El blog de Marc Bernabé

Makoto-chan House y Tokiwa-sô; un paseíto por Tokio

Friday, December 12th, 2008
Esta tarde he estado dando un paseíto de estos que tanto me gustan por Tokio, mapa en mano y con dos o más puntos relativamente cercanos entre sí que quería visitar y muchas ganas de andar. Hoy, cómo no, he estado en dos sitios “mangueros”.
Primero me he acercado a Kichijôji, donde el ínclito Kazuo Umezu (el protagonista del “Adivina qué mangaka es” más reciente) se ha construido una polémica casa muy de su estilo. La casa se llama “Makoto-chan House” y es un homenaje a una de sus obras más famosas, Makoto-chan, cuya secuela comenté en este post.

A la izquierda, la Makoto-chan House, en medio del vecindario. Tampoco canta tanto, ¿no?
Vista frontal

¡El tío se ha puesto un buzón “vintage” de verdad!

Como veis, la casa está pintada a rayas rojas y blancas, que es el estilo que se asocia a Umezu (siempre va con camisetas de esta guisa) y tiene detallitos muy curiosos. En un principio, se ve que los vecinos se quejaron mucho de la “aberración” que representaba esta casa e incluso le llevaron a juicio para que no la construyera, pero ahora parece que se han calmado las cosas. Se supone que Umezu vive y trabaja en este lugar (aunque no sé seguro si vive o no, creo que su estudio está aquí). Hace relativamente poco que se inaguró, por cierto: fue en abril de este año 2008.

Una panorámica de la casita


Un detalle de la característica torre en forma de cara


La casa está muy cerca de la estación de Kichijôji, a apenas unos 5 minutos andando, por lo que es fácil de visitar. Incluso se puede combinar perfectamente con un paseo desde el Museo Ghibli (ruta desde el museo Ghibli hasta Makoto-chan House). Yo no lo he hecho pero calculo que como mucho habrá media horita a pie atravesando el parque de Mitaka y la zona residencial con unas casitas de agárrate y no te menees.
Al volver a la estación me he encontrado una tienda de libros de segunda mano increíble. Tenían de todo y la sección de manga, aunque bastante pequeña, era curiosísima porque no era de las típicas que tienen manga de segunda mano reciente, sino que tenía cosas muy recientes mezcladas con cosas realmente antiguas y rarísimas. Por ejemplo, me he encontrado y comprado un libro-revista de 1968 (¡40 años!) de la Ribon con una versión manga de Lo que el viento se llevó realizada por la veteranísima decana del shôjo Miyako Maki (esposa de Leiji Matsumoto, por cierto). ¡Increíble! Por supuesto, cuando me lo lea lo comentaré aquí.

La tienda de libros de segunda mano


Vista del interior de la tienda. ¡Yo vuelvo!


Lo suyo en este punto, en un viaje “normal”, es subir al tren en Kichijôji y, a escasas cinco o seis estaciones en dirección Shinjuku se encuentra Nakano, con el inefable edificio Broadway, meca del otakismo japonés; sería una parada lógica en un recorrido manguero Museo Ghibli – Makoto-chan House, Broadway – Tokiwa-sô. Pero como en invierno oscurece muy pronto, he decidido pasar por alto esta fase y me he dirigido hasta la siguiente estación, Higashi-Nakano, donde he hecho un trasbordo a la línia Ôedo hasta Ochiaiminaminagasaki (pronunciar sin respirar XD). El objetivo: visitar el sitio donde en su momento estuvieron los famosos apartamentos Tokiwa-sô, los “apartamentos del manga”. Este es el lugar por si alguna vez os apetece ir, aunque ya veréis que no hay nada que valga la pena, la verdad, es más la gracia de ir y presentar los respetos a los dioses del manga que otra cosa. Los muy capullines de los japoneses, en vez de preservar el edificio y habilitarlo como museo o algo así, lo derribaron en 1982. ¡Para mear y no echar gota!
En fin, ya he hablado mil veces de Tokiwa-sô en este blog, pero aun así en principio ahora venía todo el rollo de Osamu Tezuka, Fujio Fujiko, Shôtarô Ishinomori y tal y pascual, pero una extraña conexión mental con Alejo, genial responsable del genial Glob! (¡no es peloteo, lo juro -James, que te conozco XD-! ¡Me encanta el Glob!) ha hecho que justo hoy, mientras yo estaba paseando por las calles que pisaron estos monstruos del manga, él estuviera escribiendo y publicando un post sobre esto mismo, así que pongo un link y os ahorro el rollo: os dejo con Alejo, que os contará qué fue el Tokiwa-sô.
La verdad es que no esperaba ver nada especial en el lugar, quizás una plaquita conmemorativa o algo (aunque ni siquiera esto me esperaba, conociendo a los japoneses), y me he sorprendido al ver este cartel, que es un poco cutrillo, pero que es mejor que nada.

“El distrito comercial en el que estaba el Tokiwa-sô: Calle Comercial Minaminagasaki Nikoniko y Calle Comercial Jiyûdôri Ninu – 1953 a 61 aprox. – Aquí estuvieron las raíces de los dioses del manga – El lugar sagrado del manga en el que pasaron su juventud los dioses del manga (Osamu Tezuka, Fujiko Fujio, Shôtarô Ishinomori, Fujio Akatsuka) – Entrada al lugar donde estaba el Tokiwa-sô – Antes, el Tokiwa-sô se encontraba al final a la derecha de este callejón, donde actualmente está la editorial Nihon Kajo”

¡En este lugar exacto estaba el Tokiwa-sô! ¡Reverencia! Actualmente hay una editorial.


Edificio de apartamentos muy cerca del antiguo Tokiwa-sô.


Los callejones de la zona

Tras la visita y merodear un poco por los alrededores, he decidido irme andando hasta la estación de Kanamechô porque me iba bien para coger el metro, y de camino he pasado por los alrededores de la estación de Shiinamachi, que son realmente pintorescos, y he dado un paseíto buenísimo en un día de invierno bastante cálido y agradable y con una atmósfera limpísima. Esto es lo bueno del invierno japonés: aunque haga frío, la atmósfera suele estar muy limpia y el cielo azul, es un tiempo ideal para ir a sacar fotos.

El distrito comercial Nikoniko


Niños flipándose ante un extranjero con cámara (hacía mucho que no me pasaba esto en Tokio, je je)


Papel de váter de Shin-chan y Chibi Maruko-chan. ¡No lo había visto nunca! Si alguna vez tengo ganas de limpiarme el culo con Shinnosuke, ¡ahora ya sé cómo! XD


La zona cerca de la estación de Shiinamachi


Aparte, como bonus track, ayer estuve con mi amiguete David, al que supliqué que por favor me dejara participar en la genial sección “La bebida del día” de su blog Nihoneymoon. Y visitando a David desde Nara estaba otro David, más conocido como “Flapy”, autor del visitadísimo y premiadísimo blog Flapy in Japan, que también aprovechó para hacerme una entrevista en vídeo. No creo que ninguno de los dos Davides tarde mucho en subir este material en el que me humillo públicamente, así que permaneced atentos a vuestros monitores! XDDD

Kazuo Umezu

Friday, December 5th, 2008

Atención: este post está escrito bajo el antiguo formato de “Adivina qué mangaka es”, en el que se presentaba una foto antigua del mangaka y el lector debía adivinar de quién se trata. Ahora el formato ha cambiado, pero dejo la redacción del artículo tal cual.

Los dibujantes de manga suelen ser gente bastante anónima, y no es raro que muchos de ellos no se dejen fotografiar o ver en público, por lo que a veces incluso llega a ser una incógnita si un dibujante o guionista en concreto es hombre o mujer. Esto antes no se daba tanto, pero sí es cierto que conseguir fotos de caretos de mangaka no es algo que sea tan sencillo como a priori podría parecer.
Sin embargo, hace poco pude conseguir un libro muy interesante, publicado en 1982, que da un repaso a la historia del manga hasta ese año y en el que se analizan varias obras y, además, se ofrece información acerca de sus autores y de las circunstancias históricas en las que fueron escritas. Aparte de ser muy buen libro, la gracia que tiene es que en él salen fotografías de todos los mangaka de los que se habla, tomadas en los alrededores de 1982. Y, por lo tanto, ¡este libro se convertirá en una verdadera mina para seguir alimentando esta sección!

Empezaremos con uno fácil, a ver si adivináis de quién se trata. Digo que es “fácil” porque sus facciones no han cambiado mucho en estos 25 años transcurridos, y además es alguien bastante notorio y que sale a menudo por la tele, revistas o libros (en Japón, claro). El primer “invitado” proveniente del libro, pues, es este de aquí:


¿Lo sabes? Si no, no tienes más que hacer clic en el link de “Leer el post entero” de aquí debajo y lo sabrás enseguida…

Time machine: 26 años más tarde…

¡A que te pego con el mesheroooo!

Pues es Kazuo Umezu (o Umezz, como al parecer quiere ser llamado en grafías occidentales), gran dibujante con más de 40 años de carrera y uno de los principales creadores del género de terror. En España le estamos conociendo gracias a la edición en curso de Aula a la deriva, una de sus obras más famosas y que a mí personalmente me gustó mucho, como se puede comprobar en este post.
Aparte de terror, se especializó en humor, sobre todo gracias a Makoto-chan, una comedia de dudoso gusto, muy tosca y basta, pero que tuvo un gran éxito en Japón. Además, tampoco se cerró nunca ninguna puerta y trabajó el shônen e incluso el seinen.
Umezu es un creador peculiar. Siempre va vestido a rayas rojas y blancas y en los últimos años aparece a menudo en la tele japonesa como “invitado gracioso” (en Japón, a estos invitados-famosuelos les llaman “tarento” a pesar de que “talento” real muchas veces no tienen ninguno XD). Últimamente ha salido bastante por las noticias porque se ha construido una casa muy particular en el barrio de Kichijôji, cerca de Tokio (una casa muy polémica, ya que sus vecinos se han quejado y amenazan con llevarle a juicio para que la derribe), que está entre los destinos a visitar en mi próximo viaje a Japón… Que empieza mañana. ¡Permaneced atentos a este blog, porque la visita promete!

¡Gwashi!

Chô! Makoto-chan

Saturday, October 4th, 2008
  • Título: 超!まことちゃん -Chô! Makoto-chan- (¡Súper! Makoto-chan)
  • Autor: Kazuo Umezu
  • Editorial: Shôgakukan
  • Revista: Shônen Sunday
  • Años publicación: 1988-89
  • Clasificación: shônen
  • Tomos: 3

Hay algunos libros japoneses cuya edición es una auténtica maravilla y un derroche de creatividad, originalidad y belleza, y además a unos precios muy asequibles. Con una población de 130 millones de personas, muchas de ellas ávidas lectoras, las cifras de ventas de los productos editoriales permiten hacer filigranas y, aun así, mantener unos precios que en España serían del todo impensables.
Este es el caso de las ediciones de la colección Umezz! Perfection, que conmemora el 50º aniversario del debut del mangaka Kazuo Umezu. Hace ya bastante tiempo me compré el tomo Hebi Onna, el número 1 de esta colección, y hacia finales del año pasado adquirí los tres mega-tomos de Hyôryû Kyôshitsu, obra que reseño aquí y que pronto será publicada en España. Como comentaba en la reseña de esta última obra, es alucinante las filigranas y efectos que los diseñadores de los libros han conseguido en esta colección, así que decidí que adquiriría otras obras de Umezz! Perfection, primero para leerlas (porque Umezu es uno de los grandes) y segundo para poder apreciar de cerca esa maestría en la edición de libros. Y la obra elegida fue esta Chô! Makoto-chan.
Makoto-chan es una de las obras más representativas de Kazuo Umezu y del manga de gags absurdos y escatológicos en general. Fue publicado entre 1976 y 1981 en la Shônen Sunday y se convirtió en uno de los fenómenos de la época. En cierto modo, este es uno de los “padres” de mi queridísimo Dr. Slump, de Akira Toriyama. La serie se hizo tan popular que el extraño signo que Makoto hace a veces con las manos, acompañado del grito ¡Gwashi!, fue imitadísimo entre niños y adultos. Incluso ahora, este ¡Gwashi! es popular y reconocido en Japón, hasta el punto de que UniQlo, una conocida marca de ropa, ha hecho una camiseta con la mano y el ¡Gwashi! dentro de su colección de camisetas conmemorativas del 50º aniversario de las revistas Shônen Sunday y Shônen Magazine (una camiseta, por cierto, que unos amigos me regalaron y que llevo con todo el orgullo del mundo, je je).
Especial Gwashi en la página oficial de Kazuo Umezu: La historia de Gwashi (con ilustraciones) / Haz tu propia mano Gwashi (imprimiendo y recortando la imagen que prefieras)

¡Vamos a la playa!
Curiosamente, sin embargo, en la colección Umezz! Perfection solo se encuentra disponible la secuela de Makoto-chan, que no es otra que Chô! Makoto-chan, el manga que reseño en esta ocasión. Fue publicado entre 1988 y 1989 y en su origen tenía el mismo título de Makoto-chan, aunque con el subtítulo Heisei-ban (Versión Heisei*). Aunque los 4 tomos de los que constaba originalmente fueron publicados en aquella época, no se reeditaron durante mucho tiempo y acabaron siendo una pieza de coleccionista. Supongo que en parte por eso pensaron que conseguirían más notoriedad y ventas publicando Chô! Makoto-chan antes en la colección Umezz! Perfection.
* Heisei es el nombre de la era actual y designa al reinado del actual emperador Akihito. Empezó a principios de 1989, con lo que el año 2008 es conocido en Japón como “Año 20 de Heisei”.
Pasando a lo que es la obra, se trata de historias autoconclusivas con gags. El protagonista no es otro que Makoto-chan, un niño de guardería que siempre va con cara de tonto por la vida y el moco colgando. Además, habla fatal y realmente cuesta seguir lo que dice. Su familia tampoco le va a la zaga: una hermana mayor de aspecto finolis, el padre, la madre y los dos abuelos, todos ellos tontos hasta decir basta. Las historias no tienen demasiado argumento en sí, la verdad. Una puede ir de un día en la playa de la familia, otra de que a Makoto le da por trastear con la cámara de vídeo de su padre, etc. La principal característica del manga es la absoluta y bestial escatología que destila.
Si alguien se escandaliza porque a Arale le dé por llevar en la mano cacas pinchadas en un palo, con Makoto-chan puede llegar a sufrir un patatús. La verdad, conozco varios mangas bastante burros en este sentido, pero creo que Makoto-chan se lleva la palma en lo que se refiere a guarradas a cuál más bestia. En este primer tomo, por ejemplo. hay un episodio que va de un lavabo que no se traga la mierda por mucho que tires la cadena… ¡Y da verdadero asco! Y lo más curioso es que Umezu no se corta a la hora de dibujar guarradas: el protagonista de la marranada de turno puede ser tanto Makoto como su madre (que aparece cagando a lo bestia), su abuela (que aparece en pelotas) o cualquiera. Solo para estómagos poco sensibles. Lo curioso es que se publicó en una revista shônen, para público infantil y juvenil… Si aquí ponen el grito en el cielo por las tonterías de Shin-chan, no puedo imaginarme lo que dirían con Makoto-chan.
En lo que respecta al libro en sí, pues sencillamente diré que es la edición de manga más alucinante que he visto nunca. Absolutamente preciosa. Desde efectos en relieve en portada pasando por bloques de páginas satinadas, otras mates, otras en color, un pequeño libreto a color desplegable encuadernado en medio del libro… ¡Yo qué sé! Una auténtica maravilla de la edición que hace empalidecer a cualquier Kanzenban de por ahí, en serio. Y esto solo por unos 1200 yenes, que vendrían a ser unos 7 euros aproximadamente. Para mear y no echar gota.

Nueva licencia manga – Aula a la deriva

Tuesday, August 26th, 2008
Acabo de ver en La Cárcel de Papel que Ponent Mon ha anunciado la licencia de la desconcertante obra Hyôryû Kyôshitsu (Aula a la deriva) del gran Kazuo Umezu. Como ya viene siendo habitual en este blog, añado la referencia en la lista de aquí al lado. ¡Uno más que pasa a engrosar la lista de títulos comentados en este blog que dejan de ser inéditos en nuestro país!
Por cierto, en ese post, del 1 de enero de este mismo año, decía que veía complicado que se editara esta obra en España, que “tal vez en unos años” la veríamos por aquí. Pues ocho meses han durado mis “unos años”. Anda que podría ganarme la vida como “pitoniso”… XDD

Hyôryû Kyôshitsu (Aula a la deriva)

Tuesday, January 1st, 2008
  • Título: 漂流教室 -Hyôryû Kyôshitsu- (Aula a la deriva)
  • Autor: Kazuo Umezu
  • Editorial: Shôgakukan
  • Revista: Shônen Sunday
  • Clasificación: Shônen
  • Tomos: 3 (colección Umezz Perfection!)
Como buen aficionado al manga clásico, ya hacía un tiempo que quería leer alguna obra de Kazuo Umezu, uno de los grandes del manga setentero y ochentero. Se ve que Umezu “himself” es todo un personaje, pero de eso posiblemente ya hablaré en otra ocasión Es uno de esos pocos autores cuyo nombre aparece siempre en las listas de mangakas más influyentes de la historia del manga -sin ir más lejos, el grandioso Junji Itô es su heredero más directo-, pero por alguna razón, hasta hace relativamente poco no había leído. Hace un par de años, vi en una librería una nueva edición de su historia Hebi Shôjo (La chica serpiente) y no dudé en adquirirla. Luego resultó que esa edición de Hebi Shôjo no era más que el primer libro en la colección Umezz Perfection! de la editorial Shôgakukan.
En mi viaje más reciente a Japón, el mes pasado, descubrí en una librería un tomo muy grueso y preciosamente editado: era el primer tomo de Hyôryû Kyôshitsu, una de las obras más representativas de Kazuo Umezu y la octava en ser editada en esta colección (aquí están todas las portadas, una pasada todas ellas). Un tomo precioso, de más de 750 páginas, con una calidad de reproducción impresionante, un papel excelente (que, curiosamente, en algunos pliegues es de color beige claro y menos satinado que el normal, desconozco el porqué pero el efecto es genial) y otros detalles que hay que verlos para creerlos. Esta obra se edita completa en 3 de estos tomos y el último acaba de salir en Japón el pasado día 26 de diciembre.
Estamos ante una historia muy cruda, que comienza con un niño que tiene una pelea bastante heavy con su madre y le jura que “no volverá nunca más a casa”, a lo que ella replica que “perfecto, porque yo no quiero volver a verte nunca más”. Más tarde, el niño va al colegio y, al poco, ocurre un terrible terremoto. Cuando se quieren dar cuenta, el colegio entero se encuentra situado en medio de la nada, un terreno yermo e inhóspito. Por la otra parte, en la ciudad, en el sitio donde estaba el colegio no queda más que un enorme agujero.

Umezu no se corta un pelo
Pese a que el título es Hyôryû Kyôshitsu (Aula a la deriva), la verdad es que es un poco engañoso, ya que no es un aula, sino un colegio entero; ni tampoco va a la deriva, sino que simplemente se traslada a otro lugar. La verdad es que es un poco raro, ¿no? Pero bueno, así es como empieza una historia colosal. Por un lado, el drama del niño y su madre, carcomidos por el arrepentimiento por las fuertes palabras que se dijeron antes de separarse. Por el otro, la situación de un colegio de primaria entero en medio de un lugar inhóspito; el no saber qué hacer, la incertidumbre, el pánico, la locura enfermiza en la que acaban cayendo los maestros; el descontrol y los llantos de los niños más pequeños, etc.
Umezu tiene una forma de narrar increíblemente veloz y cruda, directa. No duda en mostrarnos el lado más perverso del ser humano, lo que contrasta terriblemente con su estilo de dibujo “à la Tezuka”. Tiene escenas verdaderamente fuertes y no se corta ni un pelo en “diezmar” las filas de los cientos de alumnos que componen el colegio. Yo he leído los dos primeros tomos y me falta el tercero, así que no sé cómo acabará la historia, pero os aseguro que estoy ansioso de saber cómo soluciona Umezu el embolado en el que mete a sus pobres personajes.
Para mí, leer esta historia ha sido un soplo de aire fresco. Estamos en una época en la que las obras de ficción deben tener un componente “realista” y “verídico” que, a veces, hace que nos compliquemos mucho la vida. En Hyôryû Kyôshitsu, Umezu no se para a contarnos por qué el colegio de marras desaparece de golpe, simplemente es algo que ocurre y ya está. Es un estilo directo y “poco lógico”, con un sabor añejo que consiguió devolverme a aquellos días en los que leía un cómic y no le daba vueltas al mismo pensando “esto el autor se lo ha sacado de la manga”, “en una situación así, la gente no haría esta cosa”, o “en el espacio no se transmite el sonido, por lo tanto es imposible que la explosión de esa nave la hayan escuchado estos tíos” o cosas así.
Esta obra en concreto de Umezu la han publicado en los Estados Unidos con el título de Drifting Classroom, y en Francia como L’école emportée (buen título, si se me permite el inciso, más fiel al contenido del manga que el original), así que es posible que algún día la podamos leer aquí. Sin embargo, actualmente el manga clásico todavía no tiene un nicho de mercado suficientemente grande en España -aún estamos en el estadio “de momento publiquemos a Tezuka” y aun así las ventas son modestas-, así que es complicadillo. Tal vez en unos años…