El blog de Marc Bernabé

Kiseijū (Bestia parasitaria)

Tuesday, August 19th, 2014
  • Título: 寄生獣 –Kiseijū– (Bestia parasitaria)
  • Autor: Hitoshi Iwaaki
  • Editorial: Kōdansha
  • Revista: Afternoon
  • Años publicación: 1988-95
  • Clasificación: sobrenatural, aventuras, horror
  • Tomos: 8 (edición kanzenban)

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El manga Kiseijū es uno de los favoritos de los japoneses de mi generación y hace tiempo me leí el primer tomo, creado por Hitoshi Iwaaki, que más tarde presentaría Historie, que reseñé hace ya seis años en este mismo blog. La obra me gustó, pero al no tener acceso en ese momento al resto de ella tuve que dejarla ahí. Hace poco me entraron muchas ganas de leerla de nuevo y, esta vez sí, de hacerlo de forma completa. En un primer momento no supe muy bien por qué tuve tantas ganas repentinas de leerla como es debido, pero al poco caí en que seguramente es una cuestión de mi subconsciente: como en los últimos días había leído que han anunciado un anime que se empezará a emitir en octubre de este año, y también una película de imagen real que se estrenará a finales de noviembre, seguramente el dato se había quedado en mi mente hasta finalmente lanzarme señales de “léela de una vez”.

Escribo esta reseña cuando apenas he leído dos tomos y medio de los 8 de los que consta la edición kanzenban de la obra, pero creo que si fuera a escribirla habiendo leído un poco más apenas variaría mucho, así que allá va.

La premisa de la historia es que un día, sin que sepamos muy bien por qué ni cómo, una especie de esporas del tamaño de una pelota de tenis caen en muchos rincones de la Tierra. Al cabo de pocas viñetas, vemos cómo las esporas se abren y de su interior aparecen unos bichos que parecen gusanos de pico afilado, que se introducen en las cabezas de las víctimas humanas para parasitarlas. Estos parásitos se hacen con el control del cuerpo de sus huéspedes sustituyendo su cabeza, que se convierte a su vez en una especie de arma, ya que es capaz de desmontarse y cambiar de forma (por ejemplo, adoptando formas afiladas, como de espada o punzón –Ojo, este manga es anterior a Terminator 2–).

Sin embargo, el caso de Shin’ichi, nuestro protagonista, es especial: por pura casualidad, se da cuenta de que el parásito intenta penetrar en su cabeza a través de su oído o su nariz y reacciona intentando detener la trayectoria del bicho con la mano… Con la consecuencia de que el parásito termina alojándose en su brazo y fijándose y asimilándose con él de forma irreversible.

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Shin’ichi y su “inseparable” Miggy, en una escena cotidiana.

Pronto descubrimos que estos parásitos tienen voluntad propia y una capacidad enorme de aprendizaje. El brazo de Shin’ichi, que al estar bajo el control del parásito puede adoptar todo tipo de formas y “generar ojos” o “bocas”, por ejemplo, actúa por su cuenta, estudiando libros y haciendo todo tipo de cosas con o sin permiso de Shin’ichi. El pobre protagonista, resignado, acaba rindiéndose a la evidencia y aceptando la presencia de ese ser que se aloja en su brazo, al que llama “Miggy” (migi significa “derecha” en japonés, y es que el bicho ha poseído su brazo derecho). Así, en vez de una relación de parásito-huésped, la relación en el caso de Shin’ichi y Miggy pasa a ser de simbiosis, ya que Miggy no podría vivir sin Shin’ichi y Shin’ichi no puede deshacerse de Miggy.

Sin embargo, por otro lado el resto de los parásitos que sí han conseguido su objetivo de controlar a las personas actúan asesinando horriblemente a otras personas… Y como los bichos estos se detectan entre sí a distancia, Shin’ichi correrá peligro más de una vez al llamar la atención de estos sanguinarios seres, lo que dará pie a emocionantes luchas y situaciones extremas de todo tipo.

Lo mejor

  • La premisa es original y está muy bien llevada.
  • El cariño que se le coge a Miggy.
  • El horror subyacente en el manga está muy bien llevado, y al combinarse con escenas más del día a día, incluso hasta de humor, nos proporciona un manga la mar de entretenido.
  • Las situaciones de enfrentamiento, así como el espectáculo que supone ver a los parasitados “desmontando” sus cabezas para disponerse a atacar, están muy bien llevadas.

Lo peor

  • El dibujo no es precisamente el fuerte de Hitoshi Iwaaki, pero esto nunca ha sido un impedimento en el mundo del manga japonés, donde se valora más un guión bien llevado e interesante que el dibujo que lo acompaña. No hay más que ver, sin ir más lejos, el reciente caso del increíble fenómeno de Ataque a los titanes.

Ping Pong

Friday, July 25th, 2014
  • Título: ピンポン –Ping Pong–
  • Autor: Taiyō Matsumoto
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Big Comic Spirits
  • Años publicación: 1996-97
  • Clasificación: deportivo, experimental
  • Tomos: 5

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Ya hace años, me leí parte de esta historia y también en su momento vi la película de imagen real basada en ella, y es una historia que me gusta mucho (enseguida explicaré por qué) que había dejado medio olvidada. Hasta que me enteré de que Masaaki Yuasa, un director de anime que me gusta muchísimo por tener un estilo inimitable (me flipa su película Mind Game, y también dirigió la película de Shin Chan más sui géneris, que también me gusta mucho: Aventuras en Henderland) está dirigiendo una serie de anime basada en este manga de los años 90.

Me puse a ver el anime y efectivamente no me decepcionó, es una obra bastante experimental y muy bien hecha (no gustará a todos los públicos, solo al gafapasta o cansado de siempre lo mismo y gustoso de algo fresco de vez en cuando) que adapta a la perfección el manga original. Totalmente recomendado siempre que te guste lo diferente y poco convencional. Si lo tuyo es Naruto o One Piece, entonces mejor ni te acerques a él.

Ping Pong cuenta la historia de dos chicos, Peko (Yutaka Hoshino) y Smile (Makoto Tsukimoto) que forman parte del club de ping pong de un instituto y participan en los diferentes torneos. Normalmente, los mangas deportivos tienen dos tipos de protagonista: el que es un genio innato (que suele ser el “rival” que al final pringa por arrogancia) y el que no lo es necesariamente pero con esfuerzo consigue la victoria. Sin embargo, Matsumoto se cargó todos los clichés del manga deportivo con esta obra: al principio puede parecer que es Peko, un chico muy abierto, bastante polémico y chuleras, el que tiene el don; mientras que Smile, un chaval de gafas, callado, cabizbajo y que nunca sonríe (de ahí su irónico apodo) es su sidekick, que a duras penas está allí porque simplemente se esfuerza por estar a la altura de su amigo de toda la vida.

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¿Quién dijo que el ping pong no podía ser excitante?

Pero pronto vemos que no es así necesariamente: es Smile el que realmente tiene el don y, aunque a regañadientes, su profesor consigue motivarle a su manera para que se esfuerce más y pueda superar a otros rivales. Uno de los momentos más impactantes de la serie, a mi entender, es cuando aparece un chico que, cuando nos cuentan su background, vemos que es un monstruo del esfuerzo, que todo lo que ha conseguido ha sido no por ser especialmente bueno, sino por entrenar como un loco. Y Smile va y se lo carga, con lo que ahí el autor Taiyō Matsumoto desmonta parcialmente uno de los dogmas más férreos de la mentalidad japonesa: el esfuerzo por encima de todo lo demás (digo “parcialmente” porque es cierto que Smile tiene un don, pero también es cierto que se esfuerza a su vez).

En cuanto al dibujo, es el Taiyō Matsumoto de los años 90, mucho más cercano a Tekkonkinkreet que a Takemitsu Zamurái o Sunny con un estilo muy suelto y muy poco “manga” que chocará a los no profanos que piensen que el estilo del manga es más o menos siempre igual con todos los autores. La puesta en escena me parece brutal, con un manejo magistral de las viñetas para dar sensación de velocidad e incluso ansiedad sobre todo en los partidos, que son cortos pero intensos.

Lo mejor

  • Un gran manga con un argumento sorprendente y muchas lecturas.
  • Un dibujo peculiar con una puesta de escena inmejorable.
  • No solo los protagonistas tienen carisma, sino sobre todo los rivales. China, Sakuma, Dragon… Impresionantes, todos a su manera.

Lo peor

  • Muy pocos valorarán realmente lo grande que es este manga.

Shima Kōsaku – Índice

Tuesday, April 8th, 2014

Voy a utilizar esta entrada como un índice de las diferentes reseñas de las varias sagas de la serie Shima Kōsaku que estoy realizando poco a poco.

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Buchō Shima Kōsaku (Jefe de departamento Kōsaku Shima)

Tuesday, March 18th, 2014
  • Título: 部長島耕作 –Buchō Shima Kōsaku– (Jefe de departamento Kōsaku Shima)
  • Autor: Kenshi Hirokane
  • Editorial: Kōdansha
  • Revista: Morning
  • Años publicación: 1992-2002
  • Clasificación: empresarial
  • Tomos: 13

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Hace tiempo que no me decido a escribir reseñas para este blog, y la respuesta a eso está en que apenas leo tomos sueltos de manga porque… ¡estoy absolutamente enganchado a las aventuras de Kōsaku Shima! Ya os hablé hace poco de esta saga del salaryman más famoso del manga, y os conté que había empezado a leer su primera serie, Kachō Shima Kōsaku (Jefe de sección Kōsaku Shima) y que me tenía en vilo. Pues bien, en cuestión de poco tiempo me leí los 17 tomos de que consta esta serie e inmediatamente pasé a su secuela, esta Buchō Shima Kōsaku (Jefe de departamento Kōsaku Shima).

En estos momentos me encuentro ya leyendo el tomo 9 (de 13), por lo que podéis imaginar que sigo totalmente fascinado por las aventuras de este ejecutivo en su empresa, la ficcional Hatsushiba. Os comenté en Kachō que me sorprendía mucho el aspecto erótico de la serie, y es que Shima no paraba de conquistar a mujer tras mujer, pero eso solo fue en los 6 o 7 primeros tomos de la serie. Más adelante, la mujer de Shima decide divorciarse de él y es en ese momento cuando él decide, aunque no de forma argumentada ni aparentemente consciente, sentar un poco la cabeza. A partir de entonces, no solo Shima deja de tener relaciones sexuales con mujeres de todo tipo, sino que incluso decide conscientemente evitar las insinuaciones que recibe. Es un poco como si Hirokane, el autor, hubiera sido muy criticado por este aspecto y hubiese querido redimir un poco al personaje y darle una pátina más respetable. La única relación un poco fija de Shima es con Kumiko Ōmachi, una chica que había sido su subordinada y que se descubre que es la hija del amante del fundador de su empresa, ya fallecido. Esta ex amante es muy rica, posee muchas acciones de la Hatsushiba, con lo que su hija Kumiko resulta ser no solo un gran partido, sino también fuera del alcance realista de Shima. Aun así, ambos van manteniendo cierta relación a distancia, relativamente libre pero estable, en la que impera el amor mutuo. De hecho, el amor que siente Shima por Kumiko es el principal motivo por el que evita conscientemente liarse con otras mujeres, ya que decide, de nuevo de forma no argumentada, declinar todas las insinuaciones para serle fiel a la joven (que por cierto casi podría ser su hija).

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El supersalaryman Shima partiendo la pana en La France.

Varios éxitos de Shima en su andadura como jefe de sección provocan pues que ascienda a jefe del departamento de promoción general de la empresa, puesto en el que destaca mucho por su excelente hacer. Sin embargo, más tarde explota la burbuja económica japonesa y unos años después el actual director general de la Hatsushiba, el señor Nakazawa (del que Shima es gran confidente), decide retirarse. Previendo que su retirada va a conllevar ciertos problemas a Shima, Nakazawa le propone trasladarle a la empresa filial Hatsushiba Trading, que se dedica principalmente al comercio de vinos de gran calidad desde Francia a Japón.

Así, la primera parte de Buchō Shima Kōsaku es una especie de excusa para que Kenshi Hirokane, el autor, hable largo y tendido sobre su pasión de la época, los vinos franceses. Vemos a Shima negociando la adquisición de caros vinos en Francia, así como participando en subastas en casas londinenses como la Sotheby’s (no sale ese nombre, pero vamos, se sobreentiende). Como no podía ser de otra forma, Shima consigue, con la ayuda de Kumiko y otras carambolas de la vida, hacerse con la distribución exclusiva de un vino que aún no ha salido al mercado pero que resulta ser una auténtica gallina de los huevos de oro. Shima, de nuevo, consigue apuntarse otro éxito en su haber, a pesar de que al principio no sabe nada de vinos. Pero eso lo usa Hirokane como excusa para contarnos la vida y milagros de los vinos franceses, desde las particularidades de su región de origen (Burdeos, Borgoña, etcétera) hasta comentarios sobre las marcas más prestigiosas y las mejores añadas.

Más tarde, y esta es la tesitura en la que me encuentro ahora, mandan a Shima a una empresa filial que se dedica al negocio de la música: Sunlight Records. Que está muy afectada por la crisis y los malos vicios acumulados desde hace muchos años, por lo que la misión del super salaryman consiste en realizar una desagradable e ingrata reestructuración empresarial extensiva para hacerla viable. Con Japón en plena crisis galopante, Shima se ve obligado a investigar los malos vicios de esta empresa, identificar a los empleados más nocivos y darles la ingrata noticia de que van a tener que ir al paro. Paralelamente, destacan sus esfuerzos por conseguir nuevos éxitos para la discográfica, desde “reinventar” a una veterana y ya un poco pasada de moda cantante de enka para volver a colocarla en el candelero hasta descubrir a una nueva cantante, muy joven (¡que resulta ser hija suya, de la época en la que tuvo una amante en Estados Unidos!), en un caso que a mí me recuerda sobremanera al de la famosa Hikaru Utada. No me cabe duda de que Hirokane se inspiró en Utada para realizar esta saga de la joven cantante, ya que además concuerda perfectamente en el tiempo: si Utada fue lanzada al estrellato en 1999, la saga de esta chica empieza sobre el año 2000 en las páginas del manga.

De nuevo, se trata de una serie de manga bastante espesa, con bastante diálogo especializado, pero que a mí ha conseguido fascinarme. En parte, es un viaje por la economía japonesa, empezando por la época de la gran burbuja, donde todo era Jauja (la serie Kachō) y ahora por la época en la que los japoneses debían apretarse el cinturón y pagar por los excesos cometidos (la serie Buchō). De momento seguiré leyendo y posiblemente dentro de unos días o semanas leáis una próxima reseña, esta vez sobre la siguiente saga, Torishimariyaku Shima Kōsaku (Gerente Kōsaku Shima).

Lo mejor

  • Un viaje por la economía japonesa de los últimos 30 años.
  • Muchos detalles sobre temas variados, en este caso sobre vinos y la industria de la música.

Lo peor

Igual el tema del vino se le fue demasiado de las manos a Hirokane; la obra pasó de ser un manga sobre un oficinista a ser un manga sobre vinos. Afortunadamente, pudo corregir la trayectoria.

Bōken shōnen (Chico aventurero)

Wednesday, February 5th, 2014
  • Título: 冒険少年 –Bōken shōnen– (Chico aventurero)
  • Autor: Mitsuru Adachi
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Big Comic Original
  • Años publicación: 1998-2005
  • Clasificación: costumbrista, historias cortas
  • Tomos: 1

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Tras leer algunas de las historias más representativas de Mitsuru Adachi, autor que me parece entrañable, me apetecía leer algo distinto suyo. Y si sus obras son principalmente para público juvenil, de muchos tomos y generalmente de temática comedia romántica con el deporte como telón de fondo, desde luego Bōken shōnen no puede ser más atípico en su obra: este es un tomo único que recopila siete historias cortas publicadas en una revista para público adulto y de temáticas variadas, pero todas ellas con cierto regusto adulto.

Boken Shonen de Mitsuru Adachi

Una de las bonitas páginas a color con las que empieza cada una de las historias.

No voy a reseñar cada historia, sino que prefiero expresar mi opinión global sobre el tomo. La verdad es que esperaba más de esta lectura y, aunque no puedo decir que me haya decepcionado en su totalidad, sí que pensaba que Adachi daría para más en el campo de la historia corta para adultos. Hay alguna historia que me ha gustado, y alguna, como por ejemplo la última, que realmente ha llegado a mí, pero otras son bastante anodinas e incluso hay un par que, sorprendentemente para ser de Adachi, tienen una narración bastante confusa y cuestan de seguir.

Eso sí, en el plano gráfico Adachi se ha esmerado mucho en este caso, ya que todas las historias cuentan con una calidad de dibujo bastante superior a la habitual y se inician con preciosas páginas a color. En este aspecto, el tomo es una gozada y es más que digno de figurar en lugar preferente en la estantería de cualquier aficionado a este autor.

Lo mejor

  • El plano gráfico y las páginas a color.
  • Alguna historia que está realmente bien.

Lo peor

  • Globalmente, esperaba más de Adachi en este campo.