El blog de Marc Bernabé

Boys on the Run

Thursday, December 18th, 2014
  • Título: ボーイズ・オン・ザ・ラン –Boys on the Run–
  • Autor: Kengo Hanazawa
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Big Comic Spirits
  • Años publicación: 2005-08
  • Clasificación: humor, romance
  • Tomos: 10

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Como sabéis, en el pasado Salón del Manga de Barcelona recibimos la visita de varios pesos pesados del manga, y uno de ellos fue Kengo Hanazawa, invitado por Norma Editorial para presentar su manga I am a Hero (reseñado en su momento en este blog) . En mi caso, en parte por ser el traductor de I am a Hero para su versión española, editada por Norma Editorial, se me encargó la tarea de interpretar para este autor, con el que surgió muy buen rollo y nos lo pasamos genial.

A raíz de hacer buenas migas con Hanazawa, me interesé por su obra anterior, lo que inevitablemente me llevó a ponerme a leer Boys on the Run, su anterior obra y la más conocida hasta que empezó con I am a Hero, hasta el punto de haber sido adaptada a película y serie televisiva de imagen real.

Y mis impresiones no pueden ser mejores: estamos ante una obra que no es ninguna maravilla, pero que resulta entretenidísima, y muy rápida de leer. Vamos, ideal para cuando tienes una tarde tonta y quieres algo que te haga pasar un estupendo rato de lectura en el sofá.

El manga nos cuenta la historia de Toshiyuki Tanishi, un tipo de 27 años más bien mediocre y muy normal, con escaso o ningún éxito entre las chicas, muy tímido e inseguro, etcétera. Bueno, si habéis leído I am a Hero, estamos ante un personaje “typical Hanazawa”, ya que es muy parecido a Hideo Suzuki y, de rebote al mismísimo Kengo Hanazawa, que afirma que para dar realismo a sus historias se inspira en sí mismo, hasta el punto de que sus personajes (tanto Tanishi como Suzuki) son muy parecidos físicamente a él. Y, se sobreentiende, también en carácter y forma de pensar… Sinceramente, me parece muy original que un autor de manga se sitúe a sí mismo como personaje en sus obras, es graciosísimo.

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Cuando consigue por fin embaucar a la chica para ir a un love hotel, resulta que la única habitación disponible (sin que ellos lo sepan) es la habitación S&M… Bochorno total.

Pues bien, la historia (de momento me he leído unos tres tomos) nos cuenta las andanzas del bueno de Tanishi para intentar establecer una relación con su compañera de trabajo Chiharu, con varios tropiezos y meteduras de pata que hacen que el lector se parta de risa y al mismo tiempo sienta mucha lástima por lo patético de las situaciones. Por ejemplo, frustrado el día de su cumpleaños, decide llamar a un teléfono de citas para que le manden a una chica con la que salir y luego follar, a cambio de dinero, claro está, y se le presenta una mujerona gorda, mal vestida y muy desagradable en general… Pero él no tiene narices de decirle que “contigo no, bicho” y se deja llevar, terminando en un love hotel con ella, con ella desnuda sobre la cama, y siendo incapaz de consumar el acto sexual por el asco que le da… Lo que luego le provoca muchísimos problemas ya que ella empieza a perseguirle por toda la calle gritándole que es un violador en potencia, que la ha engañado, que ha abusado de ella, etcétera. En fin, situaciones patéticas, MUY patéticas, una tras otra, y algunas con su novia potencial como testigo de primera mano, que sin embargo enganchan cosa mala.

Según puedo ver, creo que la historia luego se va por otros derroteros, con él apuntándose a un gimnasio de boxeo o algo así, pero bueno, ya lo iré viendo según vaya leyendo… Porque este manga es tan entretenido que me lo pienso leer entero.

Lo mejor

  • Muy entretenido.
  • Situaciones patéticas muy adultas, con sexo y cosas así de por medio, que no se ven en los manga shōnen.
  • Un retrato del hombre pusilánime japonés. Hay muchos japoneses con este tipo de traumas o manera de pensar, los llamados hi-mote (“que no ligan”, “que no son populares entre las chicas”).
  • Hanazawa se quedó tan chafado cuando en su momento le cortaron esta obra por baja popularidad (imagino que los últimos tomos ya pierden ese “punch” que tienen los primeros) que tuvo impulsos hasta violentos del cabreo que pilló. Y su editor le dijo “¿por qué no usas esas ganas de destruir y las vuelcas en tu próximo manga?” Y de ahí surgió el concepto de una obra tan genial como I am a Hero.

Lo peor

  • El dibujo de Hanazawa aún está en evolución en esta obra, no está al nivel de lo visto en I am a Hero.

Dead Dead Demon’s De-de-de-de-destruction

Monday, December 15th, 2014
  • Título: デッドデッドデーモンズデデデデデストラクション – Dead Dead Demon’s De-de-de-de-destruction–
  • Autor: Inio Asano
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Big Comic Spirits
  • Años publicación: 2014-?
  • Clasificación: fantasía, slice-of-life
  • Tomos: 1 (en curso)

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Me parece que siempre voy a lamentar haber empezado a conocer a Inio Asano por Oyasumi Punpun, que en su momento, como recordaréis de la reseña que escribí, no me acabó de convencer. Eso lastró un poco mi opinión sobre este autor e hizo que no me adentrara en su obra hasta que ya fue inevitable, solo para descubrir obras maestras como Solanin (que pude traducir posteriormente para su edición española), Hikari no machi (La ciudad de la luz) o Omibe no onna no ko (La chica a la orilla del mar) (También licenciada posteriormente para su edición en España, aunque esta no tuve la suerte de traducirla)... Y finalmente esta Dead Dead Demon’s De-de-de-de-destruction, que ya os avanzo que me ha encantado.

Espero algún día, más pronto que tarde, poder retomar la lectura de Punpun para darle una segunda oportunidad. Estoy convencido, por lo que me dice mucha gente que la ha leído y también porque es de Inio Asano, de que el día que me leí ese primer tomo simplemente no estaba “en la onda”, y que no terminó de entrarme porque simplemente no enfoqué su lectura en un buen momento de atención o lo que sea, y que cuando la retome me va a encantar.

En todo caso, hoy voy a hablar sobre la obra más reciente de Asano, titulada Dead Dead Demon’s De-de-de-de-destruction. Bueno, esta romanización del título es una suposición mía (dicen que es oficial, por cierto, pero no sé dónde ha salido esta información), ya que en realidad literalmente sería Deddodeddodemonzudededededesutorakushon. Desconozco el porqué del extraño título, al menos en el primer tomo no se explica, pero todo indica que es un tartamudeo o algo parecido.

En fin, la historia comienza de forma muy normal, con unas chicas que van al instituto y hablan de sus cosas. Hay algunas frases o situaciones que resultan un poco extrañas, pero al fin y al cabo como el lector no está situado aún en la historia, aparte del pequeño signo “?” que puede aparecer sobre su cabeza, puede seguir leyendo sin más las cosillas del día a día de las chicas del instituto. Sin embargo, al final del primer episodio descubrimos con un gran giro muy efectista que una enorme nave nodriza alienígena está posada sobre Tokio, un poco como en la película District 9… Y ahí nos quedamos ojipláticos perdidos O_O

El segundo episodio del tomo es un flashback que narra, desde el punto de vista de una de las chicas protagonistas, los sucesos ocurridos antes, durante y después de la llegada de la nave nodriza: de repente se detecta un gran objeto volador que se dirige a Tokio, potencialmente una amenaza y que, al llegar sobre Tokio, provoca algunos daños: edificios que se derrumban, etcétera, con varios miles de víctimas mortales causados por la confusión y los edificios destruidos. Japón, con la ayuda del ejército americano, lanza sobre la nave una nueva arma llamada “bomba A”, con la que logran detener el avance de la nave, que se queda ahí clavada, sobre el cielo de Tokio.

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La nave extraterrestra, clavada sobre el cielo de Tokio.

El manga se ambienta unos cuatro años más tarde de la llegada de la nave nodriza: no ha habido contacto con los extraterrestres más que algunas sondas que de vez en cuando salen de la gran nave y que sin embargo son extremadamente frágiles, hasta el punto de que unos niños pueden abatir una a pedradas, y los supuestos efectos de la llamada “radiación A”, provocada por la bomba lanzada por los humanos, preocupa a la población.

No sabemos nada de los extraterrestres, al menos en el primer tomo, ni si venían en son de paz o no. Solo sabemos que son inesperadamente débiles y que su nave se ha quedado clavada en el cielo de Tokio.

Pero el manga no va exactamente de eso, sino que, con un toque muy “Inio Asano”, el argumento se centra más bien en el día a día de la gente de Tokio que tiene que convivir con esa nave en el cielo: lo que al principio causaba miedo y mucha desazón empieza, cuatro años más tarde, a ser una gran molestia que sume a gran parte de la ciudad en la sombra… Y la gente empieza a exigir al gobierno que haga algo para retirar ese mamotreto de ahí.

Y sobre todo Asano utiliza la excusa para explorar el lado psicológico de la gente, sobre todo de las chicas protagonistas, que claramente están un poco desequilibradas mentalmente. A pesar de la apariencia normal que tienen, algunas de las cosas que dicen o hacen son claramente poco normales, sin duda debido a la presión psicológica que causó el gran cambio de la aparición de la nave en su día a día.

Una lectura fascinante y que deja con muchísimas ganas de saber cómo sigue la historia; de nuevo un argumento que solo un genio como Inio Asano podría elaborar con este nivel de maestría.

Lo mejor

  • Gran originalidad dentro de un tema bastante manido.
  • La sutil exploración psicológica de Asano en sus personajes.
  • El gran misterio de la nave nodriza.
  • Un dibujo precioso, tanto en personajes como en fondos.
  • El manga de “Isobe-yan” que abre y cierra el tomo, creado con estética retro y que es una clara referencia a Doraemon.

Lo peor

  • No se me ocurre nada digno de ser criticado.

Henshū-ō (El rey de los editores)

Tuesday, December 9th, 2014
  • Título: 編集王 –Henshū-ō– (El rey de los editores)
  • Autor: Seiki Tsuchida
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Big Comic Spirits
  • Años publicación: 1994-97
  • Clasificación: metamanga
  • Tomos: 16

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En los últimos años, la popularidad de Bakuman. ha provocado que el manga sobre crear manga se haya puesto de moda y ha propiciado que muchísima gente joven desee seguir los pasos de Mashiro y Takagi. Pero mucha gente desconoce, o simplemente ha olvidado, que Tsugumi Ohba y Takeshi Obata en realidad no inventaron nada nuevo, ya que existían mangas sobre la creación de manga desde mucho antes. Sin ir más lejos, en este mismo blog, aparte de Bakuman., ya hemos visto la obra semiautobiográfica Manga Michi (1970-82), de Fujiko Fujio A, y sus secuelas, el “metamanga” más veterano y el que inició este subgénero de “manga sobre manga”, así como una curiosidad como Eroman no Hoshi (La estrella del manga erótico) (2010).

En general, las obras de metamanga hablan sobre los problemas de los mangaka durante su proceso creativo: cómo debutar en el mundillo, cómo conseguir más éxito, de dónde sacar inspiración, cómo mejorar el dibujo, etcétera. Y el editor, figura fundamental en el manga japonés ya que en ocasiones es una especie de cocreador e incluso “niñera” del mangaka, aparece solamente para dar algunos consejos y ayudar al dibujante en momentos delicados (cuando es un buen editor) o para meter broncas y presionarle, en plan “sargento de hierro” (cuando es malo).

Henshū-ō (El rey de los editores), la obra que reseñamos en esta ocasión, se centra no tanto en la figura del manga como en la del editor, esa parte fundamental del proceso creativo de un producto comercial de masas como es el manga, la figura que hace de puente entre la empresa que saca la revista y los tomos recopilatorios, y que solo mira el aspecto comercial del negocio, y los creadores, que tienden más a centrarse en el aspecto creativo y artístico.

En realidad, el manga comercial japonés tiene poco de artístico, como he puesto un poco más arriba, se considera puramente un “producto comercial”, y si una obra no tiene buena aceptación (es decir, si no genera dinero en cantidades que la editorial considere aceptables), por muy excelente que sea artísticamente hablando no hay ningún reparo en guillotinarla. Por eso, el editor está en una posición muy delicada, y claramente existen varios tipos de editores, que a grandes rasgos podemos dividir entre los que miran por el bien de la empresa y procuran que sus dibujantes al cargo creen obras que comercialmente se vendan muy bien (aunque eso vaya en detrimento de la faceta artística) y los que no miran tanto las ventas y quieren que sus autores creen obras que perduren en la memoria colectiva y se puedan considerar “buenas” de verdad.

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“¡Por muy consagrado que esté el maestro Manbo Yoshizuka, no me creo que un loco por el manga como usted esté satisfecho con unos originales como estos! ¡Hay que rehacerlo todo!”

Es muy significativo que Henshū-ō comience con una fantástica referencia al final de la mítica Ashita no Joe, un manga que marcó a toda una generación: en 1973, un grupo de jóvenes lee la revista en la que se publicó ese final y, de entre ellos, uno decide que quiere ser como Joe y dedicarse al boxeo y otro decide que intentará ayudar a crear obras tan magníficas e inmemoriales como Ashita no Joe.

Años más tarde, a principios-mediados de los años 90, efectivamente vemos como el niño que quería ser boxeador para ser un nuevo “Joe del mañana”, el impulsivo Kanpachi Momoi, lo ha conseguido y el que quería crear manga, el paciente pero apasionado del manga Hiromichi Oume, se ha colocado en un puesto de relativa responsabilidad como editor en una revista de manga seinen que vende más de un millón de ejemplares cada semana.

Sin embargo, Kanpachi nunca ha llegado a ser un gran boxeador y de hecho un desprendimiento de retina le obliga a dejar dicho deporte, al que había dedicado absolutamente todos sus esfuerzos. Su amigo Oume, al verlo tan abatido, le propone meterse como ayudante y aprendiz en la redacción de la revista de manga Young Shout, donde trabaja.

Y es en este momento cuando empieza un viaje por las interioridades de la creación de manga y por los puntos de vista enfrentados entre lo comercial y lo creativo, con un montón de situaciones y discusiones sobre lo que debe ser el manga y cómo debe enfrentarse a su trabajo tanto el autor como el editor. Sin tener ni idea de cómo funciona la sociedad adulta japonesa y sus problemas de jerarquías y egos, Kanpachi, que se pone el objetivo de llegar a ser “el rey de los editores”, entra como un elefante en una cacharrería en escena y, desde su punto de vista ingenuo y a la vez pasional y hasta violento, va destapando las contradicciones, inercias y malos hábitos de la industria del manga en los años 90, justo el momento en el que el manga japonés alcanzó su cénit en cuestión de popularidad y ventas.

Henshū-ō es un manga crudo, terriblemente adictivo, y mucho más sincero sobre la realidad de la creación de manga que obras como Bakuman., que básicamente loan el romanticismo de la creación de manga y se olvidan, hasta cierto punto, de las partes más sórdidas. En Henshū-ō, seguramente la obra más conocida del malogrado Seiki Tsuchida (1969-2002), encontramos verdaderas perlas en forma de discusiones sobre qué es el manga comercial y cómo debería ser o dejar de ser, que dan mucho que pensar. Estamos ante una obra realmente adictiva que, aunque obviamente describe situaciones límite que nunca se van a dar en la realidad, da que pensar sobre el tema de la creación de manga comercial de una forma cruda y curiosamente realista.

Lo mejor

  • Entretenidísima ventana abierta al proceso de creación de manga comercial desde el lado editorial.
    Las referencias a Ashita no Joe.

Lo peor

  • El personaje de Kanpachi, el protagonista, es poco creíble, pero sirve como bisagra para forzar situaciones y conversaciones que de otra forma sería imposible generar.

Investor Z

Friday, November 28th, 2014
  • Título: インベスターZ –Investor Z–
  • Autor: Norifusa Mita
  • Editorial: Kōdansha
  • Revista: Morning
  • Años publicación: 2013-?
  • Clasificación: inversión
  • Tomos: 6 (en curso)

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En mi empeño por ir buscando siempre manga diferente, o que pueda dar un punto de vista diferente sobre algún tema u otro, voy topando –como vais viendo a través de este blog– con auténticas curiosidades. Investor Z es sin duda una de ellas. Compré el primer tomo al verlo destacado en una librería de Tokio y me llamó la atención por las portadas de los cinco tomos que tiene en estos momentos, donde aparecen chicos jóvenes vestidos con uniformes típicos de secundaria o bachillerato (es decir, adolescentes) con ilustraciones de fondo relacionadas con el mundo financiero. Además, claro está, por el título, claramente referente de un manga que va de invertir, presumiblemente en bolsa.

Luego me he dado cuenta de que su autor es Norifusa Mita, autor también del mega éxito Dragon Zakura (2003-07), un manga que estaba enfocado a enseñar, de forma amena y sobre la base de una historia manga con sus giros de guión y tal, trucos y técnicas para enfrentarse a los durísimos exámenes de acceso a la universidad japonesa, que llegó a convertirse en un gran hit en la época en la que estuvo en publicación, con adaptación a serie televisiva de imagen real tanto en Japón como en Corea.

En Investor Z nos encontramos con un joven brillante llamado Takashi Zaizen, que consigue el acceso al instituto Dōjuku Gakuen de Sapporo y que, al ser el más brillante de su promoción, debe realizar el discurso de saludo en la ceremonia de inicio de curso. Takashi estudia en estos momentos primero de secundaria, por lo que su edad es de 12 años. El Dōjuku Gakuen es un instituto muy prestigioso y tiene la particularidad de que tanto la matrícula como el curso son gratuitos para los alumnos que consiguen acceder a él.

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Invierte que te invertiré en el Club de Inversión

Como siempre ocurre en los inicios de curso, los alumnos deben plantearse si apuntarse a algún club extraescolar, y de qué tipo. La idea de Takashi es apuntarse a béisbol, pero de repente aparece un chico que le exhorta a acompañarle y le lleva a una habitación subterránea donde se encuentran cuatro chicos más rodeados de pantallas de ordenador por todos lados. Pronto, los chicos le explican a Takashi que ese es el “Club de Inversión”, que fue fundado en los inicios del instituto y que en todo momento ha sido un secreto para todos salvo para sus propios miembros y algunos miembros del comité directivo. Al Club de Inversión solo pueden entrar los primeros de cada promoción (que además sigan siéndolo durante toda su estancia en los tres años de secundaria y los otros tres de bachillerato), por eso se invita a Takashi a formar parte de él. Por consiguiente, claro está, los demás cinco chicos fueron también los primeros de promoción en su momento y lo siguen siendo (si no, se les expulsa del club).

Takashi en principio no tiene ningún interés en eso, y además por presiones familiares –no sabemos (aún) por qué, pero si padre tiene prácticamente prohibido hablar de dinero en casa– es algo que le da cierto repelús. Pero los miembros del club consiguen picar su curiosidad, sobre todo cuando le enseñan a jugar al mah-jongg, y finalmente consiguen convencerle. Así, Takashi se convierte en “Investor Z”, al ser la inicial de su apellido (Zaizen) esa letra.

Poco a poco, irán enseñándole los entresijos de la inversión en bolsa a Takashi, y le contarán que su objetivo es mover suficiente dinero (de los enormes fondos de los que dispone el centro tras 150 años de exitosas inversiones) cada año como para conseguir un rendimiento suficiente para sufragar todos los gastos del instituto… De ahí que todo sea gratis para todos los alumnos. Para empezar, le confían a Takashi una cuenta con 10.000 millones de yenes (68,5 millones de euros) para que los invierta como él crea conveniente.

Sin tener ni idea, Takashi decide hacer su primera inversión y meter 3.000 millones (20,5 millones de euros) en una empresa de videojuegos llamada Gekichi ante la oposición de sus compañeros, que opinan que esa empresa hace juegos muy malos. Pero Takashi es seguidor de los juegos de esta empresa y sabe que va por muy buen camino, por lo que decide seguir adelante, sin stop loss ni nada, a pecho descubierto aparentemente… Al cabo de poco, cuando vuelve a mirar la cuenta, descubre que esas acciones han subido un 10,1%, y que por tanto acaba de ganar 303 millones de yenes (2,07 millones de euros). Lógicamente, hay subidón, pero también es una cuestión de “suerte del principiante”… Y más o menos en este punto termina el primer tomo.

Lo mejor

  • Aprender un poco sobre inversión en bolsa, y también sobre el dinero en general, a través de un manga.
  • Al principio parece que no, pero es un manga muy adictivo y sinceramente me he quedado con ganas de más.
  • Hay un artículo al final que cuenta mejor lo que hay que hacer para abrir una cuenta de inversión, etc. pero es prácticamente un publirreportaje de la agencia de valores que “patrocina” de alguna forma este manga, por lo que todo lo que dice hay que tomárselo con una pizca de prudencia.

Lo peor

  • Norifusa Mita no dibuja especialmente bien…
  • Es todo una gran fantasmada, ja ja ja. Pero bueno, es un manga, ya es eso. Imagino que invertir en bolsa no es tan fácil como meter pasta en una empresa y que de repente te suba un 10,1%. Aunque supongo que en próximos tomos igual le meten una buena colleja a Zaizen y alguna inversión le sale tan mal que pierde millones y millones. Habrá que verlo.

Plinius (Plinio)

Tuesday, November 18th, 2014
  • Título: プリニウス –Plinius– (Plinio)
  • Autor: Mari Yamazaki y Tori Miki
  • Editorial: Shinchōsha
  • Revista: Shinchō 45
  • Años publicación: 2014-?
  • Clasificación: histórico
  • Tomos: 1 (en curso)

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A cualquiera que tenga un poco de culturilla general y esté mínimamente interesado en la historia de Grecia y Roma le sonará el nombre de Plinio el Viejo. No digo ya que se sepa quién fue exactamente este personaje ni mucho menos, solo la sensación de “este nombre lo conozco”.

Mari Yamazaki, la autora de la genial serie Thermae Romae (que reseñé cuando solo llevaba 1 tomo publicado y desde entonces y hasta terminar con 6 tomos recopilatorios en total se convirtió en un gran fenómeno, generando un anime, dos exitosas películas de imagen real e incluso ediciones internacionales, como la española, publicada por Norma Editorial, que he tenido el inmenso placer de traducir) ha querido en esta ocasión seguir explotando el tema romano que tanto éxito le había dado.

Sin embargo, esta vez no ha querido hacer una obra puramente de ficción como Thermae Romae, sino que ha querido dotar a su nuevo manga de una pátina de realismo histórico basándolo en la figura de Plinio el Viejo. Estamos ante un manga de corte más bien serio (aunque sus pinceladas de humor tiene) en la que Yamazaki nos narra las varias andanzas de un personaje que se interesó por su entorno y por el estudio de todas las cosas en general hasta el punto de escribir una enciclopedia entera, Naturalis Historia, que se convirtió en una referencia para todos los estudiosos y eruditos del mundo occidental durante siglos enteros.

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Plinio explica la teoría detrás del fenómeno de los relámpagos.

Pocos datos concretos se conocen históricamente sobre la vida de Plinio, lo que permite a Yamazaki echar mano de la imaginación y mostrarnos lo que sería su propia versión del personaje, siempre con un enorme respeto. Así, el Plinio de Yamazaki es un hombre curioso, muy excéntrico, siempre interesado por todo lo que hay a su alrededor e incluso llega a ser temerario, hasta el punto, nos cuenta la historia, de que murió cerca del Vesubio cuando se acercó demasiado a la zona para observar la erupción que estaba sepultando las ciudades de Pompeya y Herculano.

La autora, Mari Yamazaki, nos da pinceladas del Naturalis Historia a través de su manga, y nos cuenta desde cosas que él había observado y descrito (como el mecanismo de los relámpagos), que no siempre eran científicamente probadas y que de hecho a veces contenían mucha mística (lo que sin duda contribuyó a que, en algunos aspectos, la ciencia no avanzara lo que debería haber avanzado al ser considerado lo que escribió Plinio como verdades probadas y absolutas por los estudiosos de los siglos posteriores).

El manga cuenta con el veterano autor Tori Miki como coautor, y ciertamente se ha tratado de una colaboración ejemplar según ellos mismos cuentan en algunos textos que vienen como extras en el tomo. La base de la historia y del dibujo, sobre todo de los personajes, es de Yamazaki, mientras que Tori colabora asesorando y ayudando a Yamazaki con el guión y, sobre todo, encargándose de los fondos, que en esta ocasión son más detallados que en Thermae Romae. El resultado es un manga curiosamente uniforme, que parece obra de un solo autor, y fantásticamente trabajado.

A mí, personalmente, ha conseguido engancharme y también hacerme encariñarme de Plinio, al que apenas conocía de nombre. Sin duda, una gran obra de entretenimiento y también de divulgación.

Lo mejor

  • Todo en general si te gusta aprender mientras te entretienes y la historia romana te interesa mínimamente.
    El dibujo, con los personajes de rasgos “grecorromanos” que tan bien sabe hacer Yamazaki y los detallados fondos de Tori Miki, es muy bueno.
  • Pese a ser una obra de corte serio y basada en la vida de un personaje real, es muy entretenida e incluso tiene algunas pizcas de humor.

Lo peor

  • No encuentro nada destacable en el plano negativo que sea digno de mención.