El blog de Marc Bernabé

Estadísticas manga 2017

Wednesday, December 27th, 2017

Un año más os presentamos las estadísticas manga, ya toda una tradición, que nos sirven para tomarle el pulso al mercado de cómic japonés de España. Como ya viene siendo habitual, por desgracia, lo primero es una disculpa por tener el blog parado durante tanto tiempo. La verdad es que mis circunstancias actuales no me permiten disponer de demasiado tiempo para leer y mucho menos escribir para el blog, y no parece que esto vaya a cambiar en un futuro próximo. Sin embargo, suplo esto con la actividad en redes sociales, sobre todo en Twitter pero también en Instagram y Facebook. Si me seguís en cualquiera de ellas, pero sobre todo en Twitter, estaréis al tanto de mis lecturas y peripecias varias. En cualquier caso, aprovecho la ocasión para anunciaros que estoy empezando a trabajar en un nuevo libro que me hace mucha ilusión y del que espero poder deciros más en los próximos meses.

Antes de empezar, como siempre, recomiendo repasar lo dicho el año anterior para contrastar. Además, aquí tenéis un índice con todas las realizadas desde el año 2008 para consultar el histórico.

Y, también como es habitual, toca hacer un corta y pega explicativo, para que nadie se lleve a engaño sobre lo que son y, sobre todo, lo que “no” son estas estadísticas. Solo contamos las novedades (no se cuentan relanzamientos a precio reducido ni segundas o terceras ediciones, aunque sí reediciones en formato distinto al que aparecieron en su origen –kanzenban, bolsillo, tomo doble…– o con el mismo formato pero nueva traducción y rotulación). Independientemente de que una novedad tenga una tirada de 500 o 20.000 ejemplares –dato que no podemos saber–, para nosotros será solo una novedad. Tampoco el número de páginas influye: cuenta igual un tomo de Naruto de 190 páginas como la reedición en dos tomos en cofre de Nausicaä, de unas 1100 páginas en total (es injusto, lo sabemos, pero de algún modo tenemos que hacer el recuento). Definimos manga, por cierto, como “cómic realizado en Japón y destinado, originalmente, al público japonés”.

No barajamos cifras de tiradas ni de ventas simplemente porque las editoriales no las facilitan. Por eso, aunque podamos llegar a una conclusión (p.e., el mercado del manga en España está en auge), esta conclusión solo se aplica al hecho de que sale una cantidad superior de novedades con respecto a los últimos dos o tres años. Si supiéramos otro tipo de cifras, la conclusión podría ser radicalmente distinta (ejemplo: aunque el mercado parece estar en auge, lo cierto es que estamos en declive porque la tirada media o el promedio de las cifras de ventas son muy menores y por lo tanto arrojan menos beneficios a las editoriales. O al contrario, que efectivamente está en auge. Pero esto no lo podemos saber.)

Finalmente, recordar que estas son unas estadísticas realizadas de forma totalmente amateur, “por amor al arte”, como se dice, por lo que podría haber errores, nos podríamos haber dejado alguna obra por contabilizar, puede haber debate sobre si la obra X es “reimpresión” (por lo tanto no cuenta) o “reedición en otro formato” (por lo tanto sí cuenta), etcétera. No quiero que os toméis esto como unas cifras absolutas y poseedoras de la verdad absoluta. Para lo que sí tienen que servir, y sirven, es para tener un retrato de cómo está el mercado.

Vamos allá con la cifra de tomos de manga editados en el año 2017:

Esta para mí es la gran sorpresa. Yo esperaba, sinceramente, unas cifras muy parecidas a las del año pasado, sin demasiada variación, y me he encontrado con que se ha batido el récord absoluto histórico de edición de manga en España, vigente desde 2007, con 793 novedades. De nuevo, la primera pregunta que viene a la cabeza es: ¿estamos ante una nueva burbuja manga? A esta pregunta intentaré responder más adelante desde mi punto de vista, de momento la dejo aquí. Eso sí, viendo solamente el gráfico, está claro que la época de crisis está más que superada y estamos inmersos en un carrusel ascendente bastante mareante.

Bueno, ahora veamos cómo queda repartido el “pastel” del manga por editoriales.

 

Veamos también el gráfico de la evolución de número de lanzamientos por editorial y año desde 2008.

En este gráfico se ve claramente que la editorial que ha conseguido el primer puesto lo ha hecho disparando su producción año tras año durante los últimos 5 años y batiendo su propio récord histórico de material publicado, de 2009 nada menos. Planeta Cómic es sin duda la editorial más importante de manga en nuestro país por el simple hecho de que posee los derechos de la tríada más superventas: Dragon Ball, One Piece y Naruto. Y, curiosamente, desde 2008, cuando empezamos a confeccionar este gráfico, solo una vez había ocupado la primera posición también en cuestión de número de lanzamientos, y por un estrechísimo margen (175 de la extinta Glénat/EDT vs. 177 de Planeta en ese año). Dicha primera posición se ha obtenido no solo por editar novedades, sino también por realizar nuevas ediciones de mangas que ya en su momento vieron la luz en nuestro país, sea por esta misma editorial o rescatada de entre los títulos descatalogados de otras. Más tarde hablaré sobre estas nuevas ediciones. En cuanto a Ivrea y Norma, las otras dos de “las tres grandes”, han relajado un poquito el pie que tenían puesto en el acelerador y han visto unos ligeros descensos, en absoluto preocupantes. Lo que está muy claro es que seguimos teniendo tres editoriales muy potentes, que sacan al mercado una cantidad muy similar de novedades y la posición que ocupen en cada año no tiene tampoco demasiada relevancia. Este año es Planeta, los dos años anteriores fue Norma y entre 2013 y 2015 fue Ivrea.

Lo que sí cambia, y mucho, es que si bien tradicionalmente teníamos tres grandes grupos de editoriales, las “tres grandes”, “dos medianas + Panini” y “el resto”, el hueco entre los dos primeros grupos se ha reducido considerablemente debido al auge impresionante que siguen teniendo las editoriales ECC y Milky Way, que debutaron en 2014 y se han consolidado ya como auténticos pesos pesados, con cifras cada vez más cercanas a las tres de cabeza. Actualmente, las tres grandes editan el 62,5% de todo el manga que se comercializa en el estado español, un bajón considerable con respecto al 70,1% del año pasado o las cifras superiores al 80% de años anteriores. Algo que, personalmente, me parece un dato muy sano ya que fomenta la competencia y evita grandes monopolios.

Voy a realizar otro “corta y pega” para recordar algo que considero esencial y no quiero que se olvide en ningún momento: lo que estamos barajando aquí es el “número de tomos nuevos de manga editados”. No conocemos tiradas ni ventas. Probablemente, de conocer otros datos tendríamos que, solo por la influencia de Dragon Ball, que se intuye que es un megasuperventas, la hegemonía de Planeta sería bastante mayor. No obstante, Norma e Ivrea probablemente van muy bien también, debido a fenómenos como Pokémon y Yo-kai Watch por parte de la primera y One Punch-man por parte de la segunda. En general, las tres editoriales que van en cabeza tienen un catálogo muy coherente y un público que ya sabe qué esperar de ellas. Planeta aprovecha el tirón de los grandes shōnen y se atreve con clásicos y seinen de gran calidad, además de relanzar, en nuevas ediciones, obras que se consideran de culto y realizar una gran apuesta por el shōjo durante este año; Norma sigue con su excelente ojo a la hora de realizar licencias y además este año ha conseguido por fin la licencia de una obra de culto como Akira, en su versión original en blanco y negro, que estamos seguros de que le reportará beneficios muy dignos de verse y muy estables durante muchos años; e Ivrea apunta a su público tradicional (de gustos “otaku” y también público femenino) además de expandirse con apuestas más comerciales como la mencionada One Punch-man, dando el pelotazo con la arriesgadísima, pero a la postre, muy exitosa, JoJo’s Bizarre Adventure y recuperando, totalmente por sorpresa, la obra Gunnm, conocida también con el título de Alita Ángel de Combate.

Ya hemos comentado lo del segundo grupo, cada vez más cerca del grupo en cabeza. ECC y Milky Way siguen apostando fuerte por el crecimiento. Milky Way tiene una línea editorial muy clara, con algunas apuestas que pueden percibirse como arriesgadas pero que contribuyen a ampliar la variedad de cómic japonés que se edita en el estado español y un público extremadamente fiel que ya solo por el hecho de que una obra aparezca bajo el sello de dicha editorial le da un voto de confianza y una oportunidad. Su gran labor en redes sociales y su cercanía al público, además de su servicio de venta directa y el ya tradicional “manga de medianoche” (apertura de los pedidos en la web el día del lanzamiento a las 00:00) han conseguido que esta editorial se haya ganado el cariño de un público que le es muy fiel. En cuando a ECC, su línea manga parece estar centrada en la búsqueda de autores rompedores, contemporáneos o más clásicos, y la explotación incesante de las vetas “Junji Itō” y “Kazuo Koike”, que parecen estar funcionándoles muy bien, sobre todo la primera.

Finalmente, en este grupo encontramos a Panini, que habitualmente llegaba en una posición bastante más rezagada en cuanto a número de lanzamientos (entre 20 y 25 al año) pero que este año se ha disparado muchísimo, llegando a los 60 tomos publicados. El año pasado decíamos de Panini que “sigue siendo coherente y realiza una cantidad de lanzamientos manga muy estable a lo largo de los años, lo cual no debería sorprendernos ya a estas alturas: un descenso haría saltar las alarmas, mientras que un ascenso significaría que la editorial ha decidido potenciar su línea manga. La estabilidad ya conocida significa, a priori, que la editorial que publica Marvel en España ya está satisfecha con su presencia en el mercado del manga y que simplemente quiere seguir ahí, con títulos seleccionados y sin embarcarse en grandes aventuras”. Pues bien, el ascenso de este año en Panini no viene dado tanto por un incremento en el número de nuevas licencias sino en una nueva política de reediciones de mangas que ya salieron hace años y que se ha estimado, por su parte, que pueden tener una nueva vida: estamos hablando de obras como Berserk (cuarta vez que se edita en España, ya que pasó por los catálogos de Planeta, MangaLine y Glénat/EDT), Blame!, Biomega y Ultra Maniac.

Ya después de estas seis editoriales, a considerable distancia, vienen las pequeñas, de entre las que siguen destacando, al igual que el año pasado, tres, que son “las grandes entre las pequeñas”: Tomodomo (18 novedades, por 12 del año pasado), Ponent Mon (14 novedades, por 8 del año pasado) y La Otra H (10 novedades, por 11 del año pasado). Destacamos aquí la consolidación de la “resurrección” de Ponent Mon que ya comentamos en 2016, y que ya ha anunciado interesantísimas novedades de cara a 2018, y el crecimiento sostenido de Tomodomo. Este año contabilizamos un total de 16 editoriales que han sacado al menos un título de manga, dos menos que el año pasado.

La única que se estrena es Órbita, mientras que en este año no han editado ningún título de cómic japonés las editoriales Minchō Press, Autsaider ni DeBolsillo. Como vemos, Fandogamia ha sacado 5 tomos (por 1 del año pasado), Astiberri 3 (una más), Yowu 3 (por 1 del año pasado), Letrablanka 1 (por 2 del año pasado) y Gallo Nero y Quaterni se mantienen en 1.

Para concluir, pasemos al análisis final:

Este año me es complicado realizar este análisis en los mismos términos, tan optimistas, que el pasado. Si recordáis, el año pasado estaba hablando de que tenemos una escena manga muy sana, en la que se edita de todo, de comercial a alternativo, de infantil a adulto, etcétera. Que creía que pese al auge de la edición de manga, estábamos ante una escena muy consolidada, con público de todo tipo que ya es conocedor de lo que puede encontrar o no en el mercado, y de lo que puede esperar o no de ciertas obras.
Antes de recibir el recuento de novedades de este año, que como hace ya unos años realiza Toni Ramírez y al cual se lo agradezco en el alma, esperaba, y así había expresado en redes sociales, que las cifras de este año resultaran más o menos parecidas a las del año pasado. Para nada me esperaba una crecida tan grande, de más de 100 novedades (de 686 a 793). A toro pasado, puedo ver ahora que este auge ha sido provocado sobre todo por la crecida de las editoriales ECC y Milky Way y por el fenómeno de las recuperaciones de obras que en su momento ya habían sido publicadas.

Me explico: muchas veces, mis sensaciones sobre el mercado provienen de mi trabajo en el día a día en la agencia de traducción Daruma Serveis Lingüístics, que trabaja con las editoriales Planeta Cómic, Norma, Milky Way y Panini, entre otras, y puedo decir que nuestra actividad traductora en cuestión de manga este año ha sido un poco inferior a la del año pasado. De ahí que tuviera esta sensación de estabilidad. Lo que se me había escapado es que, si bien es cierto que hemos traducido un poco menos de material nuevo, hemos cedido muchísimo material ya traducido anteriormente por nosotros, como Berserk, Biomega, Blame!, 20th Century Boys, La Espada del Inmortal, Card Captor Sakura, etc. Y el año que viene, solo por las anunciadas reediciones de obras de Tezuka como Black Jack, Astroboy, La nueva isla del tesoro y otras, aparte de que van a salir el grueso de los tomos de 20th Century Boys, La Espada del Inmortal y Card Captor Sakura, este número de reediciones posiblemente incluso aumentará.

No puedo dejar de tener cierta preocupación, esta vez sí, por la posibilidad de que estemos ante una nueva burbuja manga similar a la vivida entre 2005 y 2009. Hay motivos para pensar que no, y ya los expresé el año pasado: la incorporación del público infantil al manga con obras como Pokémon, Yo-kai Watch o Super Mario; la consolidación del manga alternativo que cada vez está teniendo más aceptación entre un público tradicionalmente “alérgico” al cómic japonés; el mantenimiento de la “base lectora” shōnen, alimentada continuamente por los bombazos del momento como Tokyo Ghoul, One-punch man o My Hero Academia; y ese público tan fiel, durante tantos años, que sigue consumiendo manga habiendo empezado a leerlo en los años 90 o ya en el “segundo boom” de a partir de 2001 y que ya no demanda tanto shōnen sino que pide un producto más acorde con su edad, es decir, obras seinen. Por no decir el público que consume manga shōjo y que este año ha vivido un gran año gracias a la ambiciosa apuesta de la editorial Planeta por este tipo de obras. No tengo datos sobre si esta apuesta ha salido bien o no, y es pronto para decirlo: vamos a ver cómo son las próximas licencias de esta editorial; si el shōjo sigue teniendo un papel prominente entonces es que ha salido bien la apuesta. De lo contrario, lo más probable es que la edición de shōjo manga vuelva a limitarse considerablemente. Yo, por si acaso, mantengo los dedos cruzados.

De nuevo, mi reivindicación anual por el manga clásico. No voy a quejarme demasiado después de la fortísima apuesta de Planeta por recuperar obras esenciales de Osamu Tezuka, ni por la continuada edición por parte de ECC de obras de Kazuo Koike o su reciente descubrimiento de uno de mis autores más queridos, Kazuo Kamimura, ni tampoco por la aparición de un par de obras de mi admiradísimo Yoshiharu Tsuge… Pero sí que es cierto que sigue habiendo un déficit de clásicos más “populares”, menos “de nicho”. Me refiero a obras de autores como Shōtarō Ishinomori, Fujiko Fujio, Leiji Matsumoto, Tetsuya Chiba o incluso Sanpei Shirato (por Tezuka, ¿¿¿qué demonios pasa que nadie se atreve con La leyenda de Kamui???) Seguramente nuestro mercado todavía no está preparado para este tipo de propuestas, como parece evidenciar la indiferencia con la que se recibió a una obra maestra como Relatos de Sabu e Ichi, que pese a ser un clásico creo que sí estaría dentro de estos clásicos “de nicho” a los que me refería antes.

Sigue, eso sí, como destacaba el año pasado, la apuesta por editar productos relacionados con el manga y el anime como novelas ligeras, databoks, anime comics y demás productos paralelos. En Daruma no paramos de recibir encargos de este tipo, muy complicados de gestionar por la enorme carga de trabajo que suponen. Evidentemente, al ser productos tan costosos de traducir y, como los databooks, de rotular, su coste de producción es muy superior al del manga, de lo que deduzco que si las editoriales siguen licenciando e invirtiendo en ellos es porque les salen a cuenta. Y si les salen a cuenta es porque hay suficiente público que los adquiere, lo cual, de nuevo, es una gran noticia y una señal de que nuestro mercado está muy bien asentado. No parece que estemos ante el “gigante de pies de barro” de los años locos de la burbuja. Ahora tenemos igualmente a un gigante, de nuevo, pero tengo la sensación de que se apoya en un terreno muy firme, muy estable y consolidado. Espero no equivocarme y que esto siga evolucionando en la dirección correcta durante muchos más años.

Un año más termino (y hago corta-pega por enésima vez…) con la mención al e-manga, que todavía está por llegar (y llegamos así un montón de años). Analizando las apps disponibles en Japón y el notabilísimo crecimiento del uso del manga electrónico en dicho país, creo que el futuro puede ser bastante excitante en este sentido, pero un año más esto no se ha acabado de trasladar a Occidente, donde apenas existen opciones para comprar manga electrónico oficial en Estados Unidos, Francia y también España, todos los casos a precios ilógicos, con lo que es difícil que realmente se asiente. Vamos a ver cuándo y cómo se produce el gran cambio y en qué afecta este al mercado.

¿Qué te ha parecido la edición de este año de las Estadísticas Manga? ¿Crees que estamos ante una burbuja o no? ¿Cómo ves la evolución del mercado manga? ¿Seguirá creciendo, se estabilizará, volverá a bajar? Te invito a compartir tus impresiones tanto en los comentarios de este mismo post como en las redes sociales, sobre todo en los comentarios y “replies” de las respectivas entradas en Twitter y Facebook.

De nuevo, este año hemos realizado el recuento basándonos sobre todo en las listas de Listado Manga. Mis agradecimientos por su encomiable labor, así como a Toni Ramírez por su gran ayuda con los recuentos.

Sobre la conveniencia o no de tener “título” de traducción para ser traductor

Monday, February 6th, 2017

Sobre la conveniencia o no de tener “título” de traducción para ser traductor
(Al menos en el campo del manga y anime)

Vaya por delante que esta es una visión muy personal, exclusivamente mía. Y también que yo soy licenciado en Traducción e Interpretación y por lo tanto sí tengo “el título”.

Es obvio que tener el título de traductor, tras haber cursado una licenciatura en Traducción e Interpretación, es un plus muy importante, muchas veces decisivo. Se supone que un licenciado en traducción e interpretación ha sido formado específicamente, tiene un dominio excelente de las técnicas de traducción, la teoría de la misma, conoce la importancia de documentarse y sabe cómo hacerlo, tiene ortografía y gramática impecables, etcétera.

Sin embargo, en la vida real, me he encontrado con varios casos que dan matices a esa afirmación: como codirector de la agencia de traducción e interpretación Daruma Serveis Lingüístics SL, he supervisado decenas de pruebas de traducción de traductores aspirantes a incorporarse a nuestro equipo.

A no ser que hayamos visto al candidato MUY verde, nunca hemos denegado una prueba de traducción a nadie por motivos de currículum; tanto da que acredite tener la licenciatura como no, porque al final lo que valoramos es el resultado de la prueba.

Por un lado, hemos encontrado a gente que tiene la licenciatura pero luego, en la prueba, no han estado a la altura por varios motivos. Presuponiendo una comprensión del original del 100% o al menos del 99% (que a veces es mucho presuponer, ojo… pero bueno, ese sería otro tema), me atrevería a decir que el más general de ellos es la falta de “consciencia de idioma”, por llamarlo de una forma. Una traducción tiene que fluir, ser natural y “sonar bien”. Nunca debe dar la sensación de ser un texto que va a trompicones, que los personajes no hablan de forma natural o adecuada al registro (dada su edad, entorno, circunstancias, emociones que suscitan ese diálogo en el momento…). Por no hablar de cuestiones como “higiene” a la hora de escribir los textos (mala puntuación, espacios donde no tocan, cuatro puntos en vez de tres, errores de tecleado, nombres propios escritos de varias maneras y cosas así) o, algo que siempre me ha dejado boquiabierto (¡estamos hablando de una prueba de traducción, en la que el aspirante debe dar el 150% de sí mismo!), faltas de ortografía o gramática, algo increíble teniendo en cuenta que el corrector de Word detecta él solito el 80-90% de ellas.

Por otro lado, hemos encontrado a gente que no tiene la licenciatura y ha bordado la prueba. Como gestor de una empresa que tiene un equipo de traductores que andará alrededor de las 20 personas (algunas a tiempo completo, otras a tiempo parcial y otras solo en proyectos ocasionales), mi interés es que las traducciones que salgan de Daruma sean de calidad y se entreguen en el plazo de tiempo estipulado. El plazo de tiempo es otro factor importante: un traductor puede ser buenísimo, excelente incluso, pero si se retrasa constantemente o da problemas de cualquier índole, le vamos a dar una oportunidad, dos, tres, las que sea, pero si no corrige eso dejaremos de contar con él/ella. Una cosa es traducir por afición y otra muy distinta es hacerlo para ganarse la vida, y en el segundo caso hay un “plazo de entrega” que se tiene que cumplir, ya que el prestigio de Daruma en bloque va en ello. A día de hoy, tras 13 años desde la fundación de la empresa, podemos decir que jamás hemos llegado tarde a una fecha de entrega, y ese es uno de nuestros principales factores de orgullo.

Cuando buscamos nuevos traductores, obviamente miramos el CV, pero primordialmente valoramos la prueba. Cierto es que en los últimos tiempos prácticamente todas las nuevas incorporaciones son licenciados de Traducción e Interpretación, pero históricamente no siempre ha sido así. Durante el “segundo boom del manga” (2002-2008 aprox.) hubo mucho trabajo y pocos profesionales formados en traducción específicamente (ahora estamos en pleno “tercer boom del manga” y por suerte eso ya no es así). Tuvimos que recorrer a personas con dominio del japonés y, sobre todo, del español (Importantísimo, como digo en el punto 7 aquí) y “formarlos” sobre la marcha. Algunos han resultado ser excelentes desde el primer día e incluso siguen a día de hoy trabajando con nosotros -porque nunca han dejado de hacerlo-, a otros les ha costado más, otros se han caído del carro por un motivo u otro, etcétera.

De hecho, puedo poner como ejemplos a Jesús Espí, bioquímico de formación y traductor “por accidente”. No se me ocurre nadie mejor que Jesús para hacer una traducción con fuerte carga científica, por ejemplo, porque tiene este tipo de formación. Aunque también borda el shônen y el shôjo, una cosa no quita la otra. Otro ejemplo es el malogrado Alberto Aldarabí que, por no tener, no tenía ni el bachillerato (problemas de salud a una edad temprana se lo impidieron), y aun así ha sido uno de los mejores traductores que han trabajado para Daruma: sigo pensando que Alberto es el mejor traductor de humor que ha habido en el manga-anime en España, como se puede comprobar en sus traducciones de Lamu o Keroro. Su chispa y su gracia valían más que cien títulos.

En definitiva, ¿es importante o no tener el título de traducción? Para Daruma (y sin ánimo de sentar cátedra en absoluto, que para gustos colores) es un “papel” que acredita que has sido formado específicamente para ser traductor. Un “papel” importante, ojo. Pero lo que de verdad valoramos es que alguien sepa traducir y, traduciendo, lo demuestre.

Estadísticas Manga 2013

Sunday, January 5th, 2014

Un año más, llega el momento de analizar el mercado español de cómic asiático, que es en su grandísima mayoría manga japonés. Como siempre, para situarte deberías echar un vistazo antes a las estadísticas del año anterior, es decir, el 2012.

Corto y pego el primer párrafo, por cierto, porque cada año toca decir lo mismo: este es un estudio cuantitativo. Solo contamos las novedades (no se cuentan relanzamientos a precio reducido ni segundas o terceras ediciones, aunque sí reediciones en formato distinto al que aparecieron en su origen –kanzenban, bolsillo, tomo doble…-), independientemente de que una novedad tenga una tirada de 500 o 20.000 ejemplares, para nosotros será solo una novedad. Tampoco el número de páginas influye: cuenta igual un tomo de Naruto de 190 páginas como la reedición en dos tomos en cofre de Nausicaä, de unas 1100 páginas en total (es injusto, lo sabemos, pero de algún modo tenemos que hacer el recuento).

No barajamos cifras de tiradas ni de ventas simplemente porque las editoriales no las facilitan. Por eso, aunque podamos llegar a una conclusión (p.e., el mercado del manga en España está estable), esta conclusión solo se aplica al hecho de que sale una cantidad similar de novedades con respecto a los últimos dos o tres años. Si supiéramos otro tipo de cifras, la conclusión podría ser radicalmente distinta (ejemplo: aunque el mercado parece estabilizado, lo cierto es que estamos en declive porque la tirada media o el promedio de las cifras de ventas son muy menores y por lo tanto arrojan menos beneficios a las editoriales. O al contrario, que está en auge. Pero esto no lo podemos saber.)

Entendemos “manga”, por cierto, como cómic realizado originalmente en Japón, “manhwa” como cómic realizado originalmente en Corea del Sur y “manhua” como cómic realizado originalmente en China, Hong Kong o Taiwán, por lo que no se incluye en el recuento ningún tipo de obra con estilo gráfico influenciado por el manga realizada en Occidente (en algún lugar hay que trazar la línea).

Vamos allá con la cifra de tomos de manga editados en el año 2013:

Estadísticas manga España 2013

Aunque hay un ligero repunte, lo cierto es que es muy tímido. Observamos que en los 3 últimos años (o incluso 4 últimos años) nos estamos moviendo en cantidades muy similares, lo que parece indicar que las editoriales han encontrado el punto de equilibrio del mercado español, que estaría en torno a las 350-380 novedades al año. Una cifra superior a esa podría suponer una nueva sobresaturación del mercado y una repartición de las ventas que provocaría que varias obras fueran inviables por arrojar pérdidas (lo que ocurrió sin duda en el período “loco” de 2005-09). Una cifra menor a esa significaría que el manga ya empieza a gustar menos (o que otros factores externos están haciendo inviable su publicación física en España) y los amantes del cómic japonés nos veríamos ante el triste escenario de ver cómo nuestra afición se vuelve cada vez más y más minoritaria. Afortunadamente, ni una cosa ni la otra está ocurriendo y el equilibrio y estabilidad parecen estar a la orden del día después de la acusada debacle de 2010 con respecto a 2009. La situación, pues, es de aparente normalidad.

Por cierto, este año ha habido algunas muestras de cómic asiático no japonés, gracias a la irrupción de la editorial JR Comics, que ha sacado unos cuantos tomos del manhua chino El rey mono, y a la marcha continuada de Milkyway Ediciones, que ha sacado tres tomos más del manhwa coreano Simon Sues.

¿Y cómo queda repartido el “pastel” del manga por editoriales?

Estadísticas manga España 2013

En este sentido, este año recién terminado se puede resumir en dos grandes titulares: “La caída de EDT” y “La confirmación de Ivrea”.

Por un lado, EDT ha pasado un año muy malo después de la pérdida de Shūeisha y ha editado poquísimo. Si el año pasado conservaba la primera posición como editorial que más novedades había aportado al mercado español, este año cae hasta la cuarta plaza, muy por debajo de las tres primeras, con 36 novedades contra 98 el año pasado. Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que una parte bastante importante de estas 36 “novedades” no son estrictamente tales. Se da el fenómeno de un cambio de cubiertas (de tapa blanda con sobrecubiertas a tapa dura) que seguramente se debe a la necesidad de cambiar los logotipos antiguos de Glénat por los nuevos de EDT. Pero, eso sí, los contenidos son los de las ediciones antiguas, como se puede comprobar viendo los créditos de los libros. Sin embargo, estos libros han sido tratados a todos los efectos como “novedades” y, aunque nos hemos debatido mucho sobre si colocarlos o no en el recuento, resulta bastante complicado hacer una criba entre lo que realmente es novedad y el material retapado. Y si al fin y al cabo tanto la editorial como la distribuidora han tratado a estos productos como “novedad”, finalmente hemos decidido sí incluirlos.

Como primera editorial (entendido como editorial que más lanzamientos ha efectuado) se encuentra Ivrea, en tercer lugar el año pasado, que ha pasado de editar 88 novedades en 2012 a 112 este año, confirmando su brillante línea ascendente de los últimos años con una acertada política de licencias que satisface a un sector muy amplio del público otaku. Norma baja a la segunda posición (de 92 a 95), Planeta sube a la tercera (de 53 a 77) y Panini (quinta) sigue en su coherente línea de editar entre 20 y 30 novedades al año, una política que lleva muchos años siguiendo (22 el año pasado y 27 este).

Norma sigue en su línea, confirmando la tendencia que viene siguiendo desde hace unos años: la apuesta fuerte por el manga en general, y el gran acierto de sus editores a la hora de seleccionar y conseguir las licencias más jugosas, tanto si estas son éxitos confirmados (casos de Death Note, Silver Spoon, Sailor Moon…) como grandes sorpresas o booms a posteriori (Ataque a los titanes, I am a hero, Blue Exorcist...), sin olvidarnos de las apuestas arriesgadas que tanto bien hacen a nuestro mercado gracias a la introducción de material diferente (Thermae Romae, Bride Stories…).

Planeta, por su parte, está teniendo una línea en mi opinión muy interesante: combina reediciones de material clásico, con nuevas traducciones, rotulaciones y diseños, con acertadas licencias de material nuevo. El material clásico (entendido como “manga que ya triunfó en España en su momento y ahora se recupera”) es muy necesario y bienvenido en este sector, que necesita tener grandes referentes. No tiene sentido ir a una librería y no poder comprar grandes obras como Nausicaä, Adolf, Fénix o Regreso al mar porque llevaban años agotadas: el mercado del manga necesita referentes y necesita que estos referentes estén siempre disponibles en las librerías. Y Planeta creo que está acertando en esto, creando nuevas ediciones, en ocasiones en formatos muy lujosos (de coleccionista o “para regalar”) de obras que deberían figurar en las estanterías de cualquier aficionado al género que se precie. Y, claro está, sin olvidarse de las series en curso ni de buscar la novedad, el último éxito en Japón, y de arriesgarse (con cabeza) cuando vale la pena hacerlo.

Este año tenemos pues una polarización más grande: nos encontramos con que el 76% de todo el manga que se edita en España se edita de mano de solo tres editoriales. La cifra aumenta hasta el 93% cuando sumamos a la cuarta y quinta editorial. Si siempre había habido un reparto muy desproporcionado entre las “4 grandes + Panini” contra “las demás”, este año tenemos el fenómeno de las “3 grandes + EDT + Panini”. Si el año pasado teníamos 12 editoriales publicando manga pero entre 5 se repartían el 97,2% del pastel, esta vez hay 13 editoriales y las 5 grandes editan el 93%. Ha bajado un poco la concentración, pero aún sigue siendo muy considerable.

Estas otras editoriales son Astiberri (de 2 a 5), Ponent Mon (de 1 a 3), La Cúpula (de 1 a 3), Herder (de 2 a 3), Milkyway (de 1 a 3) y Yowu Entertainment (se mantiene en 1), con la suma de las nuevas JR Comics (4 novedades) y Random House (3). Editoriales que el año pasado aparecían en la lista como Japan Weekend y 001 Ediciones no aparecen en esta ocasión por no haber editado nada en 2013.

Recordemos de nuevo que estas cifras obedecen estrictamente a número de lanzamientos. No podemos hablar en términos de “beneficios editoriales” ni de “tiradas” porque son datos que las editoriales consideran confidenciales y no facilitan. Es perfectamente posible que el reparto que vemos aquí sea totalmente distinto considerando esos otros factores: por ejemplo, con casi total seguridad, Planeta o Norma se disputarían el título de ser la primera editorial de España en cuanto a beneficios editoriales y/o tiradas, vista la popularidad masiva de algunos títulos que manejan. Y es que no es lo mismo lanzar 100 novedades con unas ventas medias de 2.000 ejemplares (pongamos) que lanzar 50 novedades con unas ventas medias de 5.000 ejemplares (cifras totalmente inventadas, ojo, no tengo ni idea de cómo son las reales).

Pasemos ahora al momento de la reflexión. Releyendo el texto del año pasado, veo que, felizmente, me equivoqué al pronosticar un (ligero) descenso de novedades en 2013 y que el mercado no solo se ha mantenido, sino que incluso ha crecido un poco. El fuerte golpe sufrido por EDT no ha repercutido en el número global de licencias y lanzamientos, ya que las demás editoriales grandes han forzado sus máquinas para licenciar y editar más.

Una cosa que sí me parece notar es cierta tendencia a la inercia: salvo Ivrea, que continuamente está contratando nuevas series, las otras editoriales realizan pocas licencias nuevas, seguramente debido al hecho de que ya tienen muchas series en cartera y muchas de ellas son de recorrido largo, con muchos tomos que hay que ir editando a lo largo del tiempo. Estoy hablando de casos como Naruto, One Piece, Toriko, Rinne o Detective Conan en Planeta, y Fairy Tail, Soul Eater, Air Gear o Nura en Norma. El hecho de tener tantas series largas en curso impide, lógicamente, cerrar más licencias debido al miedo a sobresaturar el mercado y a la dificultad de forzar la máquina editorial para realizar tantas salidas al mes. A medida que estas series largas lleguen a su final o se alcance el ritmo de publicación japonés, podremos esperar nuevas licencias, algo que ya está a punto de ocurrir. Seguramente, pues, 2014 verá muchos más anuncios de nuevas licencias que 2013, un año poco vistoso en este aspecto.

EDT ha sido el gran drama del año. Tras la desvinculación con Glénat Francia y la pérdida de las licencias de Shūeisha en 2012, la editorial pareció tener un último fogonazo de actividad en el Salón del Manga del año 2012, cuando presentó varios libros muy interesantes en busca de un nicho poco explotado pero sin duda con muchos lectores interesados: el del manga alternativo o experimental para público adulto, con autores como Kago, Furuya o incluso obras selectas de autores clásicos como Shōtarō Ishinomori. Sin embargo, las evidentes dificultades económicas por las que pasa la editorial han impedido que esta andadura siga su curso, lo que propició un corte en seco de su actividad editorial solo rota en contadas ocasiones para sacar la eventual novedad (y los consabidos “retapados”). Sé de buena tinta que EDT está haciendo esfuerzos considerables en este sentido y que recientemente está obteniendo resultados que pueden permitirle salir del pozo. Yo solo espero que la antigua Glénat pueda levantar cabeza, olvidar este horrendo 2013 y reanudar su actividad en esta línea de manga alternativo que a mí, personalmente, me parece muy interesante. Esperemos que el año 2014 sea el año de la resurrección y la reinvención de EDT.

En cuanto a las demás editoriales, creo que en 2014 van a seguir con la misma política que han venido siguiendo en los últimos dos o tres años: Ivrea, desde hace un par de años con posibilidad de acceder a series de Shūeisha, seguirá trayendo el manga más actual y del gusto del público eminentemente otaku (y siendo la única que cuida un poco a los aficionados al shōjo, lamentablemente el género más olvidado del manga en los últimos años). Norma seguirá con su gran puntería, afinando mucho el tiro en busca de los últimos bombazos, sorprendiéndonos también con algunas cosas extrañas que tanto se agradecen. Planeta seguirá hurgando en sus viejos y extensos catálogos (no en vano es la editorial con mejor fondo editorial y más extensa trayectoria) y rescatando grandes series que en su día editaron y que vale la pena rescatar para las nuevas generaciones, sin olvidarse tampoco de traernos los últimos grandes éxitos de la Shōnen Jump. Finalmente, Panini seguirá en su línea continuista, tal vez sorprendiéndonos con algún manga rompedor, como ha sido el caso de la recientemente anunciada licencia de Assassination Classroom, el manga por el que suspiraban todas las editoriales y que finalmente ha caído en manos de Panini.

Así pues, para el año que viene preveo que seguirá esta estabilidad y no creo que tengamos grandes sobresaltos, y menos viendo que la tremenda crisis económica que azota al país desde hace años empieza por fin a remitir, por lo que se respira en la calle y por el ambiente que estoy notando en el “mundillo”. También habrá que ver cómo resulta ser el inminente desembarco en el manga de ECC Ediciones, que ya ha anunciado dos licencias para el año 2014. ECC es una editorial potente, que edita entre otros los cómics americanos de DC, por lo que puede perfectamente sumarse a las editoriales medianas EDT y Panini, con lo que el año 2014 puede que tengamos un sano bloque formado por “tres grandes, tres medianas y muchas pequeñas”.

De nuevo, este año hemos realizado el recuento basándonos sobre todo en las lisas de Listado Manga, cotejándolas con otras fuentes. Mis agradecimientos por su encomiable labor, así como a Toni Ramírez por su gran ayuda con los recuentos.

El suceso JManga y el futuro del manga digital

Sunday, March 17th, 2013

El otro día se montó un pequeño revuelo en Twitter, ya que a raíz de la fallida de una empresa americana de distribución de manga digital empecé a expresar mis opiniones al respecto de lo que es leer manga en digital. Mucha gente me pidió que hiciera una especie de recopilatorio de esos tuits en forma de artículo para el blog, y aquí va.

El caso de JManga

JManga es una empresa norteamericana de distribución legal de manga digital creada por una asociación de editoriales japonesas para el mercado de los Estados Unidos. Más información sobre JManga aquí.

Escribo en presente porque JManga todavía existe en marzo de 2013, pero el día 14 anunció que su servicio dejará de estar operativo para el día 30 de este mes. Hasta aquí, todo más o menos normal. El negocio no ha funcionado, por las causas que sean (mucha gente apunta a cuestiones de operatividad, contenidos y precios como causas del fracaso), y la empresa tiene que cerrar. Es una lástima, pero así es el mundo de los negocios.

La sorpresa llega cuando vas a su página web y lees su nota de prensa al respecto (www.jmanga.com/urgent-message) y te das cuenta de que no solo cierran la empresa, sino que la gente que pagó dinero por los contenidos que ofrecía JManga se va a quedar sin ellos (!) Hay quien argumenta que lo que hace JManga no es “vender” los mangas, sino “alquilarlos”. En cualquier caso, gente que ha gastado dinero por unos contenidos va a dejar de poder disfrutar de ellos, sin previo aviso (bueno, un “previo aviso” de solo 15 días) ni posibilidad de recuperar el dinero ni nada.

Desconozco los motivos que han llevado a JManga a tomar tal decisión, tan drástica. ¿Se podría haber hecho mejor? Tal vez sí (yo pienso por ejemplo en la posibilidad de dejar activa la plataforma, aun sin servicio de soporte, durante 2 o 3 años, para que la gente que ha comprado ese material lo pueda disfrutar durante todo ese tiempo). El caso es que se ha hecho de una manera que a mí me parece muy poco atinada.

Jmanga_Logo

El manga digital

El caso me pone muy triste, primero porque soy un ferviente defensor del manga en formato digital y estos fracasos dan mucha lástima, y segundo porque este suceso va a dar la razón a tantos y tantos que alegaban que no compraban cómics o libros digitales (legales, se entiende) porque las plataformas de distribución no les inspiran confianza. Vamos, que va a dar (aún más) alas a la piratería. Flaco favor que hace JManga a los contenidos legales de cómic digitales en particular y al manga en Occidente en general, la verdad.

Si seguís este blog habitualmente, sabéis que soy un enamorado de los libros. Nunca me he parado a contar los libros que tengo, pero os puedo asegurar que son muchos miles de volúmenes. Con esto quiero decir que amo el libro, amo el papel y en absoluto soy “enemigo” de él. Pero, eso sí, de un tiempo a esta parte me hecho un gran partidario de los contenidos digitales, y creo que el manga es tal vez el contenido “originalmente en papel” más apropiado para el formato digital.

Hay dos razones principalmente por lo que digo esto: el espacio y el precio. Y un tercero que sería la variedad.

El factor espacio

Los mangas suelen ser muy largos, con decenas de tomos que suman miles de páginas. Coleccionar manga en papel puede ser una locura en este sentido. La colección de Naruto, compuesta por 63 tomos ahora mismo, ocupa como un metro de espacio en estantería y me dicen que pesa unos 13 kilos. Como alguien que ha tenido que enfrentarse a más de una mudanza, os aseguro que el tema libros es de lo más fastidioso, por lo muchísimo que pesan y el espacio que ocupan. El digital soluciona este problema de un plumazo, ya que en un disco duro que pesa unos pocos cientos de gramos puedes tener miles de volúmenes.

El libro físico y su defensa acérrima creo que es una cuestión puramente generacional. A muchos de nuestra generación les horroriza el hecho de perder el “tacto y el olor” del papel a cambio de fríos libros electrónicos. Pero, como feliz poseedor de un iPad desde hace un par de años, os aseguro que esto se olvida enseguida. Cierto, de vez en cuando apetece leer un libro tradicional, por supuesto, pero lo cómodo y versátil que resulta leer en una tableta (posibilidad de tener cientos de libros a mano, poco peso, posibilidad de ampliar el texto o el dibujo…) me parece una pasada. Yo creo que las generaciones venideras verán al libro como un bonito anacronismo, un poco como ahora son los vinilos. Somos nosotros los que nos resistimos al cambio.

El factor precio

Los mangas en general son de lectura muy rápida (los japoneses se leen un tomo en cuestión de pocos minutos, ¡es alucinante verlo!) Esto hace que el ratio “precio del tomo x tiempo de lectura y disfrute” es muy bajo en el caso del manga. Esto provocó que yo, gran amante del cómic desde niño, dejara de leer cómic (manga incluido) en mi adolescencia porque no tenía mucho dinero disponible para estos gastos y simplemente quería que mi dinero “me durara más”, así que me pasé a las novelas. Y como yo, imagino que tantos y tantos otros.

¿Cuánto tardáis en leer un tomo de manga normal (sin contar Bakuman., Detective Conan y similares)? ¿Media hora? ¿Una hora a lo sumo? Siguiendo el ejemplo de Naruto de antes, coleccionar en este momento desde cero equivale monetariamente a 7,5 euros x 63 tomos = 472,5 euros. Si estimamos que tardamos media hora para leer un tomo, obtenemos 31,5 horas de lectura a cambio de 472,5 euros.

Obviamente, hay MUCHOS más factores aquí, por ejemplo el hecho de comprar un tomo mes a mes (o cada dos meses) que hace que el esfuerzo económico se diluya mucho en el tiempo y no nos demos cuenta, disfrutar del dibujo de Masashi Kishimoto, releer una y otra vez las historias, ser un fan acérrimo, etcétera, que hacen que esta inversión se dé por buena. Sin ir más lejos, yo tengo en mi colección miles de tomos que he pagado a precios similares (un poco más baratos porque tengo la suerte de poder leerlos en japonés y comprarlos en Japón, pero bueno, os hacéis una idea).

En papel, fuera de Japón, los mangas en general son caros porque las tiradas son pequeñas. Un tomo de manga de 200 pg. en España cuesta de 7 a 9 euros. El precio viene dado por muchos factores, pero uno muy importante es la tirada: cuanto más ejemplares se impriman, más barato resultará el precio final para el consumidor.

Pero como el manga es caro, se vende poco. Como se vende poco, hay que ponerlo caro. Es la pescadilla que se muerde la cola.

El formato digital podría ayudar a paliar esto. El hecho de no tener que imprimir, encuadernar y distribuir los libros físicos necesariamente haría que los precios bajaran hasta unos niveles aceptables tanto para los autores/editoriales (venderían a menos precio, pero a mucha mayor cantidad y los números saldrían igualmente, o incluso mejor seguramente) como para los lectores. Lamentablemente, a día de hoy esto todavía no es así: la baja demanda que hay todavía de libro electrónico fuerza a poner precios más elevados para hacerlos rentables, lo que a su vez indigna y provoca rechazo al lector potencial. De nuevo, otra pescadilla que se muerde la cola.

BFWhc3TCEAAfN1c

El factor variedad

Nos estamos perdiendo mangas muy buenos porque en papel no funcionarían (no obtendrían buenas ventas). Pero no tenemos opción de leerlos en digital.

Hay 300 millones de lectores potenciales en español y me niego a pensar que si el acceso a los mangas fuera fácil y su precio fuera económico no resultarían rentables. Hay que esperar a que el libro electrónico se difunda más en España y Latinoamérica, pero cuando lo haga yo creo que va a ser rentable publicar manga en digital.

Yo creo que, con un mercado de manga digital sano y fuerte, establecido (dentro de unos años), será rentable editar mangas que ahora no lo son. Por los mismos motivos que he dicho antes de precio y disponibilidad (sencilla, inmediata y para todo el mundo hispanohablante) .

El futuro según lo veo yo

El “suceso JManga”, aparte de provocar seguramente un retraso de un par de años mínimo en el desarrollo del mercado del manga digital, hará seguramente que la gente no se fie más de servicios de manga digital que no permitan “tener controlado” el contenido que compras. Por eso, creo que ahora las opciones viables se reducen solamente a dos.

  1. Plataforma tipo iTunes, de fácil acceso y amplia biblioteca con todas las novedades de las principales editoriales y un fondo de clásicos considerable. Con un clic, compras descargando el contenido, que pasa a tu biblioteca. Usar o no DRM será aquí una opción de la empresa de turno, pero… Al fin y al cabo todo es pirateable, tenga DRM o no, así que no sé yo si el DRM será contraproducente al igual que lo ha sido en el campo de la música. Pero este es un problema, una cuestión, a la que tendrán que enfrentarse las empresas.
  2. Plataforma tipo Spotify, de tipo suscripción. Por una cantidad al mes, lees todo lo que quieras que esté en su biblioteca, que de nuevo tendría que tener las novedades principales y un fondo considerable. Aquí el concepto “poseer” el producto ya no se aplicaría, por supuesto. Todo el mundo tendría claro, igual que lo tenemos con Spotify, que el contenido no es “suyo”, sino que lo está leyendo por streaming gracias a su suscripción mensual. Otra opción sería ofrecer el servicio gratis a cambio de que mientras leamos el manga nos salten de vez en cuando páginas con publicidad, exactamente igual que Spotify.

Sobre el libro físico, a la larga, creo que acabará por ser objeto de lujo. Ediciones preciosas para regalar, conservar y coleccionar. En absoluto va a desaparecer, solo que lo más rentable y atractivo a los ojos del público se editará simultáneamente en digital y físico y el lector podrá elegir. Un poco como ocurre ahora con los CD o los DVD / BluRay, que cada vez están más currados y atractivos a la vista.
Y, bueno, estas son mis consideraciones. ¿Qué opináis vosotros?

 

Reto manga

Monday, February 25th, 2013

Pues yo también me apunto al reto manga. Voy a ser breve en las explicaciones por cuestión de tiempo, ¡espero que no os importe! Ya avanzo que esto va a ser complicado, más que nada porque nunca he guardado un “ranking mental” de las series que he leído, o que me gustan, o que disfruto… Tengo gustos muy variados y leo un poco de todo, y es difícil que me quede con algo.

1. Tu manga favorito
Uf, ya empezamos. Hay tantos mangas que me gustan que me cuesta muchísimo elegir uno solo. Por razones sentimentales, estaría entre Dr. Slump, Dragon Ball y Akira.

slump

2. El manga que más veces te hayas leído
No suelo releer mangas precisamente porque tener acceso a tantísimas obras hace que siempre tenga una pila enorme de “mangas por leer”, así que como para releer cosas estoy. Aquí tal vez se encontraría Akira.

akira

3. Un manga que te hayan regalado
¡Han llegado a regalarme muchísimos! Pero voy a destacar la caja que el autor de manga erótico Chiyoji me mandó como agradecimiento tras haber estado con él y su esposa en el Festival de Cine Erótico de Barcelona de 2005, en la que venían auténticas joyas del manga alternativo y viejuno (ediciones de los años 60, bastante caras hoy en día en el mercado vintage), como por ejemplo obras de Tatsumi, de Yū Takita o varios ejemplares de lujo de obras de Yoshiharu Tsuge, uno de ellos, Yume no sanpo. firmado por el propio Tsuge. ¡Regalazo!

Exif_JPEG_PICTURE

4. Tu manga favorito de la infancia
En mi infancia no se editaba manga, así que voy a destacar Dragon Ball, que empezó a editarse en mi adolescencia, lo que me llenó de alegría.

bdd011

5. Un manga que te haya marcado de por vida
Iba a poner de nuevo Dragon Ball, indiscutiblemente el que más me ha marcado y que en realidad debe estar aquí por méritos propios, pero para no repetir voy a mencionar a Shin Chan, el primer trabajo de traducción que tuve (su versión anime, pero después también el manga) y que sin duda ha marcado mi carrera como traductor profesional.

usui9

6. Un manga que te haya enseñado algo sobre la felicidad
Tal vez Fénix, pero no solo sobre la felicidad, sino sobre les emociones, pasiones, vilezas y virtudes del ser humano en general. Obra maestra.

hinotori

7. Un manga que te haya dejado triste
Pues hay varios, pero puedo mencionar a Munō no hito (El hombre sin talento), de Yoshiharu Tsuge, por la capacidad que tiene Tsuge de transmitir todo tipo de sensaciones, como la tristeza, la infelicidad, la impotencia, etcétera, a través de su arte.

muno1

8. Un manga con el peor final
Yū Yū Hakusho. La mayor troleada (hasta el momento) de Yoshihiro Trollgashi.

yuyu

9. Tu clásico favorito
Black Jack (y lo pongo para no repetir Fénix). Una auténtica maravilla. Aquí también se está colando El lobo solitario y su cachorro, que me está fascinando (lo estoy leyendo en estos momentos).

bj

10. Un manga que siempre te anima
KochiKame me distrae mucho, y a la par me permite aprender muchísimas cosas.

kochikame3

11. Un manga que relees a menudo
Ninguno en especial. Alguna vez me ha dado por releer Dr. Slump, pero solo dos o tres veces. Me encanta.

slump

12. El manga más largo que hayas leído
No cuento KochiKame porque “solo” lo sigo desde el tomo 140 o así (ahora va por el 185), con lo que este cetro va para Naruto, que también es el manga más largo que he traducido (63 tomos y contando).

naruto

13. Un manga que te haya hecho enfadar
Si un manga me aburre, o me cabrea, lo dejo y punto. Eso sí, hay algunos que me ha tocado traducir que directamente me han irritado mucho, como por ejemplo Highschool of the Dead (Apocalipsis en el instituto), que me parece absurdo a más no poder (argumentalmente hablando). Ouran Host Club y Trigun no le van a la zaga. XD

highscool

14. El manga con la mejor historia de amor
Dōsei Jidai (La época en la que vivíamos juntos) de Kazuo Kamimura me parece una pasada. Poético y realista.

doseijidai1

15. El manga más violento que hayas leído
Kagayake! Daitōa kyōeiken, de Shintarō Kago. Uffff.

daitoa

16. Tu saga preferida
Últimamente he disfrutado mucho con la de Eiji Niizuma y Crow en Bakuman (tomos 15-16).

baku16

17. Un manga con el que te identifiques
Kingyoya Koshoten (Librería de viejo Kingyoya), porque me encanta rebuscar entre las librerías de manga vintage japonesas e ir desenterrando viejas maravillas. Este manga va precisamente de eso, con historias autoconclusivas muy emotivas que giran alrededor de una obra de manga distinta cada vez, y me gusta muchísimo.

kingyoya1

18. Un manga que te gustaría haber escrito
Muchísimos, pero veo que no he puesto nada de Urasawa todavía, y es uno de mis autores favoritos y debe aparecer aquí, así que voy a poner Monster. También Death Note me encantó en este sentido.

monsteer

19. Un manga que te gustaría que te dedicaran
Tengo la suerte de haber conocido a (y haber conseguido dedicatorias de) muchos autores de manga, algunos auténticos monstruos. Así que voy a poner un imposible y diré que cualquiera de Tezuka, porque ojalá hubiera podido conocer al gran maestro. Si tuviera que elegir una obra, seguramente sería Fénix o Black Jack, pero ya que han salido las dos antes, aquí pondré Astroboy (Tetsuwan Atom).

atom1

20. Un manga que te encantó, y que ahora no te gusta nada
Hunter X Hunter no es que me guste “nada” (tampoco es eso), pero los primeros tomos me encantaron y causaron una gran impresión en mí (también fue de lo primero que leí en japonés “a pelo” en mi época de estudiante), pero a partir de la saga de Greed Island me aburrió sobremanera, por no decir lo de las Chimera Ant. Ahora, traduciéndolo, voy a poder darle una segunda oportunidad y releerlo, y seguramente le cogeré el gusto, pero de momento este es uno de los pocos mangas que, por aburrimiento, he dejado tras haberlo seguido durante años.

hxh1