la par que somos conscientes de esta particularidad en concreto.

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Interesantísima crónica de los inicios de la inmigración japonesa en los EE. UU.

La historia, como he dicho, narra las peripecias de cuatro inmigrantes japoneses, desde que llegan a San Francisco hasta que regresan a Japón tras perseguir (unos con más éxito que otro) el sueño americano. Pero no estamos ante una historia plácida y de humor fácil. Sin que haya escasez de humor (que es más bien negro), esta es una historia muy dura que nos da una visión en primera persona de los problemas que tuvieron que sufrir los inmigrantes japoneses en los Estados Unidos: problemas de racismo (tremendos), vicios, el gran terremoto de San Francisco de 1906, la Primera Guerra Mundial, la Prohibición, etcétera. Un documento increíble no solo para conocer los inicios de la inmigración japonesa en tierras americanas sino también para conocer de primera mano sucesos que sacudieron a San Francisco en particular y a los Estados Unidos y Japón en general hace un siglo.

El libro, además, está magistralmente documentado por Schodt, que no solo nos ofrece una detalladísima introducción acerca del libro, de Kiyama y demás, sino que complementa la obra con una extensa sección de notas que aclaran todo lo aclarable y profundizan al máximo en todo lo que ocurre y figura en las viñetas. Por si fuera poco, el epílogo nos cuenta qué fue de Kiyama después de la publicación del libro en 1931.

La única “pega” que le pondría es que no hay ninguna página original en todo el libro, es decir, donde se vea cómo eran las páginas antes de ser editadas y rotuladas en inglés para esta edición. Sin embargo, investigando para esta reseña he descubierto que existen dos ediciones japonesas recientes, una que se inspira en este libro en inglés, de 2008, y otra que al parecer es más básica y probablemente no incluye notas ni nada, de 2012. Procuraré conseguirla porque la verdad es que me he quedado con ganas de ver el original.

Para información más exhaustiva sobre este libro, podéis visitar este link en la página oficial de Frederik L. Schod.

Lo mejor

  • Impresionante documento histórico.
  • Una historia interesantísima, la verdad es que engancha muchísimo.
  • Todo el material extra que añade Schodt, sobre todo las notas aclaratorias.

Lo peor

  • Como mucho, que Schodt no pusiera ninguna página tal y como era en el original, con la mezcla entre japonés e inglés “patatero”. Me habría gustado verlo.

ACTUALIZACIÓN 29 SEPTIEMBRE 2014

He podido conseguir un libro con la versión original japonesa de este manga y realmente es curiosísima la manera con que Kiyama escribió esta historia, y la forma con la que Schodt la adaptó en inglés, tanto idiomáticamente como el el puro aspecto formal (algunas viñetas volteadas y otras no). He aquí una comparativa del original con su adaptación al inglés (como siempre, recuerda que puedes hacer clic en la imagen para ampliarla).

comparativa

F no senkō – Ayrton Senna no chōsen!! (El rayo de la F – ¡¡El desafío de Ayrton Senna!!)

Wednesday, January 8th, 2014
  • Título: Fの閃光 アイルトン・セナの挑戦!! –F no senkō – Ayrton Senna no chōsen!!– (El rayo de la F – ¡¡El desafío de Ayrton Senna!!)
  • Autor: Kōyū Nishimura (historia original) / Katsuhiro Nagasawa y Hirohisa Onikubo (dibujo)
  • Editorial: Shūeisha
  • Revista: Shōnen Jump
  • Años publicación: 1991-92
  • Clasificación: automovilismo, documental
  • Tomos: 2

Ayrton Senna manga

Un manga no solo sobre Fórmula 1, sino además sobre uno de los pilotos más legendarios de la historia: Ayrton Senna. Descubrí esta gran curiosidad investigando sobre manga deportivo para la exposición del pasado Salón del Manga de Barcelona 2013 y no dudé en hacerme con él, no solo para que figurara en la propia exposición, sino además para incorporarlo a mi colección personal, leerlo y reseñarlo.

Uno de los motivos por los que me llamó la atención es el recuerdo que tengo de un compañero de clase del instituto que era un auténtico fanático de Senna. Aún recuerdo el shock que tuvo el pobre cuando el brillantísimo piloto brasileño tuvo su accidente mortal en el circuito italiano de Imola en 1994 . El caso es que a este compañero le encantaban los coches, sobre todo los superdeportivos, y su gran sueño era llegar algún día a ser diseñador de coches (se pasaba todo el rato dibujando coches sacados de su imaginación en cuadernos y en las esquinas de los libros de texto). Pues bien, este chico no solo no cejó en su empeño y encaminó sus estudios hacia ese campo, sino que actualmente trabaja precisamente en su sueño desde niño, lo que prueba que, con pasión y esfuerzo, hasta las cosas más peregrinas pueden hacerse realidad. Amb dos collons, Jaume!

Este manga es una auténtica curiosidad por varios motivos. Primero, como vemos en la portada y en la ficha técnica, por haber sido publicado nada menos que en la Shōnen Jump, y encima en la época de mayor esplendor junto a Dragon Ball y otros mangas históricos de la era dorada de la revista más prestigiosa y vendida de la historia del manga. Segundo, por ser una especie de manga documental de la espectacular temporada 1991 de Fórmula 1, en la que Ayrton Senna se acabó imponiendo por tercera (y última) vez en la lucha por el campeonato mundial de pilotos a los mandos de su McLaren, tras haber quedado campeón también en 1988 y 1990.

Ayrton Senna manga

Trepidantes carreras dibujadas con estilo manga hiperrealista

Como menciono, esto es un manga documental, en el que se nos narran las diferentes peripecias que tuvo que pasar Senna y su equipo durante esa temporada. Supongo que hay varios motivos por los que se decidió publicar el manga: primero, para intentar popularizar la Fórmula 1 en Japón en una época en la que este deporte no era muy conocido en ese país, y qué mejor que hacerlo sirviéndose de la figura más emblemática de esos momentos, el piloto Ayrton Senna (aún muy querido y recordado en Japón, por cierto), que además pilotaba un bólido equipado con un motor japonés, concretamente de la marca Honda (es posible que Honda pusiera dinero de patrocinio para que este manga fuera una realidad, por cierto).

No solo está bien narrada la historia (aunque a veces hay muchos datos, lo que ralentiza el ritmo de lectura), sino que además el dibujo a mí, personalmente, me parece muy bueno. Es realista, ya que al fin y al cabo este es un manga documental, pero a la vez dinámico y muy “manga” en lo referente a espectacularidad, sensación de velocidad y demás. Una lectura que sin duda encantará a los amantes de la Fórmula 1 en general y a los fans de Senna en particular.

Lo mejor

  • Muy buen dibujo, a mí me encanta.
  • Detallada narración de la trepidante temporada 1991 de Fórmula 1, con algunas licencias artísticas.
  • Hay una parte bastante sobrecogedora, cuando Senna habla de sus convicciones religiosas. Traduzco el texto: “Algunos periodistas habéis escrito que me creo inmortal porque sé que Dios me protege, pero eso es una gran estupidez. Uno no gana carreras ni se corona campeón por tener fe: incluso yo puedo sufrir algún accidente y hacerme daño o incluso morir…” Visto lo que le ocurrió solo 3 años más tarde, al leer esta frase no pude evitar sentir un escalofrío.

Lo peor

  • Muchos datos, a veces demasiados. Pueden ralentizar el ritmo de lectura.

Steve Jobs

Thursday, September 26th, 2013
  • Título: スティーブ・ジョブズ Steve Jobs
  • Autor: Mari Yamazaki (dibujo) / Basado en la biografía escrita por Walter Isaacson
  • Editorial: Kōdansha
  • Revista: Kiss
  • Años publicación: 2013-?
  • Clasificación: biografía
  • Tomos: 1 (en curso)

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He comentado ya en una infinidad de ocasiones que el cómic es una herramienta de expresión como cualquier otra. Aunque en Occidente, sobre todo en España, se tienda a considerar que el cómic es algo principalmente para el público infantil y juvenil, Japón es el único país del mundo en el que el noveno arte se ha podido desarrollar en todo su potencial. Así, encontramos obras para público infantil y juvenil, por supuesto, pero también para todos los demás tipos de potenciales compradores.

Es normal que un hombre de 50 años, o una mujer de 35, guste de leer manga en Japón, y con esto no me refiero a obras de aventuras y superpoderes, sino historias pensadas precisamente para ese tipo de público: por ejemplo, historias de oficinistas enfrentándose a los retos de su nuevo puesto en la empresa en el primer caso; y de mujeres con hijos pequeños que se divorcian de sus maridos y tienen que rehacer su vida, en el segundo. El cómic japonés, o manga, es equiparable en su dimensión a la novela o el cine: al igual que hay películas y novelas para niños, de aventuras, realistas, underground, educativas o pornográficas, hay manga de todos estos géneros… Y más.

Así pues, no es sorprendente, desde el punto de vista japonés, que se contrate a una famosa autora de manga como Mari Yamazaki (autora del megahit Thermae Romae, que edita en España Norma Editorial) para adaptar a este formato la biografía de Steve Jobs que escribió Walter Isaacson y que se convirtió en un auténtico best-seller mundial.

No he leído la biografía original de Isaacson, por lo que no puedo opinar de si la adaptación es buena o no, pero después de leer el primer tomo de esta adaptación manga (el único que hay en el mercado en estos momentos) puedo decir que estamos ante una obra que cumple perfectamente con su cometido, que es el de presentar de forma gráfica la biografía de un personaje tan crucial para los tiempos que corren como Steve Jobs.

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El momento en el que Jobs conoce al otro Steve: Wozniak

Curiosamente, este manga está siendo publicado por entregas en una revista pensada para público femenino adulto: la Kiss. Desconozco el porqué de esta extraña circunstancia, pero la propia autora nos da una pista en el epílogo, ya que nos dice que Jobs es un personaje que atrae sobre todo al público masculino, generalmente interesado en la tecnología y el pensamiento de un hombre que ha hecho tanto por revolucionar áreas tan diversas como la computación personal, la animación, la telefonía, y la música, entre otras. Se puede deducir, pues, que esta adaptación a manga quiere llamar también la atención del público femenino al ser publicada por entregas en una revista enfocada a este tipo de público (aunque esto no significa que, una vez están los tomos a la venta, los compren más hombres que mujeres, que me imagino que es el caso que se está dando).

Aunque no tengo especial interés en la figura de Jobs como persona, el tomo, que llega hasta el episodio en el que el joven Jobs se embarca en su viaje iniciático a la India, se me ha hecho entretenido. El estilo de dibujo es muy poco afín a lo que en Occidente se cree que es el “estilo manga” (ya de por sí Yamazaki tiene un estilo bastante occidentalizado, tal vez debido a que hace años que vive fuera de Japón debido a la profesión de su marido italiano, al que envían de un país a otro cada cierto tiempo). En el epílogo de este primer tomo, Yamazaki cuenta pormenores de cómo llegó esta propuesta a sus manos y por qué finalmente la aceptó, y también otras curiosidades como por ejemplo el hecho de que se esforzó en convertir en “minimalista” su propio estilo de dibujo para este manga en honor al propio Jobs y su amor por las cosas simples.

Precisamente este estilo “poco manga” y “minimalista” puede hacer que esta adaptación sea un éxito también en Occidente, ya que no me cabe ninguna duda de que la obra llegará a ser publicada por estos lares.

Lo mejor

  • La posibilidad de aprender de forma sencilla y amena sobre la vida de uno de los hombres más influyentes de nuestro tiempo.
  • El esfuerzo de documentación de Yamazaki al haber tenido que buscar imágenes de piezas, máquinas o lugares para plasmarlas en la obra fidedignamente.

Lo peor

  • El estilo me parece hasta demasiado simplista.

Osamu Tezuka conoce a Walt Disney

Wednesday, June 12th, 2013

El otro día me preguntaron por Twitter si Osamu Tezuka había llegado a conocer a Walt Disney, su gran ídolo e inspirador, alguna vez, y si había alguna foto del momento. La respuesta es sí, ambos coincidieron una sola vez solo dos años antes de que Disney falleciera, pero al parecer no hay fotos de ese encuentro o, si las hay, no se han hecho públicas (hay quien dice que sí existe al menos una y que está enmarcada en las oficinas de Tezuka Productions en Tokio, aunque no tengo manera de confirmarlo o desmentirlo).

En todo caso, me puse a buscar y encontré dos referencias, bueno, tres. 1) La narración del encuentro en la biografía oficial en formato manga del maestro (ver más abajo); 2) La descripción del encuentro en la autobiografía de Tezuka Boku wa mangaka (Yo soy dibujante de manga), aunque esta no la puedo verificar ahora porque no tengo el libro a mano y; 3) hoy mismo, buscando si tenía Boku wa mangaka o no, he encontrado el el libro 2 de la recopilación de ensayos de Tezuka (Tezuka Osamu Essay-shū, portada aquí debajo) un escrito sobre ese momento que me he decidido a traducir y a compartir con todos vosotros.

Disney fue la mayor referencia e influencia de Osamu Tezuka, que siempre había deseado, precisamente debido a películas de Disney como Bambi (afirma el propio Tezuka que la llegó a ver cientos de veces en el espacio de pocos meses), dedicarse a la animación. En el Japón de la posguerra, arrasado y sin industria del entretenimiento, era imposible hacer animación, por lo que Tezuka empezó a hacer lo único que podía hacer que se le parecía y se podía hacer por uno mismo con solo papel, tinta y una plumilla: cómics. De ahí a convertirse en el gran padre del manga hubo un paso.

Pero Tezuka nunca perdió sus ganas de hacer animación, y a finales de los años 50 tuvo sus primeras oportunidades colaborando con la recién fundada Toei Animation y, poco después, a principios de los años 60, fundó su propio estudio, Mushi Pro y creó la primera serie televisiva semanal de la historia de la animación japonesa: Tetsuwan Atom (Astroboy).

Todo esto se debe a la influencia que causó Disney en él, por lo que es fácil imaginar la devoción ciega que le profesaba. Vemos en este relato que Tezuka se presentó ante Disney no como el gran y respetado “dios del manga” que estaba en proceso de ser en Japón, sino casi como un niño ilusionado ante la oportunidad de conocer a su mayor ídolo.

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Disney en Nueva York
por Osamu Tezuka

Una vez conocí a Walt Disney en Nueva York. Mejor dicho, tal vez sería más apropiado decir que me topé con él.

El día de la inauguración de la Feria Mundial de Nueva York (N del T: 22 de abril de 1964) tuve, por casualidad, la oportunidad de cruzar unas palabras con él. El caso es que él había acudido en calidad de director conceptual de cuatro de los pabellones del certamen, mientras que yo estaba allí simplemente como artista enviado especialmente por un periódico y para curiosear. Así que, en circunstancias normales, nunca habría tenido la oportunidad de encontrarme con él.

En dicha Feria Mundial presentó, entre otras, una atracción panorámica basada en muñecos-robot especiales electrónicos.

Aquellos trucos robóticos, llamados Audio-Animatronics, estaban tremendamente elaborados, más de lo que podía parecer a simple vista. Por ejemplo. un muñeco de Lincoln hablaba como si fuera perfectamente humano, mientras que mil figuras que cantaban y bailaban hacían las delicias de los visitantes del pabellón de Pepsi Cola.

Cuando me acerqué al pabellón de Pepsi para desempeñar mi trabajo, me topé por pura casualidad con el propio Disney cortando la cinta inaugural.

Estaba saludando a una muchedumbre de unas 500 personas desde lo alto de una tarima. ¡Quedé impresionado al ver las atentas miradas de los ancianos, los jóvenes, los niños y hasta los bebés, que escuchaban con devoción cada una de sus palabras! ¡Cientos de ojos brillando con miradas de respeto, expectación y gratitud!

Todas aquellas personas de distintas generaciones riéndose, disfrutando, amando y, en definitiva viviendo con los personajes de Disney.

Si no recuerdo mal, en aquel momento Disney hizo una especie de broma del estilo de “mis queridos hijos están dispuestos a pasar toda la vida junto a todos vosotros, despreocupadamente y sin causaros nunca ninguna molestia. Al fin y al cabo, ellos no se hacen mayores…”

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“Tiene una especie de aura y todo.”

Antes de encontrarme con Disney, había escuchado varias críticas hacia él en varias partes de los Estados Unidos de boca de expertos.

Todos los animadores de Los Ángeles, sin ir más lejos, coincidían en decir que había caído en la comercialidad más absoluta. Según ellos, merecía su desprecio porque había dejado de ser un creador de películas de animación para pasar a ser un empresario al que todos trataban como un famoso.

Uno de ellos me dijo: “Piénsalo bien. Disneyland no lo ha desarrollado él con sus propios medios. El gobierno le proporcionó esas tierras y fueron empresas recomendadas quienes levantaron el parque por él. Es lo que recibe a cambio de haber hecho una película propagandística tras otra a las órdenes del Pentágono durante la guerra. El gobierno utilizó su fama, mientras que él, a su vez, utiliza al gobierno. Disney no es uno de nosotros.”

También en Japón hay quien critica de forma bastante dura a Disney en los últimos tiempos. De hecho, no son pocos los que dicen que las películas que hizo desde la guerra representan un claro retroceso y pecan de ser estereotipadas, lo que ha desencantado a muchos.

Sin embargo, yo quiero creer que, dejando a un lado el tema de las películas de animación, el propio Disney no estuvo nunca en declive ni cayó en estereotipos, sino que su postura a la hora de querer conseguir una animación lo más amplia posible se hizo, con los años, cada vez más firme y ambiciosa.

La palabra “animación” se suele asimilar con lo audiovisual, pero su base es el animismo, es decir, el modo de hacer que algo que no goza de vida parezca estar vivo.

Desde nuestra más tierna infancia hasta nuestra muerte, los humanos albergamos sueños. Todos hemos soñado alguna vez con ser capaces de volar o de transformarnos. También desearíamos poder conversar con las montañas, los ríos, las sillas, las mesas, las flores, los pájaros y los demás animales. Estoy seguro de que, ahora y en el pasado, en todas las partes del mundo, la gente ha pensado que sería maravilloso que todos estos seres pudieran actuar como las personas.

Estoy convencido de que Disney, en su esencia, persiguió siempre este sueño.

Pensamos por ejemplo que él hizo posible, en la gran pantalla, obras con fuerte carga ecológica como Bambi o documentales sobre la naturaleza en los que los animales actúan como si fueran humanos. Además, una vez completados, quiso dotarles de tridimensionalidad… No me cabe duda de que, como un paso más hacia una expresividad aún más verosímil, se decidió en su momento a crear todo tipo de seres artificiales para Disneyland y a explorar las posibilidades del Audio-Animatronics.

En todo caso, cuando me acerqué al pabellón de Pepsi Cola para hacer mi trabajo, me topé con el propio Disney a los pies de la tarima, una vez hubo terminado su discurso. Muy nervioso y sin saber muy bien qué hacer, me presenté.

- “Hola, soy el jefe de un estudio de animación japonés”, dije.

- “Vaya, bienvenido”, me respondió Disney sin demasiado entusiasmo.

- “Nosotros hemos hecho Astroboy (Tetsuwan Atom).

- “Oh, Astroboy.”

Por primera vez mostró algo de interés.

- “Lo conozco, lo vi en Los Ángeles. Es una obra excelente.”

- “Gracias, mi equipo se alegrará mucho. Por cierto, ¿podría decirme qué le parece?”

- “Es una historia científica francamente interesante”, me dijo Disney.

- “A partir de ahora, las miradas de los niños se dirigirán hacia el espacio. Estoy pensando en crear algo por el estilo. Si alguna vez tiene tiempo, acérquese a Burbank.”

Está claro que Disney estaba siempre atento al paso del tiempo y a la evolución de los gustos del público infantil.

Burbank es la ciudad en la que se encuentran los estudios Disney. Dentro de los desolados estudios solo hay unos pocos animadores-modelo para deleitar a los visitantes. A mí se me antojó como una especie de yacimiento arqueológico que Disney dejó atrás tal cual, un lugar en el que, en su momento, trabajó con pasión hasta que decidió dedicarse a otros menesteres.

El gran Walt Disney nos ha dejado y no creo que surja nadie capaz de seguir verdaderamente su legado. Al fin y al cabo, aunque podamos aprender las técnicas y la teoría, nadie podrá estar a la altura de sus inagotables sueños y su espíritu inconformista.

(Revista Bungei Shunjū, número de mayo de 1967)

Narración en manga del encuentro Tezuka-Disney (1)

Narración en manga del encuentro Tezuka-Disney (1)

Narración en manga del encuentro Tezuka-Disney (2)

Narración en manga del encuentro Tezuka-Disney (2)