El blog de Marc Bernabé

Mix Connection

Friday, September 25th, 2009
  • Título: みっくす・こねくしょん –Mix Connection–
  • Autor: Yoshito Usui
  • Editorial: Futabasha
  • Revista: Manga Action
  • Años publicación: ? (pre 1993)
  • Clasificación: humor, 4-koma
  • Tomos: 1

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Cuando en 2002 entrevisté por primera vez a Yoshito Usui, le pregunté por sus obras aparte de Shin Chan, sabiendo que tenía varias y pensando que me daría una lista más o menos exhaustiva. Cuál fue mi sorpresa cuando me habló solamente de Super Shufu Tsukimi-san (Tsukimi, la superama de casa). Perplejo (básicamente porque en casa tenía este tomo de Mix Connection) le dije “pero sí que tienes otras obras, que yo las he visto, ¿no?”, a lo que él me respondió riéndose que sí, pero que prefería obviarlas. En fin, resumiendo, que parece que Usui no estaba muy orgulloso de sus obras antiguas ^_^. Además, en otro orden de cosas, no sé cómo salió en la conversación, pero recuerdo que en otro momento hablamos sobre los yakuza (mafia japonesa), y me comentó que el mundo de la mafia le hacía muchísima gracia y, medio en broma, me dijo que temía que algún día un mafioso se cabreara con él. Entonces no entendí muy bien el comentario (es verdad que en Shin Chan salen algunos mafiosos, pero no es para tanto) pero ahora, después de leer esta obra, creo que ya sé por dónde iban los tiros.

Y es que Mix Connection es una recopilación de tiras cómicas de cuatro viñetas (yon-koma), la mayoría de las cuales se sustentan en bromas alrededor de los yakuza. En ellas aparecen desde los jefes mafiosos a los aprendices jóvenes, pasando, claro está, por los distintos lugartenientes y miembros de las jerarquías yakuza. También resulta divertido el papel de un pobre matrimonio que vive al lado de una guarida yakuza y que tiene que sufrir todo tipo de peregrinas situaciones derivadas de convivir con los mafiosos.

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Tira de la derecha
Viñeta 1: Se sabe que al capo de la banda XY le encantan los perros. Obligaremos a este chucho a tragarse una minibomba, haremos que se acerque al capo y “buuuum”.
Viñeta 2: ¡A por él!
Viñeta 3: Clic.
Viñeta 4: Buuuuuuuuum / Hostia, justo donde he cagado hace un momento.

Tira de la izquierda
Viñeta 1: Tenga, por favor, acepte esto. / La vecina del capo yakuza. / Me lo han enviado mis familiares en el campo. / Vaya, gracias.
Viñeta 2: Ding dooong / Hola, vengo de parte del Grupo Kanitama, los vecinos. / Voooy.
Viñeta 3: El capo me ha dado esto para usted, para agradecerle su gesto… / Vaya, no hacía falta, hombre…
Viñeta 4: Me ha dicho que se lo ha enviado un amigo Sudamericano y… / Opio / Por favor, no tengas más detalles con ellos…

Como podéis ver, los chistes son sorprendentemente “muy” adultos: hay muertes y sangre, pero también mucho sexo (yakuza poniendo o siendo puestos cuernos, masturbaciones y cosas así), yakuza homosexuales, travestis… Vamos, todo un desfile de humor bastante burro del tipo que, en Shin Chan, solo se entrevé ligeramente. A mí me ha gustado bastante la obra y ha habido tiras que me han arrancado sonoras carcajadas por lo absolutamente cafres y hasta de mal gusto que llegan a ser.

No he logrado encontrar en qué año exactamente se publicaron estas tiras, solo que el tomo se publicó en 1993. En internet tampoco hay información (sorprendentemente, por cierto, apenas hay nada en internet sobre las otras obras de Usui aparte de Shin Chan). A pesar de todo, mi deducción es que estas tiras se publicaron sobre finales de los años 80 en la Manga Action y/o alguna otra revista de la editorial Futabasha y en su momento no se recopilaron en forma de tomo unitario. En 1993, cuando hacía un año que el anime de Shin Chan estaba en antena y su éxito (y polémica) estaba en pleno auge en Japón, seguramente los ejecutivos de Futabasha decidieron publicar en tomo otras obras de Usui para aprovecharse del tirón de Shin Chan, y Mix Connection fue uno de los que salieron. Vamos, es una hipótesis, pero imagino que no voy muy desencaminado.

Como he dicho, pues, el humor de Mix Connection es sorprendentemente adulto y a veces hasta raya el mal gusto, por lo que habrá gente que directamente lo aborrezca. Por otra parte, si ya es difícil ver obras como Tsukimi-san editadas en nuestro país, con Mix Connection lo es más, puesto que al basarse muchas de las bromas en el mundo yakuza, si no sabes un poco de qué va la cosa (lo de cortarse el dedo si se comete un error, sacrificarse por el bien de la banda, los juramentos…) te puedes perder bastante. Además, algunas tiras directamente son incomprensibles para un occidental que no sepa mucho-mucho sobre cosas muuuuy concretas de la cultura japonesa, como el segundo ejemplo que pongo. Así, francamente, este tomo no haría mucha gracia traducido, ya que tendría que estar lleno de notitas del traductor que restarían toda la gracia.

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Ejemplo de tira incomprensible para un occidental:
Viñeta 1: ¡Hay testigos que te han visto vendiendo mierda (droga)!
Viñeta 2: ¡Canta de una puta vez, coño! / Es… Es que no sé nada…
Viñeta 3: ¡No he sido yo! ¡No he sido yoooo! / Se acabó el tiempo, Yama-san. Hay que soltarle.
Viñeta 4: Buen trabajo. Tiene que haber sido duro un interrogatorio de tantas horas, ¿eh?  / Nah, no ha sido nada del otro jueves, je, je. / En fin, pasa y come algo, chaval.
Viñeta 5: N… ¡No he sido yo! ¡No he sido yo, lo juroooo! / ¿Y ahora qué le pasa? / Katsudon / Qu… ¿Qué te pasa?

Explicación: Como bien sabe el que ha visto muchas películas o series de policías japoneses, es típico que a los interrogados les den un bol de katsudon (cerdo rebozado y huevo sobre base de arroz) para comer, a menudo para mostrarse amables con ellos para que confiesen de una vez. Así, el pobre chaval acaba asociando el katsudon con el interrogatorio, un poco como el perro de Pavlov.

Nota: Yama-san es típico nombre de detective, en honor al detective Yamamura (Yama-san) de la archifamosa serie setentera Taiyō ni hoero! No os perdáis el opening (Yama-san es el “pájaro” que aparece sobre el minuto 1:10).

Lo mejor

  • Humor muy-muy burro, con sexo, violencia e incorrección política.
  • Los yakuzas molan.
  • Las tiras en las que sale la pobre vecina de los yakuza.
  • El perro Pesu, que se masturba con fotos de perras follando.

Lo peor

  • Dibujo tosco, típico de Usui.
  • Algunos chistes son incomprensibles para un occidental.
  • Algunos chistes no tienen mucha gracia.

Super Shufu Tsukimi-san (Tsukimi, la superama de casa)

Thursday, September 24th, 2009
  • Título: スーパー主婦月美さん –Super Shufu Tsukimi-san– (Tsukimi, la superama de casa)
  • Autor: Yoshito Usui
  • Editorial: Take Shobō
  • Revista: Manga Life
  • Años publicación: 1992-2003
  • Clasificación: humor, 4-koma
  • Tomos: 6

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Cuando traduzco una obra de un autor que me gusta, siempre intento indagar un poco más sobre sus otras creaciones. Este, como no fue de otra manera, fue el motivo por el que en su momento adquirí los tomos que comentaré en esta y la siguiente entradas: estaba disfrutando tanto con Shin Chan que tenía que conocer otras obras de su creador, Yoshito Usui.

En su momento, hace ya varios años, leí este tomo y recuerdo que me lo pasé muy bien y punto. Pensé: “vaya, esta obra se parece bastante a Shin Chan, se nota que es del mismo autor”, y poco más. Esta semana, con motivo de este homenaje que le estoy haciendo en el blog, he releído la obra y, la verdad, por un lado me he reído un montón y por el otro me han dado grandes punzadas de dolor.

Me explico: esta obra consta de pequeños gags de cuatro viñetas que narran las pequeñas aventuras graciosas de una familia japonesa como cualquier otra, los Kawagoshi. En ella, encontramos al marido Hideo, oficinista de profesión, la mujer Tsukimi, ama de casa, y las dos hijas Asami, la mayor y Hoshimi, la pequeña. Los gags se centran en la figura de Tsukimi, un ama de casa bastante burda, vaga, bruta, pero al fin y al cabo adorable. Vamos, una especie de mezcla entre Misae y Shinnosuke. En esta obra, las hijas pasan vergüenza por culpa de la madre, que siempre se queda dormida y hace que Hoshimi pierda el autobús de la guardería (con el consiguiente bochorno de la pequeñina) o tiene todo tipo de ocurrencias, a cuál más estrafalaria y contradictoria, para ahorrarse trabajo. Ocurrencias, claro está, que siempre acaban en desastre.

Tira de la derecha (curiosamente, esta historieta es en cinco viñetas y no en cuatro): Viñeta 1: Buenas tardes. / Oh, buenas tardes. Viñeta 2: Huy, es verdad, que tenía que ir a arrancar la hierba del jardín. / ¡’Ta luego! / ... Viñeta 3: Te vas a enterar. Viñeta 4: ¡Buenas tardes! / Ja, ja, ja / Huy, hacía días, ¿eh...? Viñeta 5: ¡Me voy a plantar algo en el jardín! / ¡’Ta luego! / ¡Ven aquí, maldita seaaaa! Tira de la izquierda Viñeta 1: Estas dos cada mañana llegan cuando el autobús ya ha pasado. / Brrrmmmm / ¡Oh, se ha ido! Viñeta 2: ¡Venga, daleeeee! / Flaaas Viñeta 3: Plooof / Ñiiiiik / ¡Uaaaah! Viñeta 4: ¡Si tiene la energía para dedicarse a hacer muñequitos, podría procurar levantarse cinco minutos antes, digo yo! / Juro que nunca seré una madre como ella.

Tira de la derecha (curiosamente, esta historieta es en cinco viñetas y no en cuatro): Viñeta 1: Buenas tardes. / Oh, buenas tardes. Viñeta 2: Huy, es verdad, que tenía que ir a arrancar la hierba del jardín. / ¡’Ta luego! / ... Viñeta 3: Te vas a enterar. Viñeta 4: ¡Buenas tardes! / Ja, ja, ja / Huy, hacía días, ¿eh...? Viñeta 5: ¡Me voy a plantar algo en el jardín! / ¡’Ta luego! / ¡Ven aquí, maldita seaaaa! Tira de la izquierda Viñeta 1: Estas dos cada mañana llegan cuando el autobús ya ha pasado. / Brrrmmmm / ¡Oh, se ha ido! Viñeta 2: ¡Venga, daleeeee! / Flaaas Viñeta 3: Plooof / Ñiiiiik / ¡Uaaaah! Viñeta 4: ¡Si tiene la energía para dedicarse a hacer muñequitos, podría procurar levantarse cinco minutos antes, digo yo! / Juro que nunca seré una madre como ella.

No he logrado encontrar en ninguna parte cuándo empezó ni terminó esta obra, solo que se publicó originalmente en la revista Manga Life de la editorial Take Shobō y que, de los seis tomos en los que se recopiló, el primero se publicó en febrero de 1993 y el último en mayo de 2003 (por cierto, el último tomo no va marcado con el número 6, que es el que le correspondería, sino que se titula Shuper Shufu Tsukimi-san Special). Así, asumo que esta obra empezó sobre el año 1992, cuando Shin Chan ya llevaba un par de años publicándose. Por cierto, que la revista en la que se publicó está enfocada básicamente a un público treintañero y urbano, es decir adulto, por lo que las situaciones pueden ser un poco brutas en algunas ocasiones y no se escatima en temas sexuales o incluso violentos. Vamos, un poco como los primeros tomos del manga de Shin Chan, antes de que la emisión por televisión del anime provocara que el cómic original se fuera descafeinando y “blanqueando” gradualmente.

Antes he dicho que esta obra me había provocado punzadas de dolor. Lo ha hecho porque sospecho seriamente que sus personajes y situaciones están muy inspiradas en la propia vida de Yoshito Usui. No en vano, Usui tenía dos hijas, que en 1992 tenían 7 y 5 años respectivamente, exactamente la edad que parecen tener los personajes de Asami y Hoshimi. Además, el carácter de Tsukimi, algunas palabras que usa y algunos gestos que realiza en el manga me recuerdan muchísimo a la esposa de Usui: esa típica mujer un poco desastrillo y torpona, pero que al fin y al cabo es adorable a matar y a la que se lo perdonarías todo. Por si fuera poco, solo unos años antes Usui había estado trabajando en una oficina, como millones de otros japoneses, por lo que su figura se solapa directamente con la del personaje Hideo. No sé, esta obra me parece muy autobiográfica, y en ella he podido entrever a Usui y su propia familia en acción, lo que ha conseguido arrancarme unas risas y, al mismo tiempo, unas lágrimas por su lamentable pérdida.

El arte de las historietas humorísticas en cuatro viñetas (yon-koma manga) tiene una larguísima tradición en Japón, e incluso existen publicaciones dedicadas exclusivamente ella, como la propia revista Manga Life en la que se publicó esta obra (y que este 2009 cumple su 25º aniversario, por cierto). No hace falta decir que se trata de un arte bastante complicado de dominar, ya que en solo cuatro viñetas hay que realizar una presentación, un nudo, y un desenlace humorístico que se concentra en la última viñeta. En Super Shufu Tsukimi-san, Yoshito Usui se destapa como un maestro del género, con chistes realmente graciosos y con la chispa que le caracteriza. Por cierto, el yon-koma raramente sale de Japón, y en España apenas si hemos visto ejemplos de él: puedo nombrar a Azumanga Daioh y poco más.

Dibujín con el que Usui me dedicó uno de los tomos de Tsukimi-san

Dibujín con el que Usui me dedicó uno de los tomos de Tsukimi-san

Su estilo de dibujo, bueno, ya sabemos cómo es: más bien burdo, pero extremadamente expresivo. Usui era de esos raros y geniales dibujantes que, con cuatro rayas, consiguen una enorme expresividad en los personajes. Él mismo se avergonzaba de su poca maña dibujando y deseaba que ojalá fuera capaz de dibujar mejor. Sin embargo, también es justo decir que su estilo casa a la perfección con el manga humorístico más castizo de Japón, especialmente con el de los yon-koma manga. Las revistas de yon-koma están repletas de cómics dibujados con este estilo extremadamente caricaturesco y feísta que tan y tan alejado está de aquellas obras a las que solemos llamar “manga”, con grandes ojos, muchas líneas cinéticas y tramas y acciones relativamente simples que se desarrollan en muchas páginas con grandes y espectaculares viñetas. Existe mucho manga que no es así; Shin Chan nos demostró que no todo el manga son Son Gokus ni que todos los mangaka son grandes genios del dibujo como Katsuhiro Ōtomo, pero… A veces se demuestra eso de que “el guión está por encima del dibujo”, ¿no?

En definitiva, y para cerrar esta reseña, creo que Tsukimi-san es la obra más personal de Yoshito Usui, por encima de Shin Chan, que fue la obra que le encumbró al estrellato y le dio la fama, pero que por otro lado eclipsó al resto de su creación.

Lo mejor

  • Grandes dosis de humor.
  • Tintes autobiográficos.
  • El humor es más adulto y macarra que en Shin Chan

Lo peor

  • Dibujo tosco, como siempre en Usui.
  • Algunos chistes son imposibles de comprender para un occidental.
  • Hay chistes mejores que otros.