El blog de Marc Bernabé

Manga yonin shosei (El manga de los cuatro inmigrantes)

Monday, August 4th, 2014
  • Título: 漫画四人書生 –Manga yonin shosei– (The Four Immigrants Manga / El manga de los cuatro inmigrantes)
  • Autor: Henry (Yoshitaka) Kiyama / Frederik L. Schodt
  • Editorial: Stone Bridge Press
  • Revista: —-
  • Años publicación: 1931 (en forma de libro recopilatorio) / 1998 (edición en inglés)
  • Clasificación: històrico, slice of life
  • Tomos: 1

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Si me seguís por Twitter o Facebook ya sabréis que hace poco estuve de viaje por la costa oeste americana, y entre las ciudades que visité estuvo la fascinante San Francisco. Una de las personas que más admiro en el mundo del manga es Frederik L. Schodt, que precisamente vive en San Francisco y del cual os hablaré largo y tendido ya que pude por fin conocerle como es debido e incluso entrevistarle para este blog. Cuando tenga la entrevista transcrita podréis saber mucho más sobre este pionero del manga en Occidente, uno de los pocos (seguramente el único) occidental que tuvo una relación de amistad con Osamu Tezuka y escribió el primer libro de presentación del manga en Occidente: Manga! Manga! The World of Japanese Comics (1983), para mí una obra insuperable y que sigue siendo válida a día de hoy pese a tener ya más de 30 años.

Hacía años ya que conocía la existencia de The Four Immigrants Manga, pero nunca le había prestado mucha atención (por no haberlo tenido nunca a mano) hasta que finalmente pude conocer y charlar con Schodt, que reavivó el recuerdo de este libro y encendió en mí la llama de la curiosidad: faltó poco para que me pusiera a buscarlo por las librerías de San Francisco hasta encontrarlo en la Kinokuniya de Japan Town.

La historia de la edición de este libro es peculiar: Schodt se encontraba un día investigando sobre manga en la biblioteca de la Universidad de California (probablemente para escribir Manga! Manga!) y encontró una referencia a un libro del que nunca había oído hablar: Manga yonin shosei. Lo ojeó y le pareció muy curioso: era la historia de cuatro inmigrantes japoneses en el San Francisco de principios de siglo XX. Pero no le dio mayor importancia… hasta 18 años más tarde, cuando cayó en que había encontrado una verdadera joya histórica y desconocida del cómic mundial y decidió investigar más a fondo y recuperarla para las generaciones actuales.

Así empezó una investigación que llevó a Schodt a conocer a los descendientes del autor en el Japón rural, a encontrar más pistas sobre él y finalmente a traducir, adaptar y proponer la edición del libro en Estados Unidos, que es este que reseño en estos momentos. La obra fue una creación de Yohitaka Kiyama (que adoptó el nombre de Henry durante su estancia en los EE. UU.) que esperaba publicar en algún periódico dedicado a los inmigrantes japoneses pero que nunca consiguió colocar hasta que se lo autoeditó en forma de libro varios años más tarde, en 1931.

A principios del siglo XX hubo una fuerte diáspora de japoneses a otras partes del mundo, sobre todo a Sudamérica (Brasil, Perú y Argentina, básicamente) y a la costa oeste de los Estados Unidos, aparte de Hawái, debido a la escasez de alimentos que hacía que las condiciones de vida en el país nipón fueran muy duras. Este manga es la narración de las peripecias de cuatro de estos inmigrantes en el área de San Francisco y alrededores entre los años 1904 y 1924, en un formato prácticamente de “novela gráfica”, contrariamente a los chistes y tiras que eran habituales en el cómic de la época, todavía en estado embrionario. Schodt aventura incluso que este The Four Immigrants Manga puede perfectamente ser la primera “novela gráfica” de la historia.

El original estaba escrito en japonés, lógicamente, pero con muchas palabras y expresiones en inglés también, por lo que su lectura requería el dominio de ambos idiomas –claramente estaba destinado a su lectura por parte de otros inmigrantes japoneses en los Estados Unidos– y Schodt realiza una adaptación soberbia jugando con los tipos de letra: usa un tipo de letra limpio y sin mayúsculas en todas las letras para las partes originalmente escritas en japonés y mantiene perfectamente el inglés escrito por Kiyama a mano, con errores gramaticales y ortográficos incluidos. Así es posible meternos totalmente en la historia a la par que somos conscientes de esta particularidad en concreto.

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Interesantísima crónica de los inicios de la inmigración japonesa en los EE. UU.

La historia, como he dicho, narra las peripecias de cuatro inmigrantes japoneses, desde que llegan a San Francisco hasta que regresan a Japón tras perseguir (unos con más éxito que otro) el sueño americano. Pero no estamos ante una historia plácida y de humor fácil. Sin que haya escasez de humor (que es más bien negro), esta es una historia muy dura que nos da una visión en primera persona de los problemas que tuvieron que sufrir los inmigrantes japoneses en los Estados Unidos: problemas de racismo (tremendos), vicios, el gran terremoto de San Francisco de 1906, la Primera Guerra Mundial, la Prohibición, etcétera. Un documento increíble no solo para conocer los inicios de la inmigración japonesa en tierras americanas sino también para conocer de primera mano sucesos que sacudieron a San Francisco en particular y a los Estados Unidos y Japón en general hace un siglo.

El libro, además, está magistralmente documentado por Schodt, que no solo nos ofrece una detalladísima introducción acerca del libro, de Kiyama y demás, sino que complementa la obra con una extensa sección de notas que aclaran todo lo aclarable y profundizan al máximo en todo lo que ocurre y figura en las viñetas. Por si fuera poco, el epílogo nos cuenta qué fue de Kiyama después de la publicación del libro en 1931.

La única “pega” que le pondría es que no hay ninguna página original en todo el libro, es decir, donde se vea cómo eran las páginas antes de ser editadas y rotuladas en inglés para esta edición. Sin embargo, investigando para esta reseña he descubierto que existen dos ediciones japonesas recientes, una que se inspira en este libro en inglés, de 2008, y otra que al parecer es más básica y probablemente no incluye notas ni nada, de 2012. Procuraré conseguirla porque la verdad es que me he quedado con ganas de ver el original.

Para información más exhaustiva sobre este libro, podéis visitar este link en la página oficial de Frederik L. Schod.

Lo mejor

  • Impresionante documento histórico.
  • Una historia interesantísima, la verdad es que engancha muchísimo.
  • Todo el material extra que añade Schodt, sobre todo las notas aclaratorias.

Lo peor

  • Como mucho, que Schodt no pusiera ninguna página tal y como era en el original, con la mezcla entre japonés e inglés “patatero”. Me habría gustado verlo.

Batsu-ichi (Divorciado)

Tuesday, May 20th, 2014
  • Título: ×一(バツイチ)愛を探して –Batsu-ichi ai o sagashite– (Divorciado: En busca del amor)
  • Autor: Yasuyuki Kunitomo
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Shūkan Post
  • Años publicación: 2002-2010
  • Clasificación: romance, slice-of-life
  • Tomos: 19

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Como enésima demostración de que podemos encontrar manga de cualquier tipo y para cualquier tipo de público, presento este que claramente está enfocado a hombres de entre 30 y 40 años, un sector de público que, en Japón, no es nada desdeñable, puesto que muchas de las revistas de manga seinen que existen están pensadas para ellos. Estoy hablando de revistas tan importantes como Big Comic y Morning, así como sus varias “hermanas” (Big Comic Spirits, Big Comic Superior, Big Comic Original, Afternoon, Evening…).

En este caso, el manga que comento no fue editado en una revista de manga propiamente dicha, sino que formó parte de las páginas de la revista Shūkan Post durante varios años. La Post es una revista semanal de actualidad en la que principalmente se publican artículos y noticias bastante áridos sobre temas políticos, económicos y demás, aparte de cotilleo puro y duro, y como no puede ser de otra manera, está pensada para el público masculino de cierta edad. En Japón, es muy normal que todas las revistas, de cualquier temática, lleven algún manga. Incluso la Playboy japonesa publica manga, y durante muchos años se publicó en sus páginas la secuela de Kinnikuman (Musculman), nada menos.

La expresión Batsu-ichi del título de este manga está formada por la expresión batsu (que se suele escribir como una X, como lo vemos en la portada del manga), que significa algo como “fallo”, “error”, “punto negativo”, etcétera. Mientras que ichi 一 es el número “uno” propiamente dicho. Por lo que ×一 batsu-ichi viene a significar algo como “un fallo” literalmente, aunque en la práctica se utiliza para referirse a alguien que está divorciado. 私は×一です watashi wa batsu-ichi desu, por lo tanto significaría “estoy divorciado/a (una vez). En ocasiones he escuchado, por cierto, la expresión ×二 batsu-ni, es decir, “divorciado dos veces”, pero más que esto nunca lo he escuchado ni leído en ninguna parte. Aunque podría perfectamente haber ×三 batsu-san, ×四 batsu-yon y así hasta llegar al nivel de Elizabeth Taylor (que sería ×七 batsu-nana, si no me equivoco, ya que se casó ocho veces y por lo tanto se divorció siete 七 nana.

Así pues, el título en esta ocasión nos dice ya claramente dónde nos metemos: en la historia de un divorciado. Y así es, todo empieza cuando Yōsuke, que es un oficinista de treinta y muchos años, como tantos y tantos miles en Japón, casado, sin hijos, y con una vida bastante anodina, sobre todo en el plano matrimonial (casi no hay contacto con su mujer, se hablan lo estrictamente indispensable, apenas hacen el amor, etcétera), recibe una invitación para un encuentro de ex alumnos de esos que son tan habituales en Japón. La invitación viene, nada menos, de la chica que fue su primer amor en el instituto, aunque él nunca llegó a atreverse a decirle nada y por lo tanto no hubo ningún tipo de relación.

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La chica mona de la oficina empieza a hacer caso al bueno del protagonista…

Sin saber muy bien por qué, Yōsuke se siente ilusionado ante la perspectiva de asistir a ese encuentro de ex alumnos, así que decide acercarse, sobre todo por las ganas que tiene de volver a ver a esa mujer… Que resulta estar cañón y congeniar muy bien con él. Tanto, que al avanzar la noche al final se quedan solos y acaban en un love hotel haciendo el amor como posesos.

Tarda poco la mujer de Yōsuke en pillarle, sin embargo, puesto que a la mañana siguiente él recibe un mensaje de ella en el móvil en plan “anoche fue genial, tengo ganas de repetirlo”, y la mujer se lo pilla… Ella había estado sospechando hacía tiempo que su marido podría estar poniéndole los cuernos (equivocadamente, por cierto, eran todo paranoias suyas) y esa es la gota que colma el vaso: decide largarse de casa y pedir el divorcio.

Yōsuke, entristecido y arrepentido por el hecho de que una única aventura amorosa haya destrozado su matrimonio, siente por otro lado bastante alivio de haberse librado de esa situación en la que ya no había cariño ni casi respeto entre ellos. Empieza una nueva vida en la que, de repente, es un hombre amorosamente libre y por lo tanto abierto a nuevas relaciones… Que no tardarán en llegar, ya que en la oficina corre rápidamente el rumor de su divorcio y varias de las chicas empiezan a hacerle ojitos, sobre todo una, Mayu, con la que habrá bastante lío a pesar de que ella está prometida con otro.

No nos vayamos a engañar, este no es un manga porno ni tampoco Yōsuke es ningún macho man ligón: no son polvos increíbles lo que encontraremos en este manga. Es una historia fantasiosa, pero por otro lado no del todo increíble, sobre un hombre que intenta rehacer su vida en el plano amoroso después de haberse divorciado a los 30 y pico años de edad. En las páginas de Batsu-ichi hay lugar para el sexo, claro (al fin y al cabo se publicó en una revista para hombres de cierta edad, y en parte lo que buscan es este tipo de estímulo), pero también para los sentimientos, el romance, la tristeza y muchos otros aspectos.

Es un manga que claramente apela a los lectores de esa generación, tanto a los que han sufrido una ruptura matrimonial como a los que no, pero secretamente anhelan (o fantasean con) que les ocurriera algo similar a lo que vive el protagonista.

Lo mejor

  • Una historia bastante interesante en la que se puede entrever la psicología de los hombres japoneses de 30-40 años.
  • Sobre todo al principio, cuando se presenta la vida matrimonial de Yōsuke y su mujer, se dan bastantes pistas sobre la problemática sexual de parejas que dejan de hacer el amor (sexless couples), de cuyo caso japonés, bastante extremo, se viene hablando mucho en los últimos años (hay cifras que afirman que más del 40% de los matrimonios japoneses son sexless, nada menos).
  • El ritmo de lectura es bastante alto, tienes ganas de saber qué le ocurrirá a Yōsuke a continuación.

Lo peor

  • La verdad, no se me ocurren puntos negativos especialmente para este manga, Tiene las dosis de machismo (visto desde un punto de vista occidental) que podríamos esperar de una obra para hombres de estas edades, pero bueno, es lo que hay, es muy esperable.

Bōken shōnen (Chico aventurero)

Wednesday, February 5th, 2014
  • Título: 冒険少年 –Bōken shōnen– (Chico aventurero)
  • Autor: Mitsuru Adachi
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Big Comic Original
  • Años publicación: 1998-2005
  • Clasificación: costumbrista, historias cortas
  • Tomos: 1

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Tras leer algunas de las historias más representativas de Mitsuru Adachi, autor que me parece entrañable, me apetecía leer algo distinto suyo. Y si sus obras son principalmente para público juvenil, de muchos tomos y generalmente de temática comedia romántica con el deporte como telón de fondo, desde luego Bōken shōnen no puede ser más atípico en su obra: este es un tomo único que recopila siete historias cortas publicadas en una revista para público adulto y de temáticas variadas, pero todas ellas con cierto regusto adulto.

Boken Shonen de Mitsuru Adachi

Una de las bonitas páginas a color con las que empieza cada una de las historias.

No voy a reseñar cada historia, sino que prefiero expresar mi opinión global sobre el tomo. La verdad es que esperaba más de esta lectura y, aunque no puedo decir que me haya decepcionado en su totalidad, sí que pensaba que Adachi daría para más en el campo de la historia corta para adultos. Hay alguna historia que me ha gustado, y alguna, como por ejemplo la última, que realmente ha llegado a mí, pero otras son bastante anodinas e incluso hay un par que, sorprendentemente para ser de Adachi, tienen una narración bastante confusa y cuestan de seguir.

Eso sí, en el plano gráfico Adachi se ha esmerado mucho en este caso, ya que todas las historias cuentan con una calidad de dibujo bastante superior a la habitual y se inician con preciosas páginas a color. En este aspecto, el tomo es una gozada y es más que digno de figurar en lugar preferente en la estantería de cualquier aficionado a este autor.

Lo mejor

  • El plano gráfico y las páginas a color.
  • Alguna historia que está realmente bien.

Lo peor

  • Globalmente, esperaba más de Adachi en este campo.

Henshin (Transformación)

Friday, January 10th, 2014
  • Título: ヘ/ン/シ/ン –Henshin– (Transformación)
  • Autor: J.M. Ken Niimura
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Ikki Para
  • Años publicación: 2013
  • Clasificación: historias cortas, fantasía, costumbrista
  • Tomos: 1

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No puedo ser imparcial en la reseña de este manga, puesto que es obra de un buen amigo, el autor hispanojaponés J.M. Ken Niimura. Ken, hijo de padre japonés y madre española, se crió enteramente en España hasta que sus inquietudes le instaron a irse por ahí a hacer mundo: primero a Bélgica, en un Erasmus de Bellas Artes, luego a París, más tarde una temporada en la parte francófona de Canadá y ahora mismo en el país de su padre y sus abuelos paternos: Japón.

Ken y yo nos conocimos hace un montón de años, unos 15 o así, cuando ambos estábamos colaborando para la revista Dokan: yo con mi curso de japonés (embrión del libro Japonés en viñetas, en el que él colaboró como ilustrador, por cierto), y él con ilustraciones varias. Aún recuerdo esa pequeña historia que realizó y envió a la revista por primera vez; creo que tenía solo 17 años o así, pero esa historia tenía ya un dibujo y un argumento que atrapaban. Fue a raíz de esa historia que Mary Molina, entonces redactora jefa de la revista, decidió ficharle para encargarle ilustraciones de vez en cuando, y fue así como nos conocimos y trabamos amistad.

En el primer párrafo he detallado un poco el “currículum vital” de Ken y los países en los que ha vivido porque es un dato que resulta esencial para entender a este autor. Si bien su base mental y cultural es española, por motivos obvios tuvo siempre un contacto muy cercano con la cultura japonesa, y está claro que su primerísima influencia fue el manga y el anime de Japón, imagino que también con no poca influencia del cómic eminentemente español de la escuela Bruguera que todos hemos leído en nuestra infancia (Mortadelo, Zipi y Zape, Anacleto…, estas cosas).

Así, durante su primera época Ken tenía un estilo eminentemente manga, que pronto variaría un poco al entrar a estudiar Bellas Artes y participar en un Erasmus que le mandó nada menos que a Bélgica, cuna del cómic europeo de “línea clara” (Tintín y sus “compañeros”, para que nos entendamos). Ese contacto con el cómic europeo y sus autores se acentuó más tarde cuando se desplazó a París. En esta etapa “francófila” incorporó claras influencias del cómic francobelga en su arte. Pero más tarde, Ken también se vio situado en el Nuevo Mundo, concretamente en Canadá, donde imagino que de nuevo absorbería influencias y conseguiría contactos y conocidos que le arrastrarían un poco hacia el cómic americano. De hecho, llegó a publicar una historia corta de Spiderman en la editorial Marvel, y su obra hasta el momento más exitosa es Soy una matagigantes, publicada originalmente en Estados Unidos y guionizada por el prestigioso Joe Kelly. Finalmente, desde hace un par de años, Ken se encuentra en Tokio intentando abrirse paso en la industria del manga, algo francamente MUY DIFÍCIL (como se puede comprobar viendo este vídeo). Y lo está consiguiendo, hasta el punto de haber conseguido una serialización, esta Henshin, que se publicará en forma de tomo dentro de un par de meses en Japón, en el seno nada menos que de la editorial Shōgakukan, una de las “tres grandes” editoriales de manga.

Todo esto me lleva a dos reflexiones:

  1. No conozco a ningún autor tan “global” como Ken, con influencias de todo el cómic importante en el mundo (europeo, japonés, americano, español y seguramente argentino e italiano…), y que a pesar de eso ha conseguido un estilo único, perfectamente suyo, que incorpora un poco todas estas influencias. Es el “mestizo comiquero” más formidable que me puedo imaginar.
  2. Tampoco conozco a ningún autor que haya conseguido publicar en las principales industrias del cómic del mundo “desde dentro”. Ken ha publicado en España, en Francia, en Estados Unidos y ahora en Japón. Y no me refiero a traducciones de sus obras, sino a hacerlas específicamente para cada uno de esos mercados, usando los formatos específicos para esos mercados (álbum, comic book, novela gráfica y ahora tomo de manga).

¡¡BRUTAL, KEN!!

Henshin de Ken Niimura

Ken (el de las gafas) con invitados en su propia casa (la disposición del piso es real XD)

Dicho esto, voy a reseñar el manga que ha realizado Ken, siempre refiriéndome a “manga” con mi propia definición de “cómic hecho en Japón, pensado en su origen para el público japonés y con métodos editoriales japoneses”, en la que Henshin encaja perfectamente.

Estamos ante una obra originalmente publicada en la revista online Ikki Para de forma gratuita (de hecho, si queréis podéis leerla entera aquí si sabéis japonés. Y si no, pues esperad unos pocos meses porque no creo que tarde mucho en publicarse en España).

Cuenta con un total de 12 historias autoconclusivas que pueden versar sobre casi cualquier cosa: algunas son bastante fantásticas, otras costumbristas, otras simplemente se basan en experiencias y relatos del día a día del propio autor… Pero todas ellas tienen “algo”, una pizca de gracia, de ingenuidad, de mala leche (¡ese capítulo 5, por dios!), de cariño y buen gusto que consiguen atrapar al lector. Aunque al principio fui siguiendo la serialización de forma mensual, es cierto que los últimos meses, por varias circunstancias, no estuve atento a las actualizaciones. Hace muy poco, sin embargo, decidí leer todo el material, los 12 capítulos, y me sorprendí a mí mismo devorándolos con avidez, capítulo tras capítulo, hasta el punto de que tuve que parar porque estaba notando que debía dejar un poco más de tiempo para “digerir” lo que estaba leyendo. Si fuera por mí, lo habría leído del tirón, y de hecho voy a hacerlo un día de estos para encontrar más cosas ocultas, buscar cabos que atar (la primera historia y la última, sin ir más lejos, están interrelacionadas) y darme cuenta de matices que en una lectura rápida seguramente se me han pasado.

Todo ello con el estilo gráfico y argumental de Ken, un autor que aglutina todo lo bueno de los diferentes estilos del cómic mundial… Aunque tiene el “defecto” (que para mí no lo es, ojo), de ser bastante “gafapasta” y “underground” (el capítulo 10 –perfectamente disfrutable sepas japonés o no porque es mudo– es de lo más “gafotaku” que existe, por cierto), motivo por el que muchos potenciales lectores seguramente no le darán una oportunidad a este libro cuando salga publicado. Ellos se lo pierden.

Lo mejor

  • ¡El primer manga de Ken!
  • Historias autoconclusivas muy variadas pero todas con un toque entrañable.

Lo peor

  • Que mucha gente, al ver el dibujo “poco manga” de Ken, no le dé una oportunidad. De cualquier modo, esta no es una historia para adolescentes amantes del shōnen comercial, así que tampoco es grave.

Hiatari ryōkō (Alegre juventud)

Monday, December 30th, 2013

  • Título: 陽あたり良好 –Hiatari ryōkō– (Alegre juventud)Hiatari ryōkō
  • Autor: Mitsuru Adachi
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Shōjo Comic
  • Años publicación: 1980-81
  • Clasificación: comedia romántica
  • Tomos: 5 (edición normal) / 2 (edición Wide)

Debo reconocer que he tardado mucho en descubrir a Mitsuru Adachi, pero que una vez lo he descubierto, hará cosa de dos o tres años, me he rendido a la evidencia: es uno de los autores más entrañables que existen en el mundo del manga. Sus historias suelen ser todas muy parecidas, con triángulos amorosos sutiles, historias de instituto y mucho deporte (sobre todo béisbol) de trasfondo. Pero a pesar de que muchas de sus historias son calcadas, tiene algo que engancha y que directamente enamora.

Tras Touch, Miyuki, Cross Game y alguna que otra historia menos larga, esta vez me he decidido a leer Hiatari ryōkō, cuyo anime fue emitido en España bajo el título de Alegre juventud y es muy recordado por ello. Por eso he usado ese título en la ficha de más arriba, aunque en realidad Hiatari ryōko es una expresión que se traduciría por “da mucho el sol”, más o menos, y que se utiliza una vez al principio de la historia cuando Kasumi, la protagonista femenina, abre la cortina de su cuarto, ve encantada cómo la luz del sol inunda alegremente la habitación y exclama justo esa frase.

Temporalmente, esta historia pertenece a la segunda época de Adachi, que desde que debutó a principios de los años 70 hasta finales de esa misma década no pasó de ser un autor del montón, sin conseguir demasiado éxito. Pero luego, sobre todo a partir de la historia de béisbol Nine, el éxito comercial empezó a sonreírle y a partir de entonces encadenó tres exitazos sonados: Hiatari ryōko, Miyuki (creada en parte simultáneamente con Hiatari ryōko) y, cómo no, Touch (que empezó justo después de terminar Hiatari ryōkō y que hizo mientras trabajaba también en Miyuki).

Aunque en épocas posteriores Adachi ha seguido siendo un autor muy exitoso y sus historias son muy buenas (sobre todo Cross Game), creo que serán pocos los que negarán que su época de mayor esplendor fue precisamente la de Nine – Hiatari ryōko – Miyuki – Touch.

Hiatari ryōkō

Inteligentes y divertidos diálogos en una obra de rápida y entretenida lectura.

Así pues, ya empecé a leer Hiatari ryōkō con muchas ganas, sabiendo que estaba ante una obra muy querida por la gente (por algo será) y que fue contemporánea de Miyuki, un manga que me robó el corazón. Y ciertamente no me ha defraudado, ¡qué maravilla de manga!

De nuevo, si estamos ya acostumbrados a los planteamientos adachianos, no nos sorprenderá saber que la historia se basa en un triángulo amoroso. En este caso, los protagonistas son Yūsaku Takasugi, un chico bastante peculiar al que le gusta “animar a la gente” (y que por lo tanto se apuntará en el grupo de animadores del instituto, que tiene pésima fama) y Kasumi Kishimoto, una chica muy espabilada y dicharachera que tiene un noviete, Katsuhiko, que vive en el extranjero.

La historia empieza cuando Kasumi se va a vivir con su tía para poder ir desde su casa cómodamente al instituto. Una vez allí, se encuentra con que su tía ha montado una especie de pensión para otros chicos del instituto, todos ellos hombres: el guaperas pervertido ligón Shin Mikimoto, el grandullón y devorador Takashi Ariyama, el extraño y silencioso Makoto Aido y… el atrevido Yūsaku Takasugi, al que conoce cuando este abre, en pelotas, la puerta del baño y la ve allí duchándose también desnuda.

Como siempre en las obras adachianas, habrá muchos líos y muchas situaciones diferentes, incluso el casi obligatorio arco en el que el club de béisbol del instituto participa en las eliminatorias para el Kōshien (¡un arco bastante largo en el que el manga se transforma, deja de ser una comedia romántica y pasa a ser un manga deportivo con todas las letras!), y los sentimientos de Kasumi hacia Takasugi, que al principio eran casi odio, se van poco a poco transformando…

 

Lo mejor

  • Para mí, lo mejor de los mangas de Adachi son sus diálogos, absolutamente brillantes, mordaces y divertidos. Desde mi faceta como traductor profesional, y como parte de la deformación profesional que lógicamente tengo, pienso que tiene que ser todo un reto trasladar estos textos de modo que mantengan en lo posible esa gran agudeza del original. Ojalá algún día pueda…

 

Lo peor

  • Ahora ya no, pero en su momento seguro que muchos lectores renegaron de este manga puesto que originalmente fue publicado en una revista para chicas, la Shōjo Comic nada menos. Sin embargo, su contenido es muy poco shōjo. Tan shōjo como puede serlo Miyuki (¡publicado en una revista shōnen, la Shōnen Big Comic!) o incluso menos puesto que Hiatari ryōkō tiene un componente fuerte de béisbol en un momento dado y en Miyuki el deporte no se toca para nada.