El blog de Marc Bernabé

Innocents shōnen jūjigun (La cruzada de los inocentes)

Wednesday, February 26th, 2014
  • Título: インノサン少年十字軍 –Innocents shōnen jūjigun– (La cruzada de los inocentes)
  • Autor: Usamaru Furuya
  • Editorial: Ohta Shuppan
  • Revista: Manga Erotics F
  • Años publicación: 2008
  • Clasificación: histórico, aventuras
  • Tomos: 3

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Ya sé que parezco empeñado en reseñar toda la bibliografía de Usamaru Furuya, uno de mis autores favoritos, pero tampoco es que sea eso, sino que simplemente me gusta y de vez en cuando me da por leer algún manga suyo y luego reseñarlo.

En esta ocasión le toca el turno a Innocents shōnen jūjigun, o como reza su título en francés, La croisade des innocents (La cruzada de los inocentes). Se trata de un manga bastante peculiar dentro de la bibliografía de Furuya, ya que narra una historia ambientada en un contexto histórico europeo, concretamente las cruzadas del siglo XIII, y se inspira en un hecho que, al parecer, fue real: la formación de un ejército de cruzados conformado por niños de entre 8 y 14 años.

Innocents Shonen Jujigun

¡Ejército cruzado de niños!

Todo empieza en el año 1212, cuando, en un pueblo del norte de Francia, Étienne encuentra una corneta misteriosa supuestamente enviada por Jesucristo. Étienne empieza entonces a obrar milagros y a hacerse conocido, hasta el punto de que 11 de sus amigos deciden formar un ejército cruzado de niños para ir a Jerusalén y recuperar la ciudad de las manos de los herejes. El ejército irá avanzando y cada vez más niños irán formando parte de él…

Al principio, los mayores, sobre todo los caballeros templarios, se mofan de la determinación de los críos, pero pronto se dan cuenta de que están ante algo extraordinario y que la capacidad divina de Étienne de obrar milagros no es ninguna mentira.

Lo mejor

  • Es un manga curioso en cuanto a ambientación y temática. Realmente no hay muchos mangas que toquen este tipo de temas.

Lo peor

  • Aunque hay algún destello, echo de menos esas dosis de inventiva y maravilla gráfica que Furuya despliega en otras de sus obras.

Colored (De color)

Tuesday, February 18th, 2014
  • Título: からぁ怒 –Colored– (De color)
  • Autor: Kazuo Koike (guión) / Seisaku Kanō (dibujo)
  • Editorial: Studio Ship
  • Revista: Gekiga Gendai
  • Años publicación: 1973-74
  • Clasificación: samuráis
  • Tomos: 1

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Kazuo Koike es uno de los guionistas más prolíficos del manga, concretamente en su versión para adultos seinen o, como se solía denominar en los años 60, 70 y hasta 80, gekiga. A Koike le debemos auténticas maravillas del gekiga como El lobo solitario y su cachorro, Asa el ejecutor, Hanzo – El camino del asesino, Crying Freeman o Lady Snowblood (cito estas porque todas ellas están publicadas en España) pero su producción total es realmente inmensa.

Me apetecía leer un poco más de este guionista tan sobrio, especializado en historias de samuráis y de yakuza, y también ver cómo se manejaba con dibujantes que no fueran Gōsuke Kojima (dibujante de El lobo solitario, Asa y Hanzo, entre muchas otras), Ryōichi Ikegami (Crying Freeman) o Kazuo Kamimura (Lady Snowblood), por lo que escogí una obra creada en tándem con Seisaku Kanō, otro de los dibujantes con los que Koike ha trabajado extensamente: así es como he acabado decantándome por Colored ((Persona) de color), cuyo título en japonés es Colored, tal cual, pero no escrito de la forma como se debería escribir, en katakana カラード (karaado), sino usando hiragana para la parte からぁ karaa y el kanji 怒 (do, rabia, ira) para el final do, expresando la idea de que el manga va de alguien “de color” (es decir, negro) y que contiene un fuerte componente de “rabia”.

Colored de Kazuo Koike

La japonesa, aterrada al ver a King (que solo quiere ayudarla), prefiere suicidarse.

Colored es una historia curiosa: ambientado en el año 1783, cuenta las aventuras de un par de náufragos, un japonés y un africano, que consiguen escapar del barco de transporte de esclavos en el que iban cuando este se hunde y llegan a las orillas de Japón. Allí, bajo la dirección de Jōji, el ex esclavo japonés, ambos tendrán que intentar sobrevivir de alguna manera en el Japón feudal. Lo primero que hacen es asaltar a un par de samuráis errantes y quitarles la ropa y el equipo para hacerse pasar por ellos. Pero claro, aunque uno de ellos sí es japonés y conoce bien las costumbres de Japón y puede pasar desapercibido, el otro es… ¡Un negro! En una época en la que ningún japonés había visto una persona de esta raza.

A partir de esta premisa, nuestros personajes, Jōji y King, tienen varias aventuras amenizadas con mucha acción y la particularidad de contar con un personaje totalmente ajeno al lugar y la época que encima no tiene ni idea de las costumbres ni el idioma del país en el que se encuentra.

PD 1: Corto y pego este comentario interesantísimo en Facebook de Jonathan López-Vera, responsable del genial blog Historia Japonesa.com:
“Hay un caso parecido documentado, bastante anterior, de 1581, muy curioso: cuando llegó a Japón el jesuita Alesandro Valignano, que fue el jefe de la misión jesuita en Asia durante una temporada, en su séquito había un esclavo negro, de alguna de las bases portuguesas en África, Mozámbique, supongo. Que se sepa, es el primer africano en pisar Japón, con lo que la gente nunca había visto a alguien negro, y se corrió la voz por todos sitios, hasta llegar al que entonces era el máximo dirigente de Japón (aunque el país aún no estaba completamente unificado), Oda Nobunaga, que tenía bastante buen rollo con los jesuitas. Oda quiso que Valignano le fuese a ver para hablar de unos temas y, de paso, insistió en que llevase consigo a ese hombre de color negro del que había oido hablar. Al llegar a la capital, hubo hasta un tumulto popular, con curiosos que querían ver al africano y acabaron tirando abajo la puerta de la casa donde se hospedaban y hubo hasta algunos heridos. Cuando llegaron a la cita, Oda mandó que al pobre hombre lo frotasen con un montón de aceites, cremas, ungüentos y todo lo que tenían a mano, porque no se creía que fuese de ese color, pensaba que lo habían pintado con algo. Al final no tuvo más remedio que creerse que realmente ese era su color. Valignano entonces, como gesto de buena voluntad, se lo regaló. Así, como el que regala una corbata. El caso es que Oda lo tuvo entre su séquito, le pusieron de nombre Yasuke y, en teoría, como vasallo directo de un jefe samurai, él pasó también a ser un samurai. Se sabe que estuvo con él hasta que Oda murió un año más tarde, en una emboscada a traición, incluso estuvo luchando a su lado en esa última batalla, pero acabó huyendo y refugiándose de nuevo con los jesuitas. Y ahí, me temo, se pierde la pista.”

PD2: Al parecer, este título fue publicado en inglés con el título de Color of Rage.

Lo mejor

  • Esperaba poco de esta obra, pero la verdad es que se me ha hecho entretenida. Los varios capítulos son fáciles de leer y resulta muy amena.
  • El dibujo de Kanō es “100% gekiga”, muy en el estilo del gran maestro del género Gōsuke Kojima.

Lo peor

  • La premisa está muy cogida por los pelos, y no se nos cuenta nada del pasado de los personajes: ¿qué hacía un japonés en un barco de esclavos? ¿Por qué traba una amistad tan fuerte con King? ¿Cuál es su objetivo exactamente?
  • El final también es bastante decepcionante, ya que queda muy abierto y no se sabe muy bien qué ocurre.

Innocent

Monday, October 28th, 2013
  • Título: イノサン –Innocent–
  • Autor: Shin’ichi Sakamoto
  • Editorial: Shūeisha
  • Revista: Young Jump
  • Años publicación: 2013 – en curso
  • Clasificación: histórico
  • Tomos: 2 (en curso)

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Hace unos días, mi amigo y compañero de trabajo Jesús me prestó un manga que había comprado en su reciente viaje a Japón, uno que había visto destacado en una revista, donde lo presentaban como una de las sensaciones del momento. Se trata, claro está, de este Innocent.

Lo primero que llama la atención de este manga es el espectacular dibujo que tiene. Sin duda, uno de los mangas mejor dibujados que he visto jamás, con un nivel de detalle y de realismo, tanto en cuestión de personajes como de fondos, espeluznante.

Aunque ya solo por el dibujo vale la pena disfrutar de este manga, lo cierto es que el argumento, aunque bastante raro, no está nada mal: nos cuenta la historia de Charles-Henri Sanson desde su adolescencia. Sanson es conocido por haber sido miembro de un linaje de verdugos oficiales del gobierno francés del siglo XVII, y en concreto Charles-Henri se ocupó de administrar la pena de muerte a unas 3000 personas… Incluidas al propio rey Luis XVI y a su esposa María Antonieta durante la Revolución Francesa.

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Las tribulaciones del joven Charles-Henri… Con un dibujo espectacular.

En el primer tomo, sin embargo, empezamos conociendo al joven Charles-Henri, un joven torturado por el hecho de haber nacido en una casa tan peculiar y especial, repudiada por todos a pesar de que ellos mismos viven en la absoluta abundancia. Sin embargo, el oficio de verdugo convierte a los Sanson en auténticos parias sociales… Algo que Charles-Henri no lleva muy bien, puesto que la idea de dedicarse a ejecutar a gente no le atrae en absoluto, lo que le gana las iras (¡y torturas!) de su propio padre…

Lo mejor

  • El dibujo. Es impresionante.
  • El argumento no está mal tampoco, aunque es un poco raro.

Lo peor

  • No sabría destacar nada especialmente malo.

Tetsuwan Girl (La chica del brazo de acero)

Tuesday, July 23rd, 2013
  • Título: 鉄腕ガール –Tetsuwan Girl– (La chica del brazo de acero)
  • Autor: Tsutomu Takahashi
  • Editorial: Kōdansha
  • Revista: Morning
  • Años publicación: 2000-02
  • Clasificación: deportivo, histórico
  • Tomos: 9

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Hubo un tiempo en el que me encantaban las obras de Tsutomu Takahashi, justo cuando el director de cine Ryūhei Kitamura, que también me gustaba mucho en su momento por su estilo “cool” y “slick”, adaptó para la gran pantalla dos películas basadas en mangas de este autor: Alive y Sky High.

Sky High, en particular, me pareció una gran obra. Los mangas de Takahashi me llamaban la atención por su dibujo, que me parecía muy atractivo a la vista, pero también por su argumento, bastante rápido, trepidante y bien llevado. Nunca he leído nada de su primera obra Jiraishin, muy famosa en Japón, aunque sí la he ojeado un poco y puedo decir que el estilo de dibujo de Takahashi dio un salto bestial entre el principio de esta obra (muy típico “manga”, con bastante poca personalidad) y su final (donde ya encontró el estilo que le define actualmente).

De Tsutomu Takahashi leí también, en su momento, la obra Blue Heaven, y empecé con Bakuon Rettō (El archipiélago del estruendo), aunque ya en esta última fue cuando me desencanté un poco, ya que no consiguió engancharme y el estilo de dibujo (sobre todo la manía de dibujar los ojos de ciertos personajes como si estuvieran fuera de sus órbitas, que empezó a cultivar sobre esta época) empezó a echarme un poco para atrás.

La siguiente obra que seguí suya, aunque esta ya por motivos profesionales, fue Sidooh, que personalmente no llegó a fascinarme. Sí me gustaba el marco histórico en el que estaba ambientada, y los personajes históricos que de vez en cuando aparecían en ella, pero si hubiese tenido que seguirla por hobby no habría pasado de los 3 o 4 primeros tomos. De hecho, a pesar de haber quedado descatalogada recientemente por culpa del “shueishazo”, no me he decidido a leer los 4 tomos que quedan para finalizar (se tradujo hasta el 21 de un total de 25) a pesar de que tengo acceso al original japonés y de hecho tengo los tomos en mi casa. Después de Sidooh, no me ha llamado la atención su nueva obra, Hito Hitori Futari, aunque no descarto probar con ella algún día.

¡Chicas y béisbol!

¡Chicas y béisbol!

Tetsuwan Girl, la historia que reseño en esta ocasión, es una de las de la primera época de este autor, y recuerdo perfectamente que compré de segunda mano los 3 primeros tomos porque me encantó el detalle de la sobrecubierta “recortada”. A veces me pasa que compro un manga no tanto porque me llame la atención el contenido, sino porque tiene una edición más o menos llamativa u original. Y lo cierto es que este manga me pareció peculiar pero me gustó bastante y hace poco he tenido la oportunidad de releerlo.

Estamos a finales de los años 40, la derrotada nación japonesa sigue ocupada por el ejército americano y las tropas yanquis frecuentan lugares de alterne con chicas. La atractiva, arisca y atrevida Tome Kanō es una de estas chicas. Un buen día, llega un hombre al local en el que trabaja y les propone un “trabajo” muy lucrativo: solo hace falta que se presenten tal día a tal hora en tal sitio para que les paguen un buen pellizco. Y, por supuesto, ellas se apuntan.

El sitio al que acaban yendo resulta ser un campo de béisbol. Allí, les dan uniformes y les dicen que tendrán que disputar un partido de exhibición contra otro equipo porque están pensando crear una liga profesional de béisbol femenino. Las “Candys” (sic.), así se llaman, caen contra las “Strikes”, pero Tome se revela como una prometedora pítcher. Aunque ese debía ser su primer y único partido con las Candys, Tome le cae en gracia a una promotora, que posteriormente la contrata para el equipo, uno de los que formarán parte de la primera liga de béisbol femenino profesional de Japón.

Como podéis ver, es una historia deportiva con tintes históricos, ya que la ambientación es muy “años 50 japoneses”. Aunque ciertamente resulta difícil de creer porque las circunstancias de la mujer en los años 50 era complicada en Japón y me parece impensable que ellas jugaran al béisbol (y menos profesionalmente), la historia se sostiene bastante gracias al dinámico ritmo que impone Takahashi, y a su estilo de dibujo, que, personalmente, me atrae mucho.

Lo mejor

  • El trepidante ritmo.
  • El dibujo.
  • El argumento es bastante adictivo.

Lo peor

  • La premisa en la que se basa me resulta poco creíble.

Kingdom

Monday, July 15th, 2013
  • Título: キングダム –Kingdom–
  • Autor: Yasuhisa Hara
  • Editorial: Shūeisha
  • Revista: Young Jump
  • Años publicación: 2006-?
  • Clasificación: aventuras, histórico, bélico
  • Tomos: 30 (en curso)

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De vez en cuando se pone un manga u otro de moda, y Kingdom es uno de los que más en boga están últimamente. Serializado desde 2006, no fue hasta el año pasado más o menos, cuando ya contaba en su haber más de una veintena de tomos y seis años de andadura, cuando empecé a escuchar referencias sobre él.

Tal vez sea por la adaptación animada que va actualmente por la segunda temporada, posiblemente sí, pero repentinamente un manga sobre el que nada sabía y que ya era relativamente veterano empezó a estar en boca de todos e incluso fue galardonado con el gran premio del Premio Cultural Osamu Tezuka de 2013, uno de los galardones para manga más prestigiosos y con más historia que existen. ¿Por qué este súbito interés en una serie que ya tiene tanto recorrido?

Evidentemente, lo que hice fue hacerme con un tomo y empezar a leerla… Y la verdad, empezando por lo que sería la conclusión, a mí personalmente no me ha enganchado lo más mínimo. Es posible que la historia mejore mucho a lo largo de los tomos, una vez te haces con ella, y que al principio sea tan solo “una más” y luego se vuelva una pasada, pero francamente con tanto por leer “ahí fuera”, prefiero invertir mi tiempo en leer y conocer otras historias antes que apostar por esta, por muy interesante (potencialmente) que se vuelva en tomos sucesivos. Si tengo que llegar al tomo 20 de un manga para que realmente me enganche, es que para empezar este manga no estaba tan bien, digo yo…

La historia de Kingdom está ambientada en la China antigua, un período de guerras y rebeliones que gusta mucho en todo el Oriente lejano, desde por supuesto China hasta Japón, pasando por Corea, Taiwán, etc. Hay numerosas obras de literatura, cine y televisión ambientadas en estos períodos, algunas de ellas obras maestras, creadas tanto en China como en Corea como en Japón. En el manga japonés también hay muchísimas. Eso sí, casi ninguna ha llegado a Occidente, aunque por ejemplo Fushigi Yūgi sería una historia bastante inspirada en esta época. Otras a destacar serían sobre todo la icónica y larguísima Sangoku-shi (Historia de los tres reinos) de Mitsuteru Yokoyama –uno de los mayores maestros del manga en general– o, reseñada en este blog, Saiyū Yōenden de Daijirō Morohoshi.

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¡No te mueraaaas!

No tengo mucho que contar sobre Kingdom más que es la historia de dos chicos que se han criado como hermanos, huérfanos de guerra, que viven en una de estas épocas convulsas de la historia china. En un momento dado, viene un emisario a por uno de ellos, llamado Hyō (Piao en chino) porque (lo sabemos un poco más tarde) se parece como dos gotas de agua al emperador y le quieren utilizar como doble por si alguna vez ocurriera algo. El otro chico, Shin / Xin (el protagonista de la historia) sigue con su vida de pobretón… Hasta que un día regresa Piao cubierto de sangre y moribundo, y muere en sus brazos.

Pronto sabremos que efectivamente ha habido un golpe de estado y que el verdadero rey no está muerto de milagro (porque han matado a su doble). Pronto aparece este rey destronado ante Piao, y juntos tendrán que luchar para recuperar el trono usurpado (o algo así, porque hasta aquí he leído).

Con tanto nombre chino, la verdad es que la lectura se me ha hecho farragosa y aburrida, y me perdía a menudo. Los occidentales no estamos acostumbrados a las historias de guerra ambientadas en la antigua China, desconocemos las jerarquías, la cultura, el contexto en definitiva, mientras que los japoneses, al menos aquellos a los que va dirigido este manga, probablemente han “mamado” de esto durante años y les resulta relativamente cómodo situarse. Al igual que me pasó con Saiyū Yōenden, me aburrí leyendo. Igual es algo mío, que no me gustan estas ambientaciones, o tal vez es algo general de todos los occidentales, no lo sé.

Esto por cierto me recuerda a mis primeras incursiones con mangas de samuráis: al principio no me gustaban, me perdía, pero a medida que fui cogiendo rodaje (sobre todo al tener que traducir ciertas obras, que me obligaron a documentarme y aprender) empecé a cogerle el gustillo y ahora disfruto de un buen manga de samuráis como el que más. Tal vez debería sufrir un proceso de adaptación similar para disfrutar las obras ambientadas en la antigua China, pero… Como he dicho antes, habiendo tanto por leer y disfrutar, no me voy a flagelar porque sí.

Lo mejor

  • El dibujo no está mal.

Lo peor

  • Historia enrevesadilla.
  • Mucho nombre chino. Cuesta retenerlos y saber quién es quién cuando la persona de la que hablan no está presente.
  • Inicio lento, no engancha.