El blog de Marc Bernabé

Sobre la conveniencia o no de tener “título” de traducción para ser traductor

Monday, February 6th, 2017

Sobre la conveniencia o no de tener “título” de traducción para ser traductor
(Al menos en el campo del manga y anime)

Vaya por delante que esta es una visión muy personal, exclusivamente mía. Y también que yo soy licenciado en Traducción e Interpretación y por lo tanto sí tengo “el título”.

Es obvio que tener el título de traductor, tras haber cursado una licenciatura en Traducción e Interpretación, es un plus muy importante, muchas veces decisivo. Se supone que un licenciado en traducción e interpretación ha sido formado específicamente, tiene un dominio excelente de las técnicas de traducción, la teoría de la misma, conoce la importancia de documentarse y sabe cómo hacerlo, tiene ortografía y gramática impecables, etcétera.

Sin embargo, en la vida real, me he encontrado con varios casos que dan matices a esa afirmación: como codirector de la agencia de traducción e interpretación Daruma Serveis Lingüístics SL, he supervisado decenas de pruebas de traducción de traductores aspirantes a incorporarse a nuestro equipo.

A no ser que hayamos visto al candidato MUY verde, nunca hemos denegado una prueba de traducción a nadie por motivos de currículum; tanto da que acredite tener la licenciatura como no, porque al final lo que valoramos es el resultado de la prueba.

Por un lado, hemos encontrado a gente que tiene la licenciatura pero luego, en la prueba, no han estado a la altura por varios motivos. Presuponiendo una comprensión del original del 100% o al menos del 99% (que a veces es mucho presuponer, ojo… pero bueno, ese sería otro tema), me atrevería a decir que el más general de ellos es la falta de “consciencia de idioma”, por llamarlo de una forma. Una traducción tiene que fluir, ser natural y “sonar bien”. Nunca debe dar la sensación de ser un texto que va a trompicones, que los personajes no hablan de forma natural o adecuada al registro (dada su edad, entorno, circunstancias, emociones que suscitan ese diálogo en el momento…). Por no hablar de cuestiones como “higiene” a la hora de escribir los textos (mala puntuación, espacios donde no tocan, cuatro puntos en vez de tres, errores de tecleado, nombres propios escritos de varias maneras y cosas así) o, algo que siempre me ha dejado boquiabierto (¡estamos hablando de una prueba de traducción, en la que el aspirante debe dar el 150% de sí mismo!), faltas de ortografía o gramática, algo increíble teniendo en cuenta que el corrector de Word detecta él solito el 80-90% de ellas.

Por otro lado, hemos encontrado a gente que no tiene la licenciatura y ha bordado la prueba. Como gestor de una empresa que tiene un equipo de traductores que andará alrededor de las 20 personas (algunas a tiempo completo, otras a tiempo parcial y otras solo en proyectos ocasionales), mi interés es que las traducciones que salgan de Daruma sean de calidad y se entreguen en el plazo de tiempo estipulado. El plazo de tiempo es otro factor importante: un traductor puede ser buenísimo, excelente incluso, pero si se retrasa constantemente o da problemas de cualquier índole, le vamos a dar una oportunidad, dos, tres, las que sea, pero si no corrige eso dejaremos de contar con él/ella. Una cosa es traducir por afición y otra muy distinta es hacerlo para ganarse la vida, y en el segundo caso hay un “plazo de entrega” que se tiene que cumplir, ya que el prestigio de Daruma en bloque va en ello. A día de hoy, tras 13 años desde la fundación de la empresa, podemos decir que jamás hemos llegado tarde a una fecha de entrega, y ese es uno de nuestros principales factores de orgullo.

Cuando buscamos nuevos traductores, obviamente miramos el CV, pero primordialmente valoramos la prueba. Cierto es que en los últimos tiempos prácticamente todas las nuevas incorporaciones son licenciados de Traducción e Interpretación, pero históricamente no siempre ha sido así. Durante el “segundo boom del manga” (2002-2008 aprox.) hubo mucho trabajo y pocos profesionales formados en traducción específicamente (ahora estamos en pleno “tercer boom del manga” y por suerte eso ya no es así). Tuvimos que recorrer a personas con dominio del japonés y, sobre todo, del español (Importantísimo, como digo en el punto 7 aquí) y “formarlos” sobre la marcha. Algunos han resultado ser excelentes desde el primer día e incluso siguen a día de hoy trabajando con nosotros -porque nunca han dejado de hacerlo-, a otros les ha costado más, otros se han caído del carro por un motivo u otro, etcétera.

De hecho, puedo poner como ejemplos a Jesús Espí, bioquímico de formación y traductor “por accidente”. No se me ocurre nadie mejor que Jesús para hacer una traducción con fuerte carga científica, por ejemplo, porque tiene este tipo de formación. Aunque también borda el shônen y el shôjo, una cosa no quita la otra. Otro ejemplo es el malogrado Alberto Aldarabí que, por no tener, no tenía ni el bachillerato (problemas de salud a una edad temprana se lo impidieron), y aun así ha sido uno de los mejores traductores que han trabajado para Daruma: sigo pensando que Alberto es el mejor traductor de humor que ha habido en el manga-anime en España, como se puede comprobar en sus traducciones de Lamu o Keroro. Su chispa y su gracia valían más que cien títulos.

En definitiva, ¿es importante o no tener el título de traducción? Para Daruma (y sin ánimo de sentar cátedra en absoluto, que para gustos colores) es un “papel” que acredita que has sido formado específicamente para ser traductor. Un “papel” importante, ojo. Pero lo que de verdad valoramos es que alguien sepa traducir y, traduciendo, lo demuestre.

Estadísticas manga 2016

Thursday, December 29th, 2016

Como podéis comprobar, tengo el blog totalmente parado desde hace ya demasiado tiempo para mi gusto. No es que haya dejado de leer manga, pero sí que es cierto que puedo leer mucho menos que antes por una cuestión de trabajo y, sobre todo, paternidad. En todo caso, es mi intención retomar las reseñas algún día. Eso sí, como cada año, para la tradicional entrada sobre estadísticas sí vale la pena dedicar unas horas y sacarlas de donde sea: y, de nuevo, aquí estamos para ver las cifras del año 2016.

Como es habitual, antes de empezar a leer recomiendo repasar lo dicho el año anterior para contrastar. Además, aquí tienes un índice con todas las realizadas desde el año 2008 para poder consultar todo el histórico.

Como siempre, toca hacer el corta y pega explicativo, para que nadie se lleve a engaño sobre lo que son y, sobre todo, lo que no son, estas estadísticas. Solo contamos las novedades (no se cuentan relanzamientos a precio reducido ni segundas o terceras ediciones, aunque sí reediciones en formato distinto al que aparecieron en su origen –kanzenban, bolsillo, tomo doble…-). Independientemente de que una novedad tenga una tirada de 500 o 20.000 ejemplares –dato que no podemos saber–, para nosotros será solo una novedad. Tampoco el número de páginas influye: cuenta igual un tomo de Naruto de 190 páginas como la reedición en dos tomos en cofre de Nausicaä, de unas 1100 páginas en total (es injusto, lo sabemos, pero de algún modo tenemos que hacer el recuento).

No barajamos cifras de tiradas ni de ventas simplemente porque las editoriales no las facilitan. Por eso, aunque podamos llegar a una conclusión (p.e., el mercado del manga en España está en auge), esta conclusión solo se aplica al hecho de que sale una cantidad superior de novedades con respecto a los últimos dos o tres años. Si supiéramos otro tipo de cifras, la conclusión podría ser radicalmente distinta (ejemplo: aunque el mercado parece estar en auge, lo cierto es que estamos en declive porque la tirada media o el promedio de las cifras de ventas son muy menores y por lo tanto arrojan menos beneficios a las editoriales. O al contrario, que efectivamente está en auge. Pero esto no lo podemos saber.)

Vamos allá con la cifra de tomos de manga editados en el año 2016:

Pues bien, el gráfico habla por sí mismo: las cifras de 2015 no solo se mantienen sino que siguen aumentando y conseguimos un tercer dato histórico muy meritorio: un total de 686 novedades. Una cifra que solo queda por detrás de los “años locos” de la burbuja económica y manga 2007 y 2008, por encima incluso de 2005 y 2006, cuando se estaba fraguando dicha burbuja, y de 2009, cuando, a pesar de que ya había reventado, seguía habiendo inercia en el mercado. Lo que lleva, inevitablemente, a la pregunta… ¿Estamos ante una nueva burbuja manga? Más tarde intentaremos dar una respuesta a esta pregunta, de momento la dejaremos aquí. Lo que está claro es que el equilibrio de entre 350 y 380 novedades al año que imperó durante los años de la crisis (2010-2014) está más que roto y el mercado está, de nuevo, en claro auge.

Bien, ¿y cómo queda repartido el “pastel” del manga por editoriales?

Veamos también el gráfico de la evolución de número de lanzamientos por editorial y año desde 2008.

 

Todas las editoriales, salvo dos, han batido su récord de novedades en un año. Norma se impone como la editorial que más nuevos tomos de manga ha lanzado en el año (169), desbancando a Ivrea (158), que llevaba 3 años seguidos ocupando ese podio, desde la caída de Glénat-EDT. En tercer lugar encontramos a Planeta Cómic, con 154 novedades, segundo mejor dato histórico, solo por detrás de la locura del año 2009, cuando lanzó 177. Así pues, el podio de las tres editoriales con más novedades sigue igual que el año pasado, solo que con un cambio de posiciones que no resulta demasiado significativo puesto que las tres están muy igualadas. Seguimos teniendo tres grandes editoriales muy por encima del resto, que editan el 70,1% de todo el manga que se comercializa en el estado español, una cifra muy similar a la del año pasado y bastante sana en comparación a otros años, cuando estas mismas tres editoriales copaban más del 80% del mercado.

Como siempre, y a riesgo de repetirme, lo que estamos barajando aquí es el “número de tomos nuevos de manga editados”, no conocemos tiradas ni ventas. Probablemente, de conocer otros datos estaríamos hablando de un podio muy distinto, en el que probablemente Planeta ocuparía el primer puesto ya que no en vano posee licencias potentísimas como Dragon Ball (que ha protagonizado un sonado renacimiento gracias a la edición de la Full Color Edition, Compendios, Anime Book y demás material, y estamos seguro de que las tiradas de esta serie probablemente hacen empalidecer de lo lindo a todo lo demás), One Piece o Naruto. No obstante, Norma e Ivrea probablemente van muy bien también, debido a fenómenos como Pokémon y Yo-kai Watch por parte de la primera y One Punch-man por parte de la segunda. En general, las tres editoriales que van en cabeza tienen un catálogo muy coherente y un público que ya sabe qué esperar de ellas. Planeta aprovecha el tirón de los grandes shōnen y se atreve con clásicos y seinen de gran calidad; Norma sigue con su excelente ojo a la hora de realizar licencias; e Ivrea apunta a su público tradicional (de gustos “otaku” y también público femenino) además de expandirse con apuestas más comerciales como la mencionada One Punch-man.

Tradicionalmente hablábamos de “las tres grandes más una”, que era Panini, pero el año pasado el panorama ya cambió mucho debido a la irrupción de dos editoriales que han seguido avanzando a marchas forzadas durante este 2016: Milky Way y ECC, que formaron un segundo grupo muy definido. Este año sigue bastante igual en este aspecto: detrás de las tres grandes encontramos, ahora sí se puede decir, a estas dos “medianas”, Milky Way y ECC, que siguen creciendo de forma muy destacable y con un sorprendente paralelismo (ver las líneas correspondientes en el gráfico de “Evolución del nº de lanzamientos por editorial”). Y, a bastante distancia, se encuentra Panini, que de las grandes es la única en este año, junto con Planeta, que no ha realizado su mejor dato histórico, aunque, como vemos en el gráfico, sí sigue siendo coherente y realiza una cantidad de lanzamientos manga muy estable a lo largo de los años, lo cual no debería sorprendernos ya a estas alturas: un descenso haría saltar las alarmas, mientras que un ascenso significaría que la editorial ha decidido potenciar su línea manga. La estabilidad ya conocida significa, a priori, que la editorial que publica Marvel en España ya está satisfecha con su presencia en el mercado del manga y que simplemente quiere seguir ahí, con títulos seleccionados y sin embarcarse en grandes aventuras.

Si normalmente por detrás de este grupo de cinco editoriales más Panini encontrábamos “al resto”, esta vez podemos destacar un nuevo grupo, en este caso de tres editoriales, que conforman el grupo de “las grandes entre las pequeñas”, claramente separadas del resto. Por orden, Tomodomo (12 novedades, por 14 del año pasado), La Otra H (con 11 novedades, superando las 7 del año pasado, cuando era conocida con el nombre de su editorial madre, Herder) y Ponent Mon (cuya “resurrección” en el mercado del manga se confirma, manteniendo las mismas 8 novedades que en 2015). Así pues, en total, el año pasado teníamos 17 editoriales que habían editado al menos un título de cómic japonés, y lo destacábamos como algo que nunca se había visto antes: pues bien, este año tenemos ¡18!

De estas pequeñas, tres se estrenan editando cómic japonés (Letrablanka, Minchō Press y Autsaider), dos han desaparecido de la escena (DKO, cosa que no ha sorprendido a nadie; y El Nadir, que realizó un lanzamiento puntual en 2015), mientras que el resto se mantienen en escena: Astiberri (2 novedades, igual que el año pasado), DeBolsillo (pasa de 3 a 2), Fandogamia (pasa de 3 a 1), Quaterni (pasa de 2 a 1), Gallo Nero y Yowu (1 cada una, igual que el año anterior).

Para concluir, pasemos al análisis final:

Ya el año pasado estábamos preguntándonos sobre si este auge significaba que estábamos ante una nueva posible burbuja y, aunque éramos prudentes en nuestras valoraciones, concluíamos que no por varios motivos: las editoriales tienen más experiencia y van más “a lo seguro”; el público base es mucho más amplio (hay desde niños a adultos que han –hemos– crecido leyendo manga) y se está consiguiendo, con algunas obras, romper el tradicional círculo cerrado del manga y llegar a un público más amplio, tanto general como amante del cómic americano o europeo que antes no se acercaba al manga por motivos varios. Destaco la definitiva incorporación del público infantil al manga, sobre todo con el exitazo de Pokémon, que quedó muy claro cuando los autores del manga, Hidenori Kusaka y Satoshi Yamamoto, visitaron el Salón del Manga de Barcelona, pero también con la edición de títulos como Yo-kai Watch o Super Mario, entre otros.

No parece, en definitiva, que estemos ante un auge del manga provocado por una “moda pasajera” de ningún tipo, con la salvedad de fenómenos (aunque sean pasajeros, siguen siendo fenómenos) como el videojuego PokémonGo que han contribuido evidentemente a potenciar las ventas, en este caso, del manga de Pokémon (algo positivo, puesto que su alguien empieza a leer el manga de Pokémon conducido por PokémonGo, cabe la posibilidad de que se enganche y empiece a probar con otras series y se convierta en un nuevo lector asiduo de manga).

El año pasado comentaba que el 2016 pintaba muy bien y así ha sido. Puedo no acertar con muchas cosas, pero tened en cuenta que, como profesional del mundillo manga en España como director de la agencia de traducción Daruma Serveis Lingüístics SL y traductor, estoy en contacto directo con el ambiente que se respira, con lo que, a veces de manera subjetiva, tengo “sensaciones” complicadas de explicar en pocas palabras, que me dan una indicación de si el mercado del manga está sano o no. El año pasado ya intuía que 2016 sería un buen año y en esta ocasión tengo unas sensaciones muy similares con respecto a 2017. Veo al mercado muy asentado, a las editoriales trabajando de forma muy seria, con líneas muy coherentes. Además, un indicador claro son los comentarios de editores tras el Salón del Manga, y este año, al igual que el pasado, han sido en general muy positivos. Parece ser que las ventas son satisfactorias, que hay un público fiel y estable y que, en definitiva, el mercado del manga está muy sano. ¡Y que nos dure!

Para 2017 me hace mucha ilusión un tema, que es el intento por parte de Planeta Cómic de recuperar el shōjo manga y volver a llevarlo al sitio que justamente le correspondería. El shōjo manga, creado con el público femenino juvenil como target principal, ha estado durante muchos años latente en España, e Ivrea era la única editorial que seguía editándolo con cierta regularidad. Pues bien, en el Salón del Manga, Planeta Cómic anunció un ambicioso plan de cara a 2017 para recuperar la edición de shōjo manga y han anunciado una batería potentísima de novedades al respecto. Esperemos que la apuesta salga bien y, por fin, el shōjo manga pueda volver a estar donde debe estar.

En estos momentos se edita con regularidad manga shōnen y seinen, además de apuestas de cómic japonés independiente y experimental. Entre 2015 y 2016 podemos decir que el manga para público infantil ha conseguido asentarse. Espero que 2017 sea el año en el que el shōjo se pueda recuperar definitivamente, con lo que solo nos quedaría pendiente la asignatura del manga clásico. Si bien es cierto que hay intentos de editar manga clásico (seguramente el más notable de ellos sea la edición de Relatos de Sabu e Ichi, una impresionante obra maestra de Shōtarō Ishinomori que, al parecer –y motivo mío para llorar mucho– ha pasado sin pena ni gloria), parece que el público no acaba de reaccionar de forma suficientemente efusiva como para que haya una continuidad. Aun así, la edición de títulos de Tezuka (igual ni lo consideraría “clásicos”, sino “Tezukas” a pelo, como género en sí mismo), la recuperación del Capitán Harlock por parte de Norma o la apuesta de Tomodomo por Moto Hagio con ¿Quién es el 11º pasajero?, aparte del mencionado Sabu e Ichi por Planeta o la edición de obras de Koike y Kojima (de nuevo, no sé si contarlas como “clásicos”, porque son más bien un género en sí mismas, con un público muy concreto que seguramente no se fije en otro tipo de clásicos) por parte de ECC son excelentes noticias. Ojalá algún día nuestro mercado madure lo suficiente como para que la edición de grandes clásicos del cómic japonés deje de ser una excepción y podamos leer aquellas obras en las que se asientan los actuales bombazos.

Destaco también la edición, cada vez más habitual, de obras que no son manga pero indican que nuestro mercado está cada vez más sano y cada vez consta de más variedad. Cada vez se editan más databooks, anime comics y “novelas ligeras” relacionadas de algún modo con el manga o el anime, además de videojuegos basados directamente en obras de manga. En Daruma no paramos de tener encargos que antes eran “atípicos” (aún recuerdo el trauma que supuso traducir el tomo 13 de Death Note en su momento…) y ahora cada vez son más normales y, por lo tanto, nos cuestan menos de gestionar. Los databooks, gruesos libros repletos de texto en los que se analizan todos los detalles de un manga, son ya bastante normales: el tomo 13 de Death Note fue el primero, pero desde entonces han salido databooks –varios– de Naruto, One Piece, Dragon Ball, Blue Exorcist, Ataque a los Titanes, Bakuman… En los anime comic, por su parte, se toman fotogramas de anime, se organizan como viñetas y se añade el texto en bocadillos: de estos tenemos de Dragon Ball (las películas y la serie de TV), Naruto y One Piece. Finalmente, las novelas ligeras son también cada vez más habituales. Desde obras como El niño y la bestia o Your Name (novelas basadas en exitosas películas de anime o, al revés, las novelas en las que se han basado exitosas películas de anime) a Sword Art Online (serie de novelas en las que se ha basado un potente media mix de anime, manga, videojuegos y demás productos), cada vez es más normal que se editen obras de prosa relacionadas de algún modo con el manga y/o el anime.

Destaco también el encomiable trabajo realizado por Bandai Namco Entertainment Iberica, que no para de traer videojuegos basados en manga y anime, como Dragon Ball, Naruto, One Piece, etcétera, aparte de títulos muy inspirados por el manga y el anime, como la serie Tales of (que de hecho ha inspirado a su vez mangas y animes). El hecho de que estos videojuegos sean cada vez más normales en nuestro mercado es, de nuevo, señal de que estamos ante personajes y títulos que, si bien hasta hace poco eran solo conocidos por los aficionados del manga y el anime, cada vez son más universales y de vocación generalista.

Todo ello un indicativo clarísimo de que el mercado del manga está sanísimo y que me hace afirmar que 2017 también pinta muy bien. No sé si será tan bueno como 2016, eso a estas alturas no puedo preverlo, pero ciertamente pinta que como mínimo será tan bueno como 2015. Lo ideal sería que el mercado se estabilizase alrededor de las 600 novedades al año, pero si sigue creciendo –y si trabajamos sobre la premisa de que no estamos ante una nueva burbuja– significará que el mercado en el que se basa nuestra afición está más sano que nunca. ¡Y que dure por muchos más años!

Un año más termino (y hago corta-pega…) con la mención al e-manga, que todavía está por llegar (y llegamos así un montón de años). Analizando las apps disponibles en Japón y el notabilísimo crecimiento del uso del manga electrónico en dicho país, creo que el futuro puede ser bastante excitante en este sentido, pero un año más esto no se ha acabado de trasladar a Occidente, donde apenas existen opciones para comprar manga electrónico oficial en Estados Unidos y Francia, en ambos casos a precios ilógicos, con lo que es difícil que realmente se asiente. Vamos a ver cuándo y cómo se produce el gran cambio y en qué afecta este al mercado.

De nuevo, este año hemos realizado el recuento basándonos sobre todo en las listas de Listado Manga, cotejándolas con otras fuentes. Mis agradecimientos por su encomiable labor, así como a Toni Ramírez por su gran ayuda con los recuentos.

Estadísticas manga 2015

Saturday, January 2nd, 2016

Llegamos a la tradicional entrada de estadísticas sobre el mercado de manga durante este año 2015 que acaba de dejarnos. Como es habitual, antes de empezar a leer recomiendo repasar lo dicho el año anterior para contrastar. Y, por si fuera poco, aquí tienes un índice con todas las realizadas desde el año 2008.

En fin, para ir abriendo boca tengo que repetir lo de siempre (corto y pego): este es un estudio cuantitativo. Solo contamos las novedades (no se cuentan relanzamientos a precio reducido ni segundas o terceras ediciones, aunque sí reediciones en formato distinto al que aparecieron en su origen –kanzenban, bolsillo, tomo doble…*-). Independientemente de que una novedad tenga una tirada de 500 o 20.000 ejemplares –dato que no podemos saber–, para nosotros será solo una novedad. Tampoco el número de páginas influye: cuenta igual un tomo de Naruto de 190 páginas como la reedición en dos tomos en cofre de Nausicaä, de unas 1100 páginas en total (es injusto, lo sabemos, pero de algún modo tenemos que hacer el recuento).

* Aunque ya empezó durante 2013, en 2014 y 2015 ha seguido existiendo el fenómeno del relanzamiento, por parte de otras editoriales, de series que en su momento pertenecieron a Glénat-EDT. Consideramos estos relanzamientos como novedades a todos los efectos, ya que se incluyen en los plannings de lanzamientos de las empresas como tales, independientemente de que se reaproveche por completo la traducción, rotulación y diseño de EDT (caso de Panini con relanzamientos de Rurouni Kenshin, Bleach y Gantz), de que se aproveche solo la traducción y se haga rotulación y diseño nuevo (caso de Norma con Death Note, Blue Dragon y Claymore y de Planeta con Naruto) o de que se haga todo desde cero (caso de Ivrea con Zetman y D.Gray-man y Planeta con Saint Seiya).

No barajamos cifras de tiradas ni de ventas simplemente porque las editoriales no las facilitan. Por eso, aunque podamos llegar a una conclusión (p.e., el mercado del manga en España está en auge), esta conclusión solo se aplica al hecho de que sale una cantidad superior de novedades con respecto a los últimos dos o tres años. Si supiéramos otro tipo de cifras, la conclusión podría ser radicalmente distinta (ejemplo: aunque el mercado parece estar en auge, lo cierto es que estamos en declive porque la tirada media o el promedio de las cifras de ventas son muy menores y por lo tanto arrojan menos beneficios a las editoriales. O al contrario, que efectivamente está en auge. Pero esto no lo podemos saber.)

Vamos allá con la cifra de tomos de manga editados en el año 2015:

estadistica 2001-2015

Tras años de estabilidad tras el batacazo de 2010 y 2011, parece que la cosa repunta bastante, y es que tenemos ¡casi 200 novedades más! editadas durante 2015 en comparación con 2014, lo cual representa un crecimiento enorme para haberse producido en cuestión de un solo año.

Si parecía que en los últimos años el equilibrio del mercado español se encontraba en torno a las 350-380 novedades, ese techo se ha roto de forma muy ostensible. No sé qué puede significar ni implicar eso, sinceramente, pero en las conclusiones finales intentaré exponer mi punto de vista, totalmente personal y basado en sensaciones y algunas observaciones como profesional de este mundillo.

Bien, ¿y cómo queda repartido el “pastel” del manga por editoriales?

editoriales2015

Veamos también el gráfico de la evolución de número de lanzamientos por editorial y año desde 2008.

evolucion 2008-2015

El repunte en cifras se nota también, como es obvio, en el número de lanzamientos de las tres grandes, que en el caso de Ivrea y Norma baten sus propios récords, vigentes ambos desde 2008: 150 novedades de Ivrea (anterior récord: 139) y 123 de Norma (121 en 2008), mientras que Planeta registra su tercer mejor dato histórico en el mismo período: 136 novedades frente al récord de 177 de 2009 y el segundo puesto de 151 en 2008.

Así pues, Ivrea es, un año más, la editorial que más novedades ha lanzado al mercado (desde que desbancó a la difunta Glénat-EDT en 2013), 150 (por 130 del año pasado), seguida de cerca por Planeta (136, por 98 del año pasado) y Norma (123, por 94 el año pasado). El podio, pues, sigue exactamente igual que el año pasado, pero con más lanzamientos realizados por parte de cada una de estas tres editoriales, que editan el 70,5% de todo el manga que se comercializa en el estado español. Sigue habiendo clara polarización, pero bastante más mitigada, ya que el año pasado era casi del 84%.

Estamos hablando de las tres editoriales más poderosas, que siguen bien asentadas en sus posiciones debido al buen trabajo realizado durante todos estos años. Ivrea sigue con su línea variada y más del gusto otaku (pero atención que está realizando algunas licencias con, a priori, mucha potencia comercial, como One Punch-man, lo que podría ser indicativo de un nuevo crecimiento de dicha editorial en el futuro si les funciona la apuesta –personalmente no me cabe duda de que lo hará–). Planeta con sus grandes pesos pesados del “tridente” DON (Dragon Ball, One Piece, Naruto), una acertada política de novedades, ciertas apuestas muy interesantes y reediciones de clásicos muy necesarios (y potencialmente lucrativos). Y Norma con su excelente ojo a la hora de seleccionar nuevas series que están teniendo gran éxito o bien van a tenerlo debido a futuros animes o películas, combinado con interesantísimas apuestas y experimentos que ayudan a ampliar considerablemente el espectro del manga disponible en nuestro mercado.

Si bien normalmente hablaba de “las tres grandes más una”, y esa “una” era Panini, esta vez el panorama en ese segundo bloque ha cambiado mucho debido a la potente irrupción de dos nuevas editoriales, activas en el sector manga solo desde 2014: Milkyway y ECC. Si antes se abría un abismo entre esas tres grandes y las pequeñas, y Panini quedaba descolgada un poco entre medio (no se podía considerar ni grande ni tampoco pequeña), esta vez detrás de las tres grandes sigue un grupo de tres medianas que cuenta con bastante fuerza. Las tres medianas son, por orden, ECC, Milkyway y Panini.

Si Panini ha seguido en su clásica línea de estabilidad (ver el gráfico para comprobarlo), ECC y Milkyway han entrado con muchísima fuerza en su segundo año en el sector manga y han superado ampliamente a la que tradicionalmente era la cuarta editorial, relegándola ahora a la sexta posición. Estas tres juntas editan el 22% de todo el manga que se lanza en España, que no es poco. Y detrás de ellas encontramos un total de 11 editoriales que han editado manga durante el 2014, lo que nos da 17 editoriales con lanzamientos manga, ¡algo que nunca antes se había dado!

editoriales total 2015

De las pequeñas destacamos a las tres pequeñas-grandes, Tomodomo (14 novedades), Ponent Mon (8) y Herder (7). Las tres han crecido considerablemente desde el año anterior, ya que Tomodomo presentaba 5, Ponent Mon solo 1 y Herder 3.

De las pequeñas, 5 son nuevas en el sector manga (cómics publicados originalmente para el mercado nipón): Fandogamia (que está lanzando las licencias de Japan Weekend Ediciones, 3 de ellas en 2014), DeBolsillo (3 novedades), Quaterni (2), DKO (1) y El Nadir (1). Yowu (1 novedad) representa una resurrección, ya que si en 2014 no editó nada, en 2013 sí lo hizo. Astiberri (de 1 a 2) y Gallo Nero (se mantiene en 1) han seguido tímidamente lanzando novedades manga durante este 2015.

De nuevo me permitiréis que haga un “corta y pega”, ya que esto es importante: recordemos otra vez que estas cifras obedecen estrictamente a número de lanzamientos. No podemos hablar en términos de “beneficios editoriales” ni de “tiradas” porque son datos que las editoriales consideran confidenciales y no facilitan. Es perfectamente posible que el reparto que vemos aquí sea totalmente distinto considerando esos otros factores: por ejemplo, con casi total seguridad, Planeta o Norma se disputarían el título de ser la primera editorial de España en cuanto a beneficios editoriales y/o tiradas, vista la popularidad masiva de algunos títulos que manejan. Y es que no es lo mismo lanzar 100 novedades con unas ventas medias de 2.000 ejemplares (pongamos) que lanzar 50 novedades con unas ventas medias de 5.000 ejemplares (cifras totalmente inventadas).

Para concluir, pasemos al análisis final:

Lo evidente es la preocupación de si este gran auge de casi 200 tomos más en este año representa una cantidad asumible por el mercado español o bien estamos en puertas de una nueva burbuja. Lo cierto es que los factores son totalmente distintos a lo que ocurrió hace unos años: en estos momentos tenemos unas editoriales mucho más bregadas y experimentadas, que no se andan con experimentos raros porque vivieron la explosión de la burbuja y son mucho más prudentes, así como una base de fans que parece más amplia y variada. Creo que este segundo factor es determinante, ya que los compradores de manga son más heterogéneos que nunca y se editan productos más diversos que nunca, para todo tipo de público: comercial, alternativo, para público adulto, experimental, para chicas, juvenil, infantil (a destacar las licencias basadas en videojuegos míticos como Pokémon –que al parecer funciona excelentemente bien– y Super Mario, así como el –previsiblemente– futuro bombazo de Yo-kai Watch, que invitan a ser muy optimistas de cara a la incorporación el público infantil como lector de manga, unos lectores que posiblemente, muchos de ellos, se queden en el mundillo y empiecen a consumir primero shōnen y después, dentro de varios años, productos pre-seinen y seinen), etcétera.

El hecho de que detrás de este auge no se encuentre un boom del anime, sin ninguna serie que haya resultado popular a nivel generalista (con permiso de Ataque a los Titanes, que efectivamente ha logrado salir del reducto de público puramente manganimesco, pero que difícilmente se puede considerar de éxito generalista) invita a ser optimistas, ya que al no apoyarse sobre una moda pasajera da la sensación de que el mercado del manga se asienta sobre una base sólida y estable.

Sí que es cierto que algunas novedades me parecen un poco demasiado arriesgadas para lo que es el mercado, pero también es cierto que nunca se sabe lo que puede llegar a tener éxito comercial y a veces una apuesta puede llegar a salir muy bien, por lo que es importante que siga habiendo espíritu de arriesgar y hacer pruebas, ya que de lo contrario nos estaríamos perdiendo a autores y obras imprescindibles.

No sé lo que va a ocurrir y si este auge en la edición de manga tendrá o no continuidad en el tiempo. Por lo que estoy viendo, 2016 de momento pinta bastante parecido a 2015, con lo que es previsible que las cifras del año que viene terminen siendo similares. Sobre ventas no sé nada más que lo que vi durante el Salón del Manga, donde encontré a varios editores realmente contentos con las cifras que estaban manejando, algo que no era habitual en los últimos años, en los que las quejas (la gente se gasta más en merchandising, no tiene dinero para gastar, se podría vender más, estamos lejos de los años buenos, etc.) eran constantes.

La subida y consolidación de ECC y Milkyway es una gran noticia para el mercado: estas dos editoriales aportan variedad, realizan apuestas nuevas por autores que antes no se habían publicado o bien habían pasado desapercibidos y, en definitiva, aportan muchísimo al mercado del manga en España. Todo indica que en 2016 seguirán igual, si no siguen pisando aún más el acelerador, algo que al menos en el caso de Milkyway, que ha realizado algunas insinuaciones a través de Twitter –su medio predilecto de comunicación, que les funciona de maravilla–, no me cabe duda de que va a ser una realidad.

La desaparición de Glénat-EDT no solo ha terminado por no notarse cuantitativamente, sino que cualitativamente tampoco lo ha hecho, ya que su línea de edición ha quedado repartida entre las varias editoriales. Una gran pérdida, que lamentamos siempre, pero que afortunadamente para el mundillo ha terminado por no ser en absoluto determinante.

Una pequeña mención a DKO, editorial que el año pasado parecía que iba a entrar con enorme fuerza y al final solo ha lanzado una novedad: Recuerdos al Dr. Black Jack, que por otro lado es una licencia gratuita y de uso público y libre. El no cumplimiento de su anunciado plan editorial a finales de 2014 no ha representado una sorpresa visto lo que decíamos en el informe del año pasado.

En definitiva, a modo de resumen, vemos que 2015 ha sido un año excelente a todos los efectos para el mundillo del manga, con más variedad que nunca y una cantidad nada desdeñable de novedades, muy superior a la de los últimos años. Queda por ver si estamos a las puertas de una nueva burbuja o no: sobre si lo es o no, cada cual tiene su opinión, pero la mía es que no lo es. Cierto, habrá muchas series que no funcionen y no sean rentables, pero estas serán compensadas por las ventas sobresalientes de muchas otras. Por lo que veo a mi alrededor, la salud del mundillo manga es muy buena y las perspectivas de futuro, excelentes.

Un año más termino con la mención al e-manga, que todavía está por llegar (y llegamos así un montón de años ya). Analizando las apps disponibles en Japón y el crecimiento del uso del manga electrónico en Japón, creo que el futuro puede ser bastante excitante en este sentido, pero un año más esto apenas se ha trasladado a Occidente, donde apenas existen opciones para comprar manga electrónico oficial en Estados Unidos y Francia, en ambos casos a precios ilógicos, con lo que es difícil que realmente se asiente. Vamos a ver cuándo y cómo se produce el gran cambio y en qué afecta este al mercado.

De nuevo, este año hemos realizado el recuento basándonos sobre todo en las listas de Listado Manga, cotejándolas con otras fuentes. Mis agradecimientos por su encomiable labor, así como a Toni Ramírez por su gran ayuda con los recuentos.

Cómo tratar a invitados japoneses

Thursday, December 10th, 2015

Observaciones que he realizado tras tratar con numerosos invitados japoneses en eventos realizados en España.

1. Se sienten inseguros si no tienen toda la información de antemano

Ayuda mucho si de antemano tienen un Excel con los horarios del evento, donde se incluya claramente a qué horas van a hacer qué: sesiones de firmas, charlas, talleres, entrevistas con la prensa. Incluso horas de recogida del hotel, etc. Y, a ser posible, que se cumplan a rajatabla en la realidad. La puntualidad es importante también para los japoneses, que vienen ya con la idea preconcebida de que “en España se es muy informal con los horarios”. Pues toca darles la sorpresa para causar buena impresión.

Según qué autores o editoriales lo van a exigir, incluso meses antes del evento. Otros tal vez ni lo lleguen a pedir, pero desde luego ayuda muchísimo que a la hora de recoger en el aeropuerto, como más tarde, puedan tener un dossier con toda esta información.

Los eventos españoles en general están muy bien, hay muy buen rollo y al final los autores japoneses lo pasan genial, pero la imagen es muy importante y hay que procurar que no se lleven la impresión de que las cosas se hacen improvisando, a salto de mata, sino que está todo bien organizado.

2. Hoja de contactos con las personas relevantes

Un documento con los números de teléfono de: intérprete, director del evento, responsable de prensa, conductor, etc. Todas las personas con las que puede tener contacto el autor, por si hay alguna emergencia.

3. Puntualidad

Ya lo he puesto en el punto 1, pero no está de más repetirlo.

4. Intérprete / acompañante

Hay autores y autores, pero casi todos ellos van a sentirse muy inseguros en España yendo por su cuenta y la mayoría no van a tener ni idea no ya de español, sino ni siquiera de inglés. Por ello, si bien es obvio que se va a requerir un intérprete con soltura y experiencia para los actos de cara al público en el evento (charlas, talleres, firmas, prensa), lo deseable es que el autor tenga un acompañante permanente, no solo cuando está dentro del evento, sino también fuera, para poder disfrutar un poco de la ciudad de acogida. No es necesario que el “acompañante” tenga un nivel exagerado de japonés, mientras pueda comunicarse más o menos bien ya será suficiente.

El intérprete-acompañante (puede ser la misma persona o dos personas distintas) tiene que estar siempre al tanto de los horarios y contactos, para que no exista sensación de descoordinación y el autor (y su séquito*) perciba que el evento funciona con total normalidad.

* El “séquito” suele estar formado por un editor o un representante de una editorial o empresa de animación, productora de música o lo que sea. A veces casi es más importante dar buena impresión al “séquito” que al propio autor, ya que eso va a abrir la puerta a más invitaciones de autores en el futuro. O, de lo contrario, si el trato no es bueno, la va a cerrar.

5. Hospitalidad

Es deseable que de parte de la organización haya siempre alguien que acompañe al autor (y su(s) acompañante(s)), a menos que este diga explícitamente que prefiere ir solo. En turismo, comidas, cenas… Contar con una persona que conoce bien el terreno, recomendar restaurantes o llevar a rincones interesantes que tal vez no salen en las guías representa una diferencia enorme para la experiencia de visita de un autor.

Tengamos en cuenta que muchos autores no han viajado mucho. Se sienten inseguros, y además tienen la imagen de España como un país donde hay muchos carteristas y hay bastante peligro de que les roben, con lo cual no se van a atrever a ir o hacer según qué cosas por sí solos. Ayudemos a desmontar esta vergonzante imagen.

6. Hotel

Según la categoría del autor, vamos a tener que recurrir a un hotel de más o menos categoría, pero ya que son invitados creo que un 4 estrellas (o un 3 estrellas que esté muy bien) es el mínimo. En todo caso, creo que es mejor que puedan estar en un hotel céntrico, ya que durante el evento van a estar en el salón de turno, pero fuera de él van a querer aprovechar el tiempo para visitar la ciudad, y eso no es muy práctico si el hotel se encuentra lejos.

Todo esto varía bastante según un montón de factores: la editorial a la que pertenece el autor, o si viene por su cuenta, la “fama” del autor y su propio “caché”, etcétera, así que es flexible, pero en el documento se resumen los grandes rasgos.

Marc Bernabé
10 de diciembre 2015

Crónica personal del XXI Saló del Manga de Barcelona

Monday, November 2nd, 2015

Acabo de volver del aeropuerto para dejar a Inio Asano y su editor y he vuelto a la oficina. Hoy no me va a cundir nada el trabajo de traducción, en parte por la “resaca” salonera y la imposibilidad de concentrarse, en parte por los muchos flecos pendientes que quedan por resolver y que van apareciendo.

Así que aprovecho para escribir un post contando mi experiencia del XXI Salón del Manga de Barcelona, así como mis impresiones.

Por primera vez en muchos años, gocé en este salón de un día entero prácticamente libre, el jueves, ya que el autor del que me encargaba, Inio Asano, no llegaba hasta ese mismo día por la noche. Así que aproveché para visitar el Salón y saludar a un montón de gente del mundillo a quien tengo mucho cariño, y dar vueltas por ahí. Me voy a dejar a gente seguro, y espero que no se ofenda nadie, pero que yo recuerde pasé por…

Misión Tokio, donde saludé a Sheila y troleé la lista de mangas que queremos que se licencien. No pude encontrarme en el mega póster de DAC porque aún lo estaban colgando… Snifff…

Wa Rei Ryu, donde también me topé con Jonathan López Vera, historiador especialista en Japón, y estuvimos “platicando” con el maestro Paco Royo sobre samuráis, ninjas y demás. Encantadores todos, muy buen rollo.

CineAsia, donde saludé a Quique, Gloria y Edu, y encima adquirí el libro de relatos FantAsia, que me dedicaron. Y también pillé al Capi Oriol Estrada para que me firmara la parte que ha escrito él.

Revista Eikyô, con Èric, Natalia, Clàudia y el ínclito JJ Román, fotógrafo, que se hinchó a sacar fotos que tengo muchas ganas de ver.

Obviamente, la pequeña mesa de Espai Daruma, un pequeño espacio donde presentamos nuestro pequeño centro cultural en Barcelona, y donde estuvieron colaborando Salva, Sergio, Gerard, Akiko, el propio Capi y mi primera profesora de japonés, Shigeko Suzuki (¡me encantó verla!). Que además (y ahí también entra Jonathan) realizaron muchos talleres sobre lengua y cultura japonesa en el espacio de “Taller de Japonismo”, con muchísimo éxito.

El espacio de Cocina Japonesa y la exposición de sake, con su responsable Roger al frente, un espacio magnífico, cada vez con mayor calidad (¡y eso que es difícil superarse!) y siempre que pasaba por allí, lleno de gente interesada en conocer técnicas culinarias y adquirir nuevos conocimientos.

Los stands, claro, de Norma (Annabel, Flor, Jose, Ángeles, Vicenç, Rafa, Òscar, Àngel…), Planeta (David), Satori (Alfonso, Marian), Bandai Namco (José Carlos, Silvia), Selecta (Manuuuuu! Javiiiii!)… Santi y Josep Maria de Joso en su espacio de “Taller de Manga”, como siempre tan agradables y solícitos, y con tantísimos conocimientos de dibujo (cuando le pasé a Santi el micro durante el taller de manga de Inio Asano para que fuera comentando lo que estaba haciendo Asano con el Photoshop quedé impresionadísimo, y ya son bastantes años que hago esto con ellos…)… Uf, tantos y tantos.

Y autores como Kenny, las Kôsen (ya habituales), a DAC (con quien me topé milagrosamente un par de veces) y también a Maria Llovet, a quien no conocía en persona y he podido felicitar por las portadas de las nuevas ediciones de Japonés en viñetas y a Andrea Jen, llegada desde Argentina para presentar su El delirio de Ani, del que conseguí una copia dedicada.

O muchos medios de comunicación, a los que ya voy conociendo de año en año, como Josep Maria Berengueras de El Periódico (otaku de toda la vida (infotaku.com!) que ya hace años que trabaja en este importante diario, cada vez con más responsabilidades), los periodistas de La Vanguardia, Ara, Avui (este año no he visto al de El País…), y medios del mundillo como Misión Tokyo, los Ramen para Dos (Diana, David y todos los “camisetas rosas”), Animanga (Chusetto con Esther), Deculture y tantísimos otros que seguro que me dejo (disculpad o avisad y os añado!).

También vi las exposiciones, comisariadas por Oriol Estrada (el Capi), todas ellas magníficas, especialmente la de Shikishi que por razones muy personales me encantó (gran parte de las shikishi expuestas eran mías). A destacar la de Hiroshima y la de arquitectura, sin desmerecer a todas las demás. Aunque en la de arquitectura hubo un lapsus que Urías pagó caro al buscarle un poco las cosquillas los de cierta editorial japonesa por un tema de permisos (la sangre no llegó al río, pero demostró con creces lo absurdamente tiquismiquis que llegan a ser los japoneses).

El equipo de interpretación respondió a la perfección. Liderado por Verònica Calafell de Daruma, todo el mundo estuvo en su sitio cuando tocaba, controlando los tiempos y haciendo un trabajo magnífico, y aún teniendo tiempo de hacer chascarrillos y bromas a través del grupo de Whatsapp.

Todo ha salido muy bien en un evento en el que todos los actos están tan juntos entre sí que cualquier pequeño retraso podría fastidiar muchísimo el plan general. Pues no hubo retrasos, un año más. Batiendo récords en cuanto a invitados y, por consiguiente, intérpretes, el esfuerzo de la propia Vero, Tessin, Luis, Agnès, Maite, Pol, Akiko, Sonoe, Naoki, Cristina y Kaori, aparte de yo mismo, ha sido encomiable. Gracias, chicos, un 10. Y a los que os haya tocado ir al flamenquito, etc., espero que lo hayáis pasado bien. XD

No puedo olvidar al staff de Ficomic, que un año más ha demostrado estar muy a la altura y han pilotado un evento tan enorme (60.000 m2, cientos de expositores y 137.000 visitantes!!!) en todas sus facetas. Felicidades a Carles, el alma del Salón, a la directora del evento Pilar, a Graziella, a Tomàs y el equipo de prensa, que han coordinado a un montón de medios para conseguir que el Salón haya tenido repercusión enorme en diarios, TV y web, etc. Y, claro, al ubicuo Oriol, que también ha actuado como portavoz del evento.

El tema del aforo es siempre complicado de gestionar. Por un lado, el deseo de que entre cuanta más gente posible, por el otro, el de la seguridad. Un equilibrio complicadísimo, que se ha solventado (no al gusto de todos, obvio) mediante el sistema de “hay tantas entradas disponibles por día, si se agotan, no se venden más”. Claro, la venta anticipada fue brutal para el sábado y se agotaron las entradas mucho antes del inicio del evento, y las del domingo poco antes de que empezara. Lo que hizo que jueves y, sobre todo, viernes, hubiera muchísimos visitantes también (lo que me parece genial). No hay soluciones fáciles a esto: poner más aforo no es sencillo por un problema puramente físico (no hay mucho espacio más), pero imagino que tarde o temprano el evento se tendrá que mudar a Fira 2 para responder a la brutal demanda, no sé.

“Mi” autor en esta ocasión ha sido Inio Asano. Francamente, infinitamente mejor de lo que esperaba, ha resultado ser un tipo magnífico, con el que nos hemos echado más de una risa, muy sincero, muy elocuente (se agradece, ya que muchos autores japoneses hablan más bien poco o no saben muy bien cómo contestar a según qué preguntas) y currante como pocos. Un auténtico placer. Y encima su especial relación con Kengo Hanazawa (de amor-odio, muy divertida, en plan Niizuma-Ashirogi de Bakuman.) ha dado muchos momentos divertidos. He tenido mucha suerte al poder interpretar, en dos años seguidos, a dos autores tan agradables de interpretar. Creo que puedo decir que he ganado dos amigos.

Qué decir en este aspecto de la organización y staff de Norma Editorial, encargados de atender no solo a Asano sino también a Tetsuya Tashiro, autor de Akame ga Kill… Por segundo año consecutivo, dos autores, el doble de complicación, y… sacado todo con un 10. Todo en hora, todo perfecto, toda la organización ha sido de 10. Siempre habrá algún fan descontento por una cosa o por otra, pero la manera de organizarse es la única posible para poder responder. Al no poder responder a toda la demanda, de algún modo hay que limitar, y creo que el sistema de sorteo previo para firmas es el más adecuado.

Respecto a los demás invitados, poco tengo que decir ya que apenas he podido cruzar palabras con ellos, o incluso a algunos ni los he podido ver. Tashiro, un tío genial, se lo ha pasado en grande y lo expresaba con vehemencia (es al que más he visto porque también era de Norma y hemos coincidido varias veces), Io Sakisaka parecía muy maja, los grupos de música, muy bien (especialmente Tancobunchin, que dicen que son brutales), los Sanda, buenísima gente, Yamamuro y Asama parecían también encantadores, la chef Nishimura, etc. Grandísimo nivel.

Siempre se critica a los salones del manga por ser “de todo menos de manga” (es decir, de cómic japonés). Pues creo que este es la excepción: he visto el stand de Norma (obviamente, tuve que ir con Asano a menudo) esquilmadísimo, y los responsables alucinando con las ventas, como nunca les he visto, incluso con cierta queja de “jo, estoy dejando de vender porque las expectativas se han superado de lejos y no me están trayendo más material desde el almacén, tardan mucho”. En otros eventos tal vez no sea así, pero en este Salón se vende MUCHO manga también, lo que es fantástico.

Y sigo pensando y sosteniendo, desde hace ya mucho tiempo, que esto va mucho más allá del puro manga (cómic): esto es una gran fiesta de un tipo de ocio centrado en el ocio japonés contemporáneo. Manga, anime, videojuegos, cosplay, dibujo en general, cultura japonesa en general (tradicional y contemporánea, como demuestra el gran éxito del Espacio Japón), gastronomía, música, karaoke, e incluso algo en principio tan poco relacionado con el manga puramente hablando como Star Wars (aunque me atrevo a decir que un porcentaje insultantemente elevado de fans del manganime son también fans de SW).

El evento se llama Salón del Manga. Cierto que ha superado ya a su nombre, pero no estoy de acuerdo en cambiarlo, en principio. Ya hemos llegado a un punto en el que cuando dices “Salón del Manga” la gente, incluso la de fuera del mundillo, asume todo esto que vemos y acabo de describir, así que como nombre, pues es un nombre y ya está.

Sobre los fans, ¿qué decir? Que os quiero mucho. Sois geniales. Me cuesta creer que nuestra afición sea tan bonita, con tan buen rollo entre la gente, principalmente joven y también otros que ya no somos tan jóvenes (en espíritu sí XD). Todo se ha desarrollado con tanta suavidad gracias a vosotros. No ha habido altercados, ni cosas desagradables como robos, malos rollos, discusiones, nada. Todos habéis esperado con paciencia cuando os tocaba esperar, habéis sido muy agradables siempre, tanto con los invitados como conmigo.

Hay varias maneras de disfrutar el Salón: simplemente yendo y dando una vuelta, quedando con los amigos, o bien hacer como Fuenser, venido expresamente desde Fuenlabrada, y al que vi desde el jueves a primerísima hora hasta el domingo a ultimísima: vi su planning y se había estudiado perfectamente todo el Salón y elegido dónde quería ir a qué hora de cada día, disfrutando al máximo de cada minuto. Algo así es posible en el Salón del Manga de Barcelona, donde todos los implicados procuramos siempre ir perfectamente en hora.

Si alguien no ha podido conseguir una foto o una firma, pido mil disculpas: entended que los autores, sobre todo los más solicitados, son personas, y como tales se cansan y necesitan cosas tan básicas como ir al baño o tomarse un momentito de relax (en el caso de Asano, un cigarrillo de vez en cuando). Y aun así solo he visto a Asano decir que no a una persona que quería una firma cuando le “asaltó” por un pasillo, simplemente porque venía de firmar durante 2 horas seguidas, de hacerse un montón de fotos, y teníamos que irnos corriendo porque estábamos llegando tarde.

En definitiva, sois la hostia. Gracias.

¡¡¡Nos vemos del 29 de octubre (sábado) al 1 de noviembre (martes) de 2016!!!

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