El blog de Marc Bernabé

Bokura no Funka-sai (Nuestro festival de la erupción)

Monday, April 15th, 2013
  • Título: ぼくらのフンカ祭 –Bokura no Funka-sai– (Nuestro festival de la erupción)
  • Autor: Keigo Shinzō
  • Editorial: Shōgakukan
  • Revista: Big Comic Spirits
  • Años publicación: 2012
  • Clasificación: costumbrista, aventura
  • Tomos: 1

bokuranofunkasai1

El hecho de que esta obra estuviera nominada como finalista del premio Manga Taishō de este año 2013 ya tenía suficiente peso específico como para que me interesara por ella, pero que hace unos pocos días me la recomendara también Ken Niimura fue la gota que colmó el vaso. Así que me hice con el manga en cuestión, me lo leí tomando una cañita –o dos– el pasado sábado (como debe ser) y aquí va la reseña.

Estamos ante un manga curioso, con un estilo que recuerda al de Taiyō Matsumoto tanto en el aspecto gráfico como argumental, y que se deja leer con gran fluidez. No es ningún manga revolucionario, pero se deja leer y entretiene muchísimo, que es lo que cuenta. Además, siendo un solo tomo (grueso, eso sí, de 320 páginas) deja un regusto muy agradable después de leerlo. No se va por las ramas y nos presenta una historia con varios giros argumentales; nada más que eso.

Esta es una historia peculiar ambientada en el pueblo rural de Kanematsu y protagonizada por Toyama y Sakurajima, dos compañeros de colegio. El manga empieza con Toyama distraído en el aula, a través de cuya ventana se ve una montaña que de repente entra en erupción. Sin comerlo ni beberlo, una lluvia de ceniza cae sobre el adormilado pueblo, una población rural en la que nunca pasaba nada y que cada vez estaba más muerta. En medio de la lluvia de cenizas, Toyama regresa a su casa para encontrársela totalmente inundada: un chorro de agua termal acaba de brotar del subsuelo, y el agua ha echado a perder todas las pertenencias de su familia. Todo parece perdido y Kanematsu entero al borde de la desaparición, pero…

asd

Gran aventura en el volcán mientras el pueblo está volcado en el “festival de la erupción”

Dos años después, Kanematsu está en total estado de transformación: el aburrido pueblo rural ha pasado a ser un destino turístico termal en plena expansión. Hoteles, supermercados y comercios de todo tipo no paran de surgir como setas por todo el pueblo, a la falda de la aún humeante montaña, y la vida de sus habitantes ha cambiado totalmente. Sin ir más lejos, la familia de Toyama está ahora “montada en el yen” gracias a los beneficios de la tienda de recuerdos que han montado en su casa.

¿Cómo afecta el gran cambio a los habitantes de Kanematsu? ¿Es realmente buena esta súbita prosperidad? La historia va indagando en estas cuestiones a la par que nos va presentando un retrato de la vida de dos adolescentes, el “cool” Toyama y el alocado Sakurajima, mientras el pueblo entero está excitado porque un canal de televisión vendrá a grabar el llamado “Festival de la erupción”, que unos estudiantes descontentos iniciaron el año anterior y del que ahora se ha apropiado el pueblo entero, lleno de ansias de notoriedad.

Funka-sai, o “festival de la erupción”, por cierto, es un concepto inventado fortuitamente por Toyama jugando con las palabras “bunka-sai” (festival cultural) y “funka” (erupción). Y que los demás se hayan apropiado porque sí de su “invento” es algo que no hace mucha gracia a nuestro protagonista…

Lo mejor

  • Un solo tomo hace que la historia sea muy agradable y liviana de leer.
  • Me ha gustado el ritmo narrativo y la forma de contar la historia.
  • Algunos personajes secundarios realmente curiosos.
  • Ese regusto “Taiyō Matsumotero” de manga alternativo y “de autor”.

Lo peor

  • Como siempre digo, en Europa se suele juzgar un manga eminentemente por su dibujo y está claro que el dibujo de Bokura no funka-sai no está dentro de lo que aquí se considera “bueno” (independiente de que lo sea realmente o no, ya que a mí personalmente me gusta y me parece perfecto para lo que es la historia y su espíritu). Por lo que, de nuevo, posibilidades de ver este manga publicado en España hay realmente pocas.

Fanzines de Shintarō Kago

Wednesday, April 10th, 2013
  • Título: 四分割漫画選集 Yonbunwari manga senshū (Selección de mangas de cuatro partes) / たのしいゾンビ遊戯 Tanoshii Zombie Yūgi (Divertido juego zombi) / 特許遊戯 Tokkyo yūgi (Juegos de patentes)
  • Autor: Shintarō Kago
  • Editorial:
  • Revista:
  • Años publicación: 2012
  • Clasificación: ero-guro, humor
  • Tomos: 3

kagofanzines1

Shintarō Kago destaca por ser bastante activo en Twitter y colgar de vez en cuando chistes y viñetas de su creación, pero desconocía que se dedicara también al mundo del dōjinshi (fanzine) hasta que hace unos días pude conocerle en persona junto al Capitán Urías, durante mi viaje a Tokio, y me guió hasta una pequeña librería especializada en contenidos podríamos decir “raros” en la que descubrí destacado un fanzine suyo. Por supuesto compré ese fanzine, me pareció una curiosidad digna de ser explorada, y hasta le pedí que me lo firmara (a lo que accedió con gusto). Un par de días después, la casualidad hizo que volviera a encontrarme por los aledaños de esa tienda, así que volví a pasarme por ella para explorarla más a fondo y con más tranquilidad, y encontré dos dōjinshi más en sus estanterías.

Imagino que Kago es muy prolífico en el tema dōjinshi, porque solo estos tres, de unas 50 páginas cada uno, tienen 2012 como fecha de publicación (concretamente agosto, noviembre y diciembre). Cuando le pregunté a raíz de esto si participaba en eventos como el Comiket, me dijo que “por supuesto que sí”. Es curioso cómo existe un submundo en el manga en el que hay autores –y no son pocos– que compaginan la creación amateur con la profesional, e incluso algunos de ellos (estoy pensando en Kazushi Hagiwara, por ejemplo) en algún momento han confesado ganar más dinero con los dōjinshi que con sus mangas comerciales.

Servidor con Kago-sensei

Servidor con Kago-sensei

¿Y de qué van concretamente estos fanzines? Porque si Kago ya destaca en su faceta comercial por no tener ningún tipo de tabú, podemos a priori echarnos a temblar ante lo que sería su faceta “libre”, sin imposiciones o prohibiciones de ningún tipo por parte de los editores. Pues la verdad es que el Kago que encontramos en estos dōjinshi no varía demasiado del Kago “profesional”; incluso podríamos decir que el Kago “amateur” es más juguetón, más libre, chistoso y suelto. Veamos los contenidos uno por uno, totalmente diferentes en cada caso.

  • Tanoshii Zombie Yūgi (Divertido juego zombi): Chistes de una sola viñeta sobre zombis, sobre cómo actuarían en ciertas situaciones. Por ejemplo, un sushiman zombie haciendo nigiris con dedos, orejas, ojos o penes humanos; un 69 entre zombis en el que los amantes se devoran entre sí; unos cirujanos zombis que se comen las entrañas del paciente tras abrirle con el bisturí, etcétera. Bastante macabro, pero ciertamente tronchante.
  • Tokkyo yūgi (Juegos de patentes): Me recuerda un montón a los inventos del profesor Franz de Copenhague (los “inventos del TBO”, vamos), pero al estilo macabro de Kago. Realmente cómicos, como el calendario en el que vas arrancando con unos alicates las uñas de una mano a medida que pasan los días (las uñas hacen las veces de hojas del calendario); el sistema de frenos “ruleta rusa”, en el que tienes un montón de pedales y no sabes cuál de ellos es el freno en caso de tener que frenar repentinamente, etcétera.
  • Yonbunwari manga senshū (Selección de mangas de cuatro partes): Este tiene portada a color y recopila tiras de cuatro viñetas repletas del humor macabro típico de Kago. Muchas de ellas están basadas en juegos de palabras del idioma japonés, con lo que en la traducción se perderían muchos matices y es una lástima. Personalmente, más de uno ha conseguido hacerme arrancar una sonrisa… Si no directamente una carcajada. Algunos de ellos son “prototipos” (o recurrencias, a saber) de alguna otra historia que le he leído a Kago en alguno de sus mangas “profesionales”.
ds

“Invento” en Tokkyo yugi: una silla que obliga a levantarse a los profesores contrarios a la obligación de cantar el himno japonés en actos protocolarios (referencia a la polémica surgida al respecto en 2003-04)

Lo mejor

  • Unos documentos muy particulares, imposibles de conseguir por vías tradicionales.
  • Los tres son totalmente distintos, pero los tres son brillantes a su manera.
  • Kago “regala” de vez en cuando alguno de estos chistes o ilustraciones vía Twitter, así que permanece atento (aunque solo están en japonés, alguno hay que se entiende perfectamente sin saber el idioma).

Lo peor

  • ¿Sería posible ver este material editado fuera de Japón? No sería la primera vez que una editorial profesional española publica material originalmente publicado como dōjinshi (estoy pensando en Gravitation Remix), por lo que posible sí sería, y más viendo lo accesible que es el propio Kago. Eso sí, en la traducción por fuerza se perderían matices.

Raburoma

Monday, April 8th, 2013
  • Título: ラブロマ –Raburoma– (Love Romance)
  • Autor: Minoru Toyoda
  • Editorial: Kōdansha
  • Revista: Afternoon
  • Años publicación: 2002-05
  • Clasificación: comedia romántica, escolar
  • Tomos: 5

raburoma1

Está bien descubrir uno mismo buenos mangas, obviamente, pero también es genial cuando alguien que sabe y cuyos gustos más o menos conoces y comulgas con ellos te recomienda alguna historia en particular. Es el caso de este manga, recomendación del mangaka hispanojaponés Ken Niimura, amigo desde hace ya casi 15 años, cuando empezamos ambos en la revista Dokan (él dibujando y yo escribiendo), y que desde hace un tiempo se encuentra en Japón intentando abrirse paso en la industria editorial japonesa. De hecho, ya ha empezado una serie en la revista online Ikki Paradise titulada Henshin, de acceso gratuito (podéis leerla aquí, aunque solo en japonés), y que espero podamos ver publicada en otros idiomas lo antes posible.

En todo caso, en mi último viaje a Japón fui a visitarle a su hogar japonés y, como hacemos los buenos amantes del manga, me puse a fisgar en sus estanterías a ver qué cosas encontraba. Ken tiene un gusto bastante peculiar en manga, ya que se mueve en el ámbito podríamos decir más “artístico” y menos “comercial”, por lo que los mangas que pueblan su estantería son, salvo debidas excepciones, generalmente de exquisito gusto –si eres artista o has leído ya tanto manga que buscas cosas originales de vez en cuando– pero de escasa vocación comercial. Esto me hace recordar una anécdota de cuando Taiyō Matsumoto estuvo en Barcelona hace unos años, por cierto, cuando su editor me comentó que Matsumoto, que goza de (limitado) éxito comercial también entre el gran público, es un mangaka que sobre todo gusta a otros mangakas. Y él, como editor, de la forma más bien lacónica con que me lo decía, parecía ver esto como un problema, ya que mermaba las posibilidades comerciales de Matsumoto y su capacidad de generar dinero para sí mismo y para la editorial –recordemos, como he dicho varias veces, que en Japón por lo general el manga se considera un producto comercial (vs. manifestación artística, que es más la tónica en países como Francia) y se edita con puro ánimo de lucro. Pues, bien, resumiendo mucho, este tipo de material es básicamente el que gusta a Ken: mangas que gustan a mangakas.

ds

Hoshino: “¿Sabes? Me gustaría besarte” / Clase: ¡Ueeeaaaaaaaaah!

Entre sus variadas recomendaciones Ken destacó especialmente Raburoma (Love Romance), este manga que reseño, e incluso se prestó a regalarme el primer tomo (“ya me lo volveré a comprar”, comentó) para que pudiera leerlo en el trayecto de metro de vuelta de su casa.

Raburoma es un manga podríamos decir “entrañable”; tal vez esa sería la palabra. Es una historia de romance escolar protagonizada por una pareja de adolescentes: Hoshino, un chico que lleva la sinceridad a su máxima expresión y por lo tanto nunca se anda por las ramas, y Negishi, una chica vital y alegre. Todo empieza cuando, en la primerísima viñeta, Hoshino se declara a Negishi: “sal conmigo, por favor”. Acostumbrados al ritmo normal del manga japonés, en el que los protagonistas marean la perdiz hasta que al fin se deciden a declararse, es un soplo de novedad y aire fresco el hecho de que “¡pam!”, nos den la primera en la frente empezando por ahí.

Negishi ni siquiera conocía a Hoshino antes, y por lo tanto se queda petrificada, sin saber muy bien qué decir. Bueno, sí, de hecho se niega en rotundo de buenas a primeras, pero Hoshino insiste, con la seriedad y sinceridad que caracteriza su carácter, hasta que a lo largo de las páginas se va desarrollando una bonita relación. Una relación que, también cabe decir, avanza a ritmo bastante más rápido del que es habitual en este tipo de historias, de forma más realista que lo que estamos acostumbrados si leemos manga. Por ejemplo, el primer beso suele ser una especie de drama que dura cientos de páginas hasta que finalmente se lo dan, mientras en Raburoma se ve claramente que a los dos, chico y chica, les apetece y finalmente acontece de forma totalmente natural.

La sinceridad extrema de Hoshino resulta también muy refrescante y da mucho juego, ya que sus declaraciones, delante de todo el mundo (y la clase entera aplaude y vitorea este tipo de declaraciones ^_^), suelen avergonzar bastante a Negishi, que sin embargo poco a poco se va enamorando claramente de él. Los secundarios también son muy destacables y dan mucho juego, sobre todo Tsukahara, el impertérrito y “cool” amigo de Hoshino; y Yōko, la “liante” amiga de Negishi.

Y así, de forma totalmente natural, va avanzando esta tranquila y entrañable historia que sinceramente me ha gustado mucho.

Lo mejor

  • Una historia simple y entrañable, se deja leer con mucha fluidez.
  • Te encariñas rápidamente de la pareja protagonista.
  • Tsukahara y Yōko, los secundarios, ofrecen un contrapunto muy divertido.
  • Las reacciones y vítores de la clase ante las declaraciones “en abierto” de Hoshino.

Lo peor

  • Como siempre digo, en Japón basta con un buen guión para que un autor pueda ser comercialmente rentable y publicable, mientras que en Occidente parece primar más el aspecto gráfico. Raburoma es un manga con un guión excelente, pero con un dibujo que, sin ser malo, en Occidente directamente no funcionaría. Tenemos suerte, pues, de que Minoru Toyoda naciera en Japón, ya que en otro país esta historia seguramente jamás habría tenido su oportunidad.
  • Por consiguiente, las probabilidades de ver esta historia publicada en España son cercanas a cero…

Subete no jidai o tsūjite no satsujin-jutsu (Técnicas de asesinato a través de todas las eras)

Friday, April 5th, 2013
  • Título: すべての時代を通じての殺人術 –Subete no jidai o tsūjite no satsujin-jutsu– (Técnicas de asesinato a través de todas las eras)
  • Autor: Shintarō Kago
  • Editorial: Kubo Shoten
  • Revista: (no figura)
  • Años publicación: 2013
  • Clasificación: seinen, ero-guro
  • Tomos: 1

subetenojidai1

Como ya sabéis si me seguís por Twitter o Facebook, recientemente he estado en Japón, donde he aprovechado para hacer todo tipo de cosas, entre ellas ponerme un poco al día en cuestión de manga. Sinceramente, en los últimos tiempos estoy un poco aburrido del shōnen de toda la vida, me parece en general poco original, y en cuanto al seinen, lo que más vende, lo más comercial, generalmente tampoco me atrae demasiado (con las debidas excepciones).

Uno de los “descubrimientos” del pasado año fue la figura de Shintarō Kago. Lo pongo entre comillas porque hace ya años que conozco a este autor, concretamente una vez, hará como 7 u 8 años, que me pidieron investigar sobre el manga más bestia que se publicaba en Japón di de bruces con Kagayake! Daitōa kyōei-ken (¡Resplandece! Esfera de prosperidad del gran oriente asiático), una de las primeras obras suyas que me pareció extremadamente bestia, tanto que no le di más importancia que “una simple frikada más japonesa, revuelve-estómagos”.

Sin embargo, el año pasado la editorial EDT decidió apostar por este autor y, como traductor, descubrí su obra más reciente, que sigue siendo muy bestia, pero que contiene unas dosis increíbles de imaginación y potencia, tanto en el plano argumental como en el gráfico. A pesar de sus temáticas, en las que abunda el sexo, las entrañas y lo grotesco (el llamado género “ero-guro”), Kago se revela como un autor increíblemente imaginativo, brutalmente versátil y fascinantemente enfermizo. No soy amante del ero-guro, pero Kago me ha atrapado en la telaraña de su imaginación.

Cómo no, aproveché este viaje a Japón para investigar un poco más sobre el autor, aparte de conocerle en persona (fue un auténtico placer y no, no es un tío tan raro como sus obras sugieren). Y me traje un par de libros suyos y tres dōjinshi (fanzines) que pillé en una tiendecita especializada en manga raruno a la que él mismo me guió. Uno de estos libros es este, Subete no jidai o tsūjite no satsujin-jutsu (Técnicas de asesinato a través de todas las eras), el más reciente hasta la fecha. El otro lo reseñaré en cuanto lo termine de leer.

ds

El ataque de los “hombres-electrodoméstico”.

Su obra más reciente, Subete no jidai… es una recopilación de 11 historias cortas con el típico “sello Kago”, un poco en la línea de las que se encuentran recopiladas en Novia ante la estación (el segundo libro de Kago publicado en España). Aunque por supuesto las historias tienen ese inconfundible sello Kago y resultan sencillamente fascinantes (una vez obviada la gran carga sexual y gore que contienen, claro), los experimentos gráficos y argumentales son mucho menos intensos que en Reproducción por mitosis (el primer libro que se publicó de Kago en España). Así pues, estamos ante 11 historias, unas mejores otras peores, unas más impactantes y otras menos, que se dejan leer con gran fluidez y resultan un grandioso entretenimiento, pero que carecen de las sorpresas, trucos y experimentos con el propio medio del cómic con las que Kago nos obsequia en otro tipo de obras. Para este otro tipo de relatos tendréis que esperar a la reseña del segundo tomo que me traje, que por lo que llevo leído está a la altura, o incluso supera, lo que pudimos leer en la segunda mitad de Reproducción por mitosis y nos dejó con la boca abierta a tantos y tantos lectores.

Lo mejor

  • Es Kago. Argumental y gráficamente, brillante.

Lo peor

  • El potencial desplegado en Reproducción por mitosis resultó tan apabullante que uno se decepciona un poco al leer otras obras de Kago que no incluyen tantos y tan brillantes tour de force y experimentos con el propio medio del cómic.
  • La temática ero-guro puede repeler a más de uno.