El blog de Marc Bernabé

UnP Sensei (Profesor Caca)

Tuesday, April 20th, 2010
  • Título: うんP先生 –UnP Sensei– (Profesor Caca)
  • Autor: Hideki Ohwada
  • Editorial: Kadokawa Shoten
  • Revista: KeroKero Ace
  • Años publicación: 2008-?
  • Clasificación: infantil, humor
  • Tomos: 1 (en curso)

Después de Mudazumo naki kaikaku (The Legend of Koizumi) y Kidō Senshi Gundam-san (Mr. Mobile Suit Gundam), esta es la tercera obra que reseño de Hideki Ohwada. La verdad es que no es muy frecuente que reseñe tantas obras de un solo autor, y mucho menos de un autor no puntero como Ohwada, pero es que la casualidad ha querido que estas tres obras, las tres que lleva publicando en la actualidad, me hayan gustado por motivos muy diferentes.

Mudazumo naki kaikaku es un manga de mah-jongg protagonizado por famosos políticos de talla mundial en el que prima el humor cafre. Kidō Senshi Gundam-san es una parodia muy divertida de la famosa serie Gundam, que me encanta. Y UnP Sensei es una obra para público infantil de humor escatológico. Como veis, estos tres manga son de humor (un género que me encanta si está bien hecho), pero aparte de este punto en común la gracia es que están pensados para público totalmente distinto: adultos amantes del mah-jongg, frikis de Gundam y niños pequeños.

Makio Toguro es un profesor de primaria que está enamorado de su compañera de trabajo, la señorita Ayako. Un día, durante una excursión, le entran ganas de mear y encuentra una especie de urinario de piedra en medio del bosque. Sin más dilación, mea ahí dentro, lo que provoca que se “rompa el sello”. Una vez en la escuela, se encuentra con unos padres de alumnos que, muy maleducados, buscan follón. Toguro literalmente “se caga” de miedo: le entra dolor de barriga y corre al váter para defecar. Y una vez vaciados los intestinos, oye una voz que proviene de dentro de la taza: “¡¡Eres patético!!”

Sorprendido, mira dentro de la taza y se encuentra a una caca con antifaz allí flotando: es “el dios de la mierda”, que le dice que él es el elegido para ser el receptor de los poderes de la caca y le enseña un conjuro. Toguro, incrédulo, recita el conjuro y se convierte en UnP Sensei (Profesor Caca), una especie de superhéroe patético con antifaz, un sombrero en forma de truño y unos calzoncillos en forma de váter de estilo japonés. Lógicamente, las pintas asustan al principio a Toguro, que se avergüenza un montón, sobre todo delante de su amada Ayako, pero pronto le coge el gustillo a eso y empieza a aprender a luchar con las artes fecales.

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¿Es un váter? ¿Es una escobilla? ¡No, es el Profesor Caca!

A partir de entonces, el Profesor Caca se encargará de luchar contra el mal que amenaza a los anos de la población humana. Concretamente, sus mayores rivales son los miembros del clan Kurobenpi (Estreñimiento negro), los enemigos jurados de los diferentes UnP desde hace generaciones. Para ello, sin embargo, contará con la ayuda de Blue UnP (Caca Azul) y toda una serie de gadgets que va proporcionándole el dios de la caca, como los calzoncillos-cúter, la moto-taza, la escobilla-lanza y demás.

En fin, tampoco hay mucho que comentar de este manga. Acabaría rápido diciendo que es una mierda, pero la verdad es que no lo es (al menos en el sentido de “malo”). Se trata de un manga muy divertido, lleno de referencias a series tokusatsu como Kamen Rider y familia, con mucho humor escatológico, juegos de palabras muy chorras pero que te arrancan la sonrisa, y ese estilo de dibujo tan exagerado de Hideki Ohwada que me encanta. Es un manga pensado para público infantil, y como tal hay que leerlo. Ciertamente, no creo que a los padres de los niños que leen la KeroKero Ace les guste que sus hijos lean una serie tan guarra como esta, pero la verdad es que creo que no hace ningún mal a nadie.

En definitiva, no se me ocurre mejor manga que este para llevárselo al lavabo y leerse un capítulo o dos mientras uno está respondiendo a una llamada de la naturaleza. Confesaré que yo lo he ido leyendo precisamente de esta manera y lo cierto es que creo que es así como se debería leer, sentado en la taza y acompañado por esos “efluvios” que dan ambiente a la obra para convertir la experiencia lectora en una auténtica experiencia 4D. ¡Ríete tú de Avatar!

Lo mejor

  • Es un manga de mierda.
  • Exageradísimo y divertidísimo.
  • Los juegos de palabras.
  • Los guiños a series tokusatsu.
  • La posibilidad más que real de llevártelo contigo a cagar.

Lo peor

  • No va a gustar a los padres.

Aokishi (El caballero azul)

Thursday, April 15th, 2010
  • Título: 青騎士 –Aokishi– (El caballero azul)
  • Autor: Osamu Tezuka (historia original) / Akira Himekawa (guión)
  • Editorial: Kadokawa Shoten
  • Revista: Kerokero Ace
  • Años publicación: 2009-10
  • Clasificación: aventuras, ciencia-ficción
  • Tomos: 1

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Cuando en Japón alguien tiene una buena idea, invariablemente surgen imitadores que “copian” el concepto. En ocasiones llegan incluso a mejorarlo, pero lo normal es que la “copia” sea solo eso, una simple copia sin mucho valor en sí misma. En el mundo del manga ocurre exactamente lo mismo: cuando una idea o una temática consigue cierto éxito o se pone de moda, al poco empiezan a salir otros manga realizados por otras editoriales que recuerdan tremendamente a la idea original.

Pluto es uno de los mayores éxitos del manga de los últimos años. Realizado por el magistral Naoki Urasawa, Pluto es una adaptación moderna de una de las historias autoconclusivas que componen Tetsuwan Atom (Astroboy), una de las obras más conocidas de Osamu Tezuka, el “dios” del manga. La originalidad de Pluto no radica solamente en el atractivo rediseño de los personajes al estilo Urasawa, ni siquiera en la traslación de algunas temáticas modernas –como el tema de la guerra de Irak y las “armas de destrucción masiva” – en el hilo narrativo de la historia. Para mí, la originalidad de esta obra radica principalmente en una magistral reestructuración en todos los aspectos que hizo posible que un argumento pensado originalmente para público infantil, bastante plano y aburrido para los estándares de hoy en día, se convirtiera en una historia de enorme profundidad, con grandes interrogantes de tipo filosófico (¿qué es la vida? ¿dónde está la frontera de lo que denominamos “ser humano”?…) y ético (¿un robot tan evolucionado como para ser casi indistinguible de un ser humano es una simple máquina? ¿puede tener derechos?…). Pluto es, en definitiva, un gran manga de corte seinen cuyas raíces se encuentran en un manga shōnen bastante plano basado en luchas entre robots, sin duda una de las historias más simples de las que se recopilan en Astroboy.

Pues bien, el éxito de Pluto ha sido copiado por Kadokawa Shoten, que entre noviembre de 2009 y marzo de 2010 encargó a Akira Himekawa el remake de otro episodio de Astroboy: Aokishi (El caballero azul), cuya versión original, por cierto, podéis leer en el tomo 19 de Astroboy editado por Glénat España. Para ser un poco más justo, quiero decir también que me parece que esta versión es más que nada no tanto un intento de aprovecharse del éxito de Pluto (que también) como un truco para “chupar rueda” del estreno de la película americana de animación 3D Astroboy realizada por Imagi Studios (que, por cierto, fue un fracaso absoluto a nivel mundial y ni siquiera ha llegado a estrenarse en España).

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Astroboy y el Caballero Azul, diseños muy parecidos a los originales de Tezuka, pero con un "look" mucho más moderno.

Aokishi narra la historia de un robot que decide montar una revolución para conseguir una nación independiente para los robots, en la que los seres mecánicos podrán vivir en paz y gozarán de derechos. Sin embargo, los humanos cuentan con la “ayuda” de Astroboy, que se enfrentará al rebelde para intentar convencerle de que lo mejor es convivir con el ser humano en vez de enfrentarse a él. Sin duda, es una temática bastante profunda para la época en la que fue concebida la historia, a principios de los años 60.

No obstante, si Pluto tiene el mérito de dar una vuelta de tuerca importante a la obra original en la que está basado (El mejor robot sobre la faz de la Tierra, tomo 3 de Astroboy de Glénat), con un trabajo importante a la hora de rediseñar los personajes y recomponer el guión para darle un toque adulto y lleno de implicaciones, Aokishi para mí es un fracaso absoluto en estos aspectos.

En el epílogo del tomo 2 de Pluto, Macoto Tezka (hijo y heredero de Osamu Tezuka) narra el proceso preliminar de creación de la obra, y cómo él exigió y colló a Urasawa para que hiciera algo original, para que no se limitara a adaptar la obra de su padre, sino que le diera un toque propio. Incluso llega a insinuar que si Urasawa no llega a hacerle caso, no le habría dado permiso para hacer Pluto. Tras leer esto, uno piensa que no tiene que ser fácil trabajar con este tipo de material, que adaptar a Tezuka es una tarea reservada solo para unos pocos elegidos. Cuál fue mi sorpresa al leer Aokishi y constatar que Akira Himekawa ha hecho todo lo que Tezka no permitió hacer a Urasawa: no solo los diseños de personajes son extremadamente parecidos a los originales de Urasawa, sino que la historia en sí es calcada. Cierto, Himekawa se permite algunas licencias y alguna “puesta al día” de algunos temas, pero esencialmente la historia es exactamente la misma. Desconozco los motivos por los que Tezka fue tan duro con Urasawa y en cambio dejó vía libre a Himekawa; tal vez una de las razones sea que la versión moderna de Aokishi se publicó en una revista para público infantil y, claro está, tampoco se podía hacer gran cosa con el argumento ni poner en él temas demasiado profundos o filosóficos.

En cualquier caso, Aokishi no me parece un manga para recomendar: teniendo la historia original de Osamu Tezuka, ¿para qué quieres leer un remake realizado por un autor moderno? Como no sea para leer la historia con un estilo de dibujo acorde con los tiempos que corren (y el dibujo ciertamente es lo de menos), francamente no tiene ningún sentido. Mejor la historia original.

Lo mejor

  • Un intento para acercar a los chavales de hoy en día a todo un icono de la cultura popular japonesa: Astroboy.
  • El dibujo no está mal. El rediseño moderno de los personajes está interesante.

Lo peor

  • Remake casi calcado de la historia original. ¿Para qué quieres un remake teniendo la historia original?
  • El dibujo está bien pero tampoco es excelente.
  • La historia en sí es anticuadilla y resulta incluso aburrida.

Shōnen Keniya (Joven Kenia)

Tuesday, February 16th, 2010
  • Título: 少年キニヤ –Shōnen Keniya– (Joven Kenia)
  • Autor: Sōji Yamakawa (historia original) / Kyūta Ishikawa (manga)
  • Editorial: Manga Shop
  • Revista: Shōnen Sunday
  • Años publicación: 1961-62
  • Clasificación: shōnen, aventuras
  • Tomos: 2

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Los que vayáis siguiendo las andanzas del grupo de blogs en constante crecimiento que venimos llamando el “Nexo TLQM” conoceréis las Entrevistas Pirata de La Arcadia de Urías. En la primera de estas entrevistas (aquí y aquí), realizada a David Esteban, el famoso Flapy del blog Un español en Japón (Flapyinjapan.com), realizaba una broma en la que decía que su blog se llama así porque la vida le llevó a Japón y que, una vez termine esta etapa de su vida, seguramente seguirá blogueando, quién sabe incluso si abriendo “www.flapyinkenya.com”. En este momento del vídeo, Urías realizó una divertida parodia en la que colocaba una máscara africana sobre la cara de David, una foto de la sabana de fondo y lo amenizaba todo con música tribal (minuto 6:11 del primer vídeo). Esta anécdota inició una especie de “tradición” entre los entrevistados de las Entrevistas Pirata que consiste en, en un momento cualquiera de la entrevista, hablar como si nada sobre Kenia. En fin, cachondeo aparte, el bueno de Flapy anunciaba hace poco que el muy “piiiiiii” se va de viaje a Kenia hoy mismo y que hará realidad la bromilla de flapyinkenya.com. ¡Envidia cochina!

Por mi parte, solo podía sumarme al cachondeo general keniata reseñando una obra capital en la historia del manga: Shōnen Keniya (antigua manera de escribir “Kenia” en japonés: actualmente no sería ケニヤ keniya sino ケニア kenia). Así que, ni corto ni perezoso, hice mi pedido y esperé a que llegase y a tener tiempo para leer la obra y reseñarla. Shōnen Keniya no es un manga como tal, sino un famoso e-monogatari (historia ilustrada) realizado por Sōji Yamakawa entre 1951 y 1955 en las páginas del periódico Sangyō Keizai. A principios de los años 50, no era tanto el cómic lo que triunfaba entre los chavales japoneses, sino el e-monogatari: historias narradas con texto y acompañadas con impactantes dibujos de situación. Dos autores sobre todo destacaron en esto del e-monogatari: el mismo Sōji Yamakawa (cuya obra más conocida fue Shōnen Ōja (El joven rey)) y Shigeru Komatsuzaki, del que no tardaré en hablar largo y tendido en este mismo blog.

Al hacer mi pedido, pues, esperaba encontrarme una recopilación de los e-monogatari de Yamakawa, pero al haber hecho el pedido a toda prisa no me fijé en un detalle que debería haber hecho saltar las alarmas: el libro que había pedido estaba firmado por Yamakawa como “autor original”, pero también incluía el nombre de Kyūta Ishikawa como autor del “manga”. Esta única pista habría tenido que bastar para darme cuenta de que no estaba pidiendo realmente lo que quería, sino otra cosa, concretamente una adaptación puramente manga del e-monogatari original, publicada a principios de los años 60 en la revista Shōnen Sunday. A ver si otro día consigo el e-monogatari y lo reseño, porque me parece muy interesante también como parte de la propia historia “primitiva” del manga.

Shōnen Keniya es básicamente una especie de Tarzán versión japonesa realizado en un momento en el que las películas del personaje creado por Edgar Rice Burroughs estaban muy de moda, por lo que es evidente que Yamakawa quiso aquí chupar rueda del “hombre mono”: Wataru Murakami, un joven japonés, viaja junto a su padre, un geólogo especializado en la localización de vetas de uranio, a Kenia, en aquel entonces todavía bajo dominio británico (se independizó al año siguiente de terminar este manga). Mientras sobrevuelan la jungla, unos misteriosos hombres armados derriban el aparato a balazos; Wataru y su padre consiguen salvarse, pero una vez en tierra sufren el ataque de un furioso rinoceronte y acaban irremediablemente separados. El joven Wataru, entonces, se topa con un viejo masai moribundo de nombre Zega, al que consigue salvar la vida tras localizar y traerle un poco de agua. Zega, el ex jefe tribal de los masai, había sido víctima de un complot de su gran rival, Senge, que no paró hasta conseguir echarle de la tribu y arrebatarle el puesto de jefe.

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Las trepidantes aventuras africanas de un joven japonés

Zega y Wataru, pues, se cogen mucho aprecio mutuo, por lo que Zega decide que enseñará a Wataru a sobrevivir en la jungla y que le ayudará a buscar a su padre, mientras que el chaval japonés ayudará al viejo masai en todo lo que pueda, incluso, en un momento dado, a echar de la tribu a su gran rival y ayudarle a recuperar su puesto de jefe. En la aventura de Wataru, que dura varios años, también participarán todo tipo de bestias típicas de África, como rinocerontes, leones, elefantes, cocodrilos e hipopótamos, y algunos de ellos tendrán un papel esencial, como la serpiente gigante Daana y el feroz elefante Nanta, que acabarán ayudando a Wataru y a Zega.

Aunque esta no sea la historia original en e-monogatari de Shōnen Keniya, sino una adaptación al cómic, la verdad es que estamos ante un manga más que decente, muy trepidante y, sobre todo muy bien dibujado. Ishikawa es realmente un gran dibujante, especialmente de animales; la maestría que demuestra dibujando a leones, elefantes e hipopótamos es impresionante, y más si tenemos en cuenta que este es un manga de principios de los años 60: en comparación con otras obras manga de la misma época, resulta bastante superior en muchos aspectos. En el plano argumental, el ritmo del manga es muy veloz y las aventuras de Wataru, Zega y Kate, una chica blanca que estaba medio presa por el chamán de una tribu enemiga y a la que rescatan los protagonistas, transcurren a toda velocidad. Sin ir más lejos, en las primeras 100 páginas de la obra (de un total de casi mil) transcurren tres años, en los que Wataru se convierte en todo un maestro de la supervivencia en la jungla y en un as de la lucha con lanza, todo gracias a las enseñanzas de Zega.

Lo que no resulta creíble, por cierto, es que el padre se pase también tres años en la jungla buscando a su hijo desesperadamente y no muera víctima del ataque de ninguna bestia, o de hambre o de lo que sea. ¡Y que además, tres años después, siga teniendo balas en la recámara de su fusil! Aparte de esto, el poco “realismo” que podía tener la obra hasta casi la mitad se va directamente al garete cuando empiezan a aparecer arañas gigantescas e incluso ¡dinosaurios!

Es muy destacable la edición de esta obra, realizada por Manga Shop, una pequeña editorial que se dedica a recuperar títulos míticos del manga de la mejor forma posible para el pequeño sector de frikis que leemos manga del año de Maricastaña. Porque es cierto que en Japón están disponibles de forma normal y corriente las obras más conocidas de los mangaka más famosos, como Tezuka, Ishinomori, Fujiko Fujio y demás, pero cuando se trata de dibujantes de segunda o tercera fila, de perfil más discreto, sus obras caen irremediablemente en el olvido. Por eso está muy bien que haya empresas como Manga Shop dedicadas a esta labor.

La verdad es que no muchas librerías tienen los libros de Manga Shop, y además son bastante caros comparados con la media (imagino que debido a que las tiradas que hacen son muy reducidas), pero las ediciones son buenas, con muchas páginas, y se nota un evidente esfuerzo por recuperar y restaurar grandes obras del cómic que habían prácticamente caído en el olvido. Hasta ahora había sido tentado varias veces por algunos títulos editados por Manga Shop, pero esta es la primera vez que realmente compro uno y me alegro de haberlo hecho.

Lo mejor

  • Un muy buen ritmo; la historia fluye con rapidez y pasas páginas a ritmo allegro.
  • Ishikawa dibuja muy bien los animales.
  • Que exista una editorial capaz de sobrevivir y seguramente ganar algo de dinero editando manga antiguo.
  • La tinta verdosa con la que está impreso el cómic recuerda mucho al estilo de las revistas de manga, con páginas de colores.

Lo peor

  • En algunos pasajes se hace un poco aburrido.
  • En los bocadillos hay muy pocos kanji y las palabras están separadas de forma muy extraña, por lo que a veces cuesta de leer.
  • Se nota demasiado qué textos han sido restaurados (o sea, re-rotulados) y qué textos no. Yo creo que deberían haber tenido que esforzarse un poco más para que no se notara tanto.

Dragon Quest retsuden – Roto no monshō (Crónicas de Dragon Quest – El emblema de Roto)

Friday, February 12th, 2010
  • Título: ドラゴンクエスト列伝・ロトの紋章 –Dragon Quest retsuden – Roto no monshō– (Crónicas de Dragon Quest – El emblema de Roto)
  • Autor: Chiaki Kawamata (historia original) / Junji Koyanagi (guión) / Kamui Fujiwara (dibujo)
  • Editorial: Enix (ahora Square Enix)
  • Revista: Shōnen GanGan
  • Años publicación: 1991-97
  • Clasificación: shōnen, fantasía heroica, videojuego
  • Tomos: 21

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El videojuego de hoy, el último de esta 2ª semana temática Nexo TLQM, no es otro que el Dragon Quest, un videojuego verdaderamente mítico en Japón y que solo recientemente ha empezado a destacar fuera de las fronteras niponas. Sin embargo, en su país de origen este videojuego es un fenómeno increíble, y cada vez que se pone a la venta un nuevo juego de la franquicia, aquella semana los salaryman van más faltos de sueño que nunca, ya que se tiran las pocas horas libres que tienen viciados a la consola (no me lo invento, un par de compañeros míos de cuando trabajaba en el ayuntamiento de Yokohama lo hicieron).

Pero en este blog toca hablar de manga, que es lo suyo. Imagino que, si digo “por veinticinco pesetas, manga basados en el mundo de Dragon Quest”, el primero (y seguramente único) manga que os viene a la cabeza es Dai no daibōken (La gran aventura de Dai), aquí conocido como Las aventuras de Fly o simplemente Fly. Esta obra de Riku Sanjō y Kōji Inada fue publicada en la Shōnen Jump entre 1989 y 1996, y recopilada en 37 tomos, y aquí parcialmente en los años 90 por Planeta, que el año pasado prometió una reedición pero que luego tuvo que hacerse atrás y paralizar la publicación por problemas de licencia –a ver si la desbloquean de una vez. Sin embargo, ya sabéis que en este blog no hablo de manga publicado o bien licenciado aquí, por lo que este título quedaba inmediatamente descartado. Por cierto, los personajes de Dragon Quest fueron diseñados en su principio por el gran Akira Toriyama, de ahí que muchos de los manga basados en este videojuego tengan estética “toriyamesca” –en el caso de Fly es más que evidente.

Así pues, ¿qué manga elegir? Porque el hecho es que hay un montón de obras manga basadas en el mundo de Dragon Quest, debido básicamente a que la empresa creadora del videojuego original, Enix, tenía también una editorial y editaba revistas y libros de manga (hablo en pasado porque hace unos años se fusionó con Square para crear la nueva empresa Square Enix, que “heredaría” también el potente brazo editorial de Enix, del que carecía Square). Claro, teniendo Enix una editorial y una revista, la Shōnen Gangan, que aspira a hacer la competencia a las todopoderosas revistas shōnen (Jump, Magazine y Sunday, básicamente), es lógico que se apoye en su franquicia más importante para crear cómics con los que atraer a los lectores. De ahí que haya tantas adaptaciones manga de Dragon Quest.

Así como con Final Fantasy y Street Fighter tuve mis dudas sobre qué obra elegir y acabé eligiendo una casi “al azar”, en este caso no tenía ninguna duda sobre qué manga reseñaría: sería Roto no monshō, dibujado por Kamui Fujiwara. Las razones son muy claras: es el manga de más éxito basado en DQ –con permiso de Fly– y está dibujado por un señor dibujante con mayúsculas llamado Kamui Fujiwara. Seguramente no os dirá nada este nombre, pero si digo que es el dibujante de Raïka tal vez os sonará más (o no, porque mira que hace años que Glénat publicó –parcialmente– Raïka, no sé si se acuerda nadie…). También, entre muchas otras obras, firma el dibujo de Kenrō densetsu – Kerberos Panzer Cop (La leyenda de los perros-lobo) manga guionizado por Mamoru Oshii en el que se basa la película Jin Roh.

La historia de este manga está basada en los videojuegos Dragon Quest I, II y III: tras una larga guerra, la paz vuelve al mundo. Dos hermanos victoriosos, herederos del mítico héroe Roto, deciden fundar sendas naciones para restaurar la monarquía: al sur, Carmen; al norte, Loran. Cien años después, en Carmen, el rey decide organizar una batida para diezmar a una tribu de belicosos chamanes que amenazan la paz de uno de sus territorios. Durante la operación, el rey cae preso del influjo de un extraño ídolo y es poseído por una especie de demonio. Todo es una treta de las fuerzas del mal, lideradas por Imajin (dios demoníaco distinto) para conquistar el mundo: su idea es que el hijo a punto de nacer del rey sea bautizado con el ominoso nombre Jagan para que crezca como un ser maligno aliado suyo. Sin embargo, en el momento de la verdad, el fiel lugarteniente Bolgoy y su hija Lunafrea se percatan de lo que ocurre y consiguen frustrar los planes de los demonios: al final, el recién nacido recibe el nombre de buen augurio de Arus, un nombre que le traerá fuerza y poder para hacer el bien. Al final, los demonios se hacen con el reino de Carmen, pero Lunafrea y el viejo maestro Tarkin consiguen escapar con el bebé Arus a cuestas.

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Mucha acción, muy buen dibujo y... muchas líneas cinéticas.

Diez años después, descubrimos a un ya crecidito Arus que vive tranquilamente en una zona boscosa, protegido de los demonios por una densa barrera espiritual. Por su parte, durante estos años, las hordas de Imajin han conseguido conquistar el reino de Loran y bautizar con el fatídico nombre de Jagan a su futuro monarca, también heredero de la sangre de Roto. Ahora, el único obstáculo que les queda para completar su operación es acabar con Arus, al que finalmente logran localizar. Así, organizan una operación para conseguir matar a Arus, y aunque tienen éxito en parte y logran destruir la barrera y arrasar el poblado en el que vive, el poder de este último, entrenado durante diez años por Lunafrea (en artes marciales) y el viejo maestro Tao (en artes mágicas), le permite salir del atolladero. Ahora, de nuevo, Arus y los suyos no tienen dónde vivir, por lo que empieza un largo viaje en el que deberán enfrentarse a Jagan, los lugartenientes Gorgona (rey del averno), Ryūō (rey dragón) y Gunon (rey de las bestias), además de al temible Imajin para conseguir que la paz regrese al mundo.

No sabía qué esperar de este manga. Al fin y al cabo, no conozco el mundo de Dragon Quest (no he jugado nunca a ninguno de sus videojuegos) y por lo tanto desconocía qué me iba a encontrar y si podría seguir la historia. El hecho ha sido que sí, he podido seguir la historia perfectamente, lo que significa que no es necesario conocer el juego para disfrutar de ella (aunque seguro que la disfrutas más si has jugado al juego, claro). Y también he disfrutado mucho leyendo, lo que indica que es un manga muy bien hecho y bien llevado.

La historia consta de un total de 21 tomos (15 en la edición kanzenban), y tiene dos secuelas: Roto no monshō Returns (2005, 1 tomo) y Roto no monshō – monshō o tsugu monotachi e- (El emblema de Roto –A los que heredarán el emblema–) (2004-en curso, de momento 9 tomos). Por si fuera poco, Fujiwara también tiene otro manga basado en el mundo de Dragon Quest: Eden no senshi-tachi (Los guerreros del Edén), publicada entre 2001 y 2006, cuando quedó en hiato con 14 tomos por la edición de Roto no monshō – monshō o tsugu monotachi e-.

Lo mejor

  • Una historia apasionante y muy bien dibujada. Si te gusta la fantasía heroica, te gustará.
  • El dibujo es muy bueno, aunque Fujiwara utiliza con mucha profusión las líneas cinéticas. Si no gustan mucho las líneas cinéticas, odiarás este estilo de dibujo.
  • En la solapa del tomo hay una explicación sobre cada uno de los conjuros mágicos (bagi, mera, hyadarko, gira…) que aparecen en el tomo. Así no te pierdes.
  • ¡Salen slimes por ahí!

Lo peor

  • Mucha línea cinética, tanta que puede hasta agobiar.
  • Hay varios motivos por los que es complicado ver este manga publicado por aquí:
  • Como videojuego, Dragon Quest es poco conocido. Y más los 3 primeros juegos, en los que se basa esta historia.
  • Es una serie bastante larga, de 21 tomos.
  • La publica la editorial Square Enix, conocida por ser muy hermética.
  • No tiene anime (aunque sí una película de 1996).

Y AHORA…

Despidámonos de esta 2ª Semana Temática TLQM visitando lo que han hecho mis colegas:

Final Fantasy

Thursday, February 11th, 2010
  • Título: ファイナルファンタジー –Final Fantasy–
  • Autor: Yū Kaimeiji
  • Editorial: JICC Shuppankyoku
  • Revista:
  • Años publicación: 1989
  • Clasificación: shōnen, aventuras, videojuego
  • Tomos: 1

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Existen varios manga que adaptan algunos de los títulos de la exitosa saga de videojuegos Final Fantasy pero, tras darle muchas vueltas e investigar por ahí, decidí concentrarme en esta primera adaptación, llamada simplemente Final Fantasy o Comic-ban Final Fantasy (Final Fantasy versión cómic) y publicada directamente en forma de tomo en el año 1989, un par de años después del lanzamiento del juego de Squaresoft (ahora Square-Enix), cuando por fin, tras unos inicios titubeantes, este se había afianzado en el mercado.

Si os tengo que decir la verdad, he jugado muy poco a los videojuegos de Final Fantasy, y ciertamente nunca he tocado el primer juego, que es el que adapta este manga. Así que me fío de lo que cuenta la Wikipedia y lo contrasto con esta divertida reseña que encontré en una página japonesa para reseñar este título de forma más o menos objetiva.

Los videojuegos de rol (RPG) como Final Fantasy suelen tener argumentos bastante rocambolescos y rebuscados, y este no es una excepción. Me cuesta mucho resumir de qué va el juego, y por extensión, de qué va el manga, ya que se basa en un mundo imaginario difícil de definir. A este mundo llegan cuatro “Guerreros de la luz” llamados Puffy Tolte, Flitz Stewart, Matoya y princesa Sara, procedentes de un mundo paralelo. Su misión es derrotar al malvado Chaos, que amenaza con destruir el mundo (y que es una especie de reencarnación de Garland, un malo maloso al que derrotan al principio cuando van a rescatar a la princesa Sara), y a sus cuatro demoníacas hijas (“monstruos elementales” en el juego). Y para hacerlo cuentan con la ayuda de conjuros mágicos, espada y brujería, así como cierta dosis de tecnología.

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Los miembros del grupo contra uno de los malos (una especie de bruja)

El manga en sí me ha parecido bastante aburrido, seguramente porque se basa bastante fielmente en el desarrollo del juego original: es decir, el grupo protagonista, en el que cada cual tiene una habilidad diferente (lucha cuerpo a cuerpo, magia, robo…) se entera de la existencia de un malo maloso, va a por él y, tras una intensa lucha de espada y brujería, le derrota. Así, como historia, que en forma de videojuego es adictiva y muy interesante, en forma de manga resulta aburrida.

Como no he jugado al videojuego, no tengo ni idea de si la adaptación es fidedigna o no, pero leyendo esta divertida e irónica reseña japonesa veo que básicamente estamos ante un manga que se toma muchas libertades al adaptar el videojuego original, y que incluye elementos absurdos como el hecho de caracterizar a la maga Matoya como una niña torpe y “moe” con un manto rojo, o al malvado y misterioso Garland como un tío cualquiera que simplemente pretende casarse con la princesa Sara… Se aprecia un intento de hacer un manga ameno, divertido y apto para todos los públicos, aunque sea a costa de cierta fidelidad para con el videojuego original. A ojos de los fanáticos de Final Fantasy, sin embargo, este manga parece ser prácticamente una herejía.

Lo mejor

  • Está bien para introducirse en el complejo mundo de Final Fantasy.
  • El dibujo, muy ochentero, es una mezcla del estilo de Akira Toriyama y Rumiko Takahashi bastante agradable.
  • Es un solo tomo, por lo que no se hace del todo pesado.

Lo peor

  • Muchas licencias se ha tomado el autor, Yū Kaimeiji.
  • La estructura de los diferentes capítulos es bastante repetitiva.
  • En general, es una obra un poco aburrida de leer.

AND NOW…

Vamos a ver qué han hecho los demás “molitrones” durante esta jornada de la 2a Semana Temática NEXO TLQM (hoy se suma la DekaBase a la fiesta)!