El blog de Marc Bernabé

Tony Takezaki no Gundam manga (Tony Takezaki presents Gundam manga)

  • Título: トニーたけざきのガンダム漫画 –Tony Takezaki no Gundam manga– (Tony Takezaki presents Gundam manga)
  • Autor: Tony Takezaki
  • Editorial: Kadokawa Shoten
  • Revista: Gundam Ace
  • Años publicación: 2003-?
  • Clasificación: seinen, humor, parodia
  • Tomos: 3 (en curso)

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Últimamente me ha dado por leerme unos cuantos tomos de parodias de Gundam que tengo en casa, regalo del editor jefe de la revista Gundam Ace que acompañó a Yoshikazu Yasuhiko durante el Salón del Manga 2008, con el que hice buenas migas. Hasta ahora no había encontrado el momento de hincarles el diente, pero el otro día, en un “arrebato gundamero”, me dio por leerlos del tirón. Este es uno de ellos; en la próxima reseña hablaré del otro.

Ya conocéis la mítica serie de anime Gundam (si no, tenéis más info aquí), una franquicia tan tremendamente popular que incluso cuenta con una gruesa revista de manga mensual, la Gundam Ace, dedicada íntegramente a publicar manga relacionados con el universo Gundam. La serie estrella de esta revista, cómo no, es Gundam The Origin, de Yoshikazu Yasuhiko (publicada en España por Norma Editorial), que cuenta con todo detalle y muchísimo buen hacer el argumento de la serie original, la de 1979, y añade algunos datos imprescindibles para entender mejor la historia. Yasuhiko, por cierto, no es solo un gran maestro del manga que dibuja y narra de maravilla, sino que además fue el diseñador de personajes (no mecánicos) de esa serie de anime, por lo que su “pedigrí gundamero” es ideal.

La Gundam Ace tiene que rellenar sus páginas mes a mes con distintas series, ya que al fin y al cabo estamos hablando de una revista ¡de más de 600 páginas! Así que, además de adaptaciones manga de otras series del universo Gundam, algunas novelas serializadas y secciones de entrevistas, artículos y tal, la Gundam Ace se nutre también de secciones de humor, básicamente parodias de Gundam.

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¡El dibujo es calcado al de Yoshikazu Yasuhiko!

Tony Takezaki no Gundam manga es un cómic de lo más curioso. Primeramente, el propio autor dice que “esta obra es solo para los que vieron Gundam en tiempo real (es decir, en su primera emisión en 1979)”. En teoría no sirve para gente que, como yo, hemos descubierto Gundam más tarde que eso (¡en mi caso, tan tarde como 30 años después!). En fin… Discrepo un poco. Es cierto que hay algunos chistes que no he entendido bien y tal vez sea porque soy un recién llegado a Gundam, no lo sé, pero en general me he reído un montón con las ocurrencias de Takezaki.

Otra gracia del cómic es que el estilo de dibujo, al menos en el primer tomo, es calcado al de Yoshikazu Yasuhiko. ¡Es que es igual! Es una pasada ver cómo Takezaki ha conseguido copiar tan bien este aspecto, lo que le da al manga un cierto aire “legítimo” que aún provoca que los chistes tengan más gracia si cabe. Incluso el propio Yasuhiko declara en el epílogo del tomo 1, donde aparece como autor invitado, que “a veces, cuando abre la revista Gundam Ace, confunde las páginas de Tony Takezaki con las suyas propias”. En el tomo 2, sin embargo, Takezaki realiza un cambio radical: más de la mitad de las páginas son a todo color y están ilustradas con fotos muy retocadas de maquetas de Gundam interaccionando. Como si fuera una fotonovela, pero en vez de actores de carne y hueso, los “actores” son todos maquetas (en su mayoría realizadas por el propio Takezaki, que en las páginas extras del final del tomo nos da más detalles sobre ellas, el muy friki). El tomo 1 me ha encantado por su frescura, pero el 2 se me ha hecho mucho más pesado con el rollo de las maquetitas. A ver qué tal el 3, que salió el 21 de enero.

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Parodias y chistes en plan fotonovela... ¡Pero con maquetas!

Lógicamente, tengo que advertir que este cómic no tiene absolutamente ninguna gracia si no conoces la primera serie de Gundam, y aún me atrevería a ir más allá, si no eres fan de Gundam The Origin de Yoshikazu Yasuhiko. Con algunos chistes realmente te partes de risa.

Lo mejor

  • Magnífica parodia de una de las series más míticas de la historia.
  • Estilo de dibujo calcado al de Yoshikazu Yasuhiko.
  • El mérito que tiene crear una fotonovela con maquetas. ¡Menudo currazo!

Lo peor

  • Algunos chistes son demasiado retorcidos.
  • Incomprensible si no eres fan de Gundam (lógico, ya que es una parodia).
  • La parte de la fotonovela con maquetas es bastante pesada y aburrida.
  • Considerando que en España la afición a Gundam es casi nula (y menos a la serie original), y vistas las, al parecer, pobres ventas de Gundam the Origin (una serie más que recomendable) en nuestro país… Dudo que veamos jamás este manga publicado en España.

MangaLand@Zona Negativa #4: SEX

Como cada primer lunes de mes toca ración de mis reseñas y recomendaciones de manga publicado en España en la web de Zona Negativa. Este mes reseño la genial, muy particular y que lamentablemente parece haber pasado desapercibida SEX, de Atsushi Kamijō.

Además, aprovecho para reseñar y recomendar Lady Snowblood, Biomega y Abara.  Aquí va el link: http://www.zonanegativa.com/?p=13969

También permitidme avisaros de un pequeño cambio en mi agenda para el tour de Madrid de esta semana. El sábado tenía previsto hacer una master class en la librería Akira, pero lamentablemente por razones técnicas no ha podido ser y se ha sustituido por la librería Elektra. Así, este sábado tenemos una cita a las 12 en la Librería Elektra (C/ San Bernardo, 20).

Más información en este post.

Dragon Ball – Serie blanca nº 6

Seguimos explorando los artículos complementarios en la Serie Blanca de Dragon Ball. Hoy, tenemos el número 6. Al igual que en el nº 5, en este número teníamos un solo artículo, firmado por el Club de Fans de Akira Toriyama, que era exactamente el mismo en castellano y catalán. Esta será la última vez que tendremos exactamente el mismo contenido en ambas versiones; ya veréis que a partir del nº 7 y hasta el nº 10 la versión castellana siempre incorporaba uno o dos textos más que la catalana. Pero no nos avancemos a los acontecimientos: en este número se nos hablaba sobre “la otra” gran serie de Toriyama: Dr. Slump, una vieja y querida conocida por los telespectadores de algunas comunidades autónomas.

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Portada nº 6 serie blanca

VERSIÓN ESPAÑOLA

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Artículo de Club de Fans de Akira Toriyama

VERSIÓN CATALANA

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Artículo de Club de Fans de Akira Toriyama

Sebangō Zero (Dorsal 0)

  • Título: 背番号0 –Sebangō Zero– (Dorsal 0)
  • Autor: Hiroo Terada
  • Editorial: Mushi Pro
  • Revista: Yakyū Shōnen
  • Años publicación: 1956-60
  • Clasificación: shōnen, deportivo, costumbrista
  • Tomos: 1

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Seguramente habréis notado mi “pequeña” obsesión por los apartamentos Tokiwa-sō, donde convivieron varios de los más importantes creadores de manga en los años 50, unos autores que hicieron crecer el medio y lo llevaron a cotas insospechadas, hasta el punto que casi se podría decir que sin ellos, Japón no sería como es ahora el país donde más cómic se consume, donde el cómic genera más mercado, y donde más autores trabajan incansablemente creando nuevas historias. No me cansaré de repetir los nombres de los habitantes más ilustres del Tokiwa-sō: Osamu Tezuka, Shōtarō Ishinomori, Fujio Akatsuka y el dúo Fujiko Fujio.

Estos cuatro nombres (cinco, si contamos que Fujiko Fujio se separaron y ahora son conocidos como Fujiko F. Fujio y Fujiko Fujio Ⓐ) son los que siempre se mencionan cuando hablamos del Tokiwa-sō y los albores del manga. Pero hubo varios otros creadores viviendo allí (o bien simplemente apuntándose a sus fiestas), que tuvieron más o menos suerte, como por ejemplo Shin’ichi Suzuki, Naoya Moriyasu, Tokuo Yokota, Jirō Tsunoda, Hideko Mizuno…

Y sin embargo, existe un autor, el más veterano de ellos (con permiso de Tezuka) y auténtica alma del grupo, al que muy pocos recuerdan y que me apetece reivindicar: Hiroo Terada (1931-92). Leyendo Manga Michi, uno se hace a la idea de lo mucho que significó Terada (llamado cariñosamente Tera-san por los demás) para el grupo del Tokiwa-sō: con 25 años, él fue el “hermano mayor” de esos jovencísimos autores (que rondaban los 20), un chico serio, responsable, muy trabajador y que siempre estaba allí para dar consejos a sus compañeros, cocinarles algo en momentos delicados o dejarles dinero cuando les ocurría algún imprevisto.

El papel de Tera-san se reivindica sobre todo en la película Tokiwa-sō no seishun (La juventud del Tokiwa-sō), de 1996, que me encantó y va a ser proyectada por primera vez subtitulada en un idioma occidental el próximo jueves en Madrid. De hecho, creo que la reseñaré en este mismo blog, porque aunque no sea un manga, trata muy directamente sobre manga y vale mucho la pena. En esta película, como decía, se da el protagonismo a Tera-san, que ve cómo sus compañeros van consiguiendo el éxito poco a poco mientras que él, a pesar de su duro trabajo, se va quedando atrás. En este sentido, es una cinta bastante triste y melancólica, realmente excelente en este sentido.

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Zero y los chicos del Z Team jugando a béisbol.

Ya desde que vi la película se me quedó la imagen de Tera-san como el gran olvidado del Tokiwa-sō, pero tras leer Manga Michi esta imagen se me quedó grabada con aún más fuerza en la mente. Tera-san, el amable y atento “hermano mayor”, un dibujante con verdadera integridad y pasión por su trabajo, pero que precisamente debido a su integridad y a sus ideas de que “el manga es para el público infantil y debe ser entretenido, pero nunca dañino” se quedó claramente atrás. Ya a finales de los años 50, su estilo se consideraba “anticuado” y “pasado de moda”. Y a pesar de todo, él siguió en sus trece y nunca quiso cambiar de estilo.

Sebangō 0 (Dorsal Cero) es una de sus obras más conocidas, y además es considerada una de las primeras obras manga sobre béisbol, precursora de títulos tan legendarios como Kyojin no Hoshi, Astro Kyūdan o Dokaben. Tera-san era, de hecho, un gran apasionado del béisbol, y en cuanto tenía un momento salía a la calle a lanzar unas bolas.

No había podido leer nada de Hiroo Terada hasta ahora porque sus obras no se reeditan actualmente y su producción no fue nunca muy destacada, por lo que muy poco de lo que hizo se recopiló en tomo (en los años 50, el manga se publicaba solo en revistas; no fue hasta bien entrados los años 60 que empezaron a venderse tomos unitarios tankōbon en el formato actual). Sebangō 0 es una de las pocas excepciones: este tomo que reseño fue editado por Mushi Pro (la editorial que montó Osamu Tezuka) en el año 1968, ocho años después de que se terminara de publicar en la revista Yakyū Shōnen entre 1956 y 1960.

La historia está protagonizada por Zero (le llaman así porque su dorsal es el número 0), la estrella del equipo del barrio, el “Z Team”, y está ambientada en un barrio normal y corriente del Tokio de los años 50. Cada uno de los capítulos es autoconclusivo y nos cuenta alguna anécdota de Zero y sus amigos, la mayoría de ellas basadas en el béisbol. Lo que sí tienen todas las historias en común es que son extremadamente inocentes, fomentan la amistad y el compañerismo y, aunque algunas veces hay algún mal rollo, siempre se acaba arreglando, lo que termina por fortalecer los lazos de amistad entre los personajes.

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De izquierda a derecha: Terada, Akatsuka, Tezuka, Fujko Fujio Ⓐ y Moriyasu. Los del Tokiwa-sō formaron un equipo de béisbol llamado "Errors" y Tezuka fue a verles un día.

Por ejemplo, un día de mala suerte en el que todo parece salir mal pero luego se arregla; o un “espía” de otro barrio que se apunta al equipo Z para ver cuál es el secreto de su éxito y al final decide que se hará amigo de todos ellos; o un día en el que deciden ayudar a un pobre chico al que su madre tiene esclavizado estudiando como un loco y a pesar de ello saca muy malas notas (la conclusión a la que llegan es que el chico tiene que relajarse y jugar, por ejemplo al béisbol, para luego estudiar con más concentración, y la mamá se queda contentísima y todos felices); o cuando el padre y la hermana de Zero deciden ayudar a su madre, a la que ven muy agobiada, y le dicen que se vaya unos días de vacaciones a un balneario… Al final la madre regresa al cabo de un solo día porque se siente culpable de haberlos dejado allí solos –pobrecitos, que no saben ni freírse un huevo–, y todos contentos.

Como veis, todas historias muy inocentes, muy “íntegras”, muy acordes con la imagen de Tera-san que me había forjado en mi mente tras ver la peli Tokiwa-sō no seishun y leer Manga Michi de Fujiko Fujio Ⓐ. No me extraña que Tera-san no consiguiera el éxito: ciertamente, a pesar de ser una obra de la segunda mitad de los años 50, ya se percibe muy anticuada comparada con otras cosas que se hacían en la época. Pero como he dicho antes, Tera-san nunca quiso cambiar de estilo, y mucho menos dedicarse a crear obras con violencia o contenidos potencialmente “dañinos”, por lo que jamás pudo levantar cabeza y cayó en el olvido.

Este, pues, es mi pequeño homenaje a un dibujante tozudo como pocos, el alma y el líder de los grandes dibujantes que poblaron los apartamentos Tokiwa-sō. Gracias, Tera-san.

Lo mejor

  • Historias tiernas y muy inocentes.
  • Una ventana a la vida de los japoneses de clase media en los años 50.
  • El personaje Nonki-sensei, un mangaka del barrio al que le encanta el béisbol y ayuda a los chicos del Equipo Z cuando puede (basado obviamente en el carácter del propio Tera-san).

Lo peor

  • El estilo de dibujo, así como la temática, resultan anticuados.
  • Algunas situaciones, como el evidente machismo, pueden resultar ofensivas hoy en día, aunque en la época eran completamente normales.

Conversación Taiyō Matsumoto – Ken Niimura (parte 2/2)

El otro día veíamos la primera parte de esta interesantísima conversación entre Taiyō Matsumoto (TM) y JM Ken Niimura (KN), en la que también participaron el guionista Issei Eifuku (IE), el editor Yasuki Hori (YH) y servidor, Marc Bernabé (MB) como moderador. Hoy os presento la segunda y última parte, ¡espero que os guste también!

SEGUNDA PARTE

Yo recomendaría Takemitsu Zamurai, porque es la obra en la que más y mejor puedo mostrar mi estilo.

Taiyo Matsumoto y Yasuki Hori

Taiyō Matsumoto y Yasuki Hori

MB: Tengo una pregunta curiosa que haceros. ¿Podríais recomendaros mutuamente una obra vuestra que os gustaría que los otros leyeran?

KN: Bueno, en mi caso solo tengo una que valga la pena, que es Soy una matagigantes, así que me encantaría que la leyerais. Bueno, matizo: he dibujado varias historias cortas que incluso se han recopilado en volúmenes, pero Soy una matagigantes es mi primera obra realmente larga, concebida en forma de libro. Estoy orgulloso de ella, aunque el guión no sea mío.

TM: Pues yo recomendaría Takemitsu Zamurai, porque es la obra en la que más y mejor puedo mostrar mi estilo.

KN: A mí me impresiona el dibujo de Takemitsu. Cuando lo veo, pienso invariablemente “¿pero cómo lo hace?”

MB: Yo tengo una pequeña anécdota de algo que me ha pasado esta mañana. Le he enseñado el libro de Takemitsu a un amigo y le he dicho “mira este cómic, es una pasada”. Él lo ha ojeado y lo que me ha dicho es “vaya birria de dibujo”.

KN: ¿En serio?

Si estás acostumbrado al tipo de dibujo de Naruto y similares, resulta complicado entrar en Takemitsu. Hay que tener cierta “educación” para apreciarlo, ya que es difícil.

MB: Supongo que no ha leído mucho manga, porque si no, no diría eso. La verdad es que me he enfadado un poco con él y le he dicho que no tenía razón, que el dibujo de Takemitsu es especial y tiene una “atmósfera” propia.

IE: Claro, es que si estás acostumbrado al tipo de dibujo de Naruto y similares, resulta complicado entrar en Takemitsu. Hay que tener cierta “educación” para apreciarlo, ya que es difícil.

MB: Por cierto, nos quedas tú, Eifuku. ¿Qué obra tuya recomendarías a los demás?

IE: Pues mira, hay una de ciencia-ficción que se llama Lightning Brigade. Hace años que la creé, por lo que gráficamente deja mucho que desear, pero la historia se publicó en una revista mensual llamada Young Magazine y básicamente me dejaron hacer lo que quisiera, por lo que estoy contento. Por cierto, sabes que a menudo, en las entrevistas que hemos estado haciendo, nos comentan por qué el estilo de dibujo de Tekkon es tan distinto del de Takemitsu

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Tekkon Kinkreet (1993-94, izquierda) y Takemitsu Zamurái (2006-10), derecha).
Mismo autor, distintos estilos.

MB: Es verdad. ¿A qué se debe?

IE: Bueno, es que entre las dos hay 15 años de diferencia. Pero esa no es la cuestión. La cuestión es que todas las obras de Taiyō, sin excepción, están hechas con un estilo distinto de dibujo, ya que él solo se dedica a una sola serie cada vez.

MB: Qué interesante. La lástima es que en España solo tenemos estas dos disponibles.

IE: Cuando un autor cambia de repente de estilo de dibujo resulta sorprendente, pero Taiyō consigue hacerlo cada vez. Quería dejarlo claro, nada más.

Trabajo bastante limpio; hago dibujos bastante detallados y luego los trazo.

KN: Es verdad, yo cada vez que abro una nueva obra de Taiyō pienso “a ver cómo nos sorprenderá esta vez”, e invariablemente me quedo alucinado, totalmente rendido.

YH: A mí de hecho me pasa un poco lo mismo. Cada vez que tenemos que pensar una nueva obra, decidimos el argumento y tal y luego siempre acabo preguntándome “a ver con qué dibujo lo hará esta vez”.

Issei Eifuku y Ken Niimura

Issei Eifuku y Ken Niimura

KN: ¿Cómo trabajas? ¿Haciendo primero bocetos?

TM: No, trabajo bastante limpio; hago dibujos bastante detallados y luego los trazo… Oye, Ken, ¿y tú cuántas páginas al mes dibujas? ¿Unas 16 o así?

KN: No, bueno. En el caso de Soy una matagigantes, tenía que encargarme de realizar todo el apartado gráfico de cada una de las entregas en formato comic-book de 24 páginas, lo que incluía portadas, diseño gráfico, etcétera. Lo hacía en un poco más de dos semanas, pero claro, ten en cuenta que el guión ya estaba escrito, por lo que podía trabajar con agilidad. Cuando soy yo el que hago también el guión, tardo muchísimo más. Lo que más me cuesta es el guión.

IE: El tiempo que tardas en hacer “el trabajo”, es decir, plasmar en el papel las ideas, y el tiempo que tardas en “pensar” las situaciones, disposición de página y guión es muy distinto, ¿no crees?

KN: Muy cierto. En mi caso, tardaba un poco más de dos semanas en hacer lo que tú llamas “el trabajo”, ya que el guión ya lo tenía. Tres semanas a lo sumo. En mi caso, mis bocetos son bastante burdos, hechos a toda prisa, y luego lo paso todo a limpio. Tengo la sensación de que trabajando así los dibujos cobran más vida.

Matsumoto-sensei

Matsumoto-sensei

El hecho de haber realizado Soy una matagigantes me ha dado confianza en mí mismo, me ha permitido aprender y conocer mi propia capacidad de trabajo, algo que hasta ese momento desconocía.

IE: ¿Cómo acabaste trabajando con un guionista?

KN: Pues conocí al guionista en una feria de cómics que se celebra en España y él me envió el guión por e-mail para ver si me interesaba llevarlo adelante. A mí me pareció muy interesante. Ten en cuenta que hasta ese momento nunca había realizado ninguna obra larga, por lo que pensé que eso me permitiría centrarme en la parte técnica del trabajo, olvidarme de lo demás.

IE: Ah, claro, lo entiendo.

KN: Me causó bastante alivio. Que conste que también me gustaría desarrollar mis propias obras, aunque tengo otros proyectos en marcha con otros guionistas. El hecho de haber realizado Soy una matagigantes me ha dado confianza en mí mismo, me ha permitido aprender y conocer mi propia capacidad de trabajo, algo que hasta ese momento desconocía.

Momento distendido de la conversación. Al fondo, Takamasa Sakurai.

Momento distendido de la conversación. Al fondo, Takamasa Sakurai.

Yo tiendo a cansarme de mis propias obras, ¿sabes? Las acabo aborreciendo.

MB: ¿Y tú cómo lo ves, Taiyō? ¿Te alivia el hecho de no tener que encargarte de pensar la historia?

TM: Sí, es que yo tiendo a cansarme de mis propias obras, ¿sabes? Las acabo aborreciendo. Así que si otro piensa el argumento por mí evito caer en esta trampa, y es que me parece que siempre acabo repitiéndome a mí mismo y recurriendo a los mismos patrones.

YH: ¿En España hay gente que se dedique a crear guiones para cómics?

KN: Pues creo que sí. Como mínimo en Francia sí los hay. En España también, pero resulta imposible vivir de ello; siempre se compagina con un trabajo principal. Pero en Japón sí los hay, ¿verdad?

YH: Sí, sí, claro. Hay gente que se dedica a crear guiones de manga como trabajo principal.

KN: A mí me dan envidia los guionistas, porque son capaces de crear historias, dibujar (hasta cierto punto) e incluso escribir novelas. Siempre están creando cuatro o cinco historias al mismo tiempo…

Ken atento a las palabras de Taiyo

Ken atento a las palabras de Taiyō

Saber escribir bien no es lo mismo que saber hacer buenas historias.

YH: Eso, eso, métele caña a Eifuku, a ver si se aplica el cuento. ¡Ja, ja, ja!

IE: Ufff… Una pregunta, Hori-san. ¿De dónde sacáis a los guionistas? ¿Hacéis convocatorias y se presenta gente?

YH: Sí, hay mucha gente que hace guiones para manga y la verdad es que hay gente que escribe muy bien. Pero si te tengo que decir la verdad, saber escribir bien no es lo mismo que saber hacer buenas historias.

MB: Antes has ido a ver la exposición de Ken, ¿verdad, Taiyō? ¿Qué te ha parecido?

KN: ¡Uaaah! ¡Huy, qué corte!

TM: Me ha parecido magnífica. La verdad es que cuando me propusiste hacer esta conversación con él, pensé que igual me estaba metiendo en un aprieto si resultaba que Ken era alguien mediocre, pero al ver la exposición me he quedado tranquilo. Me ha gustado mucho.

Al ver las ilustraciones de Soy una matagigantes, me ha sorprendido el hecho de que, a simple vista, las páginas en las que la protagonista está en la escuela y las que está luchando contra el gigante parecen de obras distintas.

KN: Me alegro muchísimo, muchas gracias.

IE: Al ver las ilustraciones de Soy una matagigantes, me ha sorprendido el hecho de que, a simple vista, las páginas en las que la protagonista está en la escuela y las que está luchando contra el gigante parecen de obras distintas. Ha sido sorprendente averiguar que en realidad son páginas de una misma obra; me ha parecido muy interesante.

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Soy una matagigantes. Escenas en la escuela (izquierda) y en la batalla contra el gigante (derecha)

KN: El mérito es del guionista.

IE: Es una lástima no poder leer la obra, ojalá en el futuro salga publicada en Japón y pueda leerla.

MB: Antes os habéis recomendado mutuamente obras vuestras. ¿Podéis ahora recomendaros obras de otros autores que os gusten especialmente?

KN: Buf, un montón. No acabaría nunca. Por ejemplo, en Francia hay una película de animación de cuyo storyboard y diseños se ha encargado un dibujante que a mí me encanta. Esa obra me parece maravillosa.

Un autor que yo recomendaría es Daijirō Moroboshi. Tanto en guión como en dibujo resulta interesantísimo.

MB: ¿Cómo se llama el dibujante?

KN: Nicolas de Crécy. Me parece un autorazo. La peli se llama Bienvenidos a Belleville.

IE: Pues un autor que yo recomendaría, dejando aparte a Taiyō, claro (risas), es Daijirō Moroboshi. Tanto en guión como en dibujo resulta interesantísimo. Tanto Taiyō como Moroboshi son dos autores que gustan a otros autores, ¿sabes? Aparte, y que conste que desconocía hasta hace bien poco que Jirō Taniguchi es un autor tan y tan famoso en Francia y en Europa, me gustaría recomendar obras suyas. Pero no las que hace últimamente, con ese trazo tan fino y delicado, sino las de antes, como por ejemplo Blue Fighter.

MB: Cambiando de tema, a mí el estilo de dibujo de Takemitsu Zamurai me recuerda, en cierto sentido, a la obra Sarusuberi de Hinako Sugiura, la que cuenta la vida del pintor de ukiyo-e Hokusai Katsushika.

La deliciosa Takemitsu Zamurai. En España, editada por Glénat.

La deliciosa Takemitsu Zamurai. En España, editada por Glénat.

TM: Sí, vamos en líneas parecidas, pero lo mío no se puede comparar con lo suyo. Es una pena que no pueda leer Takemitsu y corregirme si me equivoco.

MB: Me pareció un manga muy interesante, aunque tuve que leerlo dos veces. La primera no me enteré de nada.

IE: Ahora que hablas de Hinako Sugiura, ella es otro ejemplo de esos autores que suelen gustar a otros autores. Aparte, a Taiyō le encanta la obra de Picasso, y la verdad es que Hokusai era un hombre bastante parecido a Picasso, ¿no?

TM: A mí me llama la atención tu estilo, Ken, es muy particular.

Lo que los occidentales entienden como “manga” es un poco distinto a lo que entienden los japoneses.

KN: Bueno, piensa que soy de padre japonés y madre española, por lo que no soy ni 100% japonés ni 100% español, y eso se refleja en mi estilo, creo. En enero de este año hicieron un pequeño artículo sobre mí en el periódico Asahi, y recuerdo que destacaron que mi estilo recordaba al manga japonés, pero que también tenía claras influencias del cómic francobelga y del americano. En Francia, sin embargo, siempre destacan mi estilo “más bien manga” o hasta incluso “más bien americano”. Y así siempre igual.

TM: Supongo que a ti te pasa lo mismo, Ken, pero es que cuando yo me pongo a trabajar lo hago sin pensar. Es decir, no pienso “voy a hacer cómic francobelga” o “voy a hacer cómic americano”.

Soy una matagigantes: ¿cómic americano, manga, BD, tebeo...? ¿Un poco de todo?

Soy una matagigantes: ¿cómic americano, manga, BD, tebeo...? ¿Un poco de todo? (En España lo edita Norma Editorial)

IE: Claro, no se puede separar.

TM: Sí, y lo gracioso es que cuando salgo de mi país me dicen “oye, lo que tú haces no es manga, ¿no?” Y es cierto, realmente no es “manga” en el sentido en el que la gente lo entiende, aunque yo no lo hago adrede.

KN: Es que el problema es que lo que los occidentales entienden como “manga” es un poco distinto a lo que entienden los japoneses. En mi caso, al ser medio japonés, a menudo me dicen que lo que hago es “manga”, pero yo no lo entiendo como tal. Si estoy en España, hago “tebeos”, y en Francia hago “bande dessinée”. Pero en el fondo es lo mismo: historias expresadas con una mezcla de dibujo ordenado en viñetas, y texto colocado en bocadillos. Y eso es lo que hago yo, simplemente. Pero claro, la gente se empeña en poner etiquetas.

Es curioso porque en mi historia original me he limitado a agrupar los tópicos del manga y el cine de samuráis; es una obra muy ortodoxa. El mérito es de Taiyō, que ha tomado la historia original y la ha adaptado y cambiado para que case con su estilo.

IE: Lo que me llama la atención es que los entrevistadores de aquí nos digan que “este manga (Takemitsu Zamurai) es una obra bastante curiosa, o incluso rara”. Y el caso es que no es así, de hecho es una historia bastante típica, muy japonesa. Aunque claro, entiendo que piensen que es muy distinta al manga japonés típico.

YH: Lo que tiene de original esta obra es que pretende “desmantelar” las historias de samuráis típicas, esas que se basan en la lucha con espadas. Y de paso desmantela las técnicas típicas del manga: los primeros planos, las líneas cinéticas, etcétera.

IE: Es curioso porque en mi historia original me he limitado a agrupar los tópicos del manga y el cine de samuráis; es una obra muy ortodoxa. El mérito es de Taiyō, que ha tomado la historia original y la ha adaptado y cambiado para que case con su estilo.

YH: Sí, recuerdo que al principio discutimos bastante sobre este tema…

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¡Sin duda, una interesantísima conversación para todos!

Estoy muy contento porque hemos conseguido que gente que hasta ahora nunca había leído a Taiyō Matsumoto está leyendo Takemitsu Zamurai.

MB: Y usted, cómo editor, ¿qué espera de Takemitsu Zamurai?

YH: Para empezar, me encantaría que se vendiera más. Porque con lo impresionante que es la obra, no se vende tanto como debería. Pero estoy muy contento porque hemos conseguido que gente que hasta ahora nunca había leído a Taiyō Matsumoto está leyendo Takemitsu Zamurai, sobre todo fans de las obras de samuráis (jidai-geki), gente más bien madura.

KN: Me impresiona que, con la larga carrera que tienes, Taiyō, te hayas atrevido a dibujar un manga como Takemitsu Zamurai; creo que es algo que requiere agallas. Cuando un mangaka se vuelve famoso, tiende a caer en los mismos tópicos y fórmulas y repetir siempre lo mismo. Me parece increíble que, con cada obra, seas capaz de reinventarte a ti mismo. Leer tus obras me hace cobrar energía para seguir adelante.

TM: Gracias. Es que mi problema es que me aburro rápido de las cosas. Tengo que ir probándome a mí mismo.

MB: Sí, es verdad que las obras de Taiyō son todas bastante cortas… Takemitsu es la más larga, ¿verdad? Será un total de 8 tomos.

Yo opino que el punto fuerte del manga japonés no está en el dibujo en sí, sino en los guiones.

TM: Sí, y no creo que vuelva a hacer una obra tan larga nunca más (risas). Una cosa, Ken, a ver qué opinas tú. Yo opino que el punto fuerte del manga japonés no está en el dibujo en sí, sino en los guiones. El dibujo es la herramienta que permite avanzar la historia, y tiene la virtud de no cansar al lector. Cuando el dibujo es muy elaborado, creo que aplica cierto “estrés” sobre el lector. Ayer estuve en una librería y encontré un cómic impresionante. Quería traértelo para que lo vieras, pero me lo he olvidado (risas). El caso es que el estilo de dibujo es muy interesante, pero claro, si la obra tuviera ocho tomos estoy seguro de que la gente se hartaría de ella. En tu caso, Ken, creo que tienes un buen equilibrio entre dibujo y argumento.

KN: En el caso de Soy una matagigantes, como me pasaron el guión completo de antemano, pude saber dónde empezaba y acababa la historia, por lo que pude conseguir un buen equilibrio entre guión y dibujo. Al principio podía realizar planchas más sosas, porque sabía que hacia el final podría dedicarme a dibujar escenas impresionantes. Eso fue una suerte. Yo opino igual que tú, Taiyō: el cómic no tiene por qué tener un dibujo excepcional, porque con un dibujo más discreto también se hacen cómics. El manga es algo que se lee; es evidente que cuanto más bueno sea el dibujo, mejor, pero no es un elemento estrictamente necesario para conseguir un buen cómic. Eso es importante. En los Estados Unidos suelen poner “pin-ups” en medio de la historia, ilustraciones preciosas que hacen que el lector se detenga y deje de pasar las páginas. Eso es algo que no me parece bien. Es muy tentador hacer un dibujo bonito, pero no hay que perder el norte.

Tekkon Kinkreet, un híbrido entre manga y BD "made in Taiyō"

Tekkon Kinkreet, un híbrido entre manga y BD "made in Taiyō". En España, disponible de la mano de Glénat.

Los novatos tienden a querer demostrar todo lo que saben en cada una de las viñetas, en trabajarlas a conciencia con lo mejor de sí mismos. No hay momentos de relax, por lo que el lector queda agotado.

IE: Una vez, en la revista para la que publicaba, me tocó hacer de jurado para un concurso de jóvenes mangaka. Tuve que elegir las mejores diez historias, ¡y fue agotador! Los novatos tienden a querer demostrar todo lo que saben en cada una de las viñetas, en trabajarlas a conciencia con lo mejor de sí mismos. No hay momentos de relax, por lo que el lector queda agotado…

MB: Esto se relaciona muy bien con la última pregunta que quería haceros, que no es otra que: ¿tenéis algún consejo para los jóvenes que sueñan con ser dibujantes de cómic?

TM: Yo creo que principalmente hay que tener mucha fuerza de voluntad para seguir adelante. Es una profesión muy dura, por lo que es muy fácil rendirse. Es fácil quedarte sin fuerzas, sobre todo si encima critican tu dibujo o tus guiones.

Tienes que preguntarte a ti mismo si quieres dedicarte a contar historias mediante la escritura y el dibujo, porque si no es así, más vale que te lo quites de la cabeza.

IE: Yo ahora no estoy activo como mangaka, así que voy a pecar de ser un poco inmodesto. Mi consejo es que, como sabéis, hay varios concursos en Japón a los que presentarse, y lo cierto es que si obtienes un premio en cualquiera de estos concursos entonces resulta que ya eres un mangaka, ¿sabes? Taiyō ya me dio este mismo consejo una vez: tienes que preguntarte a ti mismo si quieres dedicarte a contar historias mediante la escritura y el dibujo, porque si no es así, más vale que te lo quites de la cabeza.

KN: Para mí, dibujar es algo bastante duro, que quita mucho tiempo y energía. Por eso, si no te gusta especialmente dibujar, es mejor que no te dediques a esto. Tienes que divertirte, porque si no, no vale la pena.

MB: Pues nada, creo que podemos dar la charla por terminada. Creo que han salido muchos temas interesantes y que a los lectores les encantará; muchas gracias.

KN / TM / IE / YH: Muchas gracias, ha sido un placer.