El blog de Marc Bernabé

Estadísticas Manga 2013

Sunday, January 5th, 2014

Un año más, llega el momento de analizar el mercado español de cómic asiático, que es en su grandísima mayoría manga japonés. Como siempre, para situarte deberías echar un vistazo antes a las estadísticas del año anterior, es decir, el 2012.

Corto y pego el primer párrafo, por cierto, porque cada año toca decir lo mismo: este es un estudio cuantitativo. Solo contamos las novedades (no se cuentan relanzamientos a precio reducido ni segundas o terceras ediciones, aunque sí reediciones en formato distinto al que aparecieron en su origen -kanzenban, bolsillo, tomo doble…-), independientemente de que una novedad tenga una tirada de 500 o 20.000 ejemplares, para nosotros será solo una novedad. Tampoco el número de páginas influye: cuenta igual un tomo de Naruto de 190 páginas como la reedición en dos tomos en cofre de Nausicaä, de unas 1100 páginas en total (es injusto, lo sabemos, pero de algún modo tenemos que hacer el recuento).

No barajamos cifras de tiradas ni de ventas simplemente porque las editoriales no las facilitan. Por eso, aunque podamos llegar a una conclusión (p.e., el mercado del manga en España está estable), esta conclusión solo se aplica al hecho de que sale una cantidad similar de novedades con respecto a los últimos dos o tres años. Si supiéramos otro tipo de cifras, la conclusión podría ser radicalmente distinta (ejemplo: aunque el mercado parece estabilizado, lo cierto es que estamos en declive porque la tirada media o el promedio de las cifras de ventas son muy menores y por lo tanto arrojan menos beneficios a las editoriales. O al contrario, que está en auge. Pero esto no lo podemos saber.)

Entendemos “manga”, por cierto, como cómic realizado originalmente en Japón, “manhwa” como cómic realizado originalmente en Corea del Sur y “manhua” como cómic realizado originalmente en China, Hong Kong o Taiwán, por lo que no se incluye en el recuento ningún tipo de obra con estilo gráfico influenciado por el manga realizada en Occidente (en algún lugar hay que trazar la línea).

Vamos allá con la cifra de tomos de manga editados en el año 2013:

Estadísticas manga España 2013

Aunque hay un ligero repunte, lo cierto es que es muy tímido. Observamos que en los 3 últimos años (o incluso 4 últimos años) nos estamos moviendo en cantidades muy similares, lo que parece indicar que las editoriales han encontrado el punto de equilibrio del mercado español, que estaría en torno a las 350-380 novedades al año. Una cifra superior a esa podría suponer una nueva sobresaturación del mercado y una repartición de las ventas que provocaría que varias obras fueran inviables por arrojar pérdidas (lo que ocurrió sin duda en el período “loco” de 2005-09). Una cifra menor a esa significaría que el manga ya empieza a gustar menos (o que otros factores externos están haciendo inviable su publicación física en España) y los amantes del cómic japonés nos veríamos ante el triste escenario de ver cómo nuestra afición se vuelve cada vez más y más minoritaria. Afortunadamente, ni una cosa ni la otra está ocurriendo y el equilibrio y estabilidad parecen estar a la orden del día después de la acusada debacle de 2010 con respecto a 2009. La situación, pues, es de aparente normalidad.

Por cierto, este año ha habido algunas muestras de cómic asiático no japonés, gracias a la irrupción de la editorial JR Comics, que ha sacado unos cuantos tomos del manhua chino El rey mono, y a la marcha continuada de Milkyway Ediciones, que ha sacado tres tomos más del manhwa coreano Simon Sues.

¿Y cómo queda repartido el “pastel” del manga por editoriales?

Estadísticas manga España 2013

En este sentido, este año recién terminado se puede resumir en dos grandes titulares: “La caída de EDT” y “La confirmación de Ivrea”.

Por un lado, EDT ha pasado un año muy malo después de la pérdida de Shūeisha y ha editado poquísimo. Si el año pasado conservaba la primera posición como editorial que más novedades había aportado al mercado español, este año cae hasta la cuarta plaza, muy por debajo de las tres primeras, con 36 novedades contra 98 el año pasado. Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que una parte bastante importante de estas 36 “novedades” no son estrictamente tales. Se da el fenómeno de un cambio de cubiertas (de tapa blanda con sobrecubiertas a tapa dura) que seguramente se debe a la necesidad de cambiar los logotipos antiguos de Glénat por los nuevos de EDT. Pero, eso sí, los contenidos son los de las ediciones antiguas, como se puede comprobar viendo los créditos de los libros. Sin embargo, estos libros han sido tratados a todos los efectos como “novedades” y, aunque nos hemos debatido mucho sobre si colocarlos o no en el recuento, resulta bastante complicado hacer una criba entre lo que realmente es novedad y el material retapado. Y si al fin y al cabo tanto la editorial como la distribuidora han tratado a estos productos como “novedad”, finalmente hemos decidido sí incluirlos.

Como primera editorial (entendido como editorial que más lanzamientos ha efectuado) se encuentra Ivrea, en tercer lugar el año pasado, que ha pasado de editar 88 novedades en 2012 a 112 este año, confirmando su brillante línea ascendente de los últimos años con una acertada política de licencias que satisface a un sector muy amplio del público otaku. Norma baja a la segunda posición (de 92 a 95), Planeta sube a la tercera (de 53 a 77) y Panini (quinta) sigue en su coherente línea de editar entre 20 y 30 novedades al año, una política que lleva muchos años siguiendo (22 el año pasado y 27 este).

Norma sigue en su línea, confirmando la tendencia que viene siguiendo desde hace unos años: la apuesta fuerte por el manga en general, y el gran acierto de sus editores a la hora de seleccionar y conseguir las licencias más jugosas, tanto si estas son éxitos confirmados (casos de Death Note, Silver Spoon, Sailor Moon…) como grandes sorpresas o booms a posteriori (Ataque a los titanes, I am a hero, Blue Exorcist...), sin olvidarnos de las apuestas arriesgadas que tanto bien hacen a nuestro mercado gracias a la introducción de material diferente (Thermae Romae, Bride Stories…).

Planeta, por su parte, está teniendo una línea en mi opinión muy interesante: combina reediciones de material clásico, con nuevas traducciones, rotulaciones y diseños, con acertadas licencias de material nuevo. El material clásico (entendido como “manga que ya triunfó en España en su momento y ahora se recupera”) es muy necesario y bienvenido en este sector, que necesita tener grandes referentes. No tiene sentido ir a una librería y no poder comprar grandes obras como Nausicaä, Adolf, Fénix o Regreso al mar porque llevaban años agotadas: el mercado del manga necesita referentes y necesita que estos referentes estén siempre disponibles en las librerías. Y Planeta creo que está acertando en esto, creando nuevas ediciones, en ocasiones en formatos muy lujosos (de coleccionista o “para regalar”) de obras que deberían figurar en las estanterías de cualquier aficionado al género que se precie. Y, claro está, sin olvidarse de las series en curso ni de buscar la novedad, el último éxito en Japón, y de arriesgarse (con cabeza) cuando vale la pena hacerlo.

Este año tenemos pues una polarización más grande: nos encontramos con que el 76% de todo el manga que se edita en España se edita de mano de solo tres editoriales. La cifra aumenta hasta el 93% cuando sumamos a la cuarta y quinta editorial. Si siempre había habido un reparto muy desproporcionado entre las “4 grandes + Panini” contra “las demás”, este año tenemos el fenómeno de las “3 grandes + EDT + Panini”. Si el año pasado teníamos 12 editoriales publicando manga pero entre 5 se repartían el 97,2% del pastel, esta vez hay 13 editoriales y las 5 grandes editan el 93%. Ha bajado un poco la concentración, pero aún sigue siendo muy considerable.

Estas otras editoriales son Astiberri (de 2 a 5), Ponent Mon (de 1 a 3), La Cúpula (de 1 a 3), Herder (de 2 a 3), Milkyway (de 1 a 3) y Yowu Entertainment (se mantiene en 1), con la suma de las nuevas JR Comics (4 novedades) y Random House (3). Editoriales que el año pasado aparecían en la lista como Japan Weekend y 001 Ediciones no aparecen en esta ocasión por no haber editado nada en 2013.

Recordemos de nuevo que estas cifras obedecen estrictamente a número de lanzamientos. No podemos hablar en términos de “beneficios editoriales” ni de “tiradas” porque son datos que las editoriales consideran confidenciales y no facilitan. Es perfectamente posible que el reparto que vemos aquí sea totalmente distinto considerando esos otros factores: por ejemplo, con casi total seguridad, Planeta o Norma se disputarían el título de ser la primera editorial de España en cuanto a beneficios editoriales y/o tiradas, vista la popularidad masiva de algunos títulos que manejan. Y es que no es lo mismo lanzar 100 novedades con unas ventas medias de 2.000 ejemplares (pongamos) que lanzar 50 novedades con unas ventas medias de 5.000 ejemplares (cifras totalmente inventadas, ojo, no tengo ni idea de cómo son las reales).

Pasemos ahora al momento de la reflexión. Releyendo el texto del año pasado, veo que, felizmente, me equivoqué al pronosticar un (ligero) descenso de novedades en 2013 y que el mercado no solo se ha mantenido, sino que incluso ha crecido un poco. El fuerte golpe sufrido por EDT no ha repercutido en el número global de licencias y lanzamientos, ya que las demás editoriales grandes han forzado sus máquinas para licenciar y editar más.

Una cosa que sí me parece notar es cierta tendencia a la inercia: salvo Ivrea, que continuamente está contratando nuevas series, las otras editoriales realizan pocas licencias nuevas, seguramente debido al hecho de que ya tienen muchas series en cartera y muchas de ellas son de recorrido largo, con muchos tomos que hay que ir editando a lo largo del tiempo. Estoy hablando de casos como Naruto, One Piece, Toriko, Rinne o Detective Conan en Planeta, y Fairy Tail, Soul Eater, Air Gear o Nura en Norma. El hecho de tener tantas series largas en curso impide, lógicamente, cerrar más licencias debido al miedo a sobresaturar el mercado y a la dificultad de forzar la máquina editorial para realizar tantas salidas al mes. A medida que estas series largas lleguen a su final o se alcance el ritmo de publicación japonés, podremos esperar nuevas licencias, algo que ya está a punto de ocurrir. Seguramente, pues, 2014 verá muchos más anuncios de nuevas licencias que 2013, un año poco vistoso en este aspecto.

EDT ha sido el gran drama del año. Tras la desvinculación con Glénat Francia y la pérdida de las licencias de Shūeisha en 2012, la editorial pareció tener un último fogonazo de actividad en el Salón del Manga del año 2012, cuando presentó varios libros muy interesantes en busca de un nicho poco explotado pero sin duda con muchos lectores interesados: el del manga alternativo o experimental para público adulto, con autores como Kago, Furuya o incluso obras selectas de autores clásicos como Shōtarō Ishinomori. Sin embargo, las evidentes dificultades económicas por las que pasa la editorial han impedido que esta andadura siga su curso, lo que propició un corte en seco de su actividad editorial solo rota en contadas ocasiones para sacar la eventual novedad (y los consabidos “retapados”). Sé de buena tinta que EDT está haciendo esfuerzos considerables en este sentido y que recientemente está obteniendo resultados que pueden permitirle salir del pozo. Yo solo espero que la antigua Glénat pueda levantar cabeza, olvidar este horrendo 2013 y reanudar su actividad en esta línea de manga alternativo que a mí, personalmente, me parece muy interesante. Esperemos que el año 2014 sea el año de la resurrección y la reinvención de EDT.

En cuanto a las demás editoriales, creo que en 2014 van a seguir con la misma política que han venido siguiendo en los últimos dos o tres años: Ivrea, desde hace un par de años con posibilidad de acceder a series de Shūeisha, seguirá trayendo el manga más actual y del gusto del público eminentemente otaku (y siendo la única que cuida un poco a los aficionados al shōjo, lamentablemente el género más olvidado del manga en los últimos años). Norma seguirá con su gran puntería, afinando mucho el tiro en busca de los últimos bombazos, sorprendiéndonos también con algunas cosas extrañas que tanto se agradecen. Planeta seguirá hurgando en sus viejos y extensos catálogos (no en vano es la editorial con mejor fondo editorial y más extensa trayectoria) y rescatando grandes series que en su día editaron y que vale la pena rescatar para las nuevas generaciones, sin olvidarse tampoco de traernos los últimos grandes éxitos de la Shōnen Jump. Finalmente, Panini seguirá en su línea continuista, tal vez sorprendiéndonos con algún manga rompedor, como ha sido el caso de la recientemente anunciada licencia de Assassination Classroom, el manga por el que suspiraban todas las editoriales y que finalmente ha caído en manos de Panini.

Así pues, para el año que viene preveo que seguirá esta estabilidad y no creo que tengamos grandes sobresaltos, y menos viendo que la tremenda crisis económica que azota al país desde hace años empieza por fin a remitir, por lo que se respira en la calle y por el ambiente que estoy notando en el “mundillo”. También habrá que ver cómo resulta ser el inminente desembarco en el manga de ECC Ediciones, que ya ha anunciado dos licencias para el año 2014. ECC es una editorial potente, que edita entre otros los cómics americanos de DC, por lo que puede perfectamente sumarse a las editoriales medianas EDT y Panini, con lo que el año 2014 puede que tengamos un sano bloque formado por “tres grandes, tres medianas y muchas pequeñas”.

De nuevo, este año hemos realizado el recuento basándonos sobre todo en las lisas de Listado Manga, cotejándolas con otras fuentes. Mis agradecimientos por su encomiable labor, así como a Toni Ramírez por su gran ayuda con los recuentos.

Grey

Monday, June 10th, 2013
  • Título: Grey
  • Autor: Yoshihisa Tagami
  • Editorial: Tokuma Shoten
  • Revista: Shōnen Captain
  • Años publicación: 1985-87
  • Clasificación: ciencia-ficción, acción
  • Tomos: 3

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Ya sabéis que muy pocas veces rompo mi propia regla de no comentar mangas que hayan sido licenciados o publicados en España, pero de vez en cuando me da por leer y comentar alguna historia que sí fue publicada, pero en los albores de la historia del manga en España (caso de Regreso al mar, recientemente relanzado en una nueva edición, o de Version). Esta reseña, pues, cae en esta categoría, ya que Grey fue publicada íntegramente en España entre 1992 y 1993 de la mano de Planeta deAgostini Comics.

En este caso, sin embargo, contrariamente a los casos de Regreso al mar y Version, la lectura de Grey me ha decepcionado bastante, y es que, aunque tampoco la recordaba con especial cariño, sí que en aquella época compré algunos números y la tenía en mi estantería de otaku adolescente, por lo que la posibilidad de releerla después de tantos años, y esta vez en su original japonés, me hacía cierta ilusión.

El caso es que me he encontrado con una historia que no me ha enganchado en absoluto, que se me ha hecho aburrida e incluso farragosa de leer; un claro ejemplo de que los años suelen embellecer según qué cosas y a veces es mejor no tocarlas y quedarte con el recuerdo.

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Supongo que de este manga u otros por el estilo publicados en esa época surgió esa idea (errónea) de que “los mangas -en general- marean porque tienen líneas cinéticas a saco en todas partes”.

Grey se ambienta en un hipotético futuro en el que todo es un gran páramo donde hay repartidas varias ciudades controladas por ordenadores Little Mama a los que, a su vez, controla un gran ordenador central: Big Mama. Las ciudades están continuamente en guerra entre sí, pero estas guerras son como “juegos”, un poco a lo Avalon de Mamoru Oshii: los participantes, anhelando conseguir el estatus de “ciudadanos”, batallan sin cesar a cambio de los puntos que obtienen con cada hazaña. Claro está, cuando consigues X cantidad de puntos, se te otorga el rango de “ciudadano” y puedes vivir tranquilamente y con todas tus necesidades cubiertas en las (se supone) paradisíacas ciudades.

Grey, el protagonista, es uno de estos guerreros. Implacable y tenaz, su apodo de “shinigami Grey” (Grey la Muerte) le va como anillo al dedo. En parte por vengar la muerte de su novia Lips, que anhelaba convertirse en ciudadana y empujó a Grey a alistarse también, en parte por salir de la espiral de muerte y violencia en la que se encuentra, Grey va participando en batallas y descubriendo los inquietantes secretos de la sociedad organizada y liderada por el gran ordenador central Big Mama.

Lo mejor

  • Obra cyberpunk con dibujo ochentero, pero que no está mal. A priori promete.

Lo peor

  • Historia confusa, avanza a trompicones. A mí desde luego no logró engancharme.
  • Hay hasta demasiada profusión de líneas cinéticas por todas partes.
  • Demasiados conceptos, poco trabajados y explicados. De nuevo, “saca” al lector de la obra.

Trampas de la ambigüedad del idioma japonés

Thursday, February 21st, 2013

Por temas de aprobaciones, las editoriales siempre piden adelantar las traducciones de los textos de sobrecubierta, con lo peligroso que es. Los comentarios de los autores en las solapas no revisten problema alguno, pero los resúmenes son otro cantar.

Ya sabéis que el japonés es un idioma muy ambiguo (no tiene marcas de género o número), por lo que traducir a ciegas un resumen es horrible. Normalmente se usan estos textos para aprobaciones, que llevan bastante tiempo, y una vez recibido el OK de la editorial japonesa y con la traducción final, se pone la buena. Pero a veces hay errores, o alguien se olvida de cambiar ese texto, y puede ocurrir que el resumen de contracubierta sea un desastre.

naruto

Por ejemplo, en el tomo 30 de Naruto (imagen de arriba) hablaban de アジト (ajito). Sin contexto, la traductora interpretó que era un nuevo personaje, “Ajito”, y así lo puso. Al revisar ese texto, yo tampoco caí, me pareció plausible un personaje llamado “Ajito”. De hecho, muchos nombres de los personajes de Naruto están escritos en katakana (ナルト (Naruto), サスケ (Sasuke), カカシ (Kakashi), ガイ (Gai), イタチ (Itachi), カブト (Kabuto), デイダラ (Deidara)…), lo que obviamente sumó a la confusión. En este caso, la palabra “ajito” en realidad se refería a la “guarida” (japonesización y contracción del inglés agitating point=ajito).

Ese texto traducido no se cambió en la versión que fue a imprenta (referencia), por lo que en el resumen del tomo 30 se habla de un tal “Ajito” que no aparece.  La traducción correcta sería “Naruto y sus compañeros irrumpen en la guarida de los Akatsuki…” Otra de las curiosidades de traducir del japonés.

Narutoes

Estadísticas manga 2012

Saturday, January 19th, 2013

Con el nuevo año, ha llegado el momento de realizar el tradicional análisis de lo que ha dado de sí el mercado español de cómic asiático, que en los últimos años es equivalente a manga japonés tras el fracaso estrepitoso de los intentos de editar cómics de otras nacionalidades asiáticas, sobre todo coreanos, hace ya tres o cuatro años. Antes de empezar a leer, recomiendo como siempre releer el análisis del año anterior, en este caso el de 2011, para poneros en contexto.

Como siempre, recordad que este es un estudio cuantitativo. Solo contamos las novedades (no se cuentan relanzamientos a precio reducido ni reimpresiones, aunque sí reediciones en formato distinto al que aparecieron en su origen -kanzenban, bolsillo, tomo doble…-), independientemente de que una novedad tenga una tirada de 500 o 20.000 ejemplares, para nosotros contará solo como una unidad. No barajamos cifras de tiradas ni de ventas simplemente porque las editoriales no las facilitan. Por eso, aunque podamos llegar a una conclusión (p.e., el mercado del manga en España está estable), esta conclusión solo se aplica al hecho de que sale una cantidad similar de novedades con respecto a los últimos dos años. Si conociéramos otro tipo de cifras, la conclusión podría ser radicalmente distinta (ejemplo: aunque el mercado parece estabilizado, lo cierto es que estamos en declive porque la tirada media o el promedio de las cifras de ventas son muy menores y por lo tanto arrojan menos beneficios a las editoriales. O viceversa, que está en auge. Pero esto no lo podemos saber.)

Entendemos “manga”, por cierto, como cómic realizado originalmente en Japón, por lo que no se incluye en el recuento ningún tipo de obra con estilo gráfico influenciado por el manga realizada en Occidente (en algún lugar hay que trazar la línea).

Vamos allá con la cifra de tomos de manga editados en el año 2012:

Total01-12

Observamos por fin un repunte en las cifras, algo que ya vaticiné el año pasado, ya que el clima imperante sugería que por fin la cosa se estaba estabilizando. Aparentemente, todo se ha puesto en su lugar y el mercado del manga ha conseguido su estabilidad tras el duro correctivo impuesto por la crisis económica y otros factores. Parece que se edita lo justo para que las cifras salgan a las editoriales, no se realizan grandes aventuras ni apuestas arriesgadas más allá de las obvias y, como todo, algunas de ellas han funcionado (y muy bien) pero otras han fracasado. Totalmente normal.

Por cierto, si el año pasado no teníamos ninguna muestra de cómic asiático no japonés, este año hemos visto como una nueva editorial Milkyway Ediciones, se arriesgaba sacando un tomo de cómic coreano, manhwa, incluido en el recuento.

¿Y cómo queda repartido el “pastel” del manga por editoriales?

Editoriales(global)12

A priori, de nuevo, todo parece bastante estable y similar al año pasado. EDT (antes Glénat) sigue en esa primera posición que recuperó el año pasado, seguida muy de cerca, eso sí, por Norma (2ª) e Ivrea (3ª), que arrebata a Planeta (4ª) el 3r puesto que había logrado el año pasado. Panini, como siempre, se mantiene en su posición de 5ª “grande”, a bastante distancia de las demás.

En cuestión de cifras, EDT se ha mantenido estable, pasando de 99 novedades a 98; Norma ha aumentado ligeramente de 86 a 92; Ivrea se recupera del bajón del año pasado pegando una buena subida: de 61 a 88, mientras que Planeta, sorprendentemente, ha tenido un aparente bajón: de 67 a 53. Se observa pues una estabilidad evidente y Planeta parece por fin haber conseguido una trayectoria continuista después de los bandazos de hace unos años, en los que pasaba de publicar muy poco a muchísimo, y de nuevo muy poco. Siguiendo con Planeta, por cierto, la verdad es que la sensación de “bajón” en número de novedades solo la da la cifra (de 67 a 53), pero hay que tener en cuenta que este 2012 ha adoptado una política de reediciones y formatos de lujo que incluye publicar obras en formatos de muchísimas páginas (como la reedición de Adolf, que cuenta como un solo tomo mientras que antiguamente fueron 5, o la caja de lujo de Dragon Ball, que cuenta también como uno solo pero incluye material de más de 3,5 tomos de la edición Ultimate, unos 5 en la edición tankōbon normal).

Panini, como siempre, se mantiene en su línea continuista y protagoniza un ligero aumento: de 20 novedades pasa a 22, algo que de hecho lleva muchos años manteniendo, con alrededor de 20 tomos al año publicados.

Al igual que el año pasado, “las otras” editoriales siguen teniendo una porción muy pequeñita del pastel, y su papel global se ha reducido: el año pasado teníamos 13 novedades en manos de editoriales pequeñas, pero este tenemos 10 (1 de ellas el manhwa publicado por Miklyway). Si el año pasado teníamos 10 editoriales publicando manga pero entre 5 de ellas se comían el 96,5% del pastel, ahora tenemos 12 editoriales, pero entre esas mismas 5 grandes ocupan el 97,2% del total. Es decir, más concentración todavía.

Estas otras editoriales son Ponent Mon (pasa de 3 novedades a 1 sola), La Cúpula (se mantiene en 1), Astiberri (de 1 a 2), Herder (se mantiene en 2) y las de nueva aparición Japan Weekend (1), 001 Ediciones (1), Yowu Entertainment (1) y Mikyway (1). A destacar la desaparición de Dolmen, que de 6 mangas en 2011 ha pasado a 0 en 2012.

Bueno, y ahora llega el momento de la reflexión y el vaticinio del año en curso, el 2013. Independientemente de las cifras que acabamos de ver, que sugieren cierta normalidad, el mercado del manga ha sufrido un fuerte impacto que se va a notar considerablemente en 2013. No sé hasta qué punto, pero me temo que la cantidad de novedades global va a bajar. No va a ser así en cuestión de calidad: en estos últimos años, el obligado ajuste ha provocado que las editoriales hayan afinado más en sus licencias, y que hayan ido a lo seguro. Por un lado, lo mejor de lo mejor del manga japonés actual, por el otro, reediciones en formatos de lujo, con nuevas traducciones y rotulaciones, de verdaderos “clásicos modernos” que no pueden faltar en las estanterías del fan de manga. Actualmente, el mercado español de manga ofrece un porcentaje de calidad argumental y gráfica que, creo, nunca  antes se ha dado. Entrar en una librería especializada e ir a la sección de manga nos garantiza estar delante de prácticamente lo mejor de lo mejor que ofrece este tipo de cómic, es el Club del Gourmet Manga. Evidentemente, también encontraremos algo de morralla, pero en un porcentaje infinitamente menor que (EMHO) nunca.

La única gran víctima es el shōjo manga, que parece gafado totalmente y al parecer sus cifras de ventas no permiten grandes apuestas, una verdadera pena en muchos sentidos (creo que un día de estos escribiré un artículo de opinión al respecto, porque si no me alargaré demasiado aquí).

El fuerte impacto del que hablaba unas líneas más arribas en realidad han sido dos impactos, ambos protagonizados por la editorial Glénat, actualmente conocida como EDT.

  • Primeramente, la desvinculación de Glénat Francia de su filial española, que la puso en venta. Finalmente, los compradores fueron los mismos administradores que la estaban llevando hasta ese momento: Joan Navarro y Fèlix Sabaté, que cambiaron el nombre de la editorial a Editores de Tebeos (EDT). Esto no tiene por qué ser a priori una mala noticia, sino justo al contrario: la desvinculación permitió que Navarro y Sabaté pudieran por fin arriesgarse a editar una serie de autores que tal vez no se veían en buenos ojos desde la casa madre francesa. El más significativo de ellos es Shintarō Kago, al que podríamos considerar la gran revelación de 2012, ya que, para bien o para mal (más bien que mal, por cierto) se ha hablado de él en todos los ámbitos, más allá del puramente manga (una excepción muy bienvenida, por cierto).
  • Segundo, el consabido “Shueishazo”. El verano pasado, la editorial Shūeisha decidió no renovar el master agreement que tenía con Glénat/EDT, lo que a la práctica implicaba que EDT perdía todas sus licencias con esta editorial: y estas incluyen estrellas rutilantes como Bleach, Naruto y Death Note. Las licencias más jugosas se repartieron entre las otras 4 grandes, mientras que las que no daban beneficios o directamente arrojaban pérdidas van a ser descatalogadas y destruidas en mayo de 2013 a más tardar.

¿Esto qué implica? Pues a priori, que EDT va a ver como su primera posición de los dos últimos años como editorial que más cantidad de novedades manga saca se pierde irremediablemente y seguramente pasa al 4º puesto o incluso al 5º. Es cierto que mantiene vínculos con otras editoriales japonesas (sobre todo Shōgakukan y Hakusensha, pero también Kōdansha y otras más pequeñas) y que en principio esto es suficiente para sobrevivir (sin ir más lejos, Ivrea y Norma sobrevivieron muchos años sin tener acceso a las series de Shūeisha), pero sin duda se enfrentan a un reto muy grande que les va a obligar a reposicionarse. Un proceso, por cierto, que ya han iniciado, entrando en un nicho de mercado poco explotado como el del manga alternativo o transgresor, lo que dará más variedad todavía a nuestro mercado.

Lo que queda por ver es si las otras 4 grandes van a aumentar o no sus cifras de novedades al haber conseguido de golpe estas nuevas licencias. Posiblemente, teniendo propiedades tan jugosas como Naruto (Planeta), Bleach (Panini) o Death Note (Norma), estas dejen de arriesgarse con otras series que, alternativamente, sí habrían comprado. ¿Para qué arriesgarte y contratar una serie que no sabes si funcionará cuando ya tienes en el saco licencias de eficacia más que probada? Además, habiendo desembolsado ciertas cantidades para hacerse con las licencias de EDT, ¿qué presupuesto les quedará ahora para hacerse con cosas nuevas?

De ahí que mi predicción para este 2013 sea una nueva caída. Espero que no demasiado pronunciada, pero caída y, espero, preludio a un nuevo repunte en 2014, una vez se haya estabilizado todo de nuevo tras el Shueishazo.

Este año hemos realizado el recuento basándonos sobre todo en las lisas de Listado Manga, cotejándolas con otras fuentes. Mis agradecimientos por su encomiable labor, así como a Toni Ramírez por su gran ayuda con los recuentos.

World Apartment Horror

Tuesday, September 25th, 2012
  • Título: World Apartment Horror
  • Autor: Satoshi Kon
  • Editorial: Kōdansha
  • Revista: Young Magazine
  • Años publicación: 1991
  • Clasificación: seinen
  • Tomos: 1

De nuevo, como ya hice con, por ejemplo, Regreso al mar, rompo un poco las normas de este blog y reseño una obra que sí fue licenciada y publicada en España aunque, eso sí, hace ya muchos años, concretamente en 1994, en los albores de la historia del manga en España. Y lo hago, en parte, para complementar la estupenda reseña de Regreso al mar que hoy mismo mi amigo Manu Robles ha publicado en Ramen para dos.

World Apartment Horror (¡Qué horror de apartamento! en la edición española) es uno de los escasos trabajos manga de Satoshi Kon antes de brillar con luz propia en el campo del anime y dirigir grandes e inolvidables obras como Perfect Blue, Tokyo Godfathers o Millenium Actress. Lamentablemente, como ya sabes, Kon nos dejó en 2010 a la más que prematura edad de 46 años, víctima de un cáncer.

Tenía muchas ganas de conseguir y leer esta historia, ya que soy un gran fan de la obra anime de Kon y disfruté enormemente de la traducción de su Yume no kaseki o Historias Cortas y, por supuesto, de la lectura de Regreso al mar. World Apartment Horror era una de las pocas obras de Kon que no había tenido el placer de leer, y no era por falta de ganas: la obra está completamente descatalogada en Japón y encontrarla de segunda mano es una tarea complicadísima.

Pero por fin la conseguí y la pude leer y, obviamente, me gustó (como todo lo de Kon), pero tengo un motivo para entristecerme. La obra en sí ocupa solamente unas 100 páginas, y el resto del tomo está ocupado por tres historias que ya han sido recopiladas en el tomo de Historias cortas (Yume no kaseki) recientemente publicado en Japón y España: estas son Los visitantes (1987), Waira (1988) y Joyful bell (1989). ¿Y por qué es una mala noticia esto? Pues porque el hecho de que World Apartment Horror no figure en Yume no kaseki y en cambio las demás sí sugiere que probablemente los derechos de este manga están bloqueados y la editorial Kōdansha no pudo o no quiso incorporarlo en ese tomo. Esto significa que es muy probable que World Apartment Horror siga descatalogada en Japón y, por extensión, tampoco se pueda publicar fuera de las fronteras del país nipón.

¿Qué demonios es eso…?

Este manga es peculiar en el sentido de que es una adaptación a cómic de la película de imagen real del mismo título dirigida por Katsuhiro Otomo en 1991 y guionizada por Satoshi Kon con la ayuda de Keiko Nobumoto. De hecho, en el manga figuran estos tres nombres como autores del guión, mientras que Kon firma el dibujo.

La película y, por extensión el manga, cuenta la historia de un yakuza que debe echar a un montón de inmigrantes extranjeros de un apartamento destartalado para que puedan echarlo abajo y construir un edificio, una práctica muy común en la época en la que se enmarca, 1991, justo al final de la gran burbuja económica de Japón, con el precio del suelo y de la vivienda por las nubes. El problema es que Ita (así se llama el yakuza) no acaba de conseguir echar a esa especie de ONU en miniatura (hay chinos, un filipino, un pakistaní…) y la cosa se complica sobremanera cuando descubrimos que en el cochambroso edificio reside una especie de espíritu maligno que se las hará pasar canutas…

En fin, os dejo con el tráiler de la película para más detalles:

Lo mejor

  • Una obra firmada por Satoshi Kon y Katsuhiro Otomo debería figurar en la estantería de cualquier aficionado al manga y al anime.
  • El dibujo de Kon es espectacular.

Lo peor

  • A la que entra el espíritu en escena, la cosa deriva hacia las explosiones y paranoias típicas tanto de Otomo y Kon. Si te gustan bien, si no… Pues ya sabes lo que hay.
  • Que sea rematadamente difícil conseguir esta obra al estar descatalogada en Japón y en España.
  • Que su estatus en Japón hace directamente imposible, al menos por ahora, una reedición española. Si alguna vez te topas con la edición de Planeta de 1994, ¡hazte con ella porque es un “incunable”!