El blog de Marc Bernabé

Investor Z

Friday, November 28th, 2014
  • Título: インベスターZ –Investor Z–
  • Autor: Norifusa Mita
  • Editorial: Kōdansha
  • Revista: Morning
  • Años publicación: 2013-?
  • Clasificación: inversión
  • Tomos: 6 (en curso)

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En mi empeño por ir buscando siempre manga diferente, o que pueda dar un punto de vista diferente sobre algún tema u otro, voy topando –como vais viendo a través de este blog– con auténticas curiosidades. Investor Z es sin duda una de ellas. Compré el primer tomo al verlo destacado en una librería de Tokio y me llamó la atención por las portadas de los cinco tomos que tiene en estos momentos, donde aparecen chicos jóvenes vestidos con uniformes típicos de secundaria o bachillerato (es decir, adolescentes) con ilustraciones de fondo relacionadas con el mundo financiero. Además, claro está, por el título, claramente referente de un manga que va de invertir, presumiblemente en bolsa.

Luego me he dado cuenta de que su autor es Norifusa Mita, autor también del mega éxito Dragon Zakura (2003-07), un manga que estaba enfocado a enseñar, de forma amena y sobre la base de una historia manga con sus giros de guión y tal, trucos y técnicas para enfrentarse a los durísimos exámenes de acceso a la universidad japonesa, que llegó a convertirse en un gran hit en la época en la que estuvo en publicación, con adaptación a serie televisiva de imagen real tanto en Japón como en Corea.

En Investor Z nos encontramos con un joven brillante llamado Takashi Zaizen, que consigue el acceso al instituto Dōjuku Gakuen de Sapporo y que, al ser el más brillante de su promoción, debe realizar el discurso de saludo en la ceremonia de inicio de curso. Takashi estudia en estos momentos primero de secundaria, por lo que su edad es de 12 años. El Dōjuku Gakuen es un instituto muy prestigioso y tiene la particularidad de que tanto la matrícula como el curso son gratuitos para los alumnos que consiguen acceder a él.

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Invierte que te invertiré en el Club de Inversión

Como siempre ocurre en los inicios de curso, los alumnos deben plantearse si apuntarse a algún club extraescolar, y de qué tipo. La idea de Takashi es apuntarse a béisbol, pero de repente aparece un chico que le exhorta a acompañarle y le lleva a una habitación subterránea donde se encuentran cuatro chicos más rodeados de pantallas de ordenador por todos lados. Pronto, los chicos le explican a Takashi que ese es el “Club de Inversión”, que fue fundado en los inicios del instituto y que en todo momento ha sido un secreto para todos salvo para sus propios miembros y algunos miembros del comité directivo. Al Club de Inversión solo pueden entrar los primeros de cada promoción (que además sigan siéndolo durante toda su estancia en los tres años de secundaria y los otros tres de bachillerato), por eso se invita a Takashi a formar parte de él. Por consiguiente, claro está, los demás cinco chicos fueron también los primeros de promoción en su momento y lo siguen siendo (si no, se les expulsa del club).

Takashi en principio no tiene ningún interés en eso, y además por presiones familiares –no sabemos (aún) por qué, pero si padre tiene prácticamente prohibido hablar de dinero en casa– es algo que le da cierto repelús. Pero los miembros del club consiguen picar su curiosidad, sobre todo cuando le enseñan a jugar al mah-jongg, y finalmente consiguen convencerle. Así, Takashi se convierte en “Investor Z”, al ser la inicial de su apellido (Zaizen) esa letra.

Poco a poco, irán enseñándole los entresijos de la inversión en bolsa a Takashi, y le contarán que su objetivo es mover suficiente dinero (de los enormes fondos de los que dispone el centro tras 150 años de exitosas inversiones) cada año como para conseguir un rendimiento suficiente para sufragar todos los gastos del instituto… De ahí que todo sea gratis para todos los alumnos. Para empezar, le confían a Takashi una cuenta con 10.000 millones de yenes (68,5 millones de euros) para que los invierta como él crea conveniente.

Sin tener ni idea, Takashi decide hacer su primera inversión y meter 3.000 millones (20,5 millones de euros) en una empresa de videojuegos llamada Gekichi ante la oposición de sus compañeros, que opinan que esa empresa hace juegos muy malos. Pero Takashi es seguidor de los juegos de esta empresa y sabe que va por muy buen camino, por lo que decide seguir adelante, sin stop loss ni nada, a pecho descubierto aparentemente… Al cabo de poco, cuando vuelve a mirar la cuenta, descubre que esas acciones han subido un 10,1%, y que por tanto acaba de ganar 303 millones de yenes (2,07 millones de euros). Lógicamente, hay subidón, pero también es una cuestión de “suerte del principiante”… Y más o menos en este punto termina el primer tomo.

Lo mejor

  • Aprender un poco sobre inversión en bolsa, y también sobre el dinero en general, a través de un manga.
  • Al principio parece que no, pero es un manga muy adictivo y sinceramente me he quedado con ganas de más.
  • Hay un artículo al final que cuenta mejor lo que hay que hacer para abrir una cuenta de inversión, etc. pero es prácticamente un publirreportaje de la agencia de valores que “patrocina” de alguna forma este manga, por lo que todo lo que dice hay que tomárselo con una pizca de prudencia.

Lo peor

  • Norifusa Mita no dibuja especialmente bien…
  • Es todo una gran fantasmada, ja ja ja. Pero bueno, es un manga, ya es eso. Imagino que invertir en bolsa no es tan fácil como meter pasta en una empresa y que de repente te suba un 10,1%. Aunque supongo que en próximos tomos igual le meten una buena colleja a Zaizen y alguna inversión le sale tan mal que pierde millones y millones. Habrá que verlo.

Plinius (Plinio)

Tuesday, November 18th, 2014
  • Título: プリニウス –Plinius– (Plinio)
  • Autor: Mari Yamazaki y Tori Miki
  • Editorial: Shinchōsha
  • Revista: Shinchō 45
  • Años publicación: 2014-?
  • Clasificación: histórico
  • Tomos: 1 (en curso)

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A cualquiera que tenga un poco de culturilla general y esté mínimamente interesado en la historia de Grecia y Roma le sonará el nombre de Plinio el Viejo. No digo ya que se sepa quién fue exactamente este personaje ni mucho menos, solo la sensación de “este nombre lo conozco”.

Mari Yamazaki, la autora de la genial serie Thermae Romae (que reseñé cuando solo llevaba 1 tomo publicado y desde entonces y hasta terminar con 6 tomos recopilatorios en total se convirtió en un gran fenómeno, generando un anime, dos exitosas películas de imagen real e incluso ediciones internacionales, como la española, publicada por Norma Editorial, que he tenido el inmenso placer de traducir) ha querido en esta ocasión seguir explotando el tema romano que tanto éxito le había dado.

Sin embargo, esta vez no ha querido hacer una obra puramente de ficción como Thermae Romae, sino que ha querido dotar a su nuevo manga de una pátina de realismo histórico basándolo en la figura de Plinio el Viejo. Estamos ante un manga de corte más bien serio (aunque sus pinceladas de humor tiene) en la que Yamazaki nos narra las varias andanzas de un personaje que se interesó por su entorno y por el estudio de todas las cosas en general hasta el punto de escribir una enciclopedia entera, Naturalis Historia, que se convirtió en una referencia para todos los estudiosos y eruditos del mundo occidental durante siglos enteros.

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Plinio explica la teoría detrás del fenómeno de los relámpagos.

Pocos datos concretos se conocen históricamente sobre la vida de Plinio, lo que permite a Yamazaki echar mano de la imaginación y mostrarnos lo que sería su propia versión del personaje, siempre con un enorme respeto. Así, el Plinio de Yamazaki es un hombre curioso, muy excéntrico, siempre interesado por todo lo que hay a su alrededor e incluso llega a ser temerario, hasta el punto, nos cuenta la historia, de que murió cerca del Vesubio cuando se acercó demasiado a la zona para observar la erupción que estaba sepultando las ciudades de Pompeya y Herculano.

La autora, Mari Yamazaki, nos da pinceladas del Naturalis Historia a través de su manga, y nos cuenta desde cosas que él había observado y descrito (como el mecanismo de los relámpagos), que no siempre eran científicamente probadas y que de hecho a veces contenían mucha mística (lo que sin duda contribuyó a que, en algunos aspectos, la ciencia no avanzara lo que debería haber avanzado al ser considerado lo que escribió Plinio como verdades probadas y absolutas por los estudiosos de los siglos posteriores).

El manga cuenta con el veterano autor Tori Miki como coautor, y ciertamente se ha tratado de una colaboración ejemplar según ellos mismos cuentan en algunos textos que vienen como extras en el tomo. La base de la historia y del dibujo, sobre todo de los personajes, es de Yamazaki, mientras que Tori colabora asesorando y ayudando a Yamazaki con el guión y, sobre todo, encargándose de los fondos, que en esta ocasión son más detallados que en Thermae Romae. El resultado es un manga curiosamente uniforme, que parece obra de un solo autor, y fantásticamente trabajado.

A mí, personalmente, ha conseguido engancharme y también hacerme encariñarme de Plinio, al que apenas conocía de nombre. Sin duda, una gran obra de entretenimiento y también de divulgación.

Lo mejor

  • Todo en general si te gusta aprender mientras te entretienes y la historia romana te interesa mínimamente.
    El dibujo, con los personajes de rasgos “grecorromanos” que tan bien sabe hacer Yamazaki y los detallados fondos de Tori Miki, es muy bueno.
  • Pese a ser una obra de corte serio y basada en la vida de un personaje real, es muy entretenida e incluso tiene algunas pizcas de humor.

Lo peor

  • No encuentro nada destacable en el plano negativo que sea digno de mención.

Ultraman

Tuesday, November 11th, 2014
  • Título: ウルトラマン –Ultraman–
  • Autor: Eiichi Shimizu (guión) y Tomohiro Shimoguchi (dibujo)
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Gekkan Heroes
  • Años publicación: 2011-?
  • Clasificación: tokusatsu, superhéroes, fantasía
  • Tomos: 5 (en curso)

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Lo primero que evoca el título Ultraman es, obviamente, el nombre del héroe más icónico del tokusatsu japonés, el “padre” de los Power Rangers, Kamen Riders y demás luchadores justicieros, aunque viendo la portada de este manga uno tiene dudas de que sea un título de la franquicia Ultraman y se pregunta si está ante una obra cuyo único punto en común con la famosísima serie televisiva es que el título es el mismo. Lo segundo es realmente difícil en un lugar como Japón, con tanta protección de los derechos de autor y tanto respeto por la obra ajena, y más por una tan representativa y que ha marcado a varias generaciones. Aunque se diera el caso de que realmente la palabra “Ultraman” no estuviera registrada y cualquiera podría usarla, sería muy complicado que realmente surgiera alguien en Japón dispuesta a utilizarla de forma tan flagrante.

Efectivamente, pues, este manga pertenece al canon oficial de Ultraman y está aprobado por todos los estamentos necesarios… Cosa muy curiosa porque de hecho, como veremos, desmonta varias temáticas recurrentes de la franquicia. No sé si leéis Zetman de Masakazu Katsura, pero a mí me ha recordado más a esta obra que al Ultraman clásico, al menos en el primer tomo. Por cierto, hace unos años reseñé un manga de Ultraman de los años 60, para que tengáis más información podéis leerlo.

La historia se desarrolla varias décadas después de que el “gigante de la luz” Ultraman salvara el planeta Tierra de la amenaza de varias criaturas provenientes del espacio. Ultraman se asimiló con un terrestre y, gracias a sus poderes, logró vencer a los monstruos y devolver la paz a nuestro planeta. Ahora, la figura de este héroe es un vestigio del pasado, y aunque su historia se cuenta en museos y libros de texto, ya pocos se acuerdan realmente de él. De hecho, la base de la Patrulla Científica, actualmente desmantelada, es ahora un museo… Sin embargo, pronto descubriremos que, a pesar de que la paz reina en la Tierra y la amenaza alienígena se percibe como muy lejana en el tiempo y como algo que no volverá a ocurrir, la Patrulla Científica sigue alerta, sin haber sido desmantelada, trabajando para prevenir posibles invasiones futuras. Así pues, lo primero que choca al empezar a leer Ultraman es que los miembros de la famosa Patrulla Científica, como Shin Hayata (que de hecho fue el humano que se asimiló con el gigante de la luz en su momento) o Mitsuhiro Ide, son ahora cincuentones.

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¡El rayo Specium! Y la famosa pose de Ultraman, que aquí se justifica como “acoplar el antebrazo izquierdo con el derecho para activar el arma”.

Como no puede ser de otra manera, surge de nuevo una amenaza de invasión alienígena y es Shin Hayata quien debe salir a luchar, dotado de una especie de armadura biónica que le convierte en Ultraman, contra el monstruo de turno. Sin embargo, el bicho resulta ser muy poderoso y le “da pa’l pelo”. Pero en ese momento aparece Shinjirō Hayata, el hijo de Shin, que cuenta al parecer con un poder descomunal de forma innata, al que le proporcionan una nueva armadura creada especialmente para él sin que él supiera nada de antemano, y se pone a luchar para defender el planeta Tierra.

Lo mejor

  • El manga está muy bien dibujado, y tiene muchísima acción. No se hace nada pesado, al contrario, la acción es trepidante.
  • Me ha gustado ver la versión cincuentona de los personajes clásicos de Ultraman. Es un claro guiño a los lectores actuales de esta serie, que crecieron disfrutando de las aventuras de este personaje. Parece claro que los creadores de este manga quieren atrapar a las nuevas generaciones pero, también, apelar a la nostalgia de los mayores para intentar llegar al máximo de público posible.

Lo peor

  • Como he dicho antes, todo el tema de las armaduras biónicas le quita un poco de magia a la serie y la acerca, tal vez demasiado, a otras obras como Robocop o Zetman.
  • El diseño de ese traje biónico, de nuevo, es demasiado “robocop” para mi gusto. Le quita la esencia de “látex” de Ultraman. Igual ha sido demasiado…

Onmyōji (Exorcista)

Wednesday, November 5th, 2014
  • Título: 陰陽師 –Onmyōji– (Exorcista)
  • Autor: Baku Yumemakura (historia original) / Reiko Okano (dibujo)
  • Editorial: Scola, Hakusensha
  • Revista: Comic Birz, Monthly Melody
  • Años publicación: 1993-2005
  • Clasificación: sobrenatural, histórico
  • Tomos: 13

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Mi primer contacto con esta obra fue hace ya muchos años, creo que sobre 2001, cuando me llamó la atención por haber sido galardonada con el Premio Cultural Osamu Tezuka. Como dos años antes fue Monster de Naoki Urasawa, una de mis obras favoritas, la que ganó este premio, es natural que estuviera atento a cualquier otra obra que mereciera tal distinción, y además esta se encontraba, en ese momento, en todas las librerías en posiciones muy destacadas, por lo que era imposible que no te llamara la atención. Poco después se realizó la adaptación cinematográfica en imagen real y, bueno, podemos decir que en esa época hubo un pequeño boom de los onmyōji en Japón.

Recuerdo haber tomado el primer tomo con muchas ganas y empezado a leer, pero dejarlo a las pocas páginas porque simplemente me estaba costando tanto seguir la historia que llegaba a aburrirme. Dos factores contribuyeron a esto: por un lado, la ambientación histórica en la corte imperial de Japón de las cercanías del año 1000 d.C. Al ambientarse la historia en este tipo de marco (muy parecido al de obras literarias como La historia de Genji o El libro de la almohada) y tener yo escasos conocimientos sobre la misma, la verdad es que se me hacía muy cuesta arriba. El segundo factor fue el idioma, ya que los personajes hablan con un deje arcaico para ambientar mejor la historia, y tampoco podemos decir que en esa época dominara el japonés antiguo; de hecho, mis problemas tenía ya con el contemporáneo.

Sin embargo, nunca he llegado a olvidar este manga y siempre había querido darle una segunda oportunidad. No en vano, es una historia muy popular en Japón, basada en una serie de novelas escritas por Baku Yumemakura y que, aparte del Premio Cultural Tezuka, consiguió también el Premio Seiun en 2006, otro famoso galardón japonés. La obra tenía que ser buena por fuerza, el problema había sido mío al no poder seguirla por falta de conocimientos.

Como seguramente sabéis, una de las obras que estoy traduciendo es Nura, el señor de los yōkai (Nurarihyon no mago). Aunque se ambienta en la época actual, uno de los personajes, una chica, es descendiente de una familia de onmyōji de Kioto, y de hecho en un momento de la historia aparece el mismísimo Abe no Seimei (921-1005), el onmyōji más célebre que ha existido jamás… Que, de hecho, es el protagonista del manga Onmyōji que reseño en esta ocasión. Los onmyōji eran una especie de exorcistas y expertos en lo sobrenatural y el horóscopo, una especie de chamanes, que trabajaban al servicio de la corte imperial solucionando posibles problemas de posesiones, apariciones y malos agüeros, aparte de servir también como adivinos y oráculos.

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Abe no Seimei enfrentándose a un monstruo en el Japón de la era Heian.

Traducir una historia en la que aparecen onmyōji fue el punto de motivación que necesitaba para intentar de nuevo acercarme a este manga. Y ahora, con un bagaje infinitamente mayor sobre historia y lengua de Japón, sí lo he podido seguir sin problema alguno, y me ha parecido maravilloso.

Como decía hace unas líneas, el protagonista de este manga es Abe no Seimei, un auténtico prodigio del onmyōdo (literalmente “camino del yin y el yang”) que se convirtió en toda una leyenda. El manga está realizado de forma impecable, tanto gráfica como argumentalmente, y te atrapa con gran maestría gracias a la combinación de un dibujo realista y muy bonito aderezado por numerosas apariciones sobrenaturales dibujadas con un gusto exquisito. El manga no intenta ser realista, sino que sin ningún tipo de problema hace aparecer a demonios, ogros y trasgos, todo tipo de monstruitos (yōkai) del folklore japonés y, en formato de historias autoconclusivas, nos va presentando diferentes situaciones que Abe no Seimei tiene que solucionar.

Lo mejor

  • Un manga exquisito, tanto en el dibujo como en el argumento.

Lo peor

  • Hay que tener un bagaje importante de lengua arcaica e historia y orden social de la corte imperial del período Heian (794-1195).
  • Por sus particularidades (tiene un estilo bastante josei manga, es decir, pensado para el gusto de mujeres adultas) y temática, es complicadísimo verlo publicado algún día en nuestro país.

Kami no Shizuku (Las gotas de dios)

Tuesday, September 30th, 2014
  • Título: 神の雫 –Kami no Shizuku– (Las gotas de dios)
  • Autor: Tadashi Agi (guión) / Shu Okimoto (dibujo)
  • Editorial: Kōdansha
  • Revista: Morning
  • Años publicación: 2004-14
  • Clasificación: enología
  • Tomos: 44

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Por la multitud de variadísimas reseñas que he ido publicando en este blog a lo largo de los ya casi 7 años de su existencia, ya imagino que el mensaje de que el manga es un medio de expresión que está a la misma altura que las novelas o el cine ya ha calado. Y es que hay manga de todo y para absolutamente todos los públicos.

Como enésimo ejemplo, en esta ocasión presento Kami no Shizuku (Las gotas de dios), un cómic ambientado en el mundo de la enología y que, a lo largo de 10 años de publicación, ha acercado y popularizado enormemente el mundo del vino en Japón gracias al enorme éxito que ha cosechado, no solo en Japón, sino también en Corea (donde se dice que ha vendido más de 200.000 copias) e incluso en la propia Francia.

El argumento básico de este manga nos lo proporciona el encuentro de dos personajes, Miyabi Shinohara, una aprendiz de sumiller en un restaurante de cocina francesa de Tokio, y Shizuku Kanzaki, un empleado de una compañía de cervezas (el nombre del protagonista, por cierto, significa también “gota”, por lo que el título de este manga podría traducirse tanto por “Las gotas de dios” como “Shizuku de dios”). El encuentro entre ambos se realiza en el restaurante en el que ella trabaja: un cliente (el presidente de la empresa en la que trabaja Shizuku) solicita un caro vino francés que ella, diligentemente, le trae. Sin embargo, el vino no es de su agrado y este empieza a decir que no está dispuesto a pagar por un vino que él no encuentra suficientemente bueno. Entonces interviene Shizuku, que hacía de acompañante de su jefe, que rápidamente toma un decantador y decanta el vino de forma impecable, con un arte que deja boquiabiertos a todos los presentes. Una vez decantado, el vino adquiere un aroma y un cuerpo increíbles, acorde con la solera de la marca y el año de la cosecha. El problema radicaba que un vino como ese debe oxigenarse considerablemente antes de servirse para que todo su valor oculto salga a relucir, y al servirlo Miyabi directamente en la copa, este simplemente permanecía “cerrado”.

La historia avanza y descubrimos que Shizuku no tiene absolutamente ningún interés en el vino, ya que lo detesta porque es la gran pasión de su padre, Yutaka Kanzaki, un famosísimo crítico de vinos que desde pequeño le había obligado a entrenar el paladar mediante todo tipo de técnicas, a cuál más rocambolesca. Y, claro está, a decantarle el vino (de ahí su arte en este campo). Como reacción a esto, en vez de amor por el vino, lo que desarrolló Shizuku fue rechazo, hasta el punto de no querer saber nada de su padre…

Todo hasta que Yutaka muere… Entonces, en la lectura del testamento, se descubre que Yutaka había adoptado como hijo legal suyo a Issei Toomine, un joven crítico de vinos con un paladar extraordinario. La enorme herencia de Yutaka (tanto la mansión como la colección de vinos de incalculable valor), entonces, está en juego entre Shizuku y Toomine, que deben enfrentarse en una especie de competición de cata de vinos. El gran obstáculo, entonces, radica en que Shizuku no tiene ni idea de vino mientras que Toomine es un gran experto… Lo que nadie sabía, ni siquiera el propio Shizuku, es que los extraños métodos formativos de su padre, en especial los de entrenamiento del paladar y el olfato, le servirían para desarrollar un extraordinario sentido del gusto, a la altura de los mejores catadores. Y, con la ayuda de Miyabi, a quien Shizuku acude para solicitar asistencia, irá introduciéndose en el mundo de la enología.

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Shizuku y Miyabi a la caza del vino perfecto.

La historia se va desarrollando a partir de este punto como una excusa para ir presentando, capítulo a capítulo, varios vinos, sobre todo franceses. Se dice que los caldos presentados en cada capítulo se agotaban rápidamente de las estanterías de las tiendas de vino de Japón nada más publicarse, o incluso que su cotización aumentaba rápidamente nada más aparecer en este manga. Por cierto, esta historia está disponible en Francia, con bastante éxito me consta –y que los franceses abracen un producto cultural sobre un bien tan francés como su propio vino es realmente destacable–, y en Estados Unidos (con no tanto éxito, al parecer).

El manga no es solo entretenido como historia, con sus exageradas descripciones del “shock” sufrido por los personajes al probar los caldos (algo muy típico del manga gourmet, por otra parte), sino que además es todo un manual sobre enología. No solo las explicaciones abundan en las páginas del propio cómic, sino que como anexos encontramos densos textos con todo tipo de datos sobre los vinos que se presentan en cada tomo, así como información general sobre enología como cuadros con las mejores añadas, denominaciones de origen y demás. Un auténtico tesoro para los que estén interesados en la enología y quieran aprender sin tener que estar leyendo densos y sesudos textos sobre el tema.

  • Lo mejor
    Como siempre, aprender sobre un tema que te pueda interesar (no es especialmente mi caso con este manga, pero bueno, nunca está de más aprender) a través del manga siempre es más ameno y entra mucho mejor.
  • Las exageradas descripciones gráficas en el momento de probar los vinos son muy “manga”: los personajes se transportan a otros lugares o tiempos y cosas de estas (solo les falta echarse a volar exclamando “deliciosooooooooo” como en Mr. Ajikko).

Lo peor

  • Como siempre, que el mercado del cómic en Occidente en general y en España en particular sea tan reducido como para que obras de esta increíble calidad argumental e informativa tengan cabida de forma realista. No tenemos ni idea de lo que nos perdemos, y de la potentísima fuerza de comunicación que tiene el medio del cómic, algo que solo se explota de verdad en Japón…
  • Aunque es de justicia decir que no todo este manga se centra alrededor del vino estrictamente francés, si que el paso que estos tienen en la obra es abrumador y se tiende a mitificar el vino francés cuando hay otras regiones del mundo con como mínimo tan buen vino como el salido de las uvas cultivadas en Francia. Lo que sin duda contribuye a aumentar la fama (merecida o no) de los vinos franceses en Japón.
  • Finalmente, el aura “pedantilla” y de “refinamiento pijo” que tiene la obra puede desagradar a muchos lectores, que la perciben como elitista y estirada. Bueno, es cierto que a muchos japoneses les gusta este tipo de cosas, así que… es un poco una cuestión de idiosincracia nacional japonesa.