El blog de Marc Bernabé

Sebangō Zero (Dorsal 0)

Thursday, February 25th, 2010
  • Título: 背番号0 –Sebangō Zero– (Dorsal 0)
  • Autor: Hiroo Terada
  • Editorial: Mushi Pro
  • Revista: Yakyū Shōnen
  • Años publicación: 1956-60
  • Clasificación: shōnen, deportivo, costumbrista
  • Tomos: 1

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Seguramente habréis notado mi “pequeña” obsesión por los apartamentos Tokiwa-sō, donde convivieron varios de los más importantes creadores de manga en los años 50, unos autores que hicieron crecer el medio y lo llevaron a cotas insospechadas, hasta el punto que casi se podría decir que sin ellos, Japón no sería como es ahora el país donde más cómic se consume, donde el cómic genera más mercado, y donde más autores trabajan incansablemente creando nuevas historias. No me cansaré de repetir los nombres de los habitantes más ilustres del Tokiwa-sō: Osamu Tezuka, Shōtarō Ishinomori, Fujio Akatsuka y el dúo Fujiko Fujio.

Estos cuatro nombres (cinco, si contamos que Fujiko Fujio se separaron y ahora son conocidos como Fujiko F. Fujio y Fujiko Fujio Ⓐ) son los que siempre se mencionan cuando hablamos del Tokiwa-sō y los albores del manga. Pero hubo varios otros creadores viviendo allí (o bien simplemente apuntándose a sus fiestas), que tuvieron más o menos suerte, como por ejemplo Shin’ichi Suzuki, Naoya Moriyasu, Tokuo Yokota, Jirō Tsunoda, Hideko Mizuno…

Y sin embargo, existe un autor, el más veterano de ellos (con permiso de Tezuka) y auténtica alma del grupo, al que muy pocos recuerdan y que me apetece reivindicar: Hiroo Terada (1931-92). Leyendo Manga Michi, uno se hace a la idea de lo mucho que significó Terada (llamado cariñosamente Tera-san por los demás) para el grupo del Tokiwa-sō: con 25 años, él fue el “hermano mayor” de esos jovencísimos autores (que rondaban los 20), un chico serio, responsable, muy trabajador y que siempre estaba allí para dar consejos a sus compañeros, cocinarles algo en momentos delicados o dejarles dinero cuando les ocurría algún imprevisto.

El papel de Tera-san se reivindica sobre todo en la película Tokiwa-sō no seishun (La juventud del Tokiwa-sō), de 1996, que me encantó y va a ser proyectada por primera vez subtitulada en un idioma occidental el próximo jueves en Madrid. De hecho, creo que la reseñaré en este mismo blog, porque aunque no sea un manga, trata muy directamente sobre manga y vale mucho la pena. En esta película, como decía, se da el protagonismo a Tera-san, que ve cómo sus compañeros van consiguiendo el éxito poco a poco mientras que él, a pesar de su duro trabajo, se va quedando atrás. En este sentido, es una cinta bastante triste y melancólica, realmente excelente en este sentido.

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Zero y los chicos del Z Team jugando a béisbol.

Ya desde que vi la película se me quedó la imagen de Tera-san como el gran olvidado del Tokiwa-sō, pero tras leer Manga Michi esta imagen se me quedó grabada con aún más fuerza en la mente. Tera-san, el amable y atento “hermano mayor”, un dibujante con verdadera integridad y pasión por su trabajo, pero que precisamente debido a su integridad y a sus ideas de que “el manga es para el público infantil y debe ser entretenido, pero nunca dañino” se quedó claramente atrás. Ya a finales de los años 50, su estilo se consideraba “anticuado” y “pasado de moda”. Y a pesar de todo, él siguió en sus trece y nunca quiso cambiar de estilo.

Sebangō 0 (Dorsal Cero) es una de sus obras más conocidas, y además es considerada una de las primeras obras manga sobre béisbol, precursora de títulos tan legendarios como Kyojin no Hoshi, Astro Kyūdan o Dokaben. Tera-san era, de hecho, un gran apasionado del béisbol, y en cuanto tenía un momento salía a la calle a lanzar unas bolas.

No había podido leer nada de Hiroo Terada hasta ahora porque sus obras no se reeditan actualmente y su producción no fue nunca muy destacada, por lo que muy poco de lo que hizo se recopiló en tomo (en los años 50, el manga se publicaba solo en revistas; no fue hasta bien entrados los años 60 que empezaron a venderse tomos unitarios tankōbon en el formato actual). Sebangō 0 es una de las pocas excepciones: este tomo que reseño fue editado por Mushi Pro (la editorial que montó Osamu Tezuka) en el año 1968, ocho años después de que se terminara de publicar en la revista Yakyū Shōnen entre 1956 y 1960.

La historia está protagonizada por Zero (le llaman así porque su dorsal es el número 0), la estrella del equipo del barrio, el “Z Team”, y está ambientada en un barrio normal y corriente del Tokio de los años 50. Cada uno de los capítulos es autoconclusivo y nos cuenta alguna anécdota de Zero y sus amigos, la mayoría de ellas basadas en el béisbol. Lo que sí tienen todas las historias en común es que son extremadamente inocentes, fomentan la amistad y el compañerismo y, aunque algunas veces hay algún mal rollo, siempre se acaba arreglando, lo que termina por fortalecer los lazos de amistad entre los personajes.

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De izquierda a derecha: Terada, Akatsuka, Tezuka, Fujko Fujio Ⓐ y Moriyasu. Los del Tokiwa-sō formaron un equipo de béisbol llamado "Errors" y Tezuka fue a verles un día.

Por ejemplo, un día de mala suerte en el que todo parece salir mal pero luego se arregla; o un “espía” de otro barrio que se apunta al equipo Z para ver cuál es el secreto de su éxito y al final decide que se hará amigo de todos ellos; o un día en el que deciden ayudar a un pobre chico al que su madre tiene esclavizado estudiando como un loco y a pesar de ello saca muy malas notas (la conclusión a la que llegan es que el chico tiene que relajarse y jugar, por ejemplo al béisbol, para luego estudiar con más concentración, y la mamá se queda contentísima y todos felices); o cuando el padre y la hermana de Zero deciden ayudar a su madre, a la que ven muy agobiada, y le dicen que se vaya unos días de vacaciones a un balneario… Al final la madre regresa al cabo de un solo día porque se siente culpable de haberlos dejado allí solos –pobrecitos, que no saben ni freírse un huevo–, y todos contentos.

Como veis, todas historias muy inocentes, muy “íntegras”, muy acordes con la imagen de Tera-san que me había forjado en mi mente tras ver la peli Tokiwa-sō no seishun y leer Manga Michi de Fujiko Fujio Ⓐ. No me extraña que Tera-san no consiguiera el éxito: ciertamente, a pesar de ser una obra de la segunda mitad de los años 50, ya se percibe muy anticuada comparada con otras cosas que se hacían en la época. Pero como he dicho antes, Tera-san nunca quiso cambiar de estilo, y mucho menos dedicarse a crear obras con violencia o contenidos potencialmente “dañinos”, por lo que jamás pudo levantar cabeza y cayó en el olvido.

Este, pues, es mi pequeño homenaje a un dibujante tozudo como pocos, el alma y el líder de los grandes dibujantes que poblaron los apartamentos Tokiwa-sō. Gracias, Tera-san.

Lo mejor

  • Historias tiernas y muy inocentes.
  • Una ventana a la vida de los japoneses de clase media en los años 50.
  • El personaje Nonki-sensei, un mangaka del barrio al que le encanta el béisbol y ayuda a los chicos del Equipo Z cuando puede (basado obviamente en el carácter del propio Tera-san).

Lo peor

  • El estilo de dibujo, así como la temática, resultan anticuados.
  • Algunas situaciones, como el evidente machismo, pueden resultar ofensivas hoy en día, aunque en la época eran completamente normales.

Hajimete mama ni nareta hi (El día en el que fui madre por primera vez)

Friday, January 29th, 2010
  • Título: はじめてママになれた日 –Hajimete mama ni nareta hi– (El día en el que fui madre por primera vez)
  • Autora: Yukari Kawachi
  • Editorial: Kōdansha
  • Revista: Dessert
  • Años publicación: 2006
  • Clasificación: shōjo, josei
  • Tomos: 1

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Hoy estoy muy contento de abrir las puertas del blog a Vero, mi pareja y la madre de mi hija, que comentará un manga. Es la primera vez que cuelgo una reseña que no sea mía y estoy muy contento por ello, ¡además es que ha quedado genial! Espero que os guste. Adelante, Vero:

Como sabéis, Marc y yo hemos sido papis recientemente y estamos descubriendo esta nueva etapa de la vida que cada día nos trae algo nuevo y distinto con una pequeña que cambia y crece a pasos agigantados, y que es capaz de hacernos babear, reír, frustrar, pegar un portazo y volver a babear, todo en menos de una hora. Tan agotador como apasionante. Buena parte del tiempo, pues, en eso estamos.

Una de mis aficiones desde que supimos del embarazo ha sido leer todo lo que cae en mis manos sobre la paternidad, diferentes maneras de enfocarla, teorías de crianza y demás. Como nuestra hija Gemma nos dio la sorpresa en Japón (la rayita azul; ¿o era rosa?), los primeros libros y revistas eran japoneses, y ya en ese punto empezamos a ver que el embarazo y la paternidad se viven de manera bastante distinta en los dos países. Un ejemplo de embarazo, por ejemplo: en España los médicos desaconsejan comer nada crudo por miedo a un posible contagio de una enfermedad llamada toxoplasmosis que puede ser fatal para el bebé; en Japón en cambio, la meca del sushi, a ningún médico se le ocurriría prohibírtelo. Y otro más: en Japón lo estándar es aumentar de peso entre 6 y 9 kilos durante la gestación; en España, los libros sitúan la media normal entre los 10 y los 16 kg.

En resumen, desde que empecé a leer sobre estos temas en publicaciones japonesas ha sido como hacer pasatiempos de “encuentra las 10 diferencias”. Globalmente, la impresión que me llevo es que en Japón se da un enfoque mucho más ingenuo y naif a la paternidad de lo que lo hacemos nosotros y que, así como aquí se vive cada vez más como una aventura compartida, en Japón es todavía maternidad de forma casi exclusiva. Según el almanaque de 2006, el último que tengo a mano, casi el 40% de las mujeres abandona su carrera laboral cuando da a luz al primer hijo (y del 60% restante hay que pensar que una parte ya dejó el trabajo al contraer matrimonio).

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Un bebé no es como una muñequita. Entre otras cosas, no tiene botón de "mute" ni de "OFF"

En estas, Marc se va a Japón el mes pasado y me trae un par de volúmenes de manga sobre el tema: Hajimete mama ni nareta hi (El día en el que fui madre por primera vez), de Yukari Kawachi y Hajimete mama ni naru anata e: 8% no kiseki (Para ti, que eres madre por primera vez: el milagro del 8%), de varias autoras, entre ellas la misma Kawachi. Supongo que pensó que entre tanta teoría y libro sesudo, un poco de ficción no me vendría mal tampoco. ¡Y fue un acierto!

En esta entrada comentaré solo Hajimete mama ni nareta hi. La historia que da nombre al tomo ocupa solo las primeras 75 páginas y narra en primera persona la experiencia de Rika, que recuerda a una madre distante y huraña que la maltrataba física y verbalmente. A los 18 años, Rika conoce a su primer amor y le falta tiempo para irse de casa. El día de su boda se promete a sí misma que el suyo será un hogar alegre. Y cuando al poco tiempo nace su hija Sakura, Rika se desvive por cumplir su promesa. Su meta es convertirse en una madre impecable.

Al principio lo consigue. Pero poco a poco el llanto del bebé, la soledad derivada de la escasa interacción de los primeros meses y la falta de tiempo la desbordan. Se exige tanto a sí misma que no se permite confiar en su marido, ni siquiera para comentarle el maltrato recibido de pequeña. A los nervios y el cansancio acumulados se suma un miedo cerval a convertirse ella misma en una maltratadora para Sakura.

Este sencillo argumento da que pensar en varios sentidos: en primer lugar, Rika se empeña en llevar sobre sus hombros toda la responsabilidad de la crianza del bebé, además del cuidado de la casa y de su esposo. Cierto, en un porcentaje muy alto las madres japonesas abandonan el trabajo para dedicar el 100% de su tiempo al niño. ¿Pero hasta qué punto justifica eso el escaso diálogo y el miedo a compartir inseguridades y flaquezas con la pareja? ¿Y la confianza? ¿Y el apoyarse en el otro? Luego, la figura del maltratador como mala persona o como persona frustrada y simplemente infeliz. Con su propia maternidad, Rika se plantea cómo debió de sentirse su madre cuando ella era pequeña y de algún modo empieza a comprender su transformación en una mujer hosca, amargada y resentida. Y por ende, violenta.

La violencia doméstica (katei bōryoku) y el maltrato infantil (kodomo gyakutai) son dos temas tristemente de actualidad tanto en España como en Japón y ese es el motivo por el que la autora, según explica en el epílogo del libro, decide tratarlos en esta historia. Lo hace no desde una perspectiva censora sino mediante un intento de buscar las causas que los provocan, proponiendo que de alguna manera que cualquiera puede convertirse en un maltratador si no canaliza bien sus emociones negativas que vienen con el paquete de la paternidad (y que pocos explican). Desde luego, la ecuación: responsabilidad de una nueva vida + soledad + inexperiencia + autoexigencia = ¡peligro! Pero bueno, todo con mesura. Personalmente, la historia se me hizo dura de leer y me dejó un regusto amargo, a pesar del inevitable desenlace feliz. Y seguramente esto no me hubiera ocurrido si la hubiera leído antes de ser madre.

Kawachi dedica el resto del volumen a otra historia, Hitori botchi no hōkago (Sola después de clase), la de una adolescente que tiene serios problemas para adaptarse a su nuevo instituto de Tokio cuando trasladan a su padre de Osaka a la capital.

Yukari Kawachi, de 41 años, es una autora de manga shōjo que publica principalmente en la Dessert de Kodansha y de la cual en España conocemos solo Mirai e no tegami (Carta al futuro) de 2002, un volumen único publicado por Planeta deAgostini en la colección “Un manga, un romance”. Hasta el año 2000 dibujaba básicamente historias de amor y fantasía y a partir de entonces añadió el tema de la maternidad en varios tomos, la mayoría autoconclusivos. Tiene un dibujo típicamente shōjo, con todos los elementos emblemáticos del género. La dibujante, me parece a mí, ha crecido con sus lectoras: la evolución temática es clara, aunque estéticamente conserva la esencia del shōjo. Y yo me pregunto: si la estética se mantiene pero, en veinte años más, nos cuenta una historia de amor en la tercera edad… ¿Seguirá siendo shōjo? ^_^ ¡Seguro que las expertas y expertos que leen este blog podéis contestarme a esto!

Ai… Shirisomeshi koro ni… (La época en la que conocimos el amor)

Tuesday, January 19th, 2010
  • Título: 愛…しりそめし頃に… –Ai… Shirisomeshi koro ni…– (La época en la que conocimos el amor)
  • Autor: Fujiko Fujio Ⓐ
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Big Comic Original Zōkan
  • Años publicación: 1989-?
  • Clasificación: shōnen, seinen, metamanga, biografía
  • Tomos: 9 (en curso)

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Al ser una secuela de la serie Manga michi (El camino del manga), Ai… Shirisomeshi koro ni… (La época en la que conocimos el amor) sigue narrando las aventuras de Maga y Saino en su camino para convertirse en famosos creadores de manga. A pesar del cambio radical de título, la historia sigue siendo la misma, y retoma el argumento desde el punto en el que se quedó en Manga Michi I, solapándose bastante con lo que se cuenta en Manga Michi Parte II. Es decir, los protagonistas siguen viviendo en los apartamentos Tokiwa-sō, donde ya viven de forma permanente Shōtarō Ishimori y Fujio Akatsuka. La historia empieza básicamente igual que Manga Michi Parte II: Maga vive una época de vacas muy flacas después de haber caído en desgracia al haber fallado en cadena en numerosas fechas de entrega, aunque al final del tomo 1 empieza a recuperarse y a conseguir nuevo trabajo.

La principal diferencia con Manga Michi (partes I y II) es que aquí el protagonismo absoluto lo copa el personaje de Michio Maga, y mientras que Shigeru Saino, el gran amigo y compañero de fatigas, aparece solo de vez en cuando. Imagino que, tras la rotura del dúo “Fujiko Fujio”, Motoo Abiko (es decir, Fujio Fukiko Ⓐ), quiso poner distancia entre él y su ex compañero Hiroshi Fujimoto (o sea, Fujiko F. Fujio) y presentarse a sí mismo no como la mitad de un dúo creativo, sino como un creador en sí mismo, con entidad propia. El caso es que aquí Michio es el protagonista absoluto, lo que no deja de quitarle un poco de encanto a la obra y desvirtúa bastante su condición de “semiautobiografía”. Otros cambios son por ejemplo el estilo de dibujo más sobrio y el hecho de que el nombre del dibujante Naoya Moriyasu aparece cambiado a Yasuji Kazamori (imagino que Moriyasu se quejó de que aquí le pintaba como un vividor y un jetas y exigió no aparecer con su nombre real).

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Trabajando a destajo

En fin, una obra solamente recomendable para los muy fans de Manga Michi y de los “apartamentos del manga” Tokiwa-sō, entre los que por supuesto me cuento. Seguramente seguiré comprando los tomos, ya que no son muchos: de hecho, los dos primeros capítulos publicados en este tomo se presentaron en diciembre de 1989 y abril de 1990 en la revista Big Comic Original Zōkan, pero no fue hasta diciembre de 1995 que se inició su serialización, con un capítulo cada dos meses, por lo que el ritmo es lento y fácil de seguir: actualmente cuenta con solo 9 tomos en el mercado a pesar de llevar 20 años abierta.

Hasta ahora he comprado hasta el tomo 3, ya que al ser libros bastante grandes y caros prefiero ir poco a poco para dosificar y además poder saborearlos mejor. Esta colección incluye jugosos extras: así el tomo 2 incluye un capítulo especial en homenaje al entonces recién fallecido Fujiko F. Fujio, su gran compañero de fatigas durante tantos años, mientras que en el tomo 3 se publica íntegra la carta que Hiroo Terada mandó al dúo para invitarles a vivir en Tokiwa-sō, donde les contaba todo lo referente a la vida en ese edificio de apartamentos; es un documento impresionantemente valioso. Normalmente, el extra consiste en un pequeño pliegue al final con páginas de comics de Fujiko Fujio de los años 50 que se mencionan dentro del manga, y en un formato muy similar al original, lo que aumenta enteros el valor documental de estas obras.

Lo mejor

  • Que la historia sigue adelante después de dejarnos en ascuas en Manga Michi
  • El pliegue del final con una edición símil de alguna obra de los años 50, y los diferentes extras

Lo peor

  • Que la obra no sea 100% autobiográfica y por lo tanto no sepamos lo que realmente ocurrió
  • La relegación a un segundo plano del personaje de Saino
  • Las “poesías” con las que se flipa el autor de vez en cuando como colofón de los distintos capítulos; me parecen innecesarias y no entiendo muy bien su función allí en medio
  • Como no se espabile Fujiko Fujio Ⓐ, nos quedaremos a medias en la historia (ahora tiene 75 años)

Manga Michi dai-ni bu (El camino del manga. Parte II)

Thursday, January 14th, 2010
  • Título: まんが道 第二部 –Manga Michi dai-ni bu– (El camino del manga. Parte II)
  • Autor: Fujiko Fujio Ⓐ
  • Editorial: Chūō Kōronsha
  • Revista:
  • Años publicación: 1986-88
  • Clasificación: shōnen, seinen, metamanga, biografía
  • Tomos: 2

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Aunque Manga Michi fue dado por concluido en 1982 cuando en la historia ya se habían reunido todos los integrantes famosos de los apartamentos Tokiwa-sō, los fans siguieron pidiendo a su autor que no les dejara en la estacada. Con motivo del éxito de la serie televisiva de imagen real basada en Manga Michi que se emitió a mediados de los años 80 en la cadena pública nacional NHK, Fujiko Fujio, que por entonces eran todavía un dúo, decidieron continuar con la historia allí donde la dejaron; de allí que iniciaran esta segunda parte.

El método de publicación de esta obra es bastante peculiar, ya que no se fue publicando en una revista como es lo habitual en Japón, sino que se publicó por partes como extra de cada uno de los tomos de la colección Fujiko Fujio Land, que no es otra cosa que la primera y única colección de “obras completas” del dúo. Digo que es única porque en aquel entonces todavía se consideraban un dúo creativo y por lo tanto en esa colección conviven obras como Ninja Hattori-kun y Manga Michi junto a obras como Doraemon o Kiteretsu. En 1987 decidieron separarse y darse a conocer como Fujiko F. Fujio y Fujiko Fujio Ⓐ. Desde entonces se han publicado algunas recopilaciones de “obras completas”, pero siempre por separado. Tenemos por ejemplo la colección Fujiko Fujio Ⓐ Land y la reciente publicación (aún están en ello, empezaron en julio de 2009), por parte de Shōgakukan, de Fujiko F. Fujio Daizenshū (Gran colección completa de Fujiko F. Fujio).

En fin, mejor que no me vaya por las ramas. El caso es que Manga Michi Parte II se publicó básicamente en respuesta a las peticiones de los lectores y también, cómo no, para aprovechar el tirón de la serie televisiva. La lástima es que duró relativamente poco, ya que en 1988, con la conclusión de las obras completas y seguramente en medio de una época difícil debido a la reciente separación del dúo, se dio por terminada con un total de dos volúmenes recopilatorios.

En cuanto al contenido de la obra en sí, la verdad es que es muy similar a Manga Michi I: el estilo de dibujo es muy parecido y la manera de contar las cosas también (con la intercalación en medio de la narración de las diferentes historietas que iban creando, algo que constituye un documento muy valioso), así que no sé muy bien qué contar de nuevo.

En Manga Michi II, Shōtarō Ishimori (después conocido como Shōtarō Ishinomori) y Fujio Akatsuka ya viven definitivamente en los apartamentos Tokiwa-sō y cobran una importancia especial en el desarrollo de la historia, en detrimento de Hiroo Terada, AKA Tera-san, que de tener un papel fundamental en la primera parte de Manga Michi, aquí casi ni aparece, el pobre. En estos dos tomos se nos narra básicamente el arduo camino que tuvieron que recorrer los dos personajes, Michio Maga y Shigeru Saino, para recuperar la confianza de los distintos editores de las varias editoriales después del brutal bajón que tuvieron en la última parte de Manga Michi I, cuando desastrosamente fallaron en múltiples entregas a la vez y fueron prácticamente tachados de “parias” por casi todas las editoriales.

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Esto es genial: se van a comer sushi con el vividor Ishimori y el “paso de todo” Akatsuka a Ginza y les meten un buen sablazo. XD

Así, en Manga Michi II los protagonistas pasan épocas de muchas penurias económicas (como no les dan trabajo, no tienen dinero para vivir) y constantemente se comparan con Shōtarō Ishimori, que está consiguiendo muchísimo éxito y además es un torrente creativo de velocidad suprahumana (no en vano tiene el récord Guinness de autor de cómic más prolífico del mundo). Estas comparaciones, lejos de estar llenas de envidia, lo que hacen es motivarles a trabajar más y más para recuperarse y volver a estar en primera línea.

Por cierto, un inciso: es curioso esto de las diferencias culturales, ¿verdad? En España, cuando nos comparamos con alguien que es a todas luces mejor que nosotros, lo que solemos hacer es caer en la envidia ruin y destructiva, así como en el desprestigio y el descrédito (“sí, trabaja mucho y tal, pero seguro que no tiene vida propia” o “en realidad es un infeliz” o “tendrá mucho dinero, pero para conseguirlo ha tenido que pisotear a este y a ese otro; es un cabrón”, etcétera). En Japón, al menos por lo que se puede ver en tantos manga y anime, así como en la vida real, en general la gente piensa de manera muy distinta: el éxito de otro no es algo a envidiar y a desacreditar, sino un motivo para motivarse uno a seguir adelante, un espejo en el que mirarse. Mientras aquí decimos “Si mi vecino ha conseguido un buen trabajo y ha podido hacer tal o cual cosa (comprarse un buen coche, hacer la vuelta al mundo, celebrar una boda por todo lo alto, lo que sea) es porque es un hijo de puta y ha pisoteado a los demás y actúa a mala fe; a la que pueda le voy a hacer la zancadilla, por cabrón”, en Japón dicen “Si mi vecino ha conseguido un buen trabajo y ha podido hacer tal o cual cosa yo no voy a ser menos: ¡trabajaré duro y llegaré a hacer lo mismo que él!”. En fin…

Al igual que ocurría con Manga Michi I, esta obra nos deja bastante colgados, ya que termina cuando Michio Maga y Shigeru Saino han conseguido por fin salir del atolladero y volver a contar con la confianza de varias editoriales que les habían marginado, gracias sobre todo a que por fin cosechan su primer éxito con el manga Rocket-kun. Así, por varios indicios, como el hecho de que Ishinomori y Akatsuka estén viviendo en el Tokiwa-sō, al que se mudaron en abril de 1956, y la salida de Shin’ichi Suzuki, en 1956 –en el mes de mayo, como he encontrado en una fuente–, deduzco que en Manga Michi II se nos narra solamente un mes o, a lo sumo, dos meses del año 1956, y luego vuelve a dejar la historia allí mismo.

Lo mejor

  • Poder seguir disfrutando de las “aventuras” de Michio Maga y Shigeru Saino
  • El papel de Shōtarō Ishimori y Fujio Akatsuka, así como las varias anécdotas que se cuentan sobre ellos
  • La historia de Shin’ichi Suzuki, que decide abandonar el manga y por tanto el Tokiwa-sō, pero lo hace porque encuentra la pasión de su vida, que es la animación

Lo peor

  • Que vuelva a dejar colgada la historia (aunque luego la continúe en Ai… Shirisomeshi koro ni…)
  • Que el papel de Hiroo Terada haya sido relegado a un segundo (o tercer) plano

Manga Michi Special (El camino del manga especial)

Wednesday, January 13th, 2010
  • Título: まんが道スペシャル –Manga Michi Special– (El camino del manga especial)
  • Autor: Fujiko Fujio Ⓐ
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: CoroCoro Comic
  • Años publicación: 1986
  • Clasificación: shōnen, seinen, metamanga, biografía
  • Tomos: ninguno

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Esta es la secuela de Manga Michi más peculiar que existe, puesto que consta solamente de un capítulo publicado en 1986 (cuatro años después del fin de Manga Michi original y unos meses antes del inicio de Manga Michi II) de forma especial para la revista infantil CoroCoro Comic, donde se publicaron y/o se siguen publicando obras celebérrimas del dúo creativo Fujiko Fujio como por ejemplo Doraemon, Hattori el ninja, Kiteretsu o Kaibutsu-kun.

Este capítulo nunca fue recopilado en tomo y quedó inédito, hasta que en 2007 apareció dentro del volumen 5 de la colección CoroCoro Densetsu (Leyendas de CoroCoro), una colección que, en conmemoración de los 30 años de la revista, recopiló en 10 tomos algunos de los mejores capítulos de las diferentes series que han ido pasando por sus páginas a lo largo de los años. Esta colección se compone de tomos gruesos, prácticamente una revista, y un par de tomos enteros (números 1) de las series más destacadas. En el caso de este tomo 5 se recogen las mejores series de 1985-1986 con un capítulo de cada, y además se ofrecen íntegros los tomos 1 de Ganbare Kickers (de fútbol) y Amai zo! Dango (de humor y acción), en un formato más pequeño que el habitual y sin sobrecubiertas. Yo desconocía esta colección hasta que me enteré de que Manga Michi Special aparecía en el volumen 5 de la misma, y debo decir que me ha sorprendido bastante ya que me parece muy interesante para cualquiera que se interese en la historia reciente del manga infantil: ¡en solo 10 entregas se cubre un montón de información resumida que abarca 30 años!

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Aquí tenemos a Ishinomori (viñeta 2) y a Akatsuka (última viñeta)

Ehm… Efectivamente, como podéis deducir me compré este tomo solo por Manga Michi Special, y de momento no me he leído el resto del libro ni sus suplementos. Completista que es uno. En cualquier caso, no me arrepiento de haber comprado este material por las 30 páginas escasas que abarca el capítulo de Manga Michi (un capítulo bastante prescindible, la verdad, ya que no cuenta casi nada nuevo), porque justo después se incluyen 15 páginas en las que el maestro Fujiko Fujio Ⓐ hace un repaso a su carrera en primera persona y además al final se marca un homenaje muy emotivo a su malogrado compañero Fujiko F. Fujio y a su gran maestro Osamu Tezuka. Solo por estas páginas ya valía la pena.

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Las páginas complementarias explican interioridades sobre Fujiko Fujio

En cuanto al capítulo en sí, me parece extraño porque parece haber un salto temporal bastante grande entre el final de Manga Michi y este, ya que aquí tanto Shōtarō Ishinomori como Fujio Akatsuka aparecen viviendo en los apartamentos Tokiwa-sō como si fuera lo más normal del mundo, mientras que al final de Manga Michi ni siquiera se había hablado de la posibilidad de que se mudasen. Aparte de esto, se trata de una especie de resumen de la vida en el Tokiwa-sō y una presentación de los varios dibujantes involucrados, como Tezuka, Terada, Ishinomori, etcétera. En definitiva, interesante pero solo recomendado para muy-completistas.

Lo mejor

  • Una historia de Manga Michi muy poco conocida
  • Las 15 páginas adicionales que Fujiko Fujio Ⓐ creó especialmente en 2007 para complementar la historia
  • Realiza una especie de resumen

Lo peor

  • El salto temporal entre Manga Michi y este capítulo. ¿Cómo decidieron Ishinomori y Akatsuka mudarse?
  • Aunque resulta interesante, es perfectamente prescindible