El blog de Marc Bernabé

Shachō Shima Kōsaku (Presidente Kōsaku Shima)

Wednesday, June 25th, 2014
  • Título: 社長島耕作 –Shachō Shima Kōsaku– (Presidente Kōsaku Shima)
  • Autor: Kenshi Hirokane
  • Editorial: Kōdansha
  • Revista: Morning
  • Años publicación: 2008-2013
  • Clasificación: empresarial
  • Tomos: 16

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Shachō (Presidente) Shima Kōsaku, la etapa en la que Shima llega al puesto ejecutivo más alto de su empresa, debería haber sido en principio la saga que cerrara la historia de oficinistas japoneses más exitosa y longeva: no en vano, a lo largo de más de 30 años, Kenshi Hirokane nos ha contado, en tiempo real, la historia de un hombre, Kōsaku Shima, desde que fue nombrado kachō (jefe de sección) hasta llegar a lo más alto (y, por si fuera poco, ha realizado varias secuelas, la primera –temporalmente- de las cuales, Young Shima Kōsaku, con lo que está completando la biografía manga entera de una persona). Te recuerdo el post-índice para que sepas cuántas sagas existen sobre Kōsaku Shima y puedas, si no lo has hecho, leer las reseñas.

Durante 6 años, Shima fue presidente de su empresa y, al retirarse, en vez de terminarse el manga como podríamos haber pensado, el personaje fue nombrado kaichō o presidente honorífico, con una nueva saga, Kaichō Shima Kōsaku , que es la que se está publicando en estos momentos (de hecho, ayer día 24 de junio de 2014 salió el tomo 2 en Japón). Así que, a saber hasta cuándo va a durar esto.

Recordemos que, en la saga Senmu, Shima acabó siendo nombrado presidente de la nueva Hatsushiba Goyō Holdings tras culminarse la fusión de su empresa, la Hatsushiba, con la Goyō, por presiones debido a un intento hostil de compra de la Goyō por parte de los coreanos Somsan.

En la saga en la que es presidente, Shima tendrá que enfrentarse a varios problemas al más alto nivel. Uno de ellos, sin ir más lejos, es consumar la fusión y buscar un nuevo nombre y logotipo para la empresa, que deje atrás los nombres tradicionales Hatsushiba y Goyō. Después de varias consideraciones, el nuevo nombre pasa a ser TECOT, una denominación que juega con los conceptos techonology y ecology. El cambio de nombre supondrá una serie de consecuencias que, obviamente, tendrán un coste, pero que en principio tienen que ser positivas a la larga, aunque ello requerirá de una elevada inversión sobre todo en publicidad.

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Shima, por fin, en lo más alto de su empresa (en esta escena por cierto empieza el terremoto de 2011).

Otra saga bastante interesante es la de las baterías: con el mercado de la electrónica de consumo ya prácticamente en manos de los coreanos y los chinos, los japoneses tienen que intentar sobrevivir y afianzarse en otro tipo de negocios. La TECOT, gracias a lo que antes era la Goyō, tiene un control bastante férreo del mercado de las baterías, que se prevé que será de gran importancia en el futuro próximo (esta saga en concreto transcurre sobre el año 2009) debido a la gran demanda de baterías para coches, ordenadores, móviles, tabletas, etcétera. Pero uno de los grandes problemas del mercado de las baterías es la obtención de la materia prima: metales raros como el litio que no son fáciles de encontrar. En esta subsaga asistiremos a una auténtica guerra entre chinos, coreanos y japoneses por hacerse con el control de minas y otras fuentes de litio, en la que se ven involucrados gobiernos enteros, por ejemplo el de Bolivia, debido a la riqueza de este país en este sector gracias al salar de Uyuni.

También destacar, en esta saga, sobre el tomo 10, un aspecto concreto de la incorporación al manga de problemas de la vida real, en una fusión fascinante entre el mundo real y el manga. Me refiero al terremoto y tsunami del 11 de marzo de 2011 que, además, provocó la gravísima crisis nuclear de Fukushima. Puedes leer más sobre este tema en este post que escribí hace ya más de 3 años en mi otro blog Niponadas.

Lo mejor

  • Más y más Shima, con más información y más oportunidades de aprender. Pero sin nunca dejar de lado el entretenimiento, con algunas historias más light que amenizan la historia.
  • Rabiosa actualidad (en el momento en el que se editó originalmente el manga, claro. Este es un factor que se va diluyendo con el tiempo, aunque dentro de unas décadas yo creo que este será un manga esencial para entender el mundo empresarial y social de Japón durante los años en los que este manga ha estado siendo publicado).

Lo peor

  • Algunas partes resultan muy densas (aunque a mí esto me gusta, porque me permite aprender un montón).

Young Shima Kōsaku (Joven Kōsaku Shima)

Monday, June 16th, 2014
  • Título: ヤング島耕作 –Young Shima Kōsaku– (Joven Kōsaku Shima)
  • Autor: Kenshi Hirokane
  • Editorial: Kōdansha
  • Revista: Morning
  • Años publicación: 2001-2010
  • Clasificación: empresarial
  • Tomos: 8

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Por orden lógico de lectura y reseñas, ahora vendría la lectura y reseña de Shachō Shima Kōsaku, es decir, Presidente Kōsaku Shima, que es la serie que viene inmediatamente después de la saga Senmu. Sin embargo, durante mi lectura de las aventuras del salaryman perfecto pensé que, en este punto, estaría bien introducir una pequeña variación: efectivamente he seguido leyendo la serie en su orden, es decir, la saga Presidente, pero he decidido ir cogiendo de vez en cuando algunos capítulos de la precuela Young, la primera que existió de esta enorme saga.

¿Las razones? Bueno, la primera es que a partir de la saga Torishimariyaku ya la cosa se vuelve muy informativa e interesante, con muchos datos, pero obviamente esto hace que a veces sea un poco “cansado” leer tanto dato y tanta negociación, por lo que me pareció buena idea alternar un poco la lectura con algo más light. Y la segunda es pura curiosidad, ya no aguantaba más las ganas de saber qué y cómo cuenta Kenshi Hirokane en estas precuelas, que por ahora son tres: Gakusei (estudiante, y curiosamente es la más reciente -acaba de empezar-), Young (esta de ahora) y Kakarichō (líder de grupo). Tienes la referencia de las sagas aquí, por cierto, por si te pierdes.

Young Shima Kōsaku empezó en el año 2001 en las páginas de la revista Evening, que por aquel entonces debutaba en los kioscos japoneses. Para captar la atención de los potenciales compradores, decidieron que publicar una precuela de Shima Kōsaku, una de las series más exitosas de la revista “madre” Morning, podría ser una buena idea. Ya por el solo hecho de ser quincenal en vez de semanal como la Morning, el ritmo de publicación fue más suave y en cuestión de 9 años se publicó material que cubrió un total de 8 tomos.

Recordemos que el autor Kenshi Hirokane empezó a narrar las aventuras de Kōsaku Shima en 1983, cuando este era ya kachō (jefe de sección), y que el personaje ha ido subiendo en el escalafón de su empresa a lo largo de los años en tiempo real hasta llegar al momento actual (junio de 2014, cuando escribo esto), en el que, después de haber sido nombrado presidente de su empresa, llega el punto en el que pasa al siguiente nivel y es nombrado presidente honorífico o kaichō.

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El joven Shima recibiendo una bronca de su jefe.

Sin embargo, muy poco sabíamos sobre la trayectoria anterior de Shima, algo que se ha ido solucionando con el tiempo gracias las precuelas, la primera de las cuales fue esta Young, seguida de Kakarichō, y recientemente el autor ha retrocedido aún más en el tiempo con Gakusei (Estudiante universitario), en la etapa previa a entrar incluso en la empresa Hatsushiba. (Lo que me hace preguntarme, por cierto, si una vez terminado Gakusei y enlazando ya con Young, Hirokane decidirá retroceder aún más y hacer Parvulito Kōsaku Shima, Alumno de Primaria Kōsaku Shima, Alumno de Secundaria Kōsaku Shima y Alumno de Bachillerato Kōsaku Shima, que básicamente sería lo único que le quedaría por contar, mientras el resto, el momento actual, lo va contando en tiempo real).

En todo caso, como ya parece que se puede intuir de lo que acabo de contar, Young Shima Kōsaku es la historia de nuestro super salaryman a partir del punto en el que entra a trabajar en la empresa de electrónica Hatsushiba, la que será su casa laboral durante todo el resto de su vida. Se trata de episodios bastante más inocentes y lights que en posteriores sagas, por supuesto, ya que aquí las responsabilidades de Shima en la empresa son lo más limitado que nos podamos imaginar (no en vano entra como el “último mono”). No faltan momentos de “politiqueo” dentro de la empresa, movimientos (rastreros o de cara) para ganar favores o intentar poner la zancadilla a otro, pero en general Shima poco participa de estos tejemanejes y resulta un mero espectador. Tampoco faltarán cosillas de la vida privada del personaje, algún que otro lío amoroso (conoceremos por ejemplo a Reiko, la madre de su hija Nami y la que fue su esposa durante parte de Kachō hasta que se divorciaron, y las circunstancias que llevaron a su boda, entre muchas otras cosas), problemas o momentos bonitos con compañeros, etcétera. Ah, y por supuesto aparecerán personajes que reconoceremos de otras sagas posteriores, entre ellos compañeros, jefes, amigos y, claro está, conoceremos su pasado…

Esta saga Young está subdividida a su vez en dos sagas de cuatro tomos cada una. La Young a secas, en la que Shima es un trabajador raso sin ningún tipo de rango, y la Shunin-hen (Saga “responsable”) en la que nombran shunin (responsable) a Shima, el primer peldaño en la escalera de responsabilidades hacia lo más alto de su empresa.

Lo mejor

Lo peor

  • Realmente no se me ocurre nada especialmente negativo que destacar.

Batsu-ichi (Divorciado)

Tuesday, May 20th, 2014
  • Título: ×一(バツイチ)愛を探して –Batsu-ichi ai o sagashite– (Divorciado: En busca del amor)
  • Autor: Yasuyuki Kunitomo
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Shūkan Post
  • Años publicación: 2002-2010
  • Clasificación: romance, slice-of-life
  • Tomos: 19

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Como enésima demostración de que podemos encontrar manga de cualquier tipo y para cualquier tipo de público, presento este que claramente está enfocado a hombres de entre 30 y 40 años, un sector de público que, en Japón, no es nada desdeñable, puesto que muchas de las revistas de manga seinen que existen están pensadas para ellos. Estoy hablando de revistas tan importantes como Big Comic y Morning, así como sus varias “hermanas” (Big Comic Spirits, Big Comic Superior, Big Comic Original, Afternoon, Evening…).

En este caso, el manga que comento no fue editado en una revista de manga propiamente dicha, sino que formó parte de las páginas de la revista Shūkan Post durante varios años. La Post es una revista semanal de actualidad en la que principalmente se publican artículos y noticias bastante áridos sobre temas políticos, económicos y demás, aparte de cotilleo puro y duro, y como no puede ser de otra manera, está pensada para el público masculino de cierta edad. En Japón, es muy normal que todas las revistas, de cualquier temática, lleven algún manga. Incluso la Playboy japonesa publica manga, y durante muchos años se publicó en sus páginas la secuela de Kinnikuman (Musculman), nada menos.

La expresión Batsu-ichi del título de este manga está formada por la expresión batsu (que se suele escribir como una X, como lo vemos en la portada del manga), que significa algo como “fallo”, “error”, “punto negativo”, etcétera. Mientras que ichi 一 es el número “uno” propiamente dicho. Por lo que ×一 batsu-ichi viene a significar algo como “un fallo” literalmente, aunque en la práctica se utiliza para referirse a alguien que está divorciado. 私は×一です watashi wa batsu-ichi desu, por lo tanto significaría “estoy divorciado/a (una vez). En ocasiones he escuchado, por cierto, la expresión ×二 batsu-ni, es decir, “divorciado dos veces”, pero más que esto nunca lo he escuchado ni leído en ninguna parte. Aunque podría perfectamente haber ×三 batsu-san, ×四 batsu-yon y así hasta llegar al nivel de Elizabeth Taylor (que sería ×七 batsu-nana, si no me equivoco, ya que se casó ocho veces y por lo tanto se divorció siete 七 nana.

Así pues, el título en esta ocasión nos dice ya claramente dónde nos metemos: en la historia de un divorciado. Y así es, todo empieza cuando Yōsuke, que es un oficinista de treinta y muchos años, como tantos y tantos miles en Japón, casado, sin hijos, y con una vida bastante anodina, sobre todo en el plano matrimonial (casi no hay contacto con su mujer, se hablan lo estrictamente indispensable, apenas hacen el amor, etcétera), recibe una invitación para un encuentro de ex alumnos de esos que son tan habituales en Japón. La invitación viene, nada menos, de la chica que fue su primer amor en el instituto, aunque él nunca llegó a atreverse a decirle nada y por lo tanto no hubo ningún tipo de relación.

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La chica mona de la oficina empieza a hacer caso al bueno del protagonista…

Sin saber muy bien por qué, Yōsuke se siente ilusionado ante la perspectiva de asistir a ese encuentro de ex alumnos, así que decide acercarse, sobre todo por las ganas que tiene de volver a ver a esa mujer… Que resulta estar cañón y congeniar muy bien con él. Tanto, que al avanzar la noche al final se quedan solos y acaban en un love hotel haciendo el amor como posesos.

Tarda poco la mujer de Yōsuke en pillarle, sin embargo, puesto que a la mañana siguiente él recibe un mensaje de ella en el móvil en plan “anoche fue genial, tengo ganas de repetirlo”, y la mujer se lo pilla… Ella había estado sospechando hacía tiempo que su marido podría estar poniéndole los cuernos (equivocadamente, por cierto, eran todo paranoias suyas) y esa es la gota que colma el vaso: decide largarse de casa y pedir el divorcio.

Yōsuke, entristecido y arrepentido por el hecho de que una única aventura amorosa haya destrozado su matrimonio, siente por otro lado bastante alivio de haberse librado de esa situación en la que ya no había cariño ni casi respeto entre ellos. Empieza una nueva vida en la que, de repente, es un hombre amorosamente libre y por lo tanto abierto a nuevas relaciones… Que no tardarán en llegar, ya que en la oficina corre rápidamente el rumor de su divorcio y varias de las chicas empiezan a hacerle ojitos, sobre todo una, Mayu, con la que habrá bastante lío a pesar de que ella está prometida con otro.

No nos vayamos a engañar, este no es un manga porno ni tampoco Yōsuke es ningún macho man ligón: no son polvos increíbles lo que encontraremos en este manga. Es una historia fantasiosa, pero por otro lado no del todo increíble, sobre un hombre que intenta rehacer su vida en el plano amoroso después de haberse divorciado a los 30 y pico años de edad. En las páginas de Batsu-ichi hay lugar para el sexo, claro (al fin y al cabo se publicó en una revista para hombres de cierta edad, y en parte lo que buscan es este tipo de estímulo), pero también para los sentimientos, el romance, la tristeza y muchos otros aspectos.

Es un manga que claramente apela a los lectores de esa generación, tanto a los que han sufrido una ruptura matrimonial como a los que no, pero secretamente anhelan (o fantasean con) que les ocurriera algo similar a lo que vive el protagonista.

Lo mejor

  • Una historia bastante interesante en la que se puede entrever la psicología de los hombres japoneses de 30-40 años.
  • Sobre todo al principio, cuando se presenta la vida matrimonial de Yōsuke y su mujer, se dan bastantes pistas sobre la problemática sexual de parejas que dejan de hacer el amor (sexless couples), de cuyo caso japonés, bastante extremo, se viene hablando mucho en los últimos años (hay cifras que afirman que más del 40% de los matrimonios japoneses son sexless, nada menos).
  • El ritmo de lectura es bastante alto, tienes ganas de saber qué le ocurrirá a Yōsuke a continuación.

Lo peor

  • La verdad, no se me ocurren puntos negativos especialmente para este manga, Tiene las dosis de machismo (visto desde un punto de vista occidental) que podríamos esperar de una obra para hombres de estas edades, pero bueno, es lo que hay, es muy esperable.

Senmu Shima Kōsaku (Director ejecutivo Kōsaku Shima)

Thursday, May 15th, 2014
  • Título: 専務島耕作 –Senmu Shima Kōsaku– (Director ejecutivo Kōsaku Shima)
  • Autor: Kenshi Hirokane
  • Editorial: Kōdansha
  • Revista: Morning
  • Años publicación: 2006-2008
  • Clasificación: empresarial
  • Tomos: 5

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Ya no sé qué más decir de la serie de Shima Kōsaku que no haya dicho hasta ahora en las múltiples reseñas de las sagas Kachō, Buchō, Torishimariyaku, Jōmu y hasta Kaichō (índice general de las sagas, aquí), solo que sigo disfrutando muchísimo de ella. De hecho, el único momento en el que perdí un poco de fuelle lector fue durante la etapa Torishimariyaku, en la que mandan a Shima a Shanghái y tiene que lidiar con el sistema chino de hacer negocios y todo esto. Fue una etapa bastante árida, la verdad, tal vez debido a que tampoco tengo demasiado interés en China.

En todo caso, en la saga Jōmu la cosa se animaba con la entrada en escena de la India como país en el que la empresa Hatsushiba en general y Shima en particular ponían sus ojos. Ya la cosa aquí cambió bastante, con varias situaciones muy interesantes tanto en el plano de los negocios y la cultura como de las aventurillas de Shima de fuera del trabajo, líos de faldas incluidos. Al final de la saga Jōmu, el presidente de la empresa debe dejar su cargo por motivos de salud (un cáncer) y se debe buscar un sustituto, cargo que recae en Toshirō Kooriyama, que en la saga Torishimariyaku había debutado en la historia como jefe directo de Shima, ya que se ocupaba de las operaciones de la Hatsushiba en toda China mientras que Shima era el responsable de la zona de Shanghái.

Al entrar en el cargo, Kooriyama anuncia que su misión, en tiempos de crisis, va a ser “primero destruir para luego volver a construir”, por lo que se avecina una buena escabechina dentro de la empresa para hacerla más viable en un nicho de mercado, el de la electrónica, con cada vez mayor competencia extranjera, sobre todo de las empresas Somsan y RG (coreanas) y Chufar (china) (claras referencias a las empresas de la vida real Samsung, LG y Haier, por otra parte, del mismo modo que la Hatsushiba está basada en Panasonic-Matsushita).

Al estrenar su nuevo cargo, Kooriyama asciende también, entre otros, a Shima, que pasa a ocupar el cargo de senmu torishimariyaku (director ejecutivo miembro de la junta directiva), abreviado senmu, que no equivale al puesto de vicedirector pero casi-casi, tal vez equivalente a la figura del “gerente”. Shima, ahora, ve aumentadas sus responsabilidades y pasa a encargarse de supervisar no solo China y la India, sino también el mercado americano, aparte de tener que centrar gran parte de su atención en los tejemanejes en la sede central de Tokio.

El principio de esta saga, pues, está centrado en el mercado indio y después el americano, que revisitamos después de 20 años (recordemos que Shima estuvo un año destinado en los Estados Unidos, en la etapa Kachō) y por lo tanto conocemos los cambios que ha experimentado el mercado estadounidense, el más importante para la Hatsushiba después del japonés, en estas dos décadas.

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¡Que vienen los coreanos!

Sin embargo, la acción pronto deriva hacia una emocionante “guerra” con la empresa coreana Somsan, líder absoluta del mercado de la electrónica en el mundo que, sin embargo, no tiene casi presencia en Japón. Y es que los japoneses son extremadamente reacios a consumir productos electrónicos de marcas no nacionales y por eso los productos de marcas extranjeras apenas se venden. Esto provoca dos cosas: 1) que las empresas japonesas libren batallas fratricidas por ver quién vende más en Japón, y con ello se centren menos en los mercados internacionales, dando pie a que los coreanos y chinos les superen en este sentido y 2) que los japoneses no sean conscientes de que los coreanos y los chinos les están dando sopas con honda fuera de Japón.

En este sentido, así como en muchos otros, esta es una serie que intenta educar al lector y darle datos que, de otra forma, sería difícil obtener, como el hecho de que los coreanos y los chinos están muy fuertes en el sector tecnológico, con productos que a menudo son mejores Y más baratos que los japoneses, un hecho que la mayoría de los japoneses, nos sorprenda o no, desconocen totalmente.

En un momento dado, los coreanos de la gigantesca Somsan, que van muy sobrados y a los que da mucha rabia no tener presencia tangible en el mercado japonés, se plantean qué pueden hacer, y llegan a la conclusión de que comprar una empresa japonesa es lo mejor. Así, se fijan en la Goyō (seguramente, la Sanyō de la vida real), una presa relativamente fácil porque tienen suficiente cash para comprarla, no cuenta con mecanismos de protección contra OPA y encima les va a ir de perlas porque, como empresa, está muy fuerte en el campo de las baterías (futuro campo muy prometedor sobre todo gracias al progreso de los coches eléctricos e híbridos) y en el de los televisores LED, campos en los que la Somsan está muy por detrás (recordemos, datos de 2006-08, de cuando se publicó este manga originalmente).

Así, los coreanos empiezan a operar entre bambalinas para iniciar la operación de compra, una OPA hostil en toda regla. No voy a extenderme demasiado sobre lo que ocurre a continuación porque puede ser un poco aburrido para el lector, pero en definitiva lo que sucede es que la Hatsushiba, con Shima como principal impulsor, se decide a meterse en la operación como “caballero blanco” para evitar que la Goyō caiga en manos de la Somsan. Primero porque no soportan que los coreanos metan mano en una empresa japonesa, segundo porque la tecnología puntera de la Goyō acabaría en manos de los coreanos, con el consiguiente trasvase de secretos tecnológicos japoneses, y tercero porque todo indica que los coreanos tienen la intención de desballestar la Goyō, quedarse solo con las partes que les interesan (red comercial en Japón, tecnología puntera, fábricas…) y desembarazarse de las demás, lo que provocaría no solo la destrucción de una importante empresa japonesa sino también la pérdida de miles de puestos de trabajo japoneses.

Después de un emocionante estira y afloja entre la Somsan y la Hatsushiba, pues, esta última consigue salvar a la Goyō incorporándola a su grupo, con lo que nace la nueva empresa Hatsushiba Goyō Holdings, cuyo primer presidente y máximo representante será… ¡Kōsaku Shima!

En este punto, pues, Shima consigue (después de pensárselo mucho, puesto que él es tan modesto que al principio se niega por “verse incapaz”) llegar a lo más alto de su empresa, con lo que termina la saga Senmu y empieza la saga Shachō (presidente), la siguiente en la línea, que acabó siendo la segunda más larga de la serie con 16 tomos y se publicó entre 2008 y 2013… Y que está ya en primera fila de mi montón de “manga por leer” en estos momentos.

Lo mejor

  • Seguimos aprendiendo, esta vez sobre el mercado indio y sobre OPA, hostiles o no. Conceptos financieros de los que tenía constancia pero que no sabía cómo funcionaban. Realmente interesante, al menos desde mi punto de vista.

Lo peor

  • Los argumentos “pro japoneses” que se presentan cuando la Somsan aparece para comprar la Goyō son bastante chungos. Pintan a los coreanos como taimados bussinessmen que pretenden destrozar a la Goyō y robar secretos japoneses y ellos mismos, los de la Hatsushiba, se postulan como los héroes que aparecen para salvar la tecnología japonesa con el visto bueno del mismísimo gobierno japonés. Un poco chusco, la verdad.

Jōmu Shima Kōsaku (Director administrativo ejecutivo Kōsaku Shima)

Wednesday, May 7th, 2014
  • Título: 常務島耕作 –Jōmu Shima Kōsaku– (Director administrativo ejecutivo Kōsaku Shima)
  • Autor: Kenshi Hirokane
  • Editorial: Kōdansha
  • Revista: Morning
  • Años publicación: 2005-2006
  • Clasificación: empresarial
  • Tomos: 6

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Bueno, ya veis que continúo dándole caña a las andanzas del súper salaryman Kōsaku Shima dentro de su empresa, la Hatsushiba Denshi Sangyō (Industrias electrónicas Hatsushiba). En estos momentos me encuentro enfrascado en la lectura de la siguiente saga dentro de su meteórico ascenso dentro de la empresa (en este enlace tienes la referencia a las varias sagas, que equivalen a sus ascensos), y es que al final de la saga Torishimariyaku los jefes de Shima deciden recompensarle por el éxito de sus gestiones al frente de la sucursal de Shanghái y darle el cargo de jōmu torishimariyaku (abreviado a jōmu a secas), que se traduce aparentemente al inglés por “Executive managing director” (es lo que pone en la portada japonesa del libro).

Como torishimariyaku (director administrativo, aunque yo más bien lo traduciría por “miembro del consejo de administración”), Shima ya había entrado a formar parte de la junta directiva de la empresa, pero al parecer sus funciones dentro de la misma eran bastante limitadas y cualquier movimiento que quisiera hacer tenía que ser aprobado previamente por sus superiores. Al inicio de esta saga aprendemos lo que hace un jōmu torishimariyaku (director administrativo ejecutivo), que es básicamente lo mismo que el torishimariyaku a secas, pero con más responsabilidades, lógicamente, pero también con la potestad de tomar decisiones de relativa importancia sin tener que pedir permiso o aprobación previa a la junta o al presidente.

La saga Torishimariyaku se centraba en los esfuerzos de Shima por la buena marcha de su empresa en la circunscripción de Shanghái, en China. Aunque Shima tenía el cargo más importante dentro de la empresa filial que gestionaba, estaba subordinado no solo a sus superiores en Tokio, sino también al jefe regional que controlaba toda China. Ahora, el ascenso de Shima comporta sustituir a su anterior jefe al mando de toda China (que obtiene también un ascenso) y por lo tanto repartir su tiempo entre Pekín, Shanghái y Tokio, ya que como jōmu sus obligaciones con la empresa madre pasan a tener bastante más peso, aparte de tener que reunirse también con políticos con los que hay intercambio de opiniones del mundo empresarial al político y viceversa.

Ya desde la saga Buchō, la serie Shima Kōsaku se ha venido caracterizando por la gran cantidad de información que proporciona al lector. De un manga de pequeñas aventuras dentro de una gran empresa y de ciertos escarceos amorosos (la saga Kachō), hemos pasado a un manga claramente informativo y con vocación no solo de entretenimiento, sino también educativa. En la saga Torishimariyaku aprendíamos sobre las grandes dificultades que las empresas extranjeras, no solo japonesas, se encuentran cuando intentan hacer negocios en China. No solo a la hora de montar fábricas para producir productos industriales a menor precio gracias a los salarios reducidos de los trabajadores chinos, sino también a la hora de intentar acceder al gigantesco mercado chino. Y es que las peculiaridades de China como país realmente ponen muchas trabas a las empresas deseosas de trabajar con él…

Problemas antijaponeses en China: las masas enfurecidas revientan una tienda con productos de la Hatsushiba solo por el hecho de ser una empresa japonesa.

Problemas antijaponeses en China: las masas enfurecidas revientan una tienda con productos de la Hatsushiba solo por el hecho de ser una empresa japonesa.

También Shima Kōsaku se distingue por ser un manga “en tiempo real”, que narra sucesos que ocurren u ocurrieron en el momento en el que se iba publicando la historia. Esto es muy destacable en este caso porque, si bien en Torishimariyaku veíamos toda la problemática de trabajar con China y los chinos, en Jōmu empieza a cobrar muchísima importancia el sentimiento antijaponés que se ha venido fomentando entre la juventud china en las últimas décadas. Así pues, problemas territoriales como el de las islas Senkaku/Diaoyu o cuestiones polémicas como el de los libros de texto japoneses provocan que el sentimiento antijaponés en China ponga las cosas muy difíciles para las empresas japonesas situadas allí, y la Hatsushiba, lógicamente, no es ninguna excepción. Shima y sus ejecutivos tienen que enfrentarse a huelgas, manifestaciones, destrucción de los productos de su empresa en algunos comercios de China y problemas por el estilo.

Así, aprendemos muchísimo sobre toda las problemáticas de trabajar con China para las empresas japonesas en la primera mitad de la historia, pero a partir de la segunda mitad la mirada se dirige hacia la India. Este e un mercado igualmente gigantesco, con muchísima gente que cobra sueldos más bajos (más bajos que en China, que al ir avanzando y situándose como potencia mundial ya ha dejado de ser el chollo que era en este sentido), gran nivel educativo (sobre todo en matemáticas y ciencias en general), terreno barato donde construir fábricas, gran extensión del inglés como idioma de trabajo y del día a día, y ningún sentimiento antijaponés. Así, Shima se desplazará a la India y empezará a explorar la posibilidad de ampliar el mercado de la Hatsushiba en ese país, así como la posibilidad de abrir fábricas e iniciar una red comercial interna propia.

Veremos qué ocurre en los años venideros, ya que todo esto que he ido mencionando corresponde al año 2005-06 y no sé cómo ha evolucionado en este sentido el mundo empresarial japonés; esto es algo que seguramente iré viendo en las siguientes sagas: Senmu (director ejecutivo) y Shachō (presidente) y que ya os contaré.

Otros temas interesantes en esta saga son por ejemplo la Expo Universal de Aichi de 2005, donde la Hatsushiba y también Shima tienen un papel bastante destacable, y también el tema del Cool Biz o conveniencia de vestir de forma más informal y fresca durante el caluroso verano japonés para poder subir la temperatura del aire acondicionado en oficinas hasta los 28º C, con el considerable ahorro energético que ello supone.

Lo mejor

  • La posibilidad de aprender sin parar.
  • No se denigra el aspecto de entretenimiento de la historia, ya que Hirokane ofrece la habitual dosis de controversias, líos, aventuras y también escarceos amorosos (no solo de Shima sino también de sus compañeros, muchos de los cuales tienen amantes además de esposas, que apenas tienen un papel en la historia si no es el de aparecer en el funeral de alguien, en plan “ostras, ¿esta era la mujer de este? Pues hasta ahora solo le conocía la novia”) que dan muchísima sal a la historia.

Lo peor

  • El hecho de que esta historia tenga un gran componente informativo hace que a veces las conversaciones sean muy forzadas, porque aparece el típico personaje que no está informado de cierto tema y entonces se crean conversaciones de “pregunta y respuesta” en las que las respuestas, que generalmente da Shima, son tan perfectas y bien argumentadas que resultan evidentemente poco realistas. No puede ser que Shima sepa tanto de todo y pueda dar respuestas tan y tan certeras.
  • La naturalidad con la que aparecen temas de amantes y novias, sin implicaciones morales de ningún tipo. Vamos, imagino que es hasta cierto punto normal que los empresarios japoneses de cierto nivel tengan amantes fijas desde hace años aparte de sus propias esposas, ya que de lo contrario no saldría el tema con tanta naturalidad, pero visto desde el punto de vista de un occidental resulta bastante chocante.