El blog de Marc Bernabé

Colored (De color)

Tuesday, February 18th, 2014
  • Título: からぁ怒 –Colored– (De color)
  • Autor: Kazuo Koike (guión) / Seisaku Kanō (dibujo)
  • Editorial: Studio Ship
  • Revista: Gekiga Gendai
  • Años publicación: 1973-74
  • Clasificación: samuráis
  • Tomos: 1

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Kazuo Koike es uno de los guionistas más prolíficos del manga, concretamente en su versión para adultos seinen o, como se solía denominar en los años 60, 70 y hasta 80, gekiga. A Koike le debemos auténticas maravillas del gekiga como El lobo solitario y su cachorro, Asa el ejecutor, Hanzo – El camino del asesino, Crying Freeman o Lady Snowblood (cito estas porque todas ellas están publicadas en España) pero su producción total es realmente inmensa.

Me apetecía leer un poco más de este guionista tan sobrio, especializado en historias de samuráis y de yakuza, y también ver cómo se manejaba con dibujantes que no fueran Gōsuke Kojima (dibujante de El lobo solitario, Asa y Hanzo, entre muchas otras), Ryōichi Ikegami (Crying Freeman) o Kazuo Kamimura (Lady Snowblood), por lo que escogí una obra creada en tándem con Seisaku Kanō, otro de los dibujantes con los que Koike ha trabajado extensamente: así es como he acabado decantándome por Colored ((Persona) de color), cuyo título en japonés es Colored, tal cual, pero no escrito de la forma como se debería escribir, en katakana カラード (karaado), sino usando hiragana para la parte からぁ karaa y el kanji 怒 (do, rabia, ira) para el final do, expresando la idea de que el manga va de alguien “de color” (es decir, negro) y que contiene un fuerte componente de “rabia”.

Colored de Kazuo Koike

La japonesa, aterrada al ver a King (que solo quiere ayudarla), prefiere suicidarse.

Colored es una historia curiosa: ambientado en el año 1783, cuenta las aventuras de un par de náufragos, un japonés y un africano, que consiguen escapar del barco de transporte de esclavos en el que iban cuando este se hunde y llegan a las orillas de Japón. Allí, bajo la dirección de Jōji, el ex esclavo japonés, ambos tendrán que intentar sobrevivir de alguna manera en el Japón feudal. Lo primero que hacen es asaltar a un par de samuráis errantes y quitarles la ropa y el equipo para hacerse pasar por ellos. Pero claro, aunque uno de ellos sí es japonés y conoce bien las costumbres de Japón y puede pasar desapercibido, el otro es… ¡Un negro! En una época en la que ningún japonés había visto una persona de esta raza.

A partir de esta premisa, nuestros personajes, Jōji y King, tienen varias aventuras amenizadas con mucha acción y la particularidad de contar con un personaje totalmente ajeno al lugar y la época que encima no tiene ni idea de las costumbres ni el idioma del país en el que se encuentra.

PD 1: Corto y pego este comentario interesantísimo en Facebook de Jonathan López-Vera, responsable del genial blog Historia Japonesa.com:
“Hay un caso parecido documentado, bastante anterior, de 1581, muy curioso: cuando llegó a Japón el jesuita Alesandro Valignano, que fue el jefe de la misión jesuita en Asia durante una temporada, en su séquito había un esclavo negro, de alguna de las bases portuguesas en África, Mozámbique, supongo. Que se sepa, es el primer africano en pisar Japón, con lo que la gente nunca había visto a alguien negro, y se corrió la voz por todos sitios, hasta llegar al que entonces era el máximo dirigente de Japón (aunque el país aún no estaba completamente unificado), Oda Nobunaga, que tenía bastante buen rollo con los jesuitas. Oda quiso que Valignano le fuese a ver para hablar de unos temas y, de paso, insistió en que llevase consigo a ese hombre de color negro del que había oido hablar. Al llegar a la capital, hubo hasta un tumulto popular, con curiosos que querían ver al africano y acabaron tirando abajo la puerta de la casa donde se hospedaban y hubo hasta algunos heridos. Cuando llegaron a la cita, Oda mandó que al pobre hombre lo frotasen con un montón de aceites, cremas, ungüentos y todo lo que tenían a mano, porque no se creía que fuese de ese color, pensaba que lo habían pintado con algo. Al final no tuvo más remedio que creerse que realmente ese era su color. Valignano entonces, como gesto de buena voluntad, se lo regaló. Así, como el que regala una corbata. El caso es que Oda lo tuvo entre su séquito, le pusieron de nombre Yasuke y, en teoría, como vasallo directo de un jefe samurai, él pasó también a ser un samurai. Se sabe que estuvo con él hasta que Oda murió un año más tarde, en una emboscada a traición, incluso estuvo luchando a su lado en esa última batalla, pero acabó huyendo y refugiándose de nuevo con los jesuitas. Y ahí, me temo, se pierde la pista.”

PD2: Al parecer, este título fue publicado en inglés con el título de Color of Rage.

Lo mejor

  • Esperaba poco de esta obra, pero la verdad es que se me ha hecho entretenida. Los varios capítulos son fáciles de leer y resulta muy amena.
  • El dibujo de Kanō es “100% gekiga”, muy en el estilo del gran maestro del género Gōsuke Kojima.

Lo peor

  • La premisa está muy cogida por los pelos, y no se nos cuenta nada del pasado de los personajes: ¿qué hacía un japonés en un barco de esclavos? ¿Por qué traba una amistad tan fuerte con King? ¿Cuál es su objetivo exactamente?
  • El final también es bastante decepcionante, ya que queda muy abierto y no se sabe muy bien qué ocurre.

Ajin (Subhumano)

Monday, November 11th, 2013
  • Título: 亜人 –Ajin– (Subhumano)
  • Autor: Gamon Sakurai
  • Editorial: Kōdansha
  • Revista: good! Afternoon
  • Años publicación: 2012 – en curso
  • Clasificación: acción, ci-fi, sobrenatural
  • Tomos: 3 (en curso)

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No son pocas las veces en las que, en conversaciones con otros “veteranos” del manga (gente que llevamos entre 15 y 20 años ya leyendo manga), aparece la típica frase “es que antes –es decir, en los años 90– sí que se hacía buen manga, no como ahora que todo es igual”. Siempre me ha parecido un error de percepción esta frase. Al fin y al cabo, por un lado la memoria funciona de forma muy selectiva y tendemos a recordar prioritariamente las cosas buenas. Por el otro, hay que tener en cuenta que en los años 90 no se publicaba en España ni una cuarta parte de la cantidad de manga que se publica ahora, y que por lo tanto nos acabó llegando básicamente la flor y nata del manga de ese momento. Ahora también nos llega lo mejor del mercado nipón (actual y pasado), pero entre medio se cuelan bastantes obras mediocres que nunca pasarán a la historia, de ahí tal vez la percepción de que “el manga actual no es tan bueno”.

En todo caso, la prueba de que siempre se hace buen manga, estemos en la época que estemos, es que periódicamente van surgiendo obras que destacan por encima de las demás y que, desde luego, se hacen con un hueco en la historia del manga. En los 10 últimos años podemos mencionar, como obras realmente notables e innovadoras, sensaciones como Death Note, Fullmetal Alchemist, Ataque a los titanes… Sin olvidarnos, claro está, de One Piece, el verdadero “monstruo” de la década.

Estos títulos que acabo de dar son todos de primerísima línea por el increíble impacto social y mediático conseguido, pero luego tenemos una segunda línea muy poderosa con obras como 20th Century Boys, Thermae Romae, Gantz, Black Butler, Naruto, Bleach, Fairy Tail, Nana, Madoka Magica (aunque sea originario del anime), Terra Formars, etcétera que hace que el manga de los últimos 10 años no tenga nada que envidiar al de los años 90, 80, 70… Bueno, en mi opinión, al menos.

Esta laaarga introducción (perdón ^_^) viene porque Ajin, este manga que reseño, me ha parecido que tiene los ingredientes necesarios para convertirse, seguramente no en una sensación de primerísima línea, pero sí en una obra sorprendente y capaz de colocarse entre las más destacadas de la década. Bueno, igual exagero porque apenas he leído los 2 primeros tomos nada más (los únicos disponibles en el mercado japonés en el momento de escribir esta reseña, aunque ya se ha anunciado la salida del tomo 3 en los próximos días). Tal vez la cosa decrezca y se convierta en un bluf, pero de momento a mí la serie me está gustando.

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¿Qué es esta especie de “espíritu oscuro”…?

Y eso que tampoco es de lo más original, pero a mí me ha caído bien: la historia se ambienta en el Japón contemporáneo, con la diferencia de que unos años atrás se descubrieron algunos especímenes humanos que “no pueden morir”. O, mejor dicho, si mueren por cualquier causa, rápidamente resucitan y se regeneran. Estos nuevos humanos, de los cuales hay muy pocos detectados (no se diferencian en nada de las personas normales y ni siquiera ellos mismos son conscientes de su condición a no ser que sufran un accidente letal y sobrevivan a él regenerándose), son los llamados “ajin” (subhumanos), y todos los gobiernos ansían hacerse con especímenes para experimentar con ellos. El hecho de ser considerados subhumanos, por cierto, comporta la pérdida de sus derechos humanos, por lo que cualquiera es libre de hacer cualquier cosa con ellos, lo que abre la puerta a horrorosos experimentos con ellos que ponen los pelos de punta.

Nuestro protagonista es un chaval japonés, estudiante de secundaria, llamado Kei Nagai, que obviamente no sospecha ser un subhumano en un momento en el que solo dos especímenes han sido localizados en Japón. En un momento dado, Kei es atropellado por un camión, que le lanza muchos metros más allá y le destroza el cuerpo entero. Sin embargo, inexplicablemente se levanta enseguida y su cuerpo sana a ojos vista: había muerto, pero ha resucitado, lo que prueba, ante su horror y el de todos los testigos, que es un subhumano.

A partir de aquí se inicia una historia de persecuciones: todo el mundo quiere atraparle, ya que el gobierno ofrece una suculenta recompensa por cualquier subhumano (porque quiere experimentar con él horriblemente: torturándole de mil formas, matándole una y otra vez, para intentar averiguar los secretos de su inmortalidad). Paralelamente, aparece cerca de él una especie de “espíritu oscuro” que no se sabe muy bien quién es, y pronto otros subhumanos aparecerán también en escena para llevar la historia un paso más allá…

Lo mejor

  • Dinámico, entretenido y bien llevado.
  • El juego que da la inmortalidad de los subhumanos en las secuencias de acción. Por ejemplo, si uno se parte una pierna y no puede andar, es tan fácil como suicidarse ahí mismo para, inmediatamente, regenerarse y volver a la vida con el cuerpo restaurado.
  • Los misterios paralelos que se van desvelando, como el tema de los “espíritus oscuros”…
  • Al ser un manga seinen, no se escatima en gore y acción violenta (muy bien llevada y no gratuita (del todo)).

Lo peor

  • No es una premisa de lo más original, pero está muy bien llevada y sí creo que da un soplo de aire fresco.

Ginga Patrol Jaco (Jaco the Galactic Patrolman)

Monday, September 30th, 2013
  • Título: 銀河パトロールジャコ –Ginga Patrol Jaco– (Jaco the Galactic Patrolman)
  • Autor: Akira Toriyama
  • Editorial: Shūeisha
  • Revista: Shōnen Jump
  • Años publicación: 2013
  • Clasificación: aventuras, humor
  • Tomos: 1

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Había bastante expectación ante la nueva obra de Akira Toriyama después de un montón de años, ya que la última hasta el momento era Nekomajin, y ya databa de 1999-2005 (sí, se lo tomó con calma). Acaba de concluir la serialización de esta obra, que ya desde buen principio estaba estipulada en un total de 11 capítulos, es decir, un tomo único, y los lectores de la Shōnen Jump hemos podido, por lo tanto, disfrutarla en su totalidad antes de que salga el tomo recopilatorio a la venta (según el anuncio en la misma revista, el 4 de enero de 2014).

Jaco the Galactic Patrolman narra la historia de un agente galáctico al que envían a la Tierra para acabar con una amenaza que se cierne sobre ella: al parecer, se detectó el lanzamiento de una cápsula desde un planeta cuyos malvados habitantes se dedican a conquistar y exterminar a la gente de otros planetas mandando a un solo guerrero que se encargará del trabajo. La tarde de Jaco, pues, es localizar a ese extraterrestre y matarlo antes de que pueda exterminar a los seres humanos.

Sin embargo, Jaco sufre un pequeño accidente antes de llegar: distraído, acaba chocando contra la Luna y debe realizar un aterrizaje de emergencia cerca de una isla donde vive solo un viejo científico, el doctor Ōmori. Jaco y Ōmori acaban entablando amistad, y Ōmori decide ayudar al extraterrestre a reparar su nave. En una visita a la gran ciudad para comprar víveres, la cosa se lía debido al peculiar carácter de Jaco y empieza una aventura trepidante y muy entretenida.

El estilo, tanto de dibujo como de humor, me recuerda bastante al Toriyama de Cowa! más que al de otras obras. No es un estilo que me disguste, y de hecho cada capítulo se lee y digiere de forma muy ágil, sin que te des cuenta, lo que es indicativo de que es una obra bien trazada. No es ninguna gran maravilla del manga, ni tampoco llega, ni de lejos, a las cotas de genialidad del Toriyama de los inicios de Dragon Ball, pero se deja leer y resulta muy entretenida. A mí me ha gustado bastante, sobre todo por esas chispas de humor toriyamesco que saltan de vez en cuando.

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¡Agente galáctico en acción!

Lo verdaderamente sorprendente y simpático de la obra es que al final se descubre que todo está relacionado con el inicio de Dragon Ball, que es una especie de “precuela”. Ya se podía sospechar por esa extraña numeración alternativa de los episodios, en los que se indicaba “DB -11”, “DB -10”, y así, hasta llegar al último capítulo, el 11, con la numeración alternativa “DB -1”, y finalmente se confirma que es así.

Una “precuela”, por cierto, con muchas comillas, puesto que Toriyama podría dibujar mil mangas con sucesos que ocurren justo antes del inicio de Dragon Ball, desde distintos puntos de vista y con distintos personajes, y este es solo uno de ellos. Pero no deja de ser estimulante para el fan de Dragon Ball que tantos de nosotros llevamos dentro ver, al final de la historia, algunas viñetas en las que aparecen Son Gokū y Bulma antes del inicio de la historia que todos conocemos. Si os interesa conocer más sobre la relación de Jaco con Dragon Ball, en Misión Tokyo han publicado un buen análisis.

La gran pregunta: ¿saldrá en España? La respuesta es: al 99,999999% de probabilidades, sí. Obvio. ¿Fecha? Yo (es una apreciación personal, hecha sin tener ninguna relación ni conocimiento de los procesos de negociación entre la editorial española y Shūeisha) barajo tres posibilidades. El tomo se publica en Japón el 4 de enero, así que cabe la posibilidad de que Shūeisha se plantee hacer un lanzamiento coordinado a nivel mundial (ya ha ocurrido en dos ocasiones en España: con el tomo 1 de Resident Evil y con el 13 de Evangelion, pero ninguno de ellos es de Shūeisha). Es la opción que veo menos factible, aunque sí podría ser, quién sabe. La segunda es con vistas al Salón del Cómic de abril. Sería un poco justo, pero lo veo bastante factible siendo que estamos ante una obra de Toriyama. Y, finalmente, la que siguiendo los ritmos normales de negociación y publicación de manga en España sería la más lógica: Salón del manga 2014, o sea, finales de octubre 2014.

Lo mejor

  • Entretenida, de fácil digestión.
  • Chispas toriyamescas.
  • ¡¡¡El enlace con Dragon Ball!!!

Lo peor

  • Que Toriyama se prodigue tan poco. Entiendo que no lo necesita, que tiene más dinero del que podrá gastar en toda su vida, pero a los fans nos gustaría ver más de su obra.

Kingdom

Monday, July 15th, 2013
  • Título: キングダム –Kingdom–
  • Autor: Yasuhisa Hara
  • Editorial: Shūeisha
  • Revista: Young Jump
  • Años publicación: 2006-?
  • Clasificación: aventuras, histórico, bélico
  • Tomos: 30 (en curso)

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De vez en cuando se pone un manga u otro de moda, y Kingdom es uno de los que más en boga están últimamente. Serializado desde 2006, no fue hasta el año pasado más o menos, cuando ya contaba en su haber más de una veintena de tomos y seis años de andadura, cuando empecé a escuchar referencias sobre él.

Tal vez sea por la adaptación animada que va actualmente por la segunda temporada, posiblemente sí, pero repentinamente un manga sobre el que nada sabía y que ya era relativamente veterano empezó a estar en boca de todos e incluso fue galardonado con el gran premio del Premio Cultural Osamu Tezuka de 2013, uno de los galardones para manga más prestigiosos y con más historia que existen. ¿Por qué este súbito interés en una serie que ya tiene tanto recorrido?

Evidentemente, lo que hice fue hacerme con un tomo y empezar a leerla… Y la verdad, empezando por lo que sería la conclusión, a mí personalmente no me ha enganchado lo más mínimo. Es posible que la historia mejore mucho a lo largo de los tomos, una vez te haces con ella, y que al principio sea tan solo “una más” y luego se vuelva una pasada, pero francamente con tanto por leer “ahí fuera”, prefiero invertir mi tiempo en leer y conocer otras historias antes que apostar por esta, por muy interesante (potencialmente) que se vuelva en tomos sucesivos. Si tengo que llegar al tomo 20 de un manga para que realmente me enganche, es que para empezar este manga no estaba tan bien, digo yo…

La historia de Kingdom está ambientada en la China antigua, un período de guerras y rebeliones que gusta mucho en todo el Oriente lejano, desde por supuesto China hasta Japón, pasando por Corea, Taiwán, etc. Hay numerosas obras de literatura, cine y televisión ambientadas en estos períodos, algunas de ellas obras maestras, creadas tanto en China como en Corea como en Japón. En el manga japonés también hay muchísimas. Eso sí, casi ninguna ha llegado a Occidente, aunque por ejemplo Fushigi Yūgi sería una historia bastante inspirada en esta época. Otras a destacar serían sobre todo la icónica y larguísima Sangoku-shi (Historia de los tres reinos) de Mitsuteru Yokoyama –uno de los mayores maestros del manga en general– o, reseñada en este blog, Saiyū Yōenden de Daijirō Morohoshi.

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¡No te mueraaaas!

No tengo mucho que contar sobre Kingdom más que es la historia de dos chicos que se han criado como hermanos, huérfanos de guerra, que viven en una de estas épocas convulsas de la historia china. En un momento dado, viene un emisario a por uno de ellos, llamado Hyō (Piao en chino) porque (lo sabemos un poco más tarde) se parece como dos gotas de agua al emperador y le quieren utilizar como doble por si alguna vez ocurriera algo. El otro chico, Shin / Xin (el protagonista de la historia) sigue con su vida de pobretón… Hasta que un día regresa Piao cubierto de sangre y moribundo, y muere en sus brazos.

Pronto sabremos que efectivamente ha habido un golpe de estado y que el verdadero rey no está muerto de milagro (porque han matado a su doble). Pronto aparece este rey destronado ante Piao, y juntos tendrán que luchar para recuperar el trono usurpado (o algo así, porque hasta aquí he leído).

Con tanto nombre chino, la verdad es que la lectura se me ha hecho farragosa y aburrida, y me perdía a menudo. Los occidentales no estamos acostumbrados a las historias de guerra ambientadas en la antigua China, desconocemos las jerarquías, la cultura, el contexto en definitiva, mientras que los japoneses, al menos aquellos a los que va dirigido este manga, probablemente han “mamado” de esto durante años y les resulta relativamente cómodo situarse. Al igual que me pasó con Saiyū Yōenden, me aburrí leyendo. Igual es algo mío, que no me gustan estas ambientaciones, o tal vez es algo general de todos los occidentales, no lo sé.

Esto por cierto me recuerda a mis primeras incursiones con mangas de samuráis: al principio no me gustaban, me perdía, pero a medida que fui cogiendo rodaje (sobre todo al tener que traducir ciertas obras, que me obligaron a documentarme y aprender) empecé a cogerle el gustillo y ahora disfruto de un buen manga de samuráis como el que más. Tal vez debería sufrir un proceso de adaptación similar para disfrutar las obras ambientadas en la antigua China, pero… Como he dicho antes, habiendo tanto por leer y disfrutar, no me voy a flagelar porque sí.

Lo mejor

  • El dibujo no está mal.

Lo peor

  • Historia enrevesadilla.
  • Mucho nombre chino. Cuesta retenerlos y saber quién es quién cuando la persona de la que hablan no está presente.
  • Inicio lento, no engancha.

Grey

Monday, June 10th, 2013
  • Título: Grey
  • Autor: Yoshihisa Tagami
  • Editorial: Tokuma Shoten
  • Revista: Shōnen Captain
  • Años publicación: 1985-87
  • Clasificación: ciencia-ficción, acción
  • Tomos: 3

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Ya sabéis que muy pocas veces rompo mi propia regla de no comentar mangas que hayan sido licenciados o publicados en España, pero de vez en cuando me da por leer y comentar alguna historia que sí fue publicada, pero en los albores de la historia del manga en España (caso de Regreso al mar, recientemente relanzado en una nueva edición, o de Version). Esta reseña, pues, cae en esta categoría, ya que Grey fue publicada íntegramente en España entre 1992 y 1993 de la mano de Planeta deAgostini Comics.

En este caso, sin embargo, contrariamente a los casos de Regreso al mar y Version, la lectura de Grey me ha decepcionado bastante, y es que, aunque tampoco la recordaba con especial cariño, sí que en aquella época compré algunos números y la tenía en mi estantería de otaku adolescente, por lo que la posibilidad de releerla después de tantos años, y esta vez en su original japonés, me hacía cierta ilusión.

El caso es que me he encontrado con una historia que no me ha enganchado en absoluto, que se me ha hecho aburrida e incluso farragosa de leer; un claro ejemplo de que los años suelen embellecer según qué cosas y a veces es mejor no tocarlas y quedarte con el recuerdo.

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Supongo que de este manga u otros por el estilo publicados en esa época surgió esa idea (errónea) de que “los mangas -en general- marean porque tienen líneas cinéticas a saco en todas partes”.

Grey se ambienta en un hipotético futuro en el que todo es un gran páramo donde hay repartidas varias ciudades controladas por ordenadores Little Mama a los que, a su vez, controla un gran ordenador central: Big Mama. Las ciudades están continuamente en guerra entre sí, pero estas guerras son como “juegos”, un poco a lo Avalon de Mamoru Oshii: los participantes, anhelando conseguir el estatus de “ciudadanos”, batallan sin cesar a cambio de los puntos que obtienen con cada hazaña. Claro está, cuando consigues X cantidad de puntos, se te otorga el rango de “ciudadano” y puedes vivir tranquilamente y con todas tus necesidades cubiertas en las (se supone) paradisíacas ciudades.

Grey, el protagonista, es uno de estos guerreros. Implacable y tenaz, su apodo de “shinigami Grey” (Grey la Muerte) le va como anillo al dedo. En parte por vengar la muerte de su novia Lips, que anhelaba convertirse en ciudadana y empujó a Grey a alistarse también, en parte por salir de la espiral de muerte y violencia en la que se encuentra, Grey va participando en batallas y descubriendo los inquietantes secretos de la sociedad organizada y liderada por el gran ordenador central Big Mama.

Lo mejor

  • Obra cyberpunk con dibujo ochentero, pero que no está mal. A priori promete.

Lo peor

  • Historia confusa, avanza a trompicones. A mí desde luego no logró engancharme.
  • Hay hasta demasiada profusión de líneas cinéticas por todas partes.
  • Demasiados conceptos, poco trabajados y explicados. De nuevo, “saca” al lector de la obra.

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