El blog de Marc Bernabé

Estadísticas manga 2019

Como cada año, toca publicar las tradicionales “Estadísticas manga”, cuyo objetivo es hacer un retrato del estado del cómic japonés en el mercado español. De nuevo, y ya llevamos muchos años, esta es la única entrada anual en un blog que, de no ser por ella, ya estaría abandonado debido a que simplemente no tengo el tiempo que me gustaría para leer y reseñar. Eso sí, las ganas de seguir leyendo manga, comentándolo y haciendo “proselitismo” siguen intactas, pero por otras vías, entre ellas las redes sociales (Twitter, Instagram, Facebook) y también conferencias y charlas, propuestas diversas y, mucha actividad entre bambalinas. Además, en este año 2019, he publicado dos libros, uno directamente relacionado con este mundillo que es mi pasión: 501 mangas que leer en español, escrito junto a Oriol Estrada.

Es evidente, viendo las cifras que año a año presento en estas Estadísticas, que el mercado del manga en España ha crecido una barbaridad. Ya camino de los 30 años de publicación regular de cómic japonés en español, la cantidad de obras publicadas total o parcialmente en este es ingente: hay fuentes que hablan de más de 2000 títulos diferentes, pero otras hinchan esta cifra incluso hasta los 3000. En cuestión de tomos, solo sumando los que hemos ido contando desde 2001 las cifras que arrojan estas Estadísticas, salen 10.340 volúmenes de manga publicados (¡y sigue siendo inferior a lo publicado en Japón EN UN SOLO AÑO: en 2018 salieron más de 12.500 tomos nuevos en el país del sol naciente!). Solo en el mercado español, en estos últimos años, a razón de unas 800 novedades por año, se evidencia que es muy complicado seguir razonablemente bien qué se publica, si no estás MUY metido en el mundo del manga. Y es muy fácil que al lector ocasional se le pasen por alto obras que posiblemente le habrían entusiasmado pero que han quedado “enterradas” en la avalancha de novedades que inundan las librerías mes a mes. Siendo conscientes de esto, Oriol y yo propusimos a Norma Editorial realizar un libro en el que hacemos una selección de 501 obras que han sido parcial o totalmente publicadas en español, siguiendo una serie de criterios que puedes examinar, si te interesa, en la sección “Criterios de selección” del apartado “Links y descargas” de este enlace.

Antes de empezar, como siempre, recomiendo repasar lo dicho el año anterior para contrastar. Además, aquí tienes un índice con todas las realizadas desde el año 2008 para consultar el histórico.

Y, también como es habitual, toca hacer un corta y pega explicativo, para que nadie se lleve a engaño sobre lo que son y, sobre todo, lo que “no” son estas estadísticas. Solo contamos las novedades. No se cuentan relanzamientos a precio reducido ni segundas o terceras ediciones (reimpresiones), aunque sí reediciones en formato distinto al que aparecieron en su origen –kanzenban, bolsillo, tomo doble…– o con el mismo formato, pero nueva traducción y rotulación, a menudo bajo un sello editorial diferente del que lo publicó en el primer momento. Independientemente de que una novedad tenga una tirada de 500 o 20.000 ejemplares –dato que no podemos saber–, para nosotros será solo una novedad. Tampoco el número de páginas influye: cuenta igual un tomo de My Hero Academia de 190 páginas que las obras de la colección Osamu Tezuka, de unas 600 páginas cada una (es injusto, lo sabemos, pero de algún modo tenemos que hacer el recuento). Definimos manga, por cierto, como “cómic realizado en Japón y destinado, originalmente, al público japonés”. Una definición cada vez más difuminada, ciertamente, pero en algún lado hay que marcar la línea.

No barajamos cifras de tiradas ni de ventas porque las editoriales no las facilitan. Por eso, aunque podamos llegar a una conclusión (p.e., el mercado del manga en España está en auge), esta conclusión solo se aplica al hecho de que sale una cantidad superior de novedades con respecto a los últimos dos o tres años. Si supiéramos otro tipo de cifras, la conclusión podría ser radicalmente distinta. Sea como sea, este año contamos con unos datos muy interesantes derivados de una entrevista al responsable de derechos internacionales de la editorial Kōdansha, una de las tres grandes de Japón, que claramente afirma que el mercado del manga (para su editorial, al menos) en Europa se ha multiplicado por 2,6 en los últimos años. No me parece descabellado, pues, afirmar que el mercado español ha protagonizado un auge que irá por estas cifras, doblando o triplicando su cuota de mercado en los últimos tiempos. (Para algunos extractos de la entrevista, recomiendo leer mi hilo de Twitter al respecto).

Finalmente, recordar que estas son unas estadísticas realizadas de forma totalmente amateur, “por amor al arte”, como se dice, por lo que podría haber errores, nos podríamos haber dejado alguna obra por contabilizar, puede haber debate sobre si la obra X es “reimpresión” (por lo tanto no cuenta) o “reedición en otro formato” (por lo tanto sí cuenta), o incluso si cuenta como “manga”, etcétera. No quiero que os toméis esto como unas cifras absolutas y poseedoras de la verdad absoluta. Para lo que sí tienen que servir, y sirven, es para tener un retrato aproximado pero suficientemente fiable de cómo está el mercado.

Por cierto, este año, al igual que el pasado, los compañeros de Guía del Cómic han realizado también un análisis interesantísimo, bastante parecido a este pero con la particularidad de que analiza el mercado del cómic en general. Lo han colocado en este hilo de Twitter y en este tuit en concreto (y sucesivos) hablan específicamente de manga. Veréis que los números que manejan son muy parecidos a los nuestros, pero no exactos, lo que posiblemente se debe a criterios distintos de contabilización. En todo caso, las cifras son suficientemente parecidas y a efectos del análisis del estado del mercado no solo no afectan estas discrepancias, sino que el hecho de tener dos recuentos distintos que arrojan datos tan similares nos va a dar aún más seguridad y fiabilidad que antes.

Vamos allá con la cifra de tomos de manga editados en el año 2019, 838 nuevos tomos, nuevo récord absoluto por tercer año consecutivo.

Ante todo, por si acaso, recordar –o informar al visitante casual– que soy traductor profesional de manga y codirijo una empresa, Daruma Serveis Lingüístics, que trabaja con múltiples editoriales y otras empresas del sector. Por lo tanto, mi visión del mercado siempre estará sesgada por sensaciones que puedo tener sobre él a raíz de estar en mi día a día en el “núcleo duro” profesional del mismo; hablar con editores, libreros, periodistas y otros profesionales; ver el ambiente en los muchos eventos sobre manga a los que acudo a lo largo del año; observar la cantidad de manga que hay no solo en librerías especializadas sino también generalistas (no hablo tanto de variedad de títulos sino de número de ejemplares a la venta de cada título); estar al tanto de noticias y rumores, oficiales o no; conocer de antemano algunos proyectos en los que pueden estar involucradas las editoriales; y más factores de los que incluso, probablemente, ni siquiera soy consciente.

De nuevo, pues, no me han sorprendido las cifras que han salido este año: estaba casi seguro de que superaríamos las cifras del año pasado o, de no ser así, al menos estaríamos muy cerca. Efectivamente, por tercer año consecutivo, batimos el récord de novedades en un año natural, con 838 tomos nuevos publicados. De nuevo, no veo en el mercado síntomas de agotamiento: la escena de publicación de manga sigue siendo apasionante y creo que solo una nueva crisis económica a nivel de país como la que afectó al mercado del manga entre 2009 y 2014 podría hacer cambiar esta tendencia que, pese al auge, se estabiliza, como se ve en los últimos 3 años. Parece que el “tirón para arriba” ya ha pasado y estamos en un momento de estabilidad en cuestión de novedades. En cuanto a las ventas, por el ambiente que se respira en editoriales y librerías, todo indica que la cosa va claramente para arriba: parece evidente que la masa de compradores y lectores de manga va en clarísimo aumento.

Ahora veamos cómo queda repartido el “pastel” del manga por editoriales.

Veamos también el gráfico de la evolución de número de lanzamientos por editorial y año desde 2008.

Vemos que Norma sigue en la primera posición como editorial que más novedades manga ha sacado, y por primera vez supera los 200 tomos publicados en un solo año natural. Aún queda un poco lejos de las cerca de 250 que publicó la extinta Glénat en 2008 (aquello tampoco era normal), pero nos vamos acercando. Planeta, en segunda posición, también da un subidón y publica 177, muy cerca de su récord de 187 en 2017. Ivrea, en cambio, baja un poco: de 152 pasa a 136, aunque hay que tener en cuenta que una de las obras que publica con periodicidad ágil es JoJo’s Bizarre Adventure, con tomos de unas 300 páginas. Por lo que, si contáramos por número de páginas, las cifras tanto de Ivrea como de Planeta (que edita mangas como El puño de la estrella del norte y La espada del inmortal también en formato tomo 300 páginas, por no decir las obras de Tezuka en formato tomo de unas 600 páginas) serían más elevadas y más cercanas a Norma.

En todo caso, la evolución de las “big three” es prácticamente paralela a lo largo de todo el gráfico y constantemente se van repartiendo los tres primeros puestos en distinto orden: se puede decir que las tres están prácticamente igualadas.

Lo que sí me ha sorprendido es la situación del “segundo vagón” del tren: siempre afirmaba que ECC y Milky Way eran las “dos medianas” y Panini la contaba como “la más grande de las pequeñas”. El auge de ECC y Milky Way era tan fulgurante que parecía que iban a alcanzar a las tres grandes y, en un momento dado, iríamos a contar con “big five”. Sin embargo, el gráfico indica que Milky Way ha crecido pero no tanto (seguramente han encontrado su punto de equilibrio), ECC, que iba lanzada como un cohete y parecía destinada a alcanzar rápidamente a las “big three” ha quitado el pie del acelerador y Panini, cuyo gran bastión es Marvel y tradicionalmente tenía al manga como un mercado en el que hay que estar, pero no prioritario (aparte, no hace falta decirlo, de su lucrativo negocio de siempre de los cromos), se ha puesto muy en serio con el manga. De nuevo, si analizamos los formatos, si bien Milky Way y ECC publican tomos “tradicionales” de unas 200 páginas (con excepciones, claro), Panini se ha centrado mucho en las llamadas ediciones “Maximum”, que son tomos dobles de unas 400 páginas. Reediciones y recuperaciones como Gantz, Bleach, Lupin III y Berserk, pero también novedades como la entrañable y muy necesaria El marido de mi hermano, Spice and Wolf y Banana Fish, se publican en este formato. De contar no tomos sino número de páginas publicadas, Panini habría desbancado tanto a Milky Way como a ECC para colocarse en la cuarta posición. Un subidón impresionante para una editorial que entre 2008 y 2016 se había mantenido siempre entre las 25 y 30 novedades por año, formando casi una línea horizontal en el gráfico. La apuesta de Panini por el manga, definitivamente, se ha confirmado.

En estos momentos, las tres grandes editoriales publican un poco más del 61% del manga que se comercializa en el mercado español. Si a esta cifra le sumamos las tres mediadas, el total es de 92,5%, casi igual a la del año pasado. Tenemos un mercado del manga, pues, concentrado en seis editoriales y un pedazo de pastel actualmente del 7,5% perteneciente a otras 13 editoriales. El hecho de contar con seis editoriales muy potentes en competencia entre sí da como resultado un mercado muy sano en comparación con otros países donde una sola editorial, o dos a lo sumo, controlan la práctica totalidad del mercado.

Aquí voy a realizar otro “corta y pega” para recordar algo que considero esencial y no quiero que se olvide en ningún momento: lo que estamos barajando aquí es el “número de tomos nuevos de manga editados”. No conocemos tiradas ni ventas. Probablemente, de conocer otros datos tendríamos que, solo por la influencia de Dragon Ball, que se intuye que es un megasuperventas, la hegemonía de Planeta sería bastante mayor. La división de cómics del grupo editorial más potente de España se especializa en los grandes shōnen, pero también rescata en otros formatos obras ya consideradas clásicas, o incluso directamente clásicas como la colección Osamu Tezuka, sin olvidarse del seinen de gran calidad o incluso entrando con mucha fuerza en nichos como el yuri. Norma sigue cazando grandes licencias de shōnen y shōjo, con muy buen ojo. Ivrea también sigue trabajando su línea habitual de obras más “otaku”, aunque su crecimiento y buen trabajo le ha hecho granjearse en los últimos 5 o 6 años el favor de las grandes editoriales japonesas, tradicionalmente reticentes a dejarle licenciar los pelotazos más gordos, que casi siempre iban a parar a Planeta o Norma: ya hace unos años que eso ha dejado de ser así. Además, el riesgo que tomaron en su momento con la gigantesca JoJo’s Bizarre Adventure se reveló como un acierto mayúsculo, lo que ha abierto la puerta a otras apuestas (por parte de esta y otras editoriales) igualmente arriesgadas, con mayor o menor éxito comercial pero, sin duda, un auténtico regalo para nosotros los lectores, que estamos viendo cómo se publican obras que en otra época sería impensable poder leer en español. Para muestra, un botón: el anuncio por parte de Planeta de la publicación en 2020 de una selección de capítulos de la divertidísima pero comercialmente difícil KochiKame era impensable. ¡Muy bienvenida será! Siguiendo su línea, las tres editoriales que van en cabeza tienen un catálogo muy coherente y un público que ya sabe qué esperar de ellas.

Sobre Panini ya hemos hablado hace unos párrafos: un aumento muy considerable de producción, con una línea editorial que puede parecer extraña o incluso errática pero que ofrece grandes regalos para los lectores de manga. Eso sí, tal vez se necesitaría un poco más de promoción por su parte, ya que el miedo que personalmente tengo es que algunas de las obras que publican, con lo buenísimas que son, pasen más desapercibidas de lo que deberían. Ya sufrimos en la época de la “burbuja” de 2004-2009 el fenómeno de obras increíbles que pasaron sin pena ni gloria (y muchas de ellas las reivindicamos en el libro 501 mangas que leer en español) y personalmente me daría mucha lástima que pasara algo similar.

Sobre Milky Way no tengo nada que decir que no haya dicho en años anteriores: un catálogo muy coherente, una línea editorial muy sólida, una base de “fans de editorial” (más que de obras o autores, curiosamente) en constante crecimiento, un ojo increíble a la hora de encontrar pelotazos antes de que lo sean (véase Atelier of Witch Hat, un superventas que ni siquiera tiene anime, ¡y espera a que hagan uno –cosa que ocurrirá tarde o temprano–!), un estándar de calidad extraordinario en toda su producción y un trato de tú a tú con los lectores vía redes sociales que debería ser el espejo en el que todas las editoriales deberían mirarse. Una trayectoria, a mi modo de ver, impecable y sorprendente en una editorial tan y tan joven, que surgió de la pura ilusión de unos fans que en un momento dado se profesionalizaron y empezaron desde cero.

El caso de ECC es diferente en el sentido de que, al menos desde fuera, no se ve muy clara su línea editorial de manga. Si bien es cierto que el caballo de batalla de ECC son los cómics de superhéroes de DC, su producción de manga aumentó de forma exponencial entre 2014 (año de su despegue en este sector) y 2018, pero en 2019 ha dado un frenazo considerable. Como decíamos en años anteriores, ECC parece haberse especializado en explorar un nicho de manga de tipo underground, incluso experimental, que me parece brutalmente interesante pero que comercialmente no tengo claro que sea muy lucrativo. Si bien es cierto que ha encontrado algunos fenómenos que se presumen superventas, como los mangas de Junji Itō o Nagabe, la producción de estos autores es limitada y, habiéndolo sacado ya todo o casi todo de ellos, actualmente parecen estar re-explotándolos con ediciones alternativas o de lujo, que sin embargo salen, parece ser, con demasiada poca distancia con respecto a sus primeras ediciones, a menudo conviviendo ambas en las librerías, lo que puede confundir al lector. No sabría interpretar el frenazo de este año de esta editorial, pero sí que es cierto que en el sector corren rumores no demasiado halagüeños sobre ella. Lo que es indudable es que, comercialmente viables o no, están publicando obras de un nivel de calidad elevadísimo.

Vamos a pasar al “resto” de las editoriales, que son 13 de ellas, y aquí intentaré ser más breve. La mayor de las pequeñas sigue siendo Tomodomo, con 18 novedades (una menos que el año pasado), ya consolidada con obras muy “suyas” y atreviéndose más con la obra de la autora clásica Moto Hagio, con su icónica El clan Poe previsto para 2020. Ooso pega un buen subidón este año con 10 novedades: de momento solo sacan mangas de Gō Nagai, spin offs de Mazinger Z y también Cutie Honey, y además siempre en dos versiones a elegir: catalán y castellano. Fandogamia ha sacado 8 tomos, igual que el año pasado, y Babylon protagoniza un gran debut en el sector del cómic japonés (que no con el cómic de tipo manga pero no de nacionalidad japonesa, en el que llevan años trabajando) debuta con 7. De hecho, Fandogamia, Babylon y Nowevolution (3 tomos) son editoriales que han ido muy en paralelo: empezaron y se consolidaron con cómics españoles de estilo manga y poco a poco han ido sacando otros productos de diversa índole hasta que han conseguido las primeras licencias japonesas. No por ello han dejado de trabajar en sus líneas habituales. Al contrario. Pasión, constancia y mucho trabajo es lo que caracteriza a estas tres editoriales prácticamente “hermanas” en trayectoria y filosofía.

En lo que queda de la lista, encontramos a algunas habituales que siempre se mueven por las mismas cifras: Ponent Mon (4 tomos, uno menos que el año pasado) que confirma su desaceleración en el manga pero no lo deja de lado, Astiberri (3), que ya lleva años con 2-3-4 novedades manga al año, La Cúpula (3), Gallo Nero (1) y Yowu (1). Al igual que el año pasado, quiero destacar a Satori, editorial especializada en literatura japonesa, que empezó en 2018 sacando 1 solo tomo de manga y en 2019 ha sacado 3, pero que ya ha anunciado una batería interesantísima de novedades para 2020 (obras de Kazuo Umezu, Leiji Matsumoto, Daijirō Morohoshi…) y que se perfila como una editorial que nos va a dar muchas alegrías a los fans del manga clásico, alternativo y experimental.

Como nuevas llegadas al mundillo de la edición del manga japonés encontramos a Héroes de Papel (1), especializada en obras de análisis de videojuegos y otras manifestaciones de cultura popular, y a Kodai (1), una editorial manifiestamente especializada en manga que ha debutado directamente con 1 licencia manga en 2019 (contrariamente a Fandogamia, Babylon y Nowevolution, que llevaban años “picando piedra” publicando cómics no japoneses) y que prometen dar bastante que hablar en el futuro.

En el apartado despedidas, destaca La Otra H, que tras pasar unos años publicando bastantes obras manga que adaptan grandes obras de la literatura universal y la filosofía, este año ha desaparecido por completo en el sector del cómic japonés. Si bien este sello de la prestigiosa editorial Herder sigue sacando algunas obras de cómic, estas no son de origen nipón. Otra desaparecida es DiValentis, aunque no es de extrañar: es bastante común ver a editoriales de tipo underground publicando alguna obra japonesa de cómic de año en año, pero no es algo que forme parte de su plan editorial, sino más bien “felices anomalías”. En total, este año contabilizamos 19 editoriales que han publicado algún manga, una menos que en 2018.

Para concluir, pasemos al análisis final:

Sí que es cierto que se ha batido el récord de novedades, pero es que además el ambiente que se respira en el sector es de optimismo. Parece haber un crecimiento constante de la masa crítica de lectores, que convierten a los superventas en aún más superventas, y permiten que obras más arriesgadas sean, al menos, viables. Llevamos ya tres años en unas cifras similares de lanzamientos de novedades, lo que indica que parece que se ha encontrado un punto de equilibrio. Si bien es verdad que la avalancha de novedades sepulta a las librerías cada mes, que tienen muchas dificultades en gestionarlas, la información circula y el boca a oreja funciona. Supongo que el siguiente paso es conseguir que las librerías especializadas, tradicionalmente pequeñitas y abarrotadas, sean más espaciosas, pero eso requiere una inversión muy grande por parte de los libreros, lo que es muy arriesgado porque una “finta” del mercado puede dejarles con el culo al aire. En todo caso, ya he visto librerías modernizándose, ampliándose y consiguiendo espacios enormes y muy agradables, así que supongo que es solo cuestión de un poco más de tiempo.

Decía el responsable de derechos internacionales de Kōdansha en la entrevista a la que he hecho referencia al principio de este artículo que una de las causas del auge del manga es que ahora tenemos anime disponible fácilmente en canales VOD como Netflix, Amazon Prime o incluso Youtube (los simulcasts de Selecta Visión), por no decir plataformas especializadas como Crunchyroll. Si uno tiene una suscripción de Netflix, aunque no sea fan de por sí, puede decidirse por darle al play a Ataque a los titanes, One-Punch Man, your name., Death Note, Evangelion… Y descubrir un mundo que de otra forma no hubiera descubierto. Y después le entran ganas de leer el manga original. Ciertamente, puede ser una de las causas de este auge y ampliación de la masa crítica de lectores y compradores. No la única, sino una de tantas.

Cada año hay más variedad y se explotan nichos que hasta ahora habían estado más ignorados, no por nada, sino por una pura cuestión de oferta y demanda. Si la demanda no está a la altura de la oferta y no es rentable, lo natural es que no se publique manga de un determinado tipo. Las editoriales no son ONG. Así, que cada vez veamos más mangas de nicho como BL, isekai, underground o incluso yuri (que parece en claro auge y por el que incluso un gigante editorial como Planeta ha apostado con mucha fuerza) es indicativo de que ya son rentables. Fantástico.

Lo mismo ocurre con otro de los nichos en los que íbamos un poco cojos: el manga clásico, del que cada vez tenemos más ejemplos publicados. El mercado español de manga cuenta no solo con cantidad, sino también con variedad y calidad, ya que lo se publica, que no llega a un 10% de todo lo que se publica en Japón (838 novedades en el mercado español en 2019 vs. unas 12.500 en el japonés en 2018), es evidentemente lo mejor de lo mejor. El lector tiene para elegir prácticamente de entre cualquier cosa. Estamos en un punto en el que tenemos disponibles ejemplos de manga de casi todo tipo, a gusto del consumidor, algo que hemos querido reflejar en el libro 501 mangas que leer en español. Lejos quedan ya los años en los que se publicaba solo shōnen, el ocasional shōjo y algunos seinen. Ahora tenemos de estos pero también muuuuuuchos más, incluso mangas de tipo documental. Lo único que falla, ahora, es el manga educativo: la desaparición (¿pausa?) de Herder y su colección La Otra H ha dejado prácticamente huérfano este sector.

Cada año desde hace [incontables] acabo este texto hablando sobre las posibilidades del medio digital con el manga y lo poco aprovechado que está. 2019 nos ha traído un avance muy significativo en este aspecto, con el estreno en febrero de la web Manga Plus by Shueisha en inglés Y ESPAÑOL. Una web gratuita que ofrece los primeros capítulos de mangas sobre todo de la sempiterna Shōnen Jump y otros bombazos de la “Gran S”, además de los capítulos más recientes, que se publican de forma simultánea con Japón. El mismo día en el que sale la revista de turno en Japón tenemos disponibles en inglés y español esos capítulos en edición profesional y legal, totalmente gratuita. Es de prever que el servicio se ampliará y se abrirá algún tipo de suscripción para acceder a leer el fondo editorial entero, de forma parecida a Netflix o Spotify. Esto todavía no ha ocurrido pero no creo que tarden en hacerlo, ya que sería lo más coherente. Si uno se engancha a Guardianes de la noche (Kimetsu no Yaiba), en Manga Plus solo puede leer los capítulos 1 a 3 y… los 3 más recientes, que son, a día de hoy, 186, 187 y 188. En estos momentos, si queremos leer los capítulos 4 a 185 sin recurrir a la piratería no queda más opción que ir a la librería y comprar los tomos físicos, y sin duda este es uno de los objetivos que busca Manga Plus: luchar contra la piratería publicando los contenidos antes que nadie –con lo cual la inmediatez con la que jugaban muchas webs piratas para conseguir visitas y, por lo tanto, ingresos publicitarios, queda sin sentido– pero también promocionar y fomentar la compra de los mangas en papel.

Aun así, el formato digital en Japón es ya una realidad más que tangible: de hecho, desde 2017 los beneficios derivados de las ventas digitales de los mangas en Japón ya superan a los del papel. El formato digital no es que sea el futuro, es que ya debería ser el presente. La gran cuestión es que, si bien los japoneses son más “lectores” de manga que “coleccionistas”, en Occidente en general los fans del manga aprecian mucho el hecho de “poseer” físicamente sus colecciones de manga y tenerlas bien ordenadas en sus estanterías. Fenómenos como el auge del anime (y de paso, el manga) provocados por plataformas como Netflix, que lo han sacado de su nicho y lo están convirtiendo en algo mainstream (es decir, consumido de forma general, no solo por el nicho otaku, que por mucho que esté creciendo no deja de ser un nicho) debería poder replicarse con el manga y deberíamos poder llegar a un punto en el que tengamos a coleccionistas de manga que soporten la industria del manga en papel, pero también a lectores que simplemente quieren leer y disfrutar de las historias, sin que eso implique gastarse 8 o 10 euros en cada tomo y tener las estanterías repletas de ellos. Y un porcentaje de estos lectores acabarán, sin duda, comprando algunas series en papel… por eso no creo que el digital acabe con el papel, al menos en una cantidad muy razonable de años.

El responsable de Kōdansha ya dio pistas en su entrevista de que las editoriales japonesas están trabajando la expansión internacional con el manga en formato digital. Es solo cuestión de tiempo y, a mi modo de ver las cosas, esto no es una amenaza, sino una oportunidad que sin duda se revelará beneficiosa para nuestro sector.

Para finalizar, un apunte sobre el “mangañol”, es decir, cómic realizado por autores españoles claramente inspirado (en estilo de dibujo, tipo de historia, formato, ¡incluso orientación de lectura!) en el cómic japonés. Desde el principio del manga y anime en España ha habido autores trabajando en este estilo: si bien siempre han tenido su público, nunca han llegado a ser mainstream. Son autores que viven en una extraña tierra de nadie, ignorados por gran parte de los lectores de manga por no ser japoneses e ignorados por los lectores de otro tipo de cómic por su aspecto manga. Una situación ciertamente difícil. No obstante, en los últimos tiempos he visto que este tipo de cómic por fin está despegando: en el último 25 Manga Barcelona vi las habituales colas ante autoras como Xian Nu Studio, con un núcleo de fans increíblemente fieles, pero aluciné con el recibimiento de obras como Liquid Memories de Fidel de Tovar y Dani Bermúdez, las interminables colas delante de Laia López (vale, más ilustradora que autora de cómic, pero aun así…) y sobre todo con el brutal recibimiento de la revista Planeta Manga, que tuve la suerte de vivir en primera persona al guionizar una de las historias (La Historia del Manga, con dibujos de Marian Company) y alucinar con el fervor de la gente, la pasión de los autores y la energía e ilusión de los editores de Planeta Cómic, el gigante editorial que ha decidido volcarse con el “mangañol” publicando una revista de cómic en formato y espíritu japonés que está destinada a marcar un antes y un después en este sector tradicionalmente tan injustamente ignorado. Tengo la sensación de que este tipo de obras, y su escena de autores y editoriales, ha despegado definitivamente, y que esto irá cada vez a más con obras de cada vez mayor calidad, perfectamente capaces de rivalizar con los mangas japoneses.

Y quiero finalizar con tres noticias relacionadas que han puesto un broche de oro al “mangañol” en 2019: Blanca Mira y Eduard Balust publicando un manga en una revista japonesa, empezando desde cero como cualquier otro autor japonés; autores como Kenny Ruiz, Ken Niimura, Belén Ortega o Víctor Santos publicado homenajes a Tezuka en la revista japonesa TezuComi y la obra Korokke y la chica que dijo no de Josep Busquet y Jonatan Cantero alzándose con el Silver Award en los Japan International Manga Award. ¡Increíble! ¡Felicidades a todos!

De nuevo, este año hemos realizado el recuento basándonos sobre todo en las listas de Listado Manga. Mis agradecimientos por su encomiable labor, así como a Toni Ramírez por su gran ayuda con los recuentos.
¡VIVA EL MANGA!

Nota final: Casi de forma simultánea a la publicación de este post, Norma Editorial ha anunciado un sustancial aumento de precios en su línea manga. Si bien es cierto que hacía muuuuchos años que el precio del manga estaba estancado con respecto al IPC, algo así tiene el potencial de crear un efecto dominó y provocar que las demás editoriales sigan un camino similar. Si esto afectará o no al mercado del manga a partir de 2020, está por ver.

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1 Comment »

Comment by Harito
2020-01-13 16:36:16

Genial y que siga siendo tendencia en 2020 porque acabo de matricularme en un curso para dibujo manga con http://www.cev.com y espero poder trabajar de eso!! xD

 
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